agosto 30, 2011

guardagujas treinta y tres


El Diario Postapocalíptico de Alejandro Espinoza, donde se refiere, precisamente, a el hombre postapocalíptico
(ese hombre que buscas es un hombre que no mira para atrás).

Poemas de Mario Alonso
(De qué sirve este verso entre la lluvia/entre la tormenta de bala y fuego)

Parásitos del paraíso de Rodolfo JM, sobre las cabinas en los sex shops
(El dependiente de la sex shop intenta convencerme de su responsabilidad social: “No queremos que la gente nos vea como lugares de alto riesgo para el contagio de enfermedades”)

Óscar Luviano en su Cinema del Río, habla sobre los carteles amarillos: amarillo gandhi: lee o te madreo™
(el chiste de Ninel Conde se ubica perfectamente en el diseño de la campaña: esa idea de la cultura como forjadora y salvaguarda de élite tan cara a la cultura mexicana y tan de cordel aterciopelado de zona VIP”)

En el Menester de Juglaría, Ricardo Pohlenz con Gaga Gadafi
(Trípoli arde en llamas levantada de mañana muy temprano
arde la basura en piras de antiguo esplendor
)

La fotografía de portada es de Edmundo Gutiérrez, quien actualmente expone “Mis pequeñas niñas. Miradas de infancia” en la galería Francisco Díaz de León de la Casa Terán, en Aguascalientes

Descarga el treinta y tres de guardagujas aquí y visita el blog: http://lja.mx/guardagujas/

agosto 29, 2011

perdón por intolerarlos: patrioterismo cretino

Perdón por intolerarlos

Patrioterismo cretino

Las reacciones al Índice de Víctimas Visibles e Invisibles (IVVI) de México Evalúa son una clara muestra del patrioterismo cretino. México Evalúa se presenta a sí mismo como un centro independiente y apartidista que realiza evaluación de políticas públicas y propuestas para incidir en los procesos de administración pública y gestión de recursos gubernamentales, en el que trabajan académicos para realizar estudio estudios imparciales y ofrecen recomendaciones y soluciones para mejorar la ejecución y los resultados de las políticas públicas. Pero como habló “mal” de Aguascalientes, hoy es poco menos que el diablo. La mediocre clase política estatal ha salido a defender el honor de su dama, desde todos los niveles se ha levantado en armas para manifestar su enojo, con la intención de que nadie mancille la reputación de la entidad.

¿Qué se dijo de Aguascalientes? Lo que el informe de México Evalúa ha establecido en su informe es que el IVVI es un índice que se construye con indicadores de delitos violentos: homicidio, secuestro, extorsión, robo con violencia y robo de auto, que tiene como origen la información oficial disponible y que su fuente es la base de datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que a su vez se alimenta de los registros de incidencias de los ministerios públicos estatales. Eso es todo. Lo que el informe (http://tiny.cc/i5g1k) dice sobre Aguascalientes es que, de acuerdo a las mediciones del IVVI, se han observado “importantes aumentos del importantes aumentos del IVVI en los periodos de Reynoso y Lozano. En ambos se registran incrementos en los indicadores de extorsión, homicidio y robo con violencia”, eso es todo, el informe publica los números, cinco gráficas y cuatro tablas con los resultados estatales. Eso es todo.

Al grito de: Si no cobra no es promiscua, nomás es amistosa, la clase política salió a defender a la reputación del estado. El gobernador Carlos Lozano acusa al informe porque “adolece de una metodología consistente, que irresponsablemente perjudica el desempeño y trabajo de muchas personas”, la alcaldesa Lorena Martínez también se unió a la cruzada para decir que esos datos no reflejan la realidad. Ambos partieron de la descalificación para presumir todo lo que se ha hecho desde el gobierno y lamentar con enojo e indignación que se desprestigie a Aguascalientes.

