marzo 29, 2012

Para viajeros improbables, en Aguascalientes

viernes 30 de marzo, 20 hrs. 
Sala Alfonso Esparza Oteo, Casa Terán
Presentación de
Para viajeros improbables
de Cecilia Eudave
Invitan el Centro de Animación Cultural Jesús Terán Peredo “Casa Terán”, la Librería Casa Laberinto y la Editorial Arlequín
Presentan Joel  Grijalva, Edilberto Aldán y la autora

Regresar a 1999

Grande, Love of Lesbian

marzo 26, 2012

guardagujas cuarenta y ocho


  regina kalach a. • alejandro espinoza • carlos bustos •
  alejandra rioseco • raquel castro • agustín fest  
marzo 2012


Arrojar piedras

Perdón por intolerarlos
Arrojar piedras

La gastritis de Platón reúne las cartas que Antonio Tabucchi le escribió a Adriano Sofri y en las que realiza una reflexión acerca del papel del intelectual; esas cartas surgen a partir de la polémica que el autor de Sostiene Pereira mantuvo con Umberto Eco, quien en su columna del semanario L'Espresso (“La Bustina di Minerva”) postuló dos tesis para los intelectuales.
Escribió Eco: “El primer deber de los intelectuales: permanecer callados cuando no sirven para nada”, más adelante en el texto indicaba que la utilidad de los intelectuales para la sociedad sólo podía ser apreciada a largo plazo y que en lo inmediato sólo sirven para ser profesionales de la palabra, llevar a cabo una investigación, ser coordinadores de prensa de una empresa o un partido político, pero que carecen de una función específica. La segunda afirmación de Eco indicaba que cuando se quemaba una casa, lo único sensato que pueden hacer los intelectuales es llamar a los bomberos.
Tabucchi respondió en la revista Micromega, no tanto para restituir el valor de los intelectuales en la sociedad contemporánea, sino como para agregar “un ejemplar de la especie intelectual que curiosamente Eco descuidaba en su texto: el escritor y/o poeta –indica Antonio Tabucchi en la justificación de La gastritis de Platón–. El ‘olvido’ de Eco me pareció digno de reflexión, no tanto a causa de Eco, que también es escritor, cuanto por el hecho de que atrajera mi atención hacia la clase de ‘papel’ que el escritor y el poeta han podido desempeñar”.
La columna de Umberto Eco fue publicada el 24 de abril de 1997, y hacía referencia a la captura de unos jóvenes que se divertían arrojando piedras desde lo alto de un puente hacia la autopista, sólo por el placer de provocar accidentes. La reacción de Tabucchi, supongo, fue producto de su compromiso ideológico y en atención a lo que como artista creía. La mención de esta polémica, en mi caso, responde al reciente fallecimiento del autor de Sostiene Pereira, La cabeza perdida de Damasceno Monteiro y Pequeños equívocos sin importancia, una especie de cumplido mínimo a un autor que siempre despierta mi asombro.
Aunado al pequeño homenaje de la memoria, la mención de Tabucchi vino al caso porque pensaba dedicar esta entrega a una respuesta por adelantado a un reproche futuro que recibiré, me explico, sé que en los próximos días, un amigo recibirá la llamada enfadada de una activista para reclamarle que permita que en este periódico se me otorgue espacio para verter mis críticas hacia la “izquierda”, no es que sea vidente, es que esa guerrera de puño en alto ya lo ha hecho otras veces, toma el teléfono y se queja amargamente de que en La Jornada Aguascalientes se permita tal falta de solidaridad con el movimiento “progresista”. Como tengo en alta estima a mi amigo, cuando recibo su comentario, asiento respetuosamente. Como no tengo ningún respeto por la actitud medrosa de la representante del radical chic aguascalentense, me río a solas de sus lamentaciones, no sólo porque me parecen lastimeras sus quejicas, sino porque no tiene el valor de hacer público el reclamo, como suelen hacer los aprendices de político al hacer caso al priista interno, busca un intermediario para ejercer su influencia en vez de establecer una confrontación de ideas; la intriga como medio de presión, qué le vamos a hacer.
Recordé también la polémica de Eco/Tabucchi porque parte de un comentario de la realidad más a la mano, un caso judicial, la discusión pasó a los medios, se transformó en material de libro, a más de una década es posible visitar las páginas escritas por cada uno y abrevar. En el caso de Tabucchi, la vuelta a La gastritis de Platón me ha permitido releer su devoción por Pasolini, la descripción que de la mano de María Zambrano hace de la posible mixtura del conocimiento intelectual y el conocimiento artístico: “pueden combinarse en una mezcla fecunda en la que ambos ingredientes se necesitan y donde cada uno de ellos, por sí mismo, puede resultar menos eficaz. Si se entiende de esta manera la figura del intelectual, entonces su función cognoscitiva (aunque no sea más que un ‘conocimiento de perturbación’) puede tener una enorme trascendencia”.
Después de tantos años de la discusión, en mi caso todavía no sé si en verdad los intelectuales sirven para nada y sí sólo son capaces de llamar a los bomberos. No es lo que me importa, lo que me incumbe es la posibilidad del diálogo, cómo de la “nada” se puede generar una conversación que trascienda del mero intercambio de ideas a la “realidad”, es decir, si lo única acción posible es llamar a los bomberos, el intercambio es esa llamada, reitero, la intriga como método lo único que logra es distraer de lo que se puede hacer para quejarse de lo que no se hizo.
La “realidad” está aquí, escoja en el tema, el que quiera, desde lo local, la invasión cada martes por un grupo de activistas en ruedas, la cooptación de los organismos de la sociedad civil por el gobierno municipal, las cantinfleadas como procedimiento de camuflaje a un gobierno sin ideas por parte del gobernador, la imposición de la rancia clase política como candidatos del PRI, la ausencia de representantes populares en las candidaturas del PAN, el engaño con que se otorgan cotos de poder a cualquier bajo el nombre de “movimiento progresista”, el ataque de las autoridades y los fanáticos religiosos a quienes se opusieron a la visita de Joseph Ratzinger, la estridencia mediática que sólo da cuenta de la ausencia de ideas de los indignados, el vergonzoso papel de los medios en su complicidad con el gobierno, las primeras planas de la prensa de nota roja que exhibe su miseria un día sí y otro también… Todo eso y más, ocurre aquí, en lo local. Sólo el diálogo, la confrontación de ideas (si es posible pública, mejor) permitirán que tenga un sentido “llamar a los bomberos”.
De otra manera, escondidos en la intriga, acomodados en la molicie del cargo público, pretextando que se haga lo que se haga nunca pasa nada, estamos condenados a estar del otro lado, ser quienes por puro placer arrojan piedras.

Publicado en La Jornada Aguascalientes, marzo 26, 2012

marzo 25, 2012

Javier Moro entrevista a Alberto Barrera Tyszka


 Entrevista con Alberto Barrera Tyszka, narrador y guionista venezolano
 ■ Su novela Rating, una reflexión sobre la telenovela como género en América Latina

Javier Moro Hernández.

