enero 30, 2012

Nadar de a muertito


Perdón por intolerarlos
Nadar de a muertito
Edilberto Aldán

Una confesión innecesaria para el lector de esta columna, quien esto escribe no tiene el menor sentido de la elegancia. No me refiero a la capacidad de combinar algunas piezas de ropa para obtener un resultado con el que se deleite la vista o portar con distinción un accesorio, sino a que en estos textos es difícil encontrar la gracia de la sutileza, el buen gusto de la crítica grácil que no requiere de levantar la voz.
Un ejemplo, el texto publicado por Otto Granados Roldán en la revista Líder Empresarial “Cómo llegó Nissan a Aguascalientes” (http://tiny.cc/uhqn1), mientras el actual gobernador de Aguascalientes y sus corifeos vociferaban ante quien se dejara que una de sus virtudes eran atraer ese tipo de inversiones a la entidad, cuando una y otra vez trataban de vender esa imagen de imanes del desarrollo, en unas cuantas cuartillas Granados recordaba las fases y personajes que dieron lugar al asentamiento de la empresa nipona en la entidad, con un solo párrafo descobijaba a Carlos Lozano del mérito mayor que presume, cito:
“Esos 3 millones de vehículos, los miles de millones de dólares invertidos, los miles de empleos creados y la potencia del sector automotriz en el estado deben pues un reconocimiento exclusivamente a esas cuatro personas: Salinas, Kume, Serra y Barberena, que la hicieron posible. Y es importante destacarlo porque otros, ávidos de reconocimientos, dicen haber intervenido en ello lo cual es una mentira palmaria pues lo hicieron solamente funcionarios federales y estatales de esa época.”
Chapeau! o como corresponde al estilo de quien esto escribe: me quito el sombrero. La información, los personajes y la situación, pueden o no gustar, pero ahí están. Como columnista se suspira por la estocada y piensa en lo que hace falta para lograr esa elegancia, cómo escapar a la estridencia del dedo que señala, al alterado ¡al ladrón, al ladrón!, en que suelen caer estas líneas con frecuencia.
Suspiraba por esa falta de elegancia y timing abrumado por la euforia con que se ha recibido la noticia de la instalación de la nueva planta de Nissan en Aguascalientes, si bien lo cierto es que el gobierno estatal ha sido más bien cauto en abrogarse el logro, no falta quien muera por salir en la foto para en un futuro agregar ese logro a su capital político. Pensaba en cómo la algarabía, su estruendo, impide tener un panorama completo de las consecuencias de la instalación de la planta, cómo está siendo usado para distraer la atención al resto de los asuntos que implica el gobierno de un estado. Porque, en este momento, todo ha sido relegado a segundo plano, es tal la fiesta que detenerse a señalar cualquier otra cosa no sólo lo deja a uno como un amargado aguafiestas, además lo vuelve imprudente.
Todo lo demás son asuntos menores. El gobierno goza del permiso de nadar de a muertito, pues ante el reclamo o señalamiento, apuntará bullicioso ¡pero trajimos a la Nissan!
De ahí que extrañara la elegancia que jamás he tenido ante un comunicado del Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA). El boletín 348, enviado a los medios el 18 de enero, da cuenta de la facilidad con que se puede nadar de a muertito, con una cachaza tal que llama a la pena ajena.
El comunicado anuncia que se realizará un festival del teatro, “Teatrerías” el cual no es organizado por el ICA, pero se abroga el derecho de invitar al público, bajo la premisa de que le da difusión. En uno de los párrafos del texto se indica que “En el ambiente teatral de Aguascalientes se habla constantemente de que hace falta una muestra estatal que ofrezca al público las numerosas propuestas escénicas hidrocálidas en todos sus géneros. Autoridades, teatreros, promotores, medios, todos hablan pero nadie hace nada. La principal razón, la falta de presupuesto”. Enseguida reconoce, merecidamente, a quienes lo organizan y señala qué es lo que se tiene que hacer: “sin más recursos que una computadora, un teléfono, un directorio y unas enormes ganas por realizar su sueño, Jaime Muñoz, fundador del Foro Cultural Tercera Llamada, convocó no sólo a teatreros profesionales sino también semi-profesionales, escolares e independientes a participar en esta edición de un encuentro teatral único, Teatrerías 2012. Su objetivo: ofrecer un espacio para todos aquellos que hacen teatro, sin otro interés que promoverlos”. Bravo, felicidades a los organizadores, sí, ¿y el trabajo del ICA? Ninguno, dejarse arrastrar plácidamente por la superficie del agua, para en un futuro convertir en números para el informe de gobierno lo alcanzado por otros.
Ahí está clarísimo el diagnóstico, lo que hace falta, también una solución. Si a otros les bastó la voluntad, un teléfono y un directorio, ¿qué no podría hacer el organismo responsable de la cultura en la entidad? Seguramente algo más que sólo difundir a través de un comunicado, posiblemente algo más que quejarse una y otra vez de la falta de presupuesto, pero nomás no se le ocurre. Hay una evidente falta de imaginación en las instituciones encargadas de la cultura en la entidad, es tan cómodo nadar de a muertito que a un año de gobierno sigue en el lloriqueo por la falta de presupuesto, sin un plan de cultura que no sea el de continuar sólo porque sí lo que se ha venido haciendo en otras administraciones.
Peor, si es posible, no sólo se ha rendido en presentar una propuesta congruente, además sus funcionarios se victimizan para no rendir cuentas, así, mientras se inventan enemigos dejan sin respuesta las preguntas sobre su desempeño. Y vuelvo a lo de la elegancia, desde La Jornada Aguascalientes, como ningún otro medio, se le ha dado cobertura a las actividades del ICA (también a las del Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura), pero como ese seguimiento no ha sido la simple réplica de sus boletines de prensa, se considera a reporteros y colaboradores como enemigos del sistema. Ahí está el caso reciente de una compañera de la redacción a quien se le negó el trabajo con el “argumento” de que el titular del ICA, el Doctor Andrade, no quería trabajar con nadie del periódico. Ya correrá en los cafés o en los pasillos de la Casa de la Cultura, los nombres y las acusaciones, seguro dirán que es falta de lealtad el decir en nombre del director del ICA que a La Jornada Aguascalientes y quienes forman parte de ella son considerados persona non grata. Es lo de menos, no se requieren chivos expiatorios, se solicitan congruencia, respuestas, información. Hay más, por supuesto, la solicitud de los fotógrafos de aclarar las razones por las cuales se violaron las bases del concurso de fotografía Chicahuales al otorgar el premio a sus empleados, quienes no podía participar… y así podemos seguir con muchos otros señalamientos que se han realizado, a los que no se da respuesta porque como somos el “enemigo”, todo se hace desde la mala voluntad.
Reitero, carezco de elegancia, sé lo que es ser visto como aguafiestas, puedo entender que otros sean calificados desde afuera como parte de un grupo que no se conforma con el brillo de un comunicado de prensa, pero de eso a que carezcan de validez las preguntas que se han realizado desde estas páginas hay un enorme salto, y creo, que en este caso, la vulgaridad del silencio, de la complicidad, quedan del otro lado.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (30/01/12)