No bastó el papelón de los titulares del gobierno estatal y municipal. Como si fuera invitación a carne asada, de inmediato se unieron otros defensores, la senadora Norma Esparza convocó a una conferencia y ahí despotricó contra México Evalúa porque sólo tiene la intención de descalificar al gobierno estatal, con un discurso digno de tiempos lopezportillistas agregó que “vivimos en un estado privilegiado y no vamos a permitir que agentes externos busquen ahuyentar las inversiones y a los inversionistas”; eso, ¡duro con los masiosare de paja legisladora! Ahí estuvo también el diputado federal David Hernández Vallín, quien no destaca por su habilidad lectora, para decir que los datos no pueden atribuirse a este gobierno y que en ocho meses de maravillosa administración se han revertido las cifras de inseguridad, aunque las cifras digan lo contrario, ¡vamos diputado, a vencer a la estadística oficial por negarse a representar el Disneylandia que imagina!; y para acabarla, se unió el diputado local Gabriel Arellano, para indicar que México Evalúa no abona a “la tranquilidad y prosperidad” del estado y retrasa el fortalecimiento institucional, ¡con todo ex alcalde, écheles montón!

No ha concluido la barahúnda alrededor del informe de México Evalúa, pero afortunadamente, ya invitaron a los realizadores del estudio para que vengan a explicar cómo hicieron eso que habla tan mal de Aguascalientes. No importa que la ficha metodológica venga en el estudio, ni que se explique con bolitas y rayitas cómo se realizó el IVVI, hay que traerlos para quemarlos en la leña verde de nuestra tranquila realidad donde no pasa nada, a eso es lo que suena la invitación, a que vengan a convencerse de las maravillas de la administración y a explicar con una presentación en power point, porque eso de leer, aysh, qué flojera, que vengan y nos expliquen con palos y bolitas.

Ya aceptó visitar Aguascalientes la Directora General de México Evalúa, Edna Jaime, tuvo que aclarar que su intención no fue ofender a nadie, ni demeritar a ninguna institución, cuando llegue a esta ciudad, se enfrentará con un cortejo de funcionarios que la intentarán convencer de que conozca la “la condición social y la percepción que existe en la ciudadanía” como dijo el secretario general de gobierno, Miguel Romo, es decir, la van a llevar de shopping a Altaria, a comer comida yucateca al Encino y a cenar un plato hidrocálido a la Cenaduría San Antonio. Ella tendrá que venir dispuesta a cambiar de opinión por haber ultrajado a la reina del altiplano con sus números. Seguro que en algún momento tendrá que considerar que lo que realmente necesita la clase política es aprender a leer.

Aseguro que no leyeron el informe porque nada de lo que han criticado está ahí, sólo vieron las gráficas o le echaron un ojo a la tabla donde Aguascalientes aparece en los primeros lugares y se espantaron, sonaron los teléfonos rojos: ¡están mancillando nuestro honor!, ¡a ejercer el amable subsidio que damos a los medios de comunicación para que reproduzcan nuestras declaraciones! Y así comienza a girar la rueda, aceitada por la ignorancia de los medios, incapaces de ir a la fuente de información, reproductores de boletines que intentan leer entre líneas y sólo se quedan en el balazo, incapaces de ir más allá del resumen confunden términos y nunca llegan a la nota metodológica.

Que los medios intenten hacer el caldo gordo es quizá lo menos reprochable, más allá de la alabanza propia poco tienen que decir los políticos locales. Lo que da pena ajena es el manejo de un discurso ignorante, patrioterismo cretino que no aporta a nada a la discusión, que evade el análisis y le saca el bulto a los problemas; la facilidad con que se acusa al otro, la declaración medrosa con que culpa al gobierno federal mientras los gobiernos estatales y municipales se lavan las manos; el cobarde señalamiento al que se acude en el afán de defender al estado: no somos tan inseguros como otras entidades, podríamos estar peor; y, por último, al infame aprovechamiento que se hace de los informes y estudios, el hecho que se forme un frente en contra de una organización para defender al gobernador da una idea de la calaña de los políticos locales, porque ahora resulta que es una artimaña de los enemigos políticos para demeritar el esfuerzo de los gobernantes, como si nadar de muertito fuera una hazaña.