Alberto Barrera Tyszka es de Venezuela, y escribió junto a la periodista Cristina Marcano la primera biografía documentada del presidente de aquel país, Hugo Chávez. Pero además es narrador y poeta, ganador en el año 2006 del Premio Herralde de Novela con su novela La enfermedad, libro en donde retrata de manera fehaciente una de sus obsesiones: el paso del tiempo sobre el cuerpo humano.
Ahora nos presenta su nueva novela, Rating, en donde nos habla de otra de sus obsesiones y pasiones, las telenovelas, género al que Barrera le ha dedicado veinte años como escritor de guiones.
JMH: Sé que trabajas escribiendo telenovelas y quería preguntarte: ¿cómo fue el génesis de Rating?
AB: Fíjate que no lo tengo claro, eso me hace pensar que quizás desde el principio, desde el primer momento que yo entré en la televisión, empecé a sentir que ahí había un mundo que contar, que relatar, que ahí había material literario. Yo ubico que a mí me empezaron a interesar mucho algunas partes de cierta tradición literaria que se basa en este tipo de experiencia. Por ejemplo recuerdo los cuentos de Scott Fitzgerald en donde habla de su experiencia, de su paso por Hollywood, las cartas de Raymond Chandler, todo eso me fascinaba y que hay había una poco esa visión de los escritores en las grandes industrias. Entonces yo creo que poco a poco ahí fue madurando esta idea que finalmente fue una novela y cuando pensé en qué historia quería contar, me salió natural pensar en esto, pero también creo que en Rating hay toda una reflexión sobre la telenovela como género en América Latina. También creo que era algo que yo tenía ahí y que quería analizar.
JMH: La tele, como materia de una novela, es poco estudiada en América Latina, por lo menos, en donde tenemos un género como la telenovela, que es el género dominante, en la educación sentimental de muchas personas.
AB: Yo creo que también forma parte del desdén que en los círculos intelectuales y creativos de América Latina ha habido siempre por la industria de masa. Por lo menos en el siglo XX, o en gran parte de él. Pero es un desprecio a todo nivel: por el cómic, por la historieta, la radio, que por ejemplo siempre fue muy importante, muy interesante. La recuperación de esos géneros populares ha sido muy lenta. Empezó con la música, el bolero, el tango, pero con la televisión siempre ha existido como un prurito. Que yo recuerde es poco lo que se ha hecho en el mundo literario sobre los medios masivos: Vargas Llosa en La Tía Julia y el escribidor, en el personaje de Camacho que era un escritor de radionovela; pero sí, es verdad que no hay un punto donde interesa para narrar historias, posiblemente sí para satanizarlo en algunos puntos, incluso desde el ensayo; en los setenta hubo una gran crítica a los medios en general.
JMH: Uno de tus personajes, Manuel Izquierdo, el guionista, hace una reflexión sobre los personajes que lo van marcando a él como escritor de telenovela pero que además son los grandes gurús de la telenovela. Y eso me hace pensar en esa larga tradición que tiene en América Latina el género, que viene desde la radionovela, que Monsiváis diría que en realidad viene de más atrás, desde las novelas del siglo XIX.
AB: Pero ojo, que estás nombrando a uno de los autores que entendió que había un punto importante en la conformación de la identidad latinoamericana, incluso Monsiváis decía que la cursilería era una de las señas de identidad, de unidad, con respecto a esa sensibilidad. Y yo sí creo que de repente al continente le hace falta reconciliarse con eso, para saber que hay algo nuestro en esa versión melodramática de la vida, nos guste o no, pero ahí está presente. Y sí hay una larguísima tradición industrial con respecto a la radionovela y a la telenovela.
JMH: Me llama la atención la construcción que haces de los dos personajes centrales, de Pablo Manzanares y de Manuel Izquierdo, que son antítesis, pero al mismo tiempo terminan conformando una sola voz al final de la novela.
AB: Incluso pueden verse, siendo tan distintos y opuestos, por lo menos en su relación con la literatura, con lo literario, también como complementarios. Yo quería construir este juego de dos voces, dos figuras que se cruzan, se afectan de alguna manera, que uno le pasa al otro algo de lo que tiene, pero que también pueda darse esa lectura que tú acabas de hacer, en donde al final es cierto, textualmente terminan siendo una sola vez, pero además podían verse como uno con la voz del cincuentón, con cierta nostalgia con la que mira algo que podría ser su propia juventud, con las diferencias del caso y en todo caso, el joven que está viendo de frente a su futuro, y sí conforman una sola voz, disímil, irregular, pero que puede ser una única experiencia, que es la de la creatividad dentro de la gran industria del entretenimiento.
JMH: En ese sentido, ¿cuánto de Alberto Barrera hay en Izquierdo?
AB: Pues yo creo que en los dos. Creo que como en toda novela hay mucho de tono personal, no necesariamente autobiografía, pero hay mucho de mi experiencia y de mi vida en ambos personajes, de alguna manera se van filtrando de mí y de otros compañeros y amigos míos que han trabajado en la industria y así como hay partes que son inventadas y ficcionalizadas, que surge de cosas que nunca vi, pero que oí, me contaron o que simplemente soñé, inventé. Pero sí obviamente en Izquierdo hay una construcción literaria que no me pertenece, en donde yo no tengo que ver, en la medida de que es alguien que tiene un gran desdén por la literatura, que es alguien que nunca ha escrito. En los dos personajes hay una parte que es construcción literaria pura, para que me funcione como ficción, para que cumplan estos arquetipos literarios, que llevan adelante la narración.
JMH: La oportunidad que tienes de ver la industria desde adentro te permite ser muy irónico sobre ella. Hay frases lapidarias en contra de la construcción de las telenovelas, pero al mismo tiempo al lector le permiten entender y conocer a la industria y a la telenovela como género predominante.
AB: Ahí hay una especie de elaboración, de lo que es mi reflexión sobre la experiencia de la telenovela, una mirada dura sobre la industria, en la que además yo reconozco unos hallazgos, unas tentaciones, unas cosas interesantes, a la que yo le agradezco como escritor, poder haber vivido veinte años de escribir en ella. Sigo trabajando en ella, ahí yo conseguí un nicho, porque yo no tengo una satanización de la telenovela, aunque tampoco la sacralizo, y creo que como todo escritor se podrían hacer novelas así sobre el periodismo, sobre la bolsa de valores, sobre la industria farmacéutica, sobre la Iglesia, claro yo apelo a mi experiencia que me permite tener una visión desde adentro profunda del género.
JMH: Por otro lado, la forma en la que esta misma visión desde adentro, te permite acceder a otros géneros, por ejemplo la idea del reality show, que también está tocado en la novela. También me permite pensar que la misma televisión está perdiendo cierta identidad.
AB: No sé si crítica, pero por lo menos hay un relato que constata eso. Te lo digo porque no sé si tengo una idea clara sobre eso. Creo que la televisión se está moviendo, en estos momentos se está moviendo más que nunca porque los cambios tecnológicos le dan una impronta totalmente nueva y que nosotros no sabemos hacia dónde va. Yo he dicho que estamos en un momento en donde el poder está pasando del medio al usuario a una gran velocidad y es una cosa que de alguna manera destroza una cantidad de paradigmas. Ahorita que hablábamos de la izquierda de los setenta que criticaba a los medios y a la televisión, cómo enfrenta ahora al Internet, cómo enfrenta a la multiplicidad de las pantallas. Todo eso estaba basado en la idea de que los poderosos eran unos medios, una sola y única pantalla controlada por un grupo económico, poderosísimo y sus intereses. Pero ahora resulta que los usuarios deciden cuándo ven, qué ven y termina por darse el caso de que ese grupo no decide ni el horario, ese grupo no sabe en dónde está el mercado. Todo eso va a terminar por configurar una nueva televisión y lo está haciendo, pues ahora mismo hay unos cambios de formatos. Un poco eso va a pasar.
Hay una cosa que a mí me interesa y que es el reality llega a la televisión a venderse como el máximum de la vida misma en la pantalla. Es decir aquí no hay posibilidad porque no hay ni siquiera actores, entonces al no haber no hay ficcionalización esto es lo más auténtico, sin embargo, si uno se pone a escarbar empieza a ver que se reproducen, que hay un método y que sí hay un guión, que aquello que es la autenticidad se parece demasiado a la ficción que está en la telenovela. Entonces jugar un poco con eso es parte del juego de la vida y del juego de estas sociedades mediatizadas ¿Qué es lo real y qué es la ficción? Ya no es posible oponer realidad a ficción, ya no es posible oponer verdad a mentira, en ese mismo paradigma, todo se complementa, toda forma parte de múltiples versiones que vamos teniendo de la vida, de lo que ocurre.
JMH: Tú vas desgranando el género, a través de la voz de Quevedo, de Izquierdo, del mismo aprendizaje de Manzanares. De alguna manera estás regalando o compartiendo tus secretos de escritor de telenovelas.
AB: No todos, pero sí muchos, digamos. Por lo menos del ABC de una telenovela tradicional. Ahí se muestra el decálogo. Es decir, Izquierdo relata el decálogo de cierto tipo de telenovela y de cómo se hace, pero también de los procedimientos y el funcionamiento interior de esas piezas, eso es verdad. Ahora qué es lo que pasa, el escritor de telenovelas no es el que conoce esos secretos, el escritor de telenovela es el que pasa ocho horas escribiéndolas. Conocer los secretos no te hace escritor de telenovelas, como en todo ahí hay un problema industrial, la disciplina es fundamental, la capacidad de resistir en el tiempo.
JMH: Quería preguntarte, ¿cómo fue el proceso de escritura de la novela? Me dices que lo habías pensado durante varios años.
AB: Pues no salió tan rápido, a pesar de eso. Yo decanto mucho las historias, las voy rumiando mucho y entonces fui como asentando el material y probando muchas veces estos dos personajes, hasta tenerlos. ¿Quiénes eran y qué podían hacer? Incluso tenía pruebas sin las voces, digamos, contando todo por un narrador omnipresente, omnisciente, que narraba toda la historia, y poco a poco en la misma escritura me fue saliendo un poco esto de armar las dos voces. La escritura es un proceso que te depura muchísimo y que te clarifica de la mejor manera para encontrar intuiciones, porque las hay, hay pálpitos que tú tienes y que al escribir encuentran forma. Entonces ahí fue que yo descubrí, fui entendiendo estos personajes y que la novela tenía que estar construida de esta manera. Posiblemente fue a la mitad de lo que tenía escrito y eso me obligó a volver al principio, pero eso incluso es algo que a mí me encanta, el proceso de rescribir. Entonces ahí fui reordenando y trabajando. Lo más difícil en todo caso fue conseguir las voces, encontrarlas y después ver cómo las iba a mezclar, cómo iba a lograr esa velocidad, que fueran terminando con ese tono único. Un juego que fue muy sabroso, de ver qué desafíos podía hacer yo conmigo como escritor y después con el lector, sí el lector iba a poder seguir y de qué manera estas voces.
JMH: Porque, además, los capítulos comienzan con la voz de Pablo y no hay una transición, un cambio que te indique, pero de repente está hablando Izquierdo.
AB: Después la tercera persona, y después en el capítulo seis empiezan a mezclarse y cada vez son más veloces y hay menos indicaciones, pero con la confianza de que el lector ya haya identificado las voces y no haga falta decirle y señalarle los cambios. Al final mezclo un par de párrafos en los que ya no hay siquiera signos de puntuación, y el lector tiene que decidir qué hace con eso, y yo a puesto a que lo consiga, él decide quién es quién y era un poco lo que yo quería como propuesta formal.
JMH: Por último, no se nota tanto como en La enfermedad, pero hay una obsesión por el cuerpo, la degradación.
AB: Sí, yo al leerlo pensé, esto es una obsesión de Alberto Barrera. Uno descubre leyendo sus propios misterios y sus obsesiones. Yo empiezo a ver en mis cuentos, en La enfermedad, aquí mismo, que el tiempo, la forma del cuerpo y su relación con el tiempo, el problema de las formas y el lenguaje que también están presentes y como todas esas cosas van gravitando alrededor de las obsesiones fundamentales de los seres humanos que están presentes. Pero en mi caso sí hay un gran interés en esos temas, en el proceso de descomposición del cuerpo, en la pérdida.