enero 29, 2012

La victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana


La Purísima Grilla

La victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana es una frase que se atribuye a Napoleón y que hoy, tras el anuncio de la instalación de la nueva planta de Nissan, tiene en Aguascalientes su mejor ejemplo. Todos se atribuyen la paternidad del nuevo éxito, a lo largo de la semana se han multiplicado los declarantes que levantan victoriosos la mano porque gracias a su esfuerzo y trabajo lograron convencer a los nipones de que se instalaran en estas tierras y no en Guanajuato o San Luis Potosí.
Todos quieren su reconocimiento, ya mencionamos en este espacio al activísimo Luis Armando Reynoso, ahora queremos llamar la atención sobre quienes no han dicho nada, porque si como dice el ex gobernador, la instalación de la planta “pudo lograrse gracias al trabajo cumplido con visión de futuro, en la que desarrollamos la infraestructura económica, urbana y social”, hasta Armando Jiménez San Vicente podría pedir su estrellita en la frente… y nada, en su boca cerrada no entran moscas. Y mejor así, no vaya a ser que de aparecer a declarar, algún empresario se acuerde y salga a decir lo que es un secreto a voces, las comisiones que pedía para auxiliar a las empresas a que llegaran al Estado. O quizá estamos de mal pensados y eso de mantenerse calladito es una condición del puesto, pues del actual titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Hipólito Trevino Licea, ni sus luces en este proceso.
Y ya es hora de que aparezca el Sedecsecretario, hasta los diputados lo andan buscando, n con relación a la Nissan, sino a las cifras de empleo. Hace una semana, el panista Alfredo Reyes, presentó un punto de acuerdo ante la LXI Legislatura para que Treviño Licea comparezca ante la Comisión de Desarrollo Económico del Congreso “para que exponga los programas y políticas públicas que se implementarán en este año 2012 para la generación de los 14 mil empleos ofertados por año” y, sobre todo, informe de la “verdadera creación” de esos puestos de trabajo.
Igual y ya se aparece Hipólito, total, junto con el anuncio de la Nissan, tiene a su favor que, a últimas fechas, los indicadores económicos muestran una ligera mejoría en el estado, hasta pareciera que el INEGI ya soltó a Aguascalientes y, a pesar de estar entre las entidades con mayor tasa de desempleo (en contra de todo anuncio oficial), apenas hace unos días informó, mediante el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal, que la economía de Aguascalientes se ubicó en su mejor nivel histórico en el tercer trimestre del año pasado, con un crecimiento de 4.39% en el tercer trimestre del año pasado respecto a igual periodo del 2010.
Igual y en una de esas se nos informa cuáles fueron las ventajas que se le dieron a Nissan para convencerla de instalarse en Aguascalientes, porque hasta ahora, entre tanto bombo y platillo, de lo que no se ha hablado es cuáles fueron las ventajas competitivas, o mejor dicho, si es cierto que la armadora no va pagar el impuesto sobre la nomina los primeros cinco años, como ya empiezan a correr los rumores.
Otro buen anuncio que podría aprovechar para presumir, es que el gobierno federal destinó 35 millones de pesos para la construcción de siete pozos que abastecerán de agua a comunidades de seis municipios del estado, recursos que provienen del Fondo de Desastres Naturales (Fonden). Las comunidades beneficiadas serán, en Calvillo: Presa de los Sernas y la Panadera; en Cosio: Santa María de la Paz; en Rincón de Romos, San Juan de la Natura; en El Llano: San Francisco de los Viveros;  Gómez Portugal en Jesús María; y en San José de Gracia: El Tecongo. Obras (excavación de pozos, perforación, aforo, equipamiento, conducción y electrificación) que ya confirmó Guillermo Saúl Rivera, titular del Instituto del Agua del estado y que tardarán alrededor de cuatro meses.
Los mismos cuatro meses que tardará la rehabilitación de la calle Madero en la capital del estado y en que los visitantes del centro histórico convivirán con un anuncio de “Disculpe las molestias que esta obra le ocasiona”. Al final los comerciantes dieron su mano a torcer y permitieron a la alcaldesa echarle una manita a la vialidad. Decimos que es merito de Lorena Martínez, porque en materia de negociación, la primer edil se pinta sola y prefiere ir sola que mal acompañada. ¿O a qué se deberá el sutil reclamo, por no decir, evidente quemón, que hizo el maestro de ceremonias a la regidora María Elena Tiscareño, de la Comisión de Mercados y Estacionamientos durante la ceremonia de arranque de obras? Ya cuando había terminado el discurso de la alcaldesa, ahí iba colándose discretamente la regidora, tarde pero sin sueño, y que agradecen por los altavoces su gentil incorporación.
Notificación. En temas electorales y spots, sería bueno que la oficina del Instituto Federal Electoral en Jesús María escuchara sus propios anuncios y cuando se cambie de domicilio haga un aviso efectivo, pues quienes asistieron a la sesión del Consejo Distrital encontraron las oficinas cerradas y una ajada cartulina con el anuncio de que se habían ido con la fiesta a otra parte.
Orgullo Águila. Finalmente, hacemos eco de una campaña que encontramos en las redes sociales y que comienza a ser viral: el enfado de los alumnos del Instituto Tecnológico de Aguascalientes, quienes están molestos porque el conductor y empresario de Radio Universal, dijo que era “la institución más corriente del estado”
La respuesta ha sido la difusión de tres puntos: 1) El Tecnológico es la primera institución de educación superior, ya que fue fundado el 18 de septiembre de 1967. 2) Son la primera institución que cuenta con el total de sus carreras acreditadas por el Consejo de Acreditación de la Enseñanza de la Ingeniería. Y, para regresar al tema de la Nissan: 3) El ingeniero Armando Ávila Moreno, Vicepresidente de Manufactura para Latinoamérica de Nissan Mexicana, es egresado del Instituto Tecnológico de Aguascalientes de la carrera de Ingeniería Mecánica Industrial, en el año de 1980
Yo sí soy águila Tec firman el comunicado los alumnos.

La Jornada Aguascalientes (29/12/01)

enero 25, 2012

En voz alta

El programa de La Jornada Aguascalientes en canal 30 de Ultravisión.
Luis Armando Reynoso Femat
Gabriel Arellano
Benjamín Gallegos.





Watch live video from Ultra Televisión - Aguascalientes on Justin.tv

enero 24, 2012

Old Ideas, Leonard Cohen

...
Old Ideas:

1. Going home
2. Amen
3. Show me the place
4. The darkness
5. Anyhow
6. Crazy to love you
7. Come healing
8. Banjo
9. Lullaby
10. Different sides
Puedes escucharlo completo en npr music: http://tiny.cc/uq8bb