Al final se trata de la defensa del clan, de quedarse en el puesto y mostrar solidaridad absoluta con el mandamás. Al final, convirtieron el informe de México Evalúa en una cuestión de percepciones, y ya se sabe cada quien habla de la feria como le va en ella, pero ante todo mostrar el inútil orgullo del lugar de nacimiento, la defensa de la patria chica.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (29/08/2011)

agosto 28, 2011

No más gestos


No más gestos

Bajo el escudo nacional un moño negro fue colgado en la entrada de la residencia oficial de Los Pinos con motivo del ataque del crimen organizado en el casino Royale de Monterrey, asalto que dejó 53 muertos, la bandera nacional se izó a media asta. Esta acción se repitió

en otras instalaciones del gobierno federal, como el edificio de la Secretaría de Gobernación. Felipe Calderón decretó tres días de luto nacional.

No es más que un gesto.

La Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno nacionales faculta al presidente y gobernadores a “en acontecimientos de excepcional importancia para el país” acordar el izamiento a media asta del lábaro patrio. Sólo eso y nada más, no involucra acciones de otro tipo.

No es más que un gesto.

Ni el silencio ni el estruendo alcanzan ya para manifestarse en contra del horror, del miedo cotidiano, no necesariamente el de los 53 muertos en Monterrey, también el de los daños colaterales, el de los millones de mexicanos en pobreza extrema. Vivimos un país que se cae a pedazos y no deja ya espacio para la sorpresa, una realidad a la que cualquier manifestación le queda chica, sin importar si es oficial o proviene de la sociedad civil. No es tiempo de más “gestos”, por reconfortantes que sean o por mucho que ejemplifiquen el tamaño de la protesta.

Mientras la violencia avanza incontenible, domina una retórica de confrontación, como señala el documento elaborado por la Universidad Nacional Autónoma de México: “Elementos para la Construcción de una Política de Estado para la Seguridad y la Justicia en Democracia” que lo único que logra es ahondar la división entre víctimas y victimarios, entre gobierno y sociedad, entre buenos y malos, polarización que se acrecienta porque pareciera que nadie está preocupado por tender puentes, invariablemente la tragedia es aprovechada por la clase política para tomar partido, no para analizar o proponer, simplemente como pretexto para manifestarse a favor o en contra y así cotizarse mejor en el mercado electoral.

Mientras la violencia sigue en aumento, en las redes sociales (que en este caso son un reflejo clarísimo de la realidad) se discute a gritos, se reparten responsabilidades, se buscan culpables, se continúa con el juego absurdo de a favor o en contra. En Twitter acaba de aparecer como trending topic #YOAPOYOAFELIPECALDERON, una opción para manifestar en 140 caracteres el respaldo al presidente de la República. En unos pocos minutos, esa lista se fue llenando de comentarios en que los usuarios de la red social aprovechaban para hacer escarnio del titular del Ejecutivo, en una clara muestra del ánimo social. Las burlas fueron demoledoras, pero, de nuevo, no son más que un gesto.


Diputados, senadores, gobernadores tienen en las manos la responsabilidad de actuar ya, no es posible que la respuesta de las autoridades a los miles de muertos, siga siendo perderse en discusiones bizantinas. Cuenta la clase política con las herramientas para cambiar el curso de la historia del país, de aprobar de una vez por todas las reformas necesarias para modificar la estrategia que hasta ahora se ha seguido en materia de combate al crimen organizado… ¿qué están esperando?

No más gestos.

agosto 26, 2011

Premio Nacional de Cuento Corto Agustín Monsreal


Colaborador de La Jornada Aguascalientes, ganó en la Bienal Nacional de Literatura


Edilberto Aldán, obtuvo el Premio Nacional de Cuento Corto Agustín Monsreal


Con la participación de 173 trabajos y la creación de dos nuevos premios estatales se dieron a conocer los ganadores de la Bienal Nacional de Literatura 2010-2011, que en esta emisión premiará a 14 ganadores en 11 categorías.