Publicado en La Jornada Aguascalientes (25/03)
La Jornada Aguascalientes, marzo 25, 2012


La Purísima Grilla

En el fondo, la izquierda partidista en Aguascalientes debe agradecer que el anuncio de sus candidatos sea haya dado durante el tiempo de veda electoral, así pueden no dar el esquinazo y omitir las muchas explicaciones que un electorado interesado les demandaría porque con las nominaciones, otra vez, quedaron a deber.
Como ya habíamos adelantado en este espacio, los candidatos del auto proclamado “movimiento progresista” son, en la primera y segunda fórmula al Senado, Nora Ruvalcaba Gámez y Alfredo Aranda Becerra. La aguerrida dirigente de Morena la tiene difícil, por un lado: tanto por justificar y tan poco que proponer; a ver cómo le va a su anticlericalismo cuando tenga que justificar la asistencia del amoroso López Obrador a la misa de Benedicto XVI, o el súbito renacimiento de Manuel Bartlett encarnando a la democracia, o la encarnación de la transa vuelta político de oposición, sí, López Campa… a ejercitarse en el arte de tragar sapos entonces.
Al expanista Aranda Becerra habrá que ver si le alcanza el discurso despechado, pues hasta ahora lo único que ha hecho es quejarse de cómo saquearon los panistas al PAN por las cuotas de poder, a ver si ya con esta cuotita de poder cambia el discurso.
Los otros candidatos. Al Distrito I, del Partido del Trabajo: Juan Manuel Gallegos; al II, por Movimiento Ciudadano: Juan Francisco Gavuzzo; y al III, el perredista Salvador Hernández Gallegos. Así de flaca está la caballada “progresista”.
Rabanitos propuso Movimiento Ciudadano, que es como les dicen a quienes son rojos por fuera y blancos por dentro, en la plurinominal para diputado va Armando López Campa, quien sabe negociar en nombre de Aguascalientes sólo en su propio beneficio, Reynoso Femat, incondicional de López Campa, debe estar feliz, ya tendrá con quién seguir amenazando con el petate del muerto con que se va a llevar todo su capital político a los naranjas.
En la segunda posición va Angélica de la Peña. Los electores la recordarán por su destacada participación en el boicot al Memoria de mis putas tristes de Gabriel García Márquez porque según la entonces diputada, promovía la pederastia, o quizá la recuerde porque promovía entre sus compañeros, con carta membretada con nombre y cargo, a que consintieran su cuerpo con masajes de chocolate, en un spa en que obtenían con un descuento si mencionaban que iban de su parte.
Al electorado “progresista” de Aguascalientes, la “izquierda” partidista les aplicó una canción de los Amigos Invisibles, que dice a la letra: “Esto es lo que hay, esto es lo que hay, si estas buscando un niño lindo, esto es lo que hay, esto es lo que hay, esto es lo que hay, si estas buscando un cariñito, esto es lo que hay”.
El inmortal Gaspar Henaine. Lo cierto es que en eso de justificar, la clase política aguascalentense no es, digamos, brillante. Panistas, priístas, neoaliancistas, perredistas, opositores y gobernantes, todos cojean del mismo pie. Un ejemplo, cortesía de la entrevista colectiva al gobernador:
“Reportero: ¿Cuánto dinero se necesitaría para Ciudad Justicia?
“CLT: Estamos comenzando a trabajar el proyecto, estamos tratando de hacer con una gran imaginación, no limitándolo. Buscaríamos obviamente, hay recursos en el Gobierno Federal para hacerlo. El tema es tener un proyecto, se hablaba mucho de que había un proyecto en el Estado que ya se había trabajado, sin embargo pues lo hemos estado buscando por ahí, pero no lo hemos localizado. A lo mejor no había, a lo mejor no se hizo, a lo mejor nada más fue un comentario”.
Es decir, “No lo sé, puede ser, a lo mejor, tal vez, quién sabe….” Difícil tarea les deja el gobernante a los reporteros lambiscones, ¿cómo van a volver eso una muestra más de que ya llegó el “progreso”?
En otro homenaje a la comicidad televisiva, el gobernador, como ya se hizo costumbre cada que viene una autoridad federal, aprovechó la visita, para extender la mano: “Damos un cordial recibimiento al señor secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, a quien agradecemos su presencia (...) bienvenido a tu casa. Ya le dije que esta [visita] no vale porque es muy rápida, pero que siga viniendo a traer dinerito y a resolver problemas, pues encantado de tenerlo aquí”. Y sí, lo dijo en tono de broma, pero es que todos sus movimientos están fríamente calculados, eh, no contaban con su astucia.
Finalmente, aunque tanto el gobernador como el funcionario federal dejaron en claro que el pago a exbraceros, no se trataba de un tema político, Poiré no desaprovechó la oportunidad para explicar que el fondo de ahorro de los extrabajadores migrantes que Estados Unidos entregó al gobierno mexicano en turno, que obviamente era priísta, simplemente desapareció, así nomás.
Llamó la atención que el diputado federal panista Antonio Arámbula, integrante de la Comisión especial de Seguimiento a los Fondos Aportados por los Ex-trabajadores Mexicanos Braceros en la Cámara de Diputados, y que, por razones obvias, le había venido dando mucho seguimiento a este tema en nuestra entidad, no se encontraba entre los miembros del presídium en el evento de entrega de recursos a exbraceros, a pesar de haber asistido.