enero 23, 2012

Divorcio amistoso


Perdón por intolerarlos
Divorcio amistoso

Se te olvida que me quieres a pesar de lo que dices, pues llevamos en el alma cicatrices, imposibles de borrar…
Como cada vez resulta más difícil creer en la palabra de alguien, sobre todo si ese alguien pertenece a algún partido político, ahí está la fotografía, difundida en todos los periódicos, en todos los sitios, por muchas agencias. La imagen es de noviembre del año pasado: al fondo están los logotipos de Nueva Alianza, el Revolucionario Institucional y el Verde Ecologista, en primer plano sus dirigentes: Luis Castro, Humberto Moreira, Jorge Emilio González y Jorge Kahwagi, cada uno más contento que el otro, los cuatro levantando el puño tras la firma del acuerdo de coalición al que llamaron Compromiso por México.
Se te olvida que hasta puedo hacerte mal si me decido, pues tu amor lo tengo muy comprometido, pero a fuerza no será…
Quien no aparece en la foto es Elba Esther Gordillo, tampoco los líderes magisteriales de cada sección a lo largo del país; no están en la imagen los intereses económicos que a lo largo de su historia han sabido mover en beneficio de su dirigencia los Verdes, ni el mínimo porcentaje que en cada elección ponen sobre la mesa de negociaciones para vender caro su amor; tampoco la cultura clientelista a la que responden millones cuando de obtener beneficios se trata y que el PRI llama “organización”. No se ven, pero ahí está, esa es la fuerza de México para los partidos que se unieron para ir juntos en más de 120 de las 300 diputaciones en mayoría relativa y 20 candidaturas en el caso del Senado. No se ven, pero se sienten, ese era todo el asunto.
Y hoy resulta que no soy de la estatura de tu vida y al dejarme casi, casi se te olvida, que hay un pacto entre los dos…
Olvidado el pacto, el PRI rompe con el PANAL y engallado va sin Nueva Alianza a las elecciones. Las explicaciones son de lo más banales y cripticas, acusan a los dinosaurios, barajean nombres, motivaciones, pero ante la proximidad del tiempo de las urnas y, sobre todo, al cuidado de la red de intereses que une a estos partidos, buscan la mejor manera de acusarse sin hacerse daño. Precavidas, las dirigencias miran al futuro que desean y subrayan que nadie saldrá dañado, que es lo mejor para los dos, que aumentará el número de votos, que se consolidará el proyecto de cada uno de los organismos, apenas y se sueltan uno que otro arañazo, mientras el Verde, como la hermanita chaperona que siempre ha sido, se ahoga en gritos de “pélenme, pélenme”.
Por mi parte, te devuelvo tu promesa de adorarme, ni siquiera sientas pena por dejarme, que ese pacto no es con Dios
La devolución de la promesa de ir juntos, el divorcio amistoso asumido por las dirigencias, agarra a los actores de abajo con las manos en la puerta, fuera de bases, y comienza el desfile de declaradores que no sabe hacia dónde tirar, a quién manifestar su incondicionalidad, ahí está la penosa declaración del gobernador de Aguascalientes, que transparenta a qué interés sirve. Primero señala que cuando le impusieron la alianza, él “encantado de sacrificar algún espacio” de las candidaturas (lejos está de ese candidato en campaña que llegaba a las reuniones a prometer chamba para todos sus seguidores, pues si tendríamos todas las plazas de gobierno, cómo no se va a poder, aseguraba); enseguida se lamenta poquito y arguye que le hubiera gustado “que se diera de mejor manera el resultado final”, porque sabe que tendrá que negociar con los maestros, que sin el apoyo de los líderes magisteriales en las elecciones el PRI se las verá negras; pero disciplinado como es, se rinde sin dignidad alguna al mandamás, asumiendo que no tiene no voz ni voto y que aunque pudiera decir algo no lo dirá: “Al final, yo lo único que le planteé al señor candidato (Enrique Peña Nieto) fue que las decisiones que él quisiera tomar en Aguascalientes, yo las aceptaría absolutamente, no haría ningún comentario, ninguna opinión…”
Triste la servil declaración de Carlos Lozano, triste además, no sólo porque muestra la estatura política de quien ocupa la titularidad del ejecutivo estatal, además no está solo, lo sigue la borregada que hoy se pelea por obtener una candidatura. Mayor tristeza porque quienes deberían ser opción electoral, ante la ruptura, ya buscan cómo atraerse beneficios del rompimiento. Apenas ayer uno de los aspirantes panistas, Ernesto Cordero, ya convocaba a su partido a tender lazos de comunicación con “la maestra Gordillo y son su partido”, así, todos los males que se le achacan al liderazgo de Elba Esther en el discurso, se hacen a un lado en el afán de volverse competitivos; y los que falta que se sumen.
Apenas en noviembre se formalizó el acuerdo Compromiso por México, hoy, desanudado, quedan en el suelo los elogios con que se describieron, ahí están para que el PAN y la izquierda los levanten ahora que hagan migas con Elba Esther, de hecho, son tan efectivos que sirven para varios propósitos, como juntar a Manuel Bartlett a la coalición del Movimiento Progresista, por poner un ejemplo; o justificar el retraso que todos los partidos tienen en la tarea de formar cuadros y allegarse la simpatía de los ciudadanos para participar activamente en la estructura de sus organizaciones, por lo que cada elección vemos la misma gata pero revolcada.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (23/01/12)