Luis Alvarado Alonzo, Subdirector General de Operación del Instituto de Cultura de Yucatán (ICY), informó que las categorías que se premiarán por primera ocasión son Narrativa en Lengua Maya “Domingo Dzul Poot” y la de Literatura Infantil “Elvia Rodríguez Cirerol” que se crearon con el fin de reconocer el esfuerzo de los escritores mayas e impulsar la creatividad literaria dirigida a los pequeños.

Destacó que en total se entregarán 375 mil pesos en premios, además de la publicación de las obras ganadoras que enriquecerán el acervo literario de Yucatán, la divulgación de los escritos se realizará antes de que concluya la actual administración.

Alvarado Alonzo señaló que el jurado calificador estuvo compuesto por 33 destacados escritores y/o investigadores originarios de distintas entidades federativas del país. También anunció que la premiación será el 14 de septiembre, a las 8 de la noche en el Teatro Peón Contreras en el marco de los festejos del mes de la patria.

En su mensaje, Jorge Cortés Ancona, Subdirector General de Literatura y Promoción Editorial del ICY, explicó que el Premio Estatal de Narrativa en Lengua Maya Domingo Dzul Poot donde se recibieron cinco obras, surge a petición de los escritores mayas pues desde la entrega del premio Itzamná en la década de los 80 no se entregaba un premio similar y que mejor manera de homenajear en vida al escritor decano de los narradores en lengua maya. En esta modalidad se otorgará un premio de 20 mil pesos para el primer lugar y 10 mil para el segundo.

A su vez, apuntó que el Premio Estatal de Literatura Infantil Elvia Rodríguez Cirerol fue creado con el fin de fomentar la creación literaria para niños. En esta primer emisión se recibieron un total de ocho trabajos dos para la categoría A para niños de hasta 8 años y en la B, para niños de hasta 12 años, fueron seis. Ambas categorías tiene primero y segundo lugar con premios de 10 mil y 5 mil pesos para cada uno.

María del Carmen Baltasar, Notario Público No. 33 leyó el dictamen y abrió cada una de las plicas ganadoras de los 11 premios (con 15 ganadores), además de dar fe de la legalidad del concurso.

Edilberto Aldán, colaborador de La Jornada Aguascalientes, fue reconocido como ganador del Premio Nacional de Cuento Corto Agustín Monsreal, por su obra Fulgores breves de largo insomnio y el seudónimo Francisco Tario. Fungieron como jurados Marco Aurelio Chávezmaya, René Avilés Fabila y Alfonso Pedraza.

Correspondiente al Premio Nacional de Poesía Clemente López Trujillo, la obra ganadora, fue descalificada por factores vinculados a la convocatoria del mismo.

Del Premio Nacional de Poesía Experimental Raúl Renán, el ganador fue Josué Vega López del Distrito Federal con la obra Kamikaze y el seudónimo Nassir Fonseca.

En el Premio Nacional de Novela Justo Sierra O´reilly, el ganador fue Arturo Javier Flores González del Distrito Federal con la obra Te lo juro por Saló y el seudónimo Piloto Nocturno.

En cuanto el Premio Nacional de Novela Corta Juan García Ponce, el ganador fue Mauricio Alvarado Jiménez, del Distrito Federal, con la obra El Sentido de la Vida y el seudónimo Paula Murguía.

Sobre el Premio Nacional de Cuento Ermilo Abreu Gómez, el ganador fue Oscar Ricardo Muñóz Cano de Acapulco, Guerrero, con la obra Nada más apacible que el fin y el seudónimo Tencha López Cano.

En cuanto al Premio Nacional de Teatro Wilberto Cantón, se otorgó a Daimary Sánchez Moreno de Tecate, Baja California con la obra Are you bringing something from México y el seudónimo Tijaax.

El Premio Nacional de Ensayo Carlos Echanove Trujillo fue para Marco Aurelio Ángel Lara de Malinalco, Estado de México con la obra De la poesía a la Filosofía: Ensayo sobre la Subjetividad y el seudónimo Suffolk Walk.