marzo 21, 2012

Edmond Jabès

Nunca es la respuesta, sino la pregunta, la que incendia el edificio.

Soy un hombre de escritura. El texto es mi silencio y mi grito. Mi pensamiento avanza soportado por el vocablo, movido por el ritmo de lo escrito. Ahí donde pierde el aliento, me derrumbo.

En su blanco principio. Edmond Jabès. 

marzo 19, 2012

La transición interrumpida

Martes 20 de marzo
18 horas
La Saturnina
Presentación del libro de Alejandro Encínas Nájera
La transición interrumpida
Veto, exclusión y selectividad de la democracia en México

marzo 18, 2012

Javier Moro Hernández entrevista a Bernardo Esquinca

En la edición dominical de La Jornada Aguascalientes, una entrevista a Bernardo Esquinca a propósito de La octava plaga, por Javier Moro Hernández:



Escribir de terror es conectar con las paranoias y los miedos de muchos lectores
La Octava plaga, nueva novela de Bernardo Esquinca
Quise hacer una novela que tuviera una trama vertiginosa, de intriga y que tuviera homenajes literarios
Javier Moro Hernández

Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) recientemente publicó su tercera novela La Octava plaga (Ediciones B), en la que el género policiaco se entremezcla con la fantasía y el horror para contar una historia sobre la venganza de los insectos. Sobre esto platicamos.
Javier Moro Hernández: Para empezar Bernardo quería preguntarte ¿Qué diferencias sientes entre La octava plaga y tus novelas anteriores?
Bernardo Esquinca: Yo creo que Belleza roja y Los escritores invisibles, que fueron mis dos novelas anteriores, no resultan tan fáciles ubicarla en un género, pues en ellas hay una mezcla de realidad y fantasía, pero no están muy claros los géneros, y en La Octava plaga sí hay una mezcla de literatura policiaca y literatura fantástica, que creo resulta muy clara. La octava plaga es una novela que podría definir como una novela de género, pues me propuse hacer una novela totalmente policiaca y de pronto tirar hacia lo fantástico, no me interesaba, de hecho nunca me ha interesado hacer cosas realistas. Hay una frase de Enrique Vila-Matas, que dice “No me gustan los escritores que copian la realidad para empobrecerla”. Siempre me ha interesado hacer esta mezcla del mundo real, entre comillas, y estas grietas, estas fisuras por las que se cuelan los otros mundos que están en éste, como diría Paul Eluard. En su estructura La Octava plaga es una novela más compleja de lo que fueron mis novelas anteriores. Es una novela que al principio empieza fragmentariamente, como con unos cuentos, tiene una introducción, que pueden confundir al lector, que después en el camino van a encontrar su razón de ser, por lo que creo que sin ser una elaboración muy compleja,  porque tampoco creo en eso, pero que sí marca una diferencia a esta novela de las otras es que tiene una narrativa más basta, más compleja.
JMH: ¿Cómo fue el génesis, la idea original de la cual partió La Octava plaga?
BE: Creo recordar que todo partió de un día que estaba curioseando en la red, buscando noticias y me tope con una que decía que habían encontrado un insecto inclasificable en el Museo de Historia Natural de Londres. Me llamo mucho la atención que en un mundo en donde existen millones de insectos lo hayan encontrado en los jardines del propio museo. Por otro lado creo que mi propia adicción, por llamarla de alguna manera, a la nota roja, y lo que veo que este género periodístico puede ofrecer como reflejo de cierta parte de la sociedad y sobre todo de las pulsiones humanas, me parece que es muy revelador. Eso también fue alimentando ciertas ideas, por otro lado esta el hecho de que fui periodista muchos años, trabajé en periódicos y tenía la idea de este personaje que trabajaba en la sección de cultura, como yo mismo lo hice muchos años, y que en algún momento lo corren, porque como suele pasar cuando hay un recorte en un periódico lo primero que sacrifican son las páginas de cultura. Son cosas que se me iban juntando con los años y uno piensa que puede ser una posible historia, y me gustaba la posibilidad de este personaje que le gustaba pensar que estaba en la élite, entre comillas, porque pertenecía al periodismo cultural y de pronto se veía defenestrado, por así decirlo, y pasaba a las páginas de la nota roja, algo que a él lo hace sentirse degradado, pero al entrar a este submundo de la nota roja se topaba con una historia policiaca en el que el mundo como lo conocemos está en riesgo. Todo esto eran cosas aisladas, pero fueron dándose y poco a poco se fue armando la idea. También mi amigo JM Servín me llevo a ver un día a Metinides, el decano fotógrafo de la nota roja en México y también el poder conocerlo, platicar con él, ver todo su entorno y platicar con él, dejo una honda impresión en mí. Son varias cosas. Alguien escribió hace poco que esta novela recoge en un solo corpus todas mis obsesiones. No fue premeditado, pero se fueron dando de manera natural.
JMH: El asunto de los insectos, que sé te obsesionan, pero quería saber sí te desagradan, te dan miedo o te fascinan.
BE: Es un binomio, creo, atracción-repulsión, que en general me interesa mucho explorar y que además en la vida cotidiana me llama mucho la atención como todo el tiempo estamos sometidos a estos binomios atracción-repulsión y sobre todo con el morbo, que sí entra mucho en mi campo de obsesiones, la nota roja por ejemplo, el crimen, los asesinos, etcétera, y siempre me han causado los insectos repulsión, miedo, pero también fascinación y siempre que estoy viendo la tele y aparece un documental de insectos no puedo dejar de verlo. Pero es que además creo que escribir de terror, entre muchos otros sentidos, tiene eso, que es conectar con las paranoias y los miedos de muchos lectores, porque sé que a mucha gente le pasa algo así con los insectos. Y creo que el miedo a los insectos es algo evidente, son los grandes desconocidos para nosotros, están aquí desde hace mucho tiempo, antes que nosotros, seguirán estando aquí, están mucho mejor adaptados, son muchos más y en algunas ocasiones son espeluznantes de feos. El miedo a los insectos es algo muy cotidiano.
JMH: Acerca de los géneros literarios, como bien dices, La Octava plaga ya es una novela en donde se marcan, se diferencian muy bien el género policiaco y de terror, que es creo yo el género que más te interesa trabajar a ti.