enero 16, 2012

Sospecha

Perdón por intolerarlos
Sospecha

Dos textos recientemente publicados en La Jornada Aguascalientes dan cuenta de actos vergonzosos, uno por el reportero Carlos A. López (Por alusiones personales, 14/01/2012)  y otro por Jorge Terrones (Correo ilustrado,  13/01/2012). El primero describe la hostilidad de la ignorancia ejercida por un personaje común en el periodismo de Aguascalientes: un reportero que no es tal y vive de la pregunta servil; el segundo la exhibición de un plagio, burdo, sin sentido, cometido por alguien que no tiene nada que decir.
Aparte de lamentar los hechos que se describen, que a estas alturas del partido sigamos padeciendo reporteros que no son reporteros, iletrados ocupadores del espacio público, se agradece la denuncia porque es a través de esos señalamientos que un medio cumple con su función social, al informar orienta y permite formar un criterio. Si a pesar del paso del tiempo siguen en los medios el tipo de personajes que describen Carlos y Jorge, es porque no se les ha exhibido suficientemente. Ahora estamos advertidos, cada quien hará lo que le corresponde.
Lo que no me deja de llamar la atención es la recepción de ambos textos, en los dos casos, tras lamentar los hechos, la reacción posterior ha sido preguntar acerca de los motivos ocultos tras la denuncia. Con quienes he comentado los textos pareciera que no les basta con el simple hecho de informar sobre el asunto, buscan una explicación más allá de lo evidente, casi siempre, motivos personales. Esta recepción refleja uno de los aspectos más mediocres de nuestra democracia, el “sospechosismo”. Nada es gratuito, todo tiene que estar ligado a un motivo ulterior, uno que justifique la denuncia, en el peor de los casos, uno que atribuya la queja a un impulso personal. Como si la crítica tuviera que estar atada al cumplimiento de una venganza.
Esta concepción de la crítica es la que refleja la mediocridad de nuestra participación en la mesa de conversación, ya que además de cuestionar la validez de un señalamiento, al considerar que todo responde a una intención oculta, es demeritar la voz de quien se atreve a señalar, el proceso se revierte, quien señala se convierte en acusado, se examinan elementos ajenos y se contamina la posibilidad de diálogo. En el peor de los casos, se deja a un lado el hecho que provocó el señalamiento y se otorga una importancia a asuntos irrelevantes.
Al menos así ha ocurrido en algunos comentarios escuchados acerca de los textos mencionados. Incluso se ha minimizado la importancia de los hechos, se le resta importancia a la caracterización precisa que realizó Carlos A. López del periodismos servil justificando que siempre ha sido, que ya se sabe. Acerca del plagio evidenciado por Jorge Terrones, se le menosprecia manifestando que no es para tanto, que es una simple colaboración en un periódico y que, además, otros colaboradores de La Jornada Aguascalientes han sido expuestos como plagiarios y no hay consecuencias.
¿No tiene importancia, son asuntos menores? No me lo parece. La denuncia del reportero explica la red de complicidad que permite a los gobernantes vivir el espejismo de una realidad perfecta en la que su labor atiendo con precisión las demandas ciudadanas, permite entender las razones por las que todos los días los medios ensalzan la imagen del gobernador y la alcaldesa, explica las razones de la impunidad, los siervos del poder no suelen cuestionar a los gobernantes, así, cómo se puede exigir la rendición de cuentas.
Acerca del plagio, Terrones ha sido incisivo y acertado, lo que pudiera agregar para describir ese acto de corrupción poco agregaría, así que en necesario llevarlo a otro nivel, hacia las consecuencias de un sistema que permite que el tuerto sea rey y, sobre todo, la falta de respeto constante al lector, la calidad de la conversación que se quiere establecer con el otro, por eso en este caso no basta la promesa mentecata de no volverlo a hacer, la disculpa a bote pronto es casi siempre una manera de eximirse de la responsabilidad.
Para no ser engañados, para ser tratados como adultos en la conversación necesaria para encontrar las soluciones a los problemas que como sociedad tenemos, resulta indispensable aceptar la crítica y revisar qué es lo que la motiva, qué está señalando, cuáles las fallas que indica para poder subsanarlas, de seguir pensando que todo es resultado de un complot, de la mala fe, producto de venganzas personales, se está destinado a un diálogo de sordos, donde todos somos víctimas. Eso y el silencio no pueden ser nuestras opciones.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (16/01/2012).

enero 15, 2012

guardagujas 43




cuatro poetas jóvenes de aguascalientes
+ rodolfo jm • eduardo sabugal • sofía ramírez • alejandro espinoza • carlos bustos • ricardo pohlenz

enero 12, 2012

Aniversario




Te he venido suponiendo
En todos los días que me faltan, tal cual si,
Pudiera verlos como son.
Sólo quiero resumirte
Que al principio te pensaba
Y que hoy contemplo en ti,
La costa a donde voy.

Si te cuento que esta unión
De dulce y sal me sujetó,
Y otras cosas parecidas
Que me envuelven,
Y me dan de imaginar.