El Premio Estatal de Literatura fue para Antonio Mediz Bolio por trayectoria al yucateco Jorge Pech Casanova.

El Premio Estatal de Narrativa en Lengua Maya Domingo Dzul Poot Felipe de Jesús Castillo Tzec de Dzán, Yucatán con la obra Ix-Ts`sk yaj y el seudónimo Xoknáal

Finalmente, el Premio Estatal de Literatura Infantil lo obtuvo Elvia Rodríguez Cirerol.



agosto 22, 2011

Caldo de Buitre en Casa Terán. Martes 23, 19 horas


Caldo de Buitre

de

José Jaime Ruiz


Este martes 23 de agosto a las 19:00 hrs. se llevará a cabo la presentación el libro Caldo de Buitre de José Jaime Ruiz. En Casa Terán, Rivero y Gutiérrez No. 110, Col. Centro.


caldodebuitre

Sobre el libro:

Caldo de buitre abreva en un género mestizo que va de la poesía al aforismo, del diario íntimo al cuento, de la minificción al ensayo, del artículo periodístico a la reseña literaria, del monólogo interior al latigazo del twitter.


También es un libro de rutas y, José Jaime Ruiz, navega y naufraga en las pantallas planas y en sus bibliotecas de cabecera. Una pasarela por donde desfilan Bakunin y Kate Moss, Octavio Paz y Natalie Portman, Proudhon y Angelina Jolie…
Zaid, Erin Wasson, Porchia, Gwyneth Paltrow, Stanisław Jerzy Lec, Sonja Kinski…


Caldo de buitre sacude, provoca, intimida…

Una escritura erudita, a medio camino entre un pensamiento hiperracional y el llamado a la acción enloquecedora y vivificante, que desafía el juicio del lector desde la primera página. // Newsweek

José Jaime Ruiz elabora una estimulante obra en la que explora el sarcasmo y la ironía mediante aforismos, apuntes, viñetas y relatos breves cuya suma de dardos comienza con el título: Caldo de buitre... ejercicio autorreflexivo y catálogo de impresiones ácidas sobre las costumbres ajenas. // Reforma

Un volumen que sirve como denuncia de nuestra humanidad y una crítica a las grandes lecturas que también denuncian esa doble moral //Milenio Diario

Un libro poco convencional que atrapará a sus lectores con el abanico de géneros literarios que contiene // El Universal

La narración de Ruiz es como los destellos que describe: "concisa, breve y no lineal". En cada apartado habla una voz al oído del lector compartiendo pensamientos; en ocasiones hay acciones pero en su mayoría son reflexiones cortas sobre la realidad. // Excelsior

A partir de los desasosiegos cotidianos, el autor ofrece una serie de punzantes textos, más diseñados para inquietar que para confrontar.// Vértigo Político

Es ejercicio autorreflexivo y catálogo de impresiones ácidas sobre las costumbres ajenas. El autor refleja que le son útiles tanto las cantinas como los libros para pulir su visión del mundo. // Suplemento El Ángel, Reforma

Un libro que se transmuta a sí mismo en vertientes poco frecuentes dentro del contexto actual de la literatura mexicana. // La Razón

Recomendable porque arriesga una estructura y contenido nada convencionales, en tiempos en los que las transnacionales extranjeras que controlan el mercado editorial mexicano dictan el canon literario. // Suplemento Día Siete, El Universal