BE: En general siempre se me ha catalogado como un escritor de lo anómalo, lo cual me gusta, porque como comentábamos siempre me ha gustado la parte anómala, la parte mórbida de la vida, las pulsiones oscuras que yo estoy convencido que tienen mucho que decirnos acerca de porque nos comportamos como nos comportamos. Pero obviamente hay muchas maneras de narrar lo anómalo y mi acercamiento ha sido desde lo fantástico, del terror y también desde lo policiaco, que son géneros que me parecen muy propicios para tratar todo esto que comentamos. Antes, sin meditarlo, me ocurría una división, pues en las novelas era un poco más “realista”, aunque obviamente la realidad siempre se quebraba y en los cuentos me soltaba, pero ahora como ocurre muy claramente en La Octava plaga, ya hay una fusión o en realidad hay un abrazo muy claro de mi parte hacia lo fantástico, aunque parto de una realidad aparente, pero después da el giro hacia algo claramente fantástico. Además debo decir que me gusta, me siento cómodo con los subgéneros y además creo que hay que defenderlos, porque ciertamente el mainstream, no solo en México, sino a nivel mundial han tendido a menospreciar los géneros. Algo que es injusto.
JMH: Justo mi siguiente pregunta iba dirigida en ese sentido, pues uno puede ver que escritores como Alberto Chimal, BEF, Edgar Omar Avilés, por mencionar sólo unos cuantos nombres, cada vez ocupan más espacio en las reseñas, en las notas, del espacio del mainstream literario, ¿cómo notas la salud de los subgéneros en México?
BE: Va ganando sus espacios pero el camino ha sido largo, me atrevería a decirlo, tal vez esté equivocado, pero se me ocurre que desde El Complot Mongol de Rafael Bernal, empieza la novela policiaca moderna en México y ha sido ya un largo camino, en el que obviamente le da un gran impulso Taibo II y muchos otros, ahora Elmer Mendoza, entre otros, pero ha sido un camino largo, es decir estamos hablando de más de cuarenta años, en el que el género ha tenido que convencer primero a los editores y decirle que hay un público interesado, de pronto hay premios, algunos que continúan y algunos que mueren. Ha ido ganando espacios, lectores, pero no está del todo consolidado, creo que todavía hay camino que recorrer, sobre todo en cuánto a la crítica, porque sigue existiendo el prurito; pero lo que sí veo es que los lectores están muy interesados en seguir leyendo, los editores los están publicando y eso es lo que importa. Cada vez surgen más autores que están apostando por los subgéneros: la ciencia ficción, el terror, lo fantástico, aunque quizá menos con el terror, eso sí habría que decirlo y sobre todo cada vez más en el género policiaco, aunque esto no es privativo de México, por ejemplo ahí está Henning Mankell, John Conolly, pero en el género de terror hay muy pocos.
JMH: ¿De donde surge Casasola y quería saber sí tu compartes la visión crítica que tiene Casasola del mundo literario?
BE: Casasola es un homenaje a Víctor y Agustín Casasola, hermanos que a principios del siglo XX fundaron la primera agencia fotográfica de Latinoamérica y que además, entre su acervo, que ahora es importantísimo, hay mucha fotografía de nota roja de la época, algunas de ellas fantásticas. Como tal sí es un alter-ego mío, yo trabaje en periódicos, fui también defenestrado de la sección de cultura, aunque yo acabe en deportes y Casasola surge un poco de ahí, de la experiencia personal, pero creo que siempre mis protagonistas lo que hacen es enfrentarse a algo que desconocen. Parte del misterio de la trama es como ellos enfrentan una situación que desconocen, porque para empezar yo como escritor la desconozco, aunque puedo informarme, entonces ese mismo azoro que sintió Casasola al pesar de una sección de cultura a una de nota roja y empezar a meterse en ese mundo, es el mismo azoro que yo sentí en un momento dado, entonces es un azoro que compartimos él y yo. Yo sí me comprometo y meto las manos en el fuego por mis personajes, de hecho el protagonista de Belleza Roja que es mi primer novela se apellida Esquinca, por que había un compromiso de suscribir las cosas. Y sí es una crítica que aparece ahí y cuyos antecedentes esta en Los escritores invisibles, que es una crítica mucho más amplia, porque el protagonista es un escritor, pero no deja de haber aquí una conjunción de mis obsesiones, como lo platicamos, entonces sí de refilón hay una crítica al mundo de los escritores.
JMH: ¿Cómo te preparaste para escribir esta novela?
BE: Leí muchos libros sobre insectos, pero parte de la preparación fue llevar un diario de nota roja, todos los días compraba periódicos de nota roja, recortaba notas que me llamarán la atención y al lado hacía un reflexión. Esto me fue sumergiendo en la temperatura y en la densidad de la nota roja, y de ahí lleve muchas reflexiones que después lleve a la novela. Creo que fue un ejercicio muy útil para la novel
JMH: Entre tus obsesiones se encuentra también la imagen, la fotografía.
BE: Pues más que la fotografía, el cine, pues aunque la fotografía me gusta, no soy un tipo muy clavado en ella. Sí soy muy visual, pero sobre todo por el cine. Hay muchos homenajes en La Octava plaga, algo que me propuse como un reto entre una novela muy fluida, pulp, pero que a la vez tuviera un sustento cultural y el tono me lo dio Rubem Fonseca, que es un escritor que admiro mucho y del que justamente estaba leyendo Bufo y Spalanzzani, mientras escribía La Octava plaga. Y bueno en la novela de Fonseca hay muchas reflexiones literarias, porque el protagonista es un escritor y lo que quise hacer fue implementar este sistema “fonsequiano” de que fuera una novela que tuviera una trama vertiginosa, de intriga y que tuviera estos homenajes literarios, que son como guiños hacia el lector, sobre como se van construyendo las señas de identidad de un narrador y entre esos homenajes pues estaba el de el mismo Fonseca, hay un homenaje a Sábato, Stephen King, JG Ballard, Polanski, Hitchcok, por mencionarte varios que me acuerdo, aunque de manera de menciones rápidas, pues Casasola esta reflexionando todo el tiempo. 

Publicado en La Jornada Aguascalientes dominical (18/03), aquí el enlace al sitio.