Es que me deleito tanto,
Escuchándome inventarte en mi prisión,
Es mi sueño preferido y no quisiera un día notar,
Que este encuentro no me sucedió jamás.

A mí que vuelvo a amanecer para tu aliento,
Muchas más veces de las que hubiera confesado ayer,
Que despido al sol poniente,
Cuando he contemplado el siempre de tus ojos
Y por fin comienzo a ver.

Que estoy dejando de callar que te amo,
Que me detienes la respiración,
Que  atraen mi vida tus puertos tiranos,
A donde siempre apuntó mi amante embarcación.

Mi existencia el pescador que a diario,
Le tendió a la vida sus resplandecientes redes de ultramar,
Donde arde el astro poeta,
Que se ilumina a sí mismo y viaja y sueña en su eterna senda solar,
Lugar de brisa, oleaje y días añiles,
Que siempre estaban conduciendo a ti,
Que siempre fueron signos invisibles,
Cursos intrazables, a través de mí.

Toma el timón de mi barca y el oriente de mis velas,
En tu tierra firme dame una señal,
Sé  mi faro por las noches,
Déjame arar con mi quilla en tus arenas,
Remontar tu manantial.
Si aguas adentro en tus labios me pierdo y
No me es posible llegar a volver,
Me internaré en tus senderos secretos,
A explorar tus fuentes, tus selvas, tu ser.

Entre pairos y derivas,
Por los mares de mi vida,
Hoy me veo siempre bogando a ti.



Gracias Laura Americano, esposa, porque hoy, como ayer, como mañana, sigues deteniendo mi respiración y no hay otra señal en mi compás que el norte de tus puertos tiranísimos.

enero 10, 2012

enero 09, 2012


Perdón por intolerarlos
¿Te acuerdas del Nopal?