El libro que nació para ser de cabecera. // El Norte

José Jaime Ruiz. (Monterrey, N.L. México, 1963) Escritor y periodista. Fue becario fundador del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) en su versión para Jóvenes Creadores. Su libro La cicatriz del naipe (UANL, 2006) fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía “Ramón López Velarde”. Entre sus publicaciones también se encuentra Caldo de Buitre (Posdata Ediciones, 2011). Actualmente es director de la revista cultural PD. y del periódico digital www.lostubos.com

perdón por intolerarlos: Trampas y reglas

Perdón por intolerarlos

Trampas y reglas

Uno de los temas que con mayor frecuencia se discutió durante el Primer Encuentro de Revistas Culturales (17 al 19 de agosto en Querétaro) fue el riesgo que corren este tipo de publicaciones de desaparecer por las restricciones que en materia de publicidad ha impuesto el Instituto Federal Electoral, durante un largo periodo del próximo año estará prohibida la compra de espacios publicitarios con el propósito, entre otros, de cuidar que los ciudadanos no caigamos en las trampas publicitarias de los candidatos, así como prevenir que los distintos ordenes de gobierno hagan proselitismo disfrazado a través de la publicidad.

Más allá de la discusión de si las publicaciones, los medios de comunicación en general, deban vivir o no de sus lectores y la compra de espacios publicitarios de la iniciativa privada para no depender de las pautas del gobierno, tema que merece un análisis mucho más amplio, valdría la pena considerar la forma en que establecemos mecanismos para protegernos de las trampas, la consolidación de la democracia ha exigido que se creen instituciones que salvaguarden cada uno de los pasos del proceso electoral, estructuras burocráticas que tienen el propósito de cuidarnos de nosotros mismos.

Para asegurar el fair play del juego se han inyectado recursos millonarios al árbitro, dándole un papel protagónico, al grado que en ocasiones es más importante su desempeño y decisiones que lo que los equipos hacen en la cancha. Situación que refleja la desconfianza que en nosotros mismos tenemos. Han pasado suficientes procesos electorales como para asegurarnos de que todos conocen y respetan las reglas del juego, sin embargo la desconfianza es tal que requerimos de cuidados excesivos, de intervenciones constantes del juez.

¿Cuándo pasaremos de ser una democracia en vías de desarrollo?, ¿cuándo cambiará la naturaleza de los mecanismos que generamos, que den el salto de las prohibiciones excesivas a desarrollar herramientas que centren su atención en la rendición de cuentas y evaluación, más que en la supervisión? Es cierto que partidos y políticos se han ganado nuestra desconfianza por la constancia con que buscan y encuentran formas de violar las reglas del juego, todos, sin excepción, de todas las organizaciones y desde todos los órdenes de gobierno, así como tras el escudo de la sociedad civil.

Las prohibiciones en materia de publicidad impuestas por el IFE son apenas la punta del iceberg y aún así muestran su inutilidad para prevenir las trampas, no importa cuántas veces se imponga la etiqueta de que un programa de apoyo o subsidio no tiene propósitos electorales, ni cuántos spots se repartan, tampoco las regulaciones excesivas, porque lo que se ve es que el Instituto no ha tenido la capacidad de contener a los tramposos, desde las reuniones de delegados organizadas por la Presidencia de la República con el fin de presentar al delfín, hasta la eterna campaña de López Obrador y el uso que hace de los tiempos oficiales otorgados al Partido del Trabajo, pasando por el abuso mediático que despliega Peña Nieto. Ni hablar de la promoción que el resto de los políticos hacen de su figura con dinero público, donde quiera que se pose la mirada hay un anuncio de las virtudes de un diputado, senador, gobernador o presidente municipal, sin importar la calidad, tamaño o trascendencia de un programa, siempre va la etiqueta que personaliza la despensa o la obra. Gobiernos y partidos entienden difusión sólo como promoción.

Cierto que venimos de una tradición tramposa, no se puede dejar de considerar que en materia electoral toda modificación, cada reglamento, las reglas, se establecen con plena conciencia de los fraudes y robos históricos sufridos, sin embargo la forma en que se establecen las normas pareciera que son resultado de una víctima que aún se encuentra en shock, incapaz de un análisis que piense en el largo plazo y la efectividad, sólo se contenta con generar complicados reglamentos que terminan por no ayudar a prevenir que de nueva cuenta seamos asaltados.