La Purísima Grilla de La Jornada Aguascalientes dominical


La Purísima Grilla

  • Gratis hasta las patadas
  • Brincan, brincan los borregos
  • Coscorrones


Gratis hasta las patadas, dicen. Bueno, pues ese es el espíritu de nuestros tiempos, en el discurso político se podrá hablar de todas las formas en que se busca incentivar la participación ciudadana y las formas en que se vuelca el entusiasmo popular ante las propuestas de la clase política, pero lo cierto es que somos de lo más básico, nada más atractivo y jalador que el bueno, bonito y barato (o si es regalado, mejor).
Lo anterior viene a cuenta por el “magno” evento de coronación de la reina de la Feria Nacional de San Marcos, mismo que, sí, logró llenar la Plaza de Armas y aquí es donde debemos irnos con tiento, pues no falta ya quien abrazado al orgullo local diga que esta va a ser una de las mejores fiestas del mundo mundial y que quien no quiera creerlo, pues ahí está una muestra del poder de la Feria, “con un pueblo en paz, con un pueblo en orden, con evento con una gran convocatoria” en palabras del gobernador.
Todos me miran, canta Gloria Trevi y a eso fue a lo que asistió la gente, lo de la coronación pasaba a segundo plano. Lleno que tampoco es para presumir, porque apenas el viernes el concierto de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes llenó el graderío dispuesto para atender el Stabat Mater de Rossini. Es decir, la gente asiste a lo que no le cuesta y le “queda cerca”, si recuerda el lector, hasta Pablo Milanés tuvo lleno y así justificaron las ilustres autoridades del IMAC el imaginativo nexo entre la cultura del altiplano y el Caribe para el Festival de la Ciudad. A ver con qué capricho salen en octubre.
Brincan, brincan los borregos. Dicho sea de paso, y ya en terrenos municipales, una joyita declarativa de quienes a cualquier charco le llaman mar, ahora en voz de Evangelina Terán, titular del IMAC, quien en un acto más de adulación a su jefa convierte un concierto didáctico de la Banda Sinfónica Municipal en “una forma  de cómo nuestra alcaldesa inculcará el arte para que se resuelvan los conflictos de manera pacífica, alejando sobre todo a la infancia y a la juventud de vicios y actividades que no abonen a su pleno desarrollo”. ¿Así o más crema a los tacos?, pero no tiene la culpa el indio, sino quien la hace comadre.
Coscorrones. Quizá ya Lorena Martínez se dio cuenta que, viéndose en el espejo del gobernador, que la adulación no le aporta nada a su labor Al menos públicamente le está llamando la atención a sus funcionarios. El turno en esta ocasión fue para el titular de la Secretaría de Obras Públicas Municipales, Juan Manuel Torres Escalante, en el arranque del programa Brigatón escolar, pues la alcaldesa, mientras comentaba lo importante que es para los niños y niñas contar con un entorno limpio y con buena imagen para su mejor desenvolvimiento escolar, señaló: “Imagínense, ¿cómo va a quedar esa barda que está aquí afuera toda llena de grafiti, una vez que ya la tengamos pintadita?, que veo que ya la están pintando allá afuera, y espero que sea el personal de obras públicas, ingeniero, porque había muy pocos de su secretaría ¡ehh!… ¿Dónde andan?”, haciendo ver que sólo los padres de familia y vecinos de la escuela primaria eran los que se estaban encargando de dichas labores.

marzo 15, 2012

AC-CENT-TCHU-ATE THE POSITIVE

(Johnny Mercer / Harold Arlen)

 You've got to accentuate the positive
 Eliminate the negative
 Latch on to the affirmative
 Don't mess with Mister In-Between

 You've got to spread joy up to the maximum
 Bring gloom down to the minimum
 Have faith or pandemonium
 Liable to walk upon the scene

 (To illustrate his last remark
 Jonah in the whale, Noah in the ark
 What did they do
 Just when everything looked so dark)

 Man, they said we better
 Accentuate the positive
 Eliminate the negative
 Latch on to the affirmative
 Don't mess with Mister In-Between
 No, do not mess with Mister In-Between
 Do you hear me, hmm?

 (Oh, listen to me children and-a you will hear
 About the elininatin' of the negative
 And the accent on the positive)
 And gather 'round me children if you're willin'
 And sit tight while I start reviewin'
 The attitude of doin' right

 (You've gotta accentuate the positive
 Eliminate the negative
 Latch on to the affirmative
 Don't mess with Mister In-Between)

 You've got to spread joy (up to the maximum)
 Bring gloom (down) down to the minimum
 Otherwise (otherwise) pandemonium
 Liable to walk upon the scene

 To illustrate (well illustrate) my last remark (you got the floor)
 Jonah in the whale, Noah in the ark
 What did they say (what did they say)
 Say when everything looked so dark

 Man, they said we better
 Accentuate the positive
 Eliminate the negative
 Latch on to the affirmative
 Don't mess with Mister In-Between
 No! Don't mess with Mister In-Between

marzo 13, 2012

guardagujas cuarenta y siete


marzo 2012
zaira eliette espinoza
darío zalapa solorio
cecilia eudave
sofía ramírez
erika mergruen

portada:
germán treviño

descarga:


marzo 12, 2012

Tendencias

Perdón por intolerarlos
Tendencias

Jonathan Franzen, autor de Las correcciones y Libertad, se volvió tema del momento en Twitter por sus declaraciones durante una conferencia en la Universidad de Tulane, entre las muchas cosas que el novelista dijo, lo que despertó la furia de los “tuiteros” fue su “ataque” a esa red social: “Twitter es indescriptiblemente irritante. Representa todo a lo que me opongo…es difícil citar datos o crear un argumento en 140 caracteres… Es como si Kafka hubiera decidido hacer La Metamorfosis en un vídeo casero. O como escribir una novela sin la letra ‘P’… Es un medio en extremo irresponsable”. En Slate (http://tiny.cc/rm20aw) David Haglund cuenta que el escritor Jami Attenberg tomó varias notas sobre la conferencia de Franzen, habló sobre el libro de Richard Yates (Revolutionary Road) y su propio trabajo como novelista, pero la que causó revuelo mediático fue su opinión acerca de Twitter. Las novelas que le han merecido el reconocimiento a Franzen tienen más entre ambas más de 1,200 páginas, las reacciones en la red se reducen a un hashtag sobre lo que supuestamente odia (#jonathanfranzenhates), algunas de las opiniones son delirantes y divertidas, muestran que han leído a Franzen, la mayoría no, muchas ni siquiera tienen idea de quién es, pero hay que hacerlo odiar algo, es la tendencia.

En otra conversación, también relacionada con Twitter, alguien me comentó sobre las burlas y el desprecio que estaba recibiendo Juan Pablo Castro por homofóbico. El joven panista dijo en la tribuna de la Asamblea del DF: “¿a qué se ha dedicado el PRD en el Distrito Federal? Simplemente a destruir todas las instituciones, como por ejemplo permitiendo el matrimonio de jotos, permitiendo el aborto, no podemos permitir que esa gente nos gobierne” (Video: http://youtu.be/lvnRpC0ANtY), la persona que me lo comentó se había unido a los muchos que se burlaban del muchacho, estaba indignado. Lo extraño es que mi interlocutor también está en contra de la unión de personas del mismo sexo y le horroriza la idea de que en Aguascalientes se permita la interrupción del embarazo; si se sumó al linchamiento es porque es tendencia.

Un amigo me manifiesta su hartazgo de los periódicos, entre las muchas razones me dice que las notas son demasiado largas, que lo que él necesita es enterarse de los hechos y ya. Pensé en esa solicitud de brevedad mientras revisaba la información sobre el caso Florence Cassez y la propuesta de Arturo Saldivar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para ordenar que se revoque  la sentencia y se ordene la “absoluta e inmediata libertad” de la francesa; mientras navegaba buscando datos no pude evitar pensar que estaba investigando en los lugares equivocados, tardé mucho en dar con sólo los hechos, la red está plagada de acusaciones y maldiciones, se condena a García Luna por el montaje que realizó, se injuria a Felipe Calderón, los comentarios que más me llaman la atención son los que en defensa de los secuestrados insultan a la acusada por su nacionalidad, en estos últimos en realidad no importa de qué va el asunto, la indignación no es por las víctimas es porque a los mexicanos, de nueva cuenta, una “maldita francesa” nos va a ver la cara. Para llegar al proyecto público del proyecto del ministro (http://tiny.cc/f530aw) y sus 145 páginas, para alcanzar los datos duros, fue necesario sortear montones de las opiniones antes indicadas y notas brevísimas que apenas y permitían enterarse del asunto, pero eso es lo que hay, es la tendencia.