Además del placer de la conversación al que rendimos tributo con deleite, son tan escasas las oportunidades de la reunión familiar (vivimos al menos a seis horas de distancia uno del otro) que cuando nos encontramos, las sobremesas unen la comida con la cena y luego el desayuno, no hay tema que dejemos pasar, a lo largo del año hemos acumulado las anécdotas para mantener vivo el fuego de la palabra y cuando la novedad desfallece se reaviva con la memoria, en casa de mi madre, mis hermanos y yo nos empeñamos en mostrar la posibilidad de un objeto imposible, una máquina de movimiento perpetuo que no interrumpe el diálogo.
No hay tema vedado, vamos del ámbito íntimo a la esfera pública, del chisme personal a las preferencias políticas, con tal de extender el placer saltamos de los secretos de la cocina (las garnachas oaxaqueñas se fríen en manteca con todo y salsa) hasta la obviedad de la vergüenza pública (en Aguascalientes el gobernador y la alcaldesa pagan por la adulación, les digo; y me reviran: en Oaxaca, el gabinete de Gabino Cue lo conforman los mismo priístas de siempre y quien mece la cuna es Diódoro Carrasco; en ambos estados se ha dejado de perseguir a los ex gobernadores –Luis Armando Reynoso y Ulises Ruiz- a pesar de lo evidente de sus fechorías); algunos temas adquieren su dimensión real: las pifias de López Obrador que no sabe el precio del boleto de metro o la incapacidad lectora de Peña Nieto, ambas difundidas y ampliamente comentadas en las redes sociales languidecen en importancia cuando Madre nos refiere que en la cocina comunitaria le dan a los perros la soya que entrega el DIF estatal como parte de la despensa, porque las encargadas no saben cómo prepararla.
Hablamos, por supuesto, de las próximas elecciones. Los tres hermanos tenemos muy claro que no queremos votar por el PRI, conocemos al monstruo, la memoria de las crisis abarca más allá de la ineptitud de los gobiernos panistas recientes, todos vivimos alguna vez en un Distrito Federal gobernado por el PRD y sabemos cómo la avaricia consume cualquier ideología. Creo que compartimos la necesidad de ser felices, sabemos que el cambio es necesario y que comienza en lo individual, sin embargo, cada vez nos cuesta más trabajo mantener la convicción de ese cambio, sobre todo cuando la realidad nos pega enfrentándonos a la facilidad con que otros (miles, millones de habitantes) se acomodan en la mediocridad de extender la mano, viven de la política despensera y rápido se adaptan en los nichos de confort que ha creado un Estado de prácticas priístas a las que los políticos de otro partido no le aplican las reformas necesarias y, con siglas y logos distintos, siguen fomentando la opacidad y eluden la rendición de cuentas. Estamos desencantados.
Los amigos que se unen a la mesa saben no hay otra regla que alimentar al otro con su palabra, no se les exige más que la disponibilidad a escuchar y ser escuchados. Uno de esos amigos vive todavía en el lugar donde fuimos adolescentes, llega a la conversación para ponernos al día sobre el destino de quienes fueron nuestros vecinos, contribuye a la plática con historias que comienzan con una adivinanza: ¿Saben qué le pasó a?
Así nos contó la historia de Isaí. ¿Se acuerdan del Nopal? Nos reímos por la efectividad del apodo, un niño lerdo y de sangre pesada. Rápido el recuento: la familia del Nopal vivía al lado de la casa materna, se instalaron en la colonia en un terreno de donación municipal, levantaron su vivienda seguros de que la repentina construcción evitaría que los sacaran; durante varios años se robaron los servicios, al menos agua y luz, en más de una ocasión mi padre les pidió que no se conectaran a nuestra toma; varios años su casa estuvo en obra negra, siempre un muro echado al ahí se va, una ampliación a medias, una habitación por enjarrar, un hueco a llenar por una ventana.