Mientras no haya una intervención de la sociedad civil para exigir que las reglas permitan un juego limpio, seguirán siendo los políticos quienes impidan que se reglamente el uso del dinero público para la promoción. Mientras sigamos estacionados en la desconfianza y no en la búsqueda de rutas que permitan un uso racional y efectivo del dinero para difusión, seguiremos siendo espectadores de un partido aburrido y arreglado.

Así las cosas, no sólo tenemos con un árbitro inmenso además es ineficiente, siempre está con la mirada puesta en otra parte mientras la clase política juega sucio y fuera de lugar.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (22/08/11)

agosto 16, 2011

guardagujas treinta y dos


guardagujas
treinta y dos
agosto 2011

Sobremesa y Vacío, dos poemas de Yadira Cuéllar; en el Zoom de Sofía Ramírez: el recuerdo de un bien perdido; Cecilia Eudave se pasea entre Tor y Sol en ¿Qué sabe nadie?; un cuento de Miguel Cane: Novia de Infancia; en los Métodos de adivinación de Erika Mergruen, la hidromancia; y en La habitación de humo de Agustín Fest, encontrarás un lector furioso.

La foto de la portada de este número es de Edmundo Gutiérrez Martínez.

Puedes descargar el archivo pdf aquí: http://issuu.com/jornadags/docs/guardagujas32


agosto 15, 2011

perdón por intolerarlos: En el país de los bárbaros

Perdón por intolerarlos

En el país de los bárbaros

¿Qué esperamos aquí, en la plaza reunidos?

A los bárbaros, que hoy llegan.

¿Por qué tal calma en el Senado?

¿Por qué los senadores, sentados, no legislan?

Porque hoy llegan los bárbaros.

¿Qué leyes van a hacer los senadores?

Los bárbaros ya nos darán sus leyes cuando vengan.

Kavafis

En las páginas finales de Esperando a los bárbaros de J. M. Coetzee, el protagonista escucha a una mujer pasar de la esperanza al terror, están esperando que lleguen los extranjeros, que tomen al fin la ciudad y ella imagina en voz alta la entrada de los extraños al pueblo, por un instante cree que todo puede ser diferente, enseguida cambia de idea y confiesa su desasosiego: “Me aterra pensar qué va a ser de nosotros. Quiero tener esperanza y vivir al día. Pero a veces imagino de repente lo que podría suceder y el miedo me paraliza. Ya no sé qué hacer. Sólo pienso en los niños. ¿Qué va a ser de los niños? –se incorpora de la cama- ¿Qué va a ser de los niños? –pregunta con vehemencia”. Él la calma, le asegura que no les harán daño y la abraza. Líneas adelante, él sopesa las posibilidades del desastre, si habrá algo que los salve tras esa larga espera, intenta fundamentar su optimismo y concluye, abatido: “He tenido delante de los ojos algo que salta a la vista, y todavía no lo veo”.

Recupero este pasaje de la excepcional novela de Coetzee porque no puedo escapar a la misma sensación de los protagonistas, agotados por la espera y siempre bajo la amenaza de que un día llegarán los bárbaros. En México, pareciera que los bárbaros ya están aquí, la muestra de su poder son las ejecuciones, los cuerpos abandonados a la orilla de un camino o colgados en un puente como mensaje.

Todos tenemos o hemos escuchado una historia relacionada con los bárbaros, apenas ayer un amigo me contaba de un pueblo en Zacatecas donde nadie sale a partir de las ocho de la noche, donde cada vez que el ferrocarril se detiene, los verdaderos dueños del pueblo, lo cercan con sus camionetas y le roban el diesel. La historia me impresiono porque pinta de cuerpo entero las condiciones en que vive este país, con un miedo permanente y sin esperanza alguna. La inmovilidad del miedo porque no hay nadie a quien acudir.

Nos hemos acostumbrado tanto a este tipo de historias, que el hecho de contarla sólo desata la posibilidad de contar una similar, hemos perdido la capacidad de análisis que nos llevaría a pensar que si el robo y el asesinato se repiten todos los días, en el mismo lugar, bajo las mismas circunstancias y con los mismos criminales (por supuesto, las víctimas son las mismas también) algo se podría hacer, las instituciones podrían actuar; pero ya no seguimos hacia ese rumbo, porque sólo lleva al desencanto, pareciera que lo único que nos resta es seguir la narrativa de la desesperanza.