Si usted es lector de los periódicos de Aguascalientes, no podrá dejar de notar otra tendencia: los ataques a los diputados priístas que se atrevieron a contradecir al gobernador en las columnas políticas. En estos días, los gacetilleros que ayer se deshacían en elogios a Gabriel Arellano y Gregorio Zamarripa, son los mismos que ahora los descalifican, enumerando las numerosas estrías de sus colas prinosaúricas. Con la facilidad con que esos redactores se cambian de corbata (este sexenio visten saco y corbata para tener contento al gobernador) transforman sus genuflexiones de ayer en histéricas acusaciones. Para tener contento al que paga en los días subsecuentes veremos de nuevo en las páginas de esos diarios las pruebas “periodísticas” que demuestran las irregularidades en la compra del helicóptero mientras Arellano era presidente municipal, se acusara a Zamarripa de desvío de recursos durante su gestión en el ayuntamiento de Jesús María. No está mal, esa es una de las funciones del periodismo, la denuncia, lo lamentable es que en este caso las imputaciones lo que intentan es cobrar la deslealtad al capricho del gobernador, y es previsible que el “interés periodístico” sólo va a durar el tiempo que se requiera para que se arreglen las cosas entre los legisladores y Carlos Lozano. Es decir, no va a pasar nada, urgido como está el priísmo en llegar unido (al menos en apariencia) a las elecciones de julio, pronto se echará tierra al asunto estrechando manos con quienes representan a Peña Nieto en Aguascalientes y quien despacha en palacio de gobierno.

Es difícil no estar de acuerdo con Jonathan Franzen, al menos en que es muy difícil argumentar en 140 caracteres, sin embargo, la tarea no está en la denostación del medio, sino en aprender a utilizarlo para solventar sus limitaciones, de otra manera estamos condenados a seguir las tendencias, a quedarnos en la superficie de las cosas, a seguir la pauta marcada por intereses políticos no responden a la necesidad de resolver los asunto públicos o la rendición de cuentas, sino a interés de grupo que no van más allá del beneficio de los mismos de siempre.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (12/03)

marzo 11, 2012

Sin mapa, sin brújula, sin lógica

La Purísima Grilla de La Jornada Aguascalientes dominical

  • Sin mapa
  • Sin brújula
  • Sin lógica

El regreso de la aplanadora. A toro pasado es sencillo explicar los motivos por los que el Revolucionario Institucional arrasó en Aguascalientes, de hecho, es muy simple… pero nadie lo ha hecho, al menos no al interior del PRI, cualquier intento de reflexión se agotó en el festejo. No les alcanzó el tiempo para la deliberación, el paso siguiente fue el grito a coro de la clase política para proclamar a los cuatro vientos su filiación priísta y así no quedar fuera del presupuesto y sin hueso. Después, la promesa cumplida de sumisión absoluta al Primer Priísta del Estado (sic).
Sin partido. Una de las consecuencias de que el PRI sea sólo un dócil apéndice del ejecutivo estatal es que llega a las elecciones de julio sin mapa, sin brújula y sin lógica. Resultado de la disciplina ciega a los caprichos del gobernador el partido que hoy dice gobernar Aguascalientes goza de todos los beneficios de ser aliado incondicional de lo que se diga en palacio de gobierno, pero también sufre las consecuencias de un liderazgo que se diluye una vez traspasada la frontera con La Chona y poco tiene que ofrecer.
Carambola. La ausencia de voces críticas al ejercicio de gobierno tiene sus repercusiones en el partido, ya que al sólo esperar el visto bueno del jefazo, no se analiza la forma y con quienes llega el PRI a la contienda electoral.
Para muestra, un botón. El nombramiento del diputado Ríos Alba como encargado del II Distrito pareciera un movimiento lógico, un reconocimiento a uno de los pocos políticos que ha sabido realizar campaña y es (re)conocido entre sus electores, sin embargo, quién sabe qué tanto pueda ayudar a que Alfredo González levante en las encuestas y gane, el problema de esa candidatura es el líder cetemista.
El desgaste. Así las cosas, el nombramiento de Ríos Alba responde a dos cosas al desgaste obvio de Lozano de la Torre con el Comité Ejecutivo Nacional y al reconocimiento del diputado en materia de productividad electoral y, por supuesto, a la desesperación de la “dirigencia” (de algún modo hay que llamarle) estatal del PRI.
Enfrascado en cobrar su falta de apoyo incondicional, el gobernador polariza al interior de su partido, sin medir las consecuencias de esa actitud de “conmigo o contra mí”, pues mientras sus corifeos en los medios despliegan todo su veneno contra quien se atreve a discrepar del gobierno estatal, otros tejen las relaciones necesarias para fortalecer su posición en el tablero político.
No pasará mucho tiempo para que llegue el arrepentimiento de los “periodistas” que envalentonados porque así lo ordena su jefe hoy pisan las largas colas de los opositores. Dos nombres, Gregorio Zamarripa cada vez más afianza más su lugar en la coordinación de la campaña de Peña Nieto en Aguascalientes y sólo está a la espera de su nombramiento, mientras que Gabriel Arellano sigue diciéndole a quien quiera escucharlo sobre su disposición a trabajar con, su amiguísimo, el candidato presidencial y libre de compromisos con los candidatos de Lorena Martínez o Lozano de la Torre.
El emperador va desnudo, nadie se atreve a decir, y en el PRI en vez de tomar las providencias necesarias para no ser arrastrados por las broncas personales de su jefe máximo, prefieren encuerarse, ¿de qué otra manera entender la lógica de hacer a un lado a sus mejores hombres y después obligarlos a sacar adelante las campañas de quienes no logran repuntar?
En el caso de los ataques desde los medios a quienes se atreven a contrariar (aunque sea levemente) los deseos del gobernador, afortunadamente para los boletineros y lamesuelas profesionales, la opinión pública de Aguascalientes tiene un problema de retentiva, así que rápidamente olvidarán que el día de hoy embisten a quien ayer elogiaban.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (11/03)

marzo 09, 2012

Contramareas, de Javier Moro Hernández

En la revista Cultura Urbana, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, aparece Contramareas, de Javier Moro Hernández


Acerca de los poemas de Javier, escribí lo siguiente:


JAVIER MORO: COMPRENDER EL MILAGRO

Si la poesía tiene algún propósito es la de transformarse en respuesta, no como una réplica simple que refuta o coincide, más como una forma de comprender el mundo. La poesía se cumple al momento en que permite al lector encontrar la solución a las preguntas que se ha planteado, en solitario o compartidas, consciente o de una forma oscura que no le permite enunciarlas del todo. La poesía es la clave que permite dar en el blanco, como esa pieza que existe en todo rompecabezas y que al colocarla le da sentido al conjunto. Javier Moro sabe que la poesía es revelación y desde ahí escribe.
La pregunta a la que intenta hallar respuesta Javier Moro (poeta, periodista y promotor cultural) es la misma que Maldoror hace antes de emprender su lucha contra el Creador: “¿Quién comprenderá por qué dos amantes que se idolatraban la víspera, por una palabra mal interpretada, se separan, uno hacia oriente, otro hacia occidente, con los aguijones del odio, la venganza, del amor y los remordimientos, y no se vuelven a ver más, cada uno embozado en su solitaria soberbia?”; para ello se vale de la memoria, en estos poemas hay una mirada obsesiva sobre el escenario del fracaso, se recrean los detalles cotidianos, una pieza musical, el diálogo de una película, los gestos mínimos, se recuerdan los escenarios siempre nocturnos, la habitación desdibujada por el humo del cigarro, cómo la lluvia deja desnuda a la ciudad hasta transformarla en un páramo; y en el centro de cada poema, de cada evocación, dos condenados en un mundo que se cae a pedazos, dos que lo intentaron, dos que se arriesgaron a pesar de saber el final de la historia. Estos textos son la crónica minuciosa del desastre amoroso.
En los Cantos de Maldoror, Isidore Ducasse describe la ruptura como un milagro que se renueva día a día, sobre esa condición es que se vuelcan los poemas de Javier Moro, por eso a pesar del desencanto, al final queda la sensación de que el recuerdo de esas ruinas ayuda a comprender el milagro, revela que el único camino posible es volver a intentar, cada vez con mayor pasión, con la intensidad que merece encontrarse con el otro, aún cuando esa reunión este condenada a no perdurar.