Después convirtieron su casa en una guardería, ¿cómo?, sin permiso por supuesto, pero con la ayuda de sus “hermanos”, los miembros de su iglesia aportaron los niños para que el negocio pudiera salir adelante. La familia floreció a la mediocridad de la clase media suburbana, ahí los dejamos de ver.
El amigo que cuenta la historia, nos actualiza, el negocio clandestino dio para que el Nopal y sus hermanos mayores estudiaran la universidad, encontraran trabajo, se fueran de casa, excepto el Nopal, Isaí siguió viviendo varios años ahí. El niño torpe se convirtió en un adulto anodino, trabajó en un taller mecánico y algunos lo siguieron llamando Nopal, hasta que comenzó a portar pistola.
No nos dieron detalles, sólo pinceladas burdas, esas bastan: en el taller mecánico Isaí hizo las amistades adecuadas para comenzar con crímenes menores, robo de autopartes, y nadie dijo nada. Después amplió sus miras, llegaba a su casa con aparatos electrónicos, tampoco nadie dijo nada. El relato es confuso, fraccionado, se nos cuenta del orgullo con que la familia de Nopal distinguía al hijo que la supo hacer, el que ayudó a terminar la casa siempre en construcción, el embeleso que provocaban los autos de lujo en que llegaba, nadie cuestionó lo licitud de sus fondos.
Al Nopal lo detuvieron por pertenecer a una banda de secuestradores. El parte oficial señala que se dedicaban a secuestrar comerciantes de los municipios de Cuautitlán Izcalli, Tultitlán, Coacalco, Tlalnepantla y Atizapán de Zaragoza. Una vez que obtenían el pago por el rescate, ejecutaban a los secuestrados, se deshacían de los restos en los canales de aguas negras de la zona de Tepozotlán.
El comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública federal dice de Isaí que era el líder de la banda, encargado de la logística, intercepción de las víctimas, negociaciones y cobro de los rescates, así como “de llevar a cabo el homicidio de algunos plagiados”; también señala que su detención en Tlaxcala, fue resultado de un trabajo de “inteligencia”.
En la sobremesa, el amigo que nos preguntó si nos acordábamos del Nopal asegura que fue descubierto porque una de sus víctimas sobrevivió, a pesar de que lo mantuvieron con el rostro tapado, tras salir del canal de aguas negras, acudió a la policía para denunciar a Isaí, a quién identificó plenamente como su raptor.
¿Se acuerdan del Nopal?, nos preguntó. La última vez que lo vi era un niño de siete u ocho años. Resulta inevitable pensar por un momento que, siendo nuestro vecino, algo, lo que sea, pudimos haber hecho. ¿Cómo prever que ese niño lento y algo bruto se iba a transformar en eso? Miro la fotografía que circula en internet, imposible imaginar que elegiría ese destino.
Isaí no es Omar El Gato Ortiz, no tiene en sus antecedentes un pasado llamativo como el ex portero de los Rayados de Monterrey, nada que lo haga destacar o llame la atención. Es una historia más, un nombre al que no se le dedicará más atención que unas cuantas líneas en un parte informativo, será un número en un informe, como él, sus víctimas también serán olvidadas.
¿Se acuerdan del Nopal? Se queda la pregunta en el aire. No puedo evitar pensar en los vecinos, en qué podrán estar haciendo sus padres, en el silencio. El silencio en que deben vivir para no pensar. En el silencio que espesó entre nosotros tras escuchar la historia de Isaí. En sus víctimas, en nosotros, que callamos.

