A Opinión. Historia del cerco de Lisboa y terrorismo
En 1147 la ciudad mora de Lisboa estaba sitiada, los cristianos
portugueses quieren tomarla y hacerse de ella, esa historia la está
leyendo Raimundo Silva, en este libro de historia se cuenta cómo los
cristianos portugueses ayudados por los cruzados pudieron vencer a la
ciudad de Lisboa y después incorporarla al reino de Portugal, de
hecho, hacerla su capital. Esto que está leyendo Raimundo Silva
despierta un cierto interés en él, “Raimundo Silva sonríe en
este momento, con una expresión que no esperaríamos de él, de pura
malignidad, han desaparecido de su rostro todos los rasgos del Dr.
Jekyll, es evidente que acaba de tomar una decisión, y que fue mala,
con mano firme sujeta el bolígrafo y añade una palabra a la página,
una palabra que el historiador nunca escribió, que en nombre de la
verdad histórica no podría haber escrito nunca, la palabra No,
ahora lo que el libro dice es que los cruzados No auxiliarán a los
portugueses a conquistar Lisboa, así está escrito y por tanto pasó
a ser verdad, aunque diferente, lo que llamamos falso ha prevalecido
sobre lo que llamamos verdadero, ocupó su lugar, alguien tendría
que venir a contar la historia nueva, y cómo”.
Esto
es lo que cuenta José Saramago en Historia del cerco de Lisboa,
la historia de la predilección por la palabra justa, un No o un Sí
dicho en su momento, cómo una palabra, el adjetivo correcto, el
verbo preciso, el sustantivo que define puede cambiar la historia y
cómo la vivimos.
No
necesitamos en estos momentos que las instituciones nos reeduquen.
Ahora que en Estados Unidos se han dado actos terroristas que afectan
a connacionales, en los que han muerto mexicanos, es hora que
revaloremos las palabras y cómo las decimos. No es una “gran
tragedia”, es una tragedia; no es “acto cobarde”, es un
asesinato; no es un “inadaptado”, es un terrorista; debemos
empezar a valorar a las palabras y lo que definen, aprender de ellas,
definirlas y usarlas en pro o en contra de quienes nos atacan.
Yo
soy Edilberto Aldán, y esto es A opinión. Muchas gracias.
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