marzo 08, 2012

Tario al Piano

En su muro de facebook, el escritor Alejandro Toledo comparte este enlace a un video con el audio de Francisco Tario tocando el piano:

marzo 05, 2012

Amnesia selectiva


Perdón por intolerarlos
Amnesia selectiva

En mal momento cae el aniversario 83 del Partido Revolucionario Institucional, los lineamientos del Instituto Federal Electoral para el periodo de intercampañas, de febrero 16 a marzo 29, prohíbe a los partidos, básicamente, exponer sus plataformas electorales, acceder a los tiempos del Estado en radio y televisión, así como celebrar debates (http://tiny.cc/65uf6), así, para no ser sancionados se estableció que el festejo fuera una discreta muestra de músculo y no exponer a su candidato, por lo que el orador designado fue el dirigente nacional Pedro Joaquín Coldwell, quien no se amedrentó ante las prohibiciones e igual aprovechó para atacar a Felipe Calderón, a los partidos Acción Nacional y el de la Revolución Democrática.

El dirigente aseguró que “la derecha promueve más de lo mismo y la izquierda pasa súbitamente del radicalismo delirante a la república amorosa”, mientras que los priístas son quienes están del lado de la calidad de vida, del humanismo, los que tienen experiencia y son la mejor oferta, porque “empujan el carro del progreso” (habría que recordarle que no es necesario empujar, pues si con carro se refiere a un carruaje, los animales se colocan enfrente y jalan el vehículo; mientras que si se refería a un automóvil, nada más sencillo que sentarse al volante y conducir, pero así son los priístas, en busca de imágenes pegadoras rinden el sentido al humor involuntario).

Los asistentes al auditorio Plutarco Elías Calles interrumpieron varias veces (al menos cinco) con sus entusiastas aplausos la diatriba de Pedro Joaquín contra “la incapacidad de los panistas para gobernar” y la promesa de que su campaña, con Enrique Peña Nieto, marcará “una nueva política”. Por supuesto, hizo referencia a la inseguridad del país, es un discurso ganador, que jala adeptos, con esa tónica, la de la memoria de corto plazo, hizo un recuento de los últimos doce años en que los priístas no han estado en la presidencia. De hecho, en uno de los videos que se transmitieron como parte de la ceremonia (además de la peripuesta imagen de una niña que canta las mañanitas mientras decora un pastel con el emblema del PRI; infalible, un infante siempre conmueve a los cursis) se hizo referencia a que este “nuevo PRI” retoma el legado de Adolfo López Mateos y Lázaro Cárdenas (ninguna referencia López Portillo o Salinas de Gortari) y, por supuesto, otra carta ganadora, es heredero de los “ideales” de Luis Donaldo Colosio.

El eje central del discurso del dirigente priísta fue la falta de imaginación política, señaló que el problema de los gobiernos actuales es que han “empobrecido la política”, demostrando una capacidad extraordinaria para no morderse la lengua Pedro Joaquín arengó a sus clan con ese argumento.
Un repaso somero de lo que ocurrió y se dijo en esta ceremonia de celebración, deja claro que el PRI ha elegido la amnesia selectiva como método para atraerse los votos. Todo lo malo que ocurre en el país es producto de los gobiernos que no son tricolores, todas las desgracias tienen su origen en los últimos doce años, mientras que los beneficios o las instituciones y procedimientos aliados de la democracia, fueron resultado de su estancia en el poder. De un plumazo se borra la corrupción y el delirio de una clase política que durante decenas de años hizo del país su negocio familiar.

Lo que queda claro también, es que el PRI, aunque sus siglas lo digan, no es un partido, no sabe serlo, es una maquinaria electoral endemoniadamente eficaz, es capaz de crearse una imagen nueva cada vez que le resulta necesario gracias a la impunidad. Camaleónica y astuta, la estructura que tiene a lo largo de todo el país, gana adeptos repartiendo culpa, cuando en estricto sentido, el PRI no ha perdido el poder en ningún lado, su forma de gobernar ha sido tan eficaz que es difícil escapar a la herencia, todos tenemos un pequeño priísta interno, es esa voz que promueve extender la mano para pedir limosna, la de los acarreados, la del nulo respeto al voto, la que encuentra el camino más corto para no responder a la ley, la que se salta un lugar en la fila o acude a un coyote, la de la trampa.

No es un partido el PRI, es una asociación de intereses, una mafia, un conjunto de empresarios que se unen para garantizar el desarrollo de transacciones legales e ilegales, como muestra están los candidatos del “nuevo PRI”, los mismos de siempre o los hijos de los mismos de siempre, quienes no tienen que demostrar absolutamente nada al electorado, simple y sencillamente son elegidos por el grupo para que sigan las reglas que sirven para continuar con el negocio. Búsquese cualquier definición de lo que un partido es y el PRI no encaja en ella. Cotéjese el comportamiento del PRI con el de cualquier asociación delictuosa y verá lo aterrador de las similitudes.

A este punto, no puede dejar de citar un fragmento de ¿Qué es la democracia?, de Giovanni Sartori, en donde refiere los peligros que corre la democracia ante el ideal de perfeccionismo:
“Las democracias, en su gris actuar cotidiano, con frecuencia merecen poco crédito. Pero lamentarse de su actuación cotidiana es una cosa y desacreditarlas por principio, otra. Hay un descrédito merecido Y otro inmerecido: el que deriva de un perfeccionismo que sin tregua aumenta mucho la apuesta. La ingratitud que parece caracterizar al hombre contemporáneo es la desilusión que acompaña con frecuencia a los experimentos democráticos. El verdadero peligro que amenaza a una democracia, que oficialmente no tiene enemigos, está en reclamar una democracia perfecta, lo que puede debilitar y derribar la que realmente existe”.

Cito porque mientras escribo estas líneas, leo un tuit del emocionado Carlos Lozano, gobernador de Aguascalientes, quien antes de tomarse la foto grupal de todos con Peña Nieto, escribía frases cursis relacionadas con el aniversario priísta (“Porque los niños deben conservar sus sonrisas”, por ejemplo), en uno de esos tuits, el emperador desnudo denostaba a los críticos del PRI porque sus ataques son absurdos, por un momento me sentí aludido, pensé si no estaba cayendo en la diatriba por la diatriba, en una exigencia de perfección, enseguida recordé que hace poco, en su muro de Facebook, Enrique Alfaro, candidato a gobernador de Jalisco, escribió: “Los partidos políticos no son buenos ni malos. Ningún partido político permite robarse el dinero del pueblo ni ser controlado por la lógica del poder, y muchos lo hacen. La voluntad política y los principios de cada persona es lo que hace la diferencia”. Tiene razón, imposible no estar de acuerdo, encuentro sentido a estas líneas, porque el PRI no es un partido y antes su discurso amnésico habría que recordar todos los días que ahí está la salida, en la voluntad política individual que sí puede lograr un cambio.


Publicado en La Jornada Aguascalients (05/03)

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