Publicado en LaJornada Aguascalientes (09/01/2012)

enero 03, 2012

guardagujas 42


Agustín Cadena
Pablo Brescia
Agustín Fest
Cecilia Eudave
Ricardo Pohlenz
la foto de portada es de Juan Francisco Pizaña Morones
descarga el pdf en:

enero 02, 2012

Inicio y propósito


Perdón por intolerarlos
Inicio y propósito

El nombre de esta columna se lo debo a mis amigos, una anécdota que me contaron acerca de un estridente y desafinado cantante que en el transporte público se encargó de fastidiar a los viajeros, tras un largo rato de incomodarlos y ante el visible enfado de los escuchas ofreció una disculpa, no por el castigo al que los sometió, sino por haberlos hecho perder la paciencia y con ello revelar su intolerancia. El chirriante solista se despidió con la frase que da nombre a este texto semanal.
Cuando me contaron la anécdota, tras la risa, pensé que era el título ideal para calificar la desesperación que me embarga ante la situación política del país, la vulgaridad de sus políticos y la mediocridad con nos negamos a asumir las responsabilidad de ser ciudadanos para sólo gozar los beneficios. Supongo que el cantante estridente se disculpaba por lo que provocaba en los otros porque sabía que no iba a dejar de entonar sus canciones, algo similar me ocurre al momento de pensar los textos para esta columna.
En más de una ocasión me han señalado el error de titular así esta columna, me corrigen señalando que lo que realmente quiero decir es que ofrezco una disculpa por no tolerarlos, pues excusarse por provocar la intolerancia ajena no es lo “correcto”, sólo entonces explico las razones del nombre, no lo había hecho hasta ahora porque  lo consideraba innecesario, que en esta propuesta de diálogo (eso ante todo) el lector entienda lo que quiera y sea pretexto para establecer la conversación.
Ahora lo explico porque durante el periodo vacacional tuve que ofrecer una y otra vez una disculpa por despertar la intolerancia de mis amigos y familiares al no poder embarcarme en el ánimo festivo al que invitan los festejos de estas fechas. Ante la esperanzan de una mejora, ante la expectativa de prosperidad que trae el inicio de un año, me he rendido al pesimismo, no me he podido sumar a la creencia de que todo tiene arreglo y será mejor, por supuesto, sigo sin conceder el beneficio de la duda a la clase política. Tampoco es que me haya esforzado demasiado, pero sobre todo, creo que mi actitud responde a lo que me ha dejado el 2011 y que me lleva a responder, de bote pronto, cuando me preguntan por qué el gesto adusto, que creo que a este país ya se lo llevó la chingada. Así, sin solución.
Luego explico el pesimismo, el recuento de lo que he presenciado como para no guardar esperanza alguna sobre las posibilidades de cambio de eso a lo que llamamos país: casas de 23 m2 en las que habitan diez personas, montones de niños en edad escolar que viven encerrados y sin asistir a la escuela mientras sus padres trabajan por un sueldo miserable, constructoras que venden casas donde los desagües dan a la calle, gobiernos y gobernantes corruptos que se aprovechan de la población y violan las leyes que prometieron respetar.
Lo peor, el núcleo del desaliento, reside en lo que como sociedad somos (y sí, estoy generalizando, y sí me incluyo): rápidos para la queja, fáciles para el soborno y egoístas, lentos para el compromiso colectivo, torpes para la acción y morosos para el análisis. A este país ya se lo llevó la chingada, repetí en la conversación con amigos y familiares ante la perspectiva de lo que traerá el 2012, a pesar de que intentaban convencerme de lo contrario y ejemplificaban con las cosas por las que vale tener esperanza: la conversación, la convivencia, la inocencia de los niños.
Así, intoleré a quien pude durante las vacaciones. Hoy me proponía hacerlo con los posibles lectores de esta columna, tenía a la mano muchísimos ejemplos más para justificar esta decepción constante. Entonces, comencé a escribir. Recordé la amistad y la familia, pensé en los motivos para escribir, en algún momento creí que lo mejor sería rendirse, si es cierto que no hay remedio, entonces, todo esto ¿para qué? Además, sospeché que mi colaboración desentonaría con el tono de ilusión de estas fechas de frases celebres y buenos deseos, pero sobre todo: recordé.
Es posible que nosotros, todos, no tengamos remedio, sin embargo, lo único que nos queda, es el propósito de cambiar. La respuesta, la que estaba buscando para combatir mi desaliento crónico, me acompaña desde hace mucho, son unas líneas de los Cuatro cuartetos de T.S. Eliot (la traducción es de José Emilio Pacheco):
Por eso cada intento
Es un nuevo comienzo, una incursión en lo inarticulado
Con un mísero equipo cada vez más roído
En el desorden general de la inexactitud del sentimiento,
Escuadras de la emoción sin disciplina.
Y lo que debe ser conquistado
Mediante fuerza y sumisión, ya ha sido descubierto
Una, dos, varias veces por hombres que uno no tiene esperanza de emular
—Pero no hay competencia:
Sólo existe la lucha por recobrar lo perdido
Y encontrado y perdido una vez y otra vez
Y ahora en condiciones que parecen adversas.
Pero quizá no hay ganancia ni pérdida:
Para nosotros sólo existe el intento.
Lo demás no es asunto nuestro.
Eso lector, eso que es tan poco y tanto es nuestro único asunto. Mis mejores deseos para cambiar lo que está en nuestras manos.

Publicado en La Jornada Aguascalientes. Enero 2, 2012

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