Este es el país que vivimos, el de los bárbaros instalados en nuestra cotidianidad.

Mientras tanto, en otro país, los legisladores siguen esperando la llegada real de los bárbaros, creen que tienen tiempo suficiente para sentarse a discutir qué y cómo se va a solucionar, con qué fuerza se opondrá el gobierno a la violencia de los bárbaros. No importa cuántos poetas lloren en sus muros, ni la cantidad de manifestaciones que se realicen en nombre de la paz, en el país de los diputados y senadores, los bárbaros se acercan pero todavía no llegan.

En ese país donde viven los legisladores es posible sostener infinitamente el argumento de que no están las condiciones dadas para transformar el país, hay poderes fácticos que urden en las tinieblas planes malévolos que logran inmovilizar cualquier iniciativa.

Creo que es otro país porque cuando se cuestiona a un senador o un diputado acerca de las causas de su inacción, responden como si no hubiera ejecuciones, desaparecidos y pueblos enteros tomados por los bárbaros; sin vergüenza alguna responden que las reformas que necesita el país han sido detenidas por un enemigo poderosísimo, conceden a un solo hombre (llámese Enrique Peña Nieta o Manlio Fabio Beltrones) la capacidad de mantener en vilo a un país entero, se ofuscan y acusan al contrincante, siempre es el grupo del otro partido (la mayoría del PRI, el poder del PAN, la desidia del PRD o la codicia del Movimiento Ciudadano, el Verde o el PT), en ese país en el que viven la explicación es simple y no hay responsabilidad individual.

Cuando le comenté al amigo que me contaba la anécdota del pueblo en Zacatecas (Cañitas de Felipe Pescador, se llama) la responsabilidad de los políticos, me respondió que esos a los que yo distingo, son iguales que nosotros, los que hoy ocupan una curul son también ciudadanos como nosotros y cuando acabe su periodo volverán a las calles a andarlas como el resto de los mortales. En ese momento me dejó sin palabras, en el fondo su argumento sólo dejaba muy claro que al no ser distintos de a quienes gobiernan, el “mal” está en los ciudadanos, que hemos sido incapaces de generar las condiciones de rendición de cuentas para que ellos asuman su responsabilidad. Y me guardé en el silencio de quienes descubren que no hay ninguna esperanza.

Después de leer a Coetzee, tras acudir a mi zona de confort que es la literatura, quiero pensar, pero sobre todo creer, que sí hay esperanza, que lo único que hay que hacer es lograr que los legisladores vuelvan a vivir el país del que surgieron y no en donde ahora viven, porque en el país de los senadores y diputados todo parece indicar que el final que le espera a esta nación es la conclusión del poema de Kavafis que da título a la novela de Coetzee, que quizá eran los bárbaros “una solución después de todo”, mientras que en el país en donde muchos vivimos, quizá ingenuamente, habita escondida la esperanza de que algo se puede salvar, todavía.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (15/08/2011)

Mi temporada en el infierno/José Revueltas

Mi temporada en el infierno

Odio a los resentidos, a los egoístas, a los impuros. ¡Y yo soy todo eso! Tengo amigos resentidos -¡pobres!, lo digo sin ironía, amarillos de resentimientos, con ojos celosos y miradas amargas. Quisiera decir sus nombres para que lloraran, decirlos letra por letra, de tanto odio que les tengo. Porque al decir sus nombres morirían. Pero en el fondo, no quiero que mueran; yo sufriría más por esas muertes. Mejor, quiero morir yo por esas muertes, no existir súbitamente, que me olviden, que no me lloran nada como si nunca hubiera existido.

Tengo otros amigos, puros, inmerecidos. En realidad todos mis amigos, los buenos y los malos, son inmerecidos y todo lo que yo tengo es inmerecido. Tengo una mujer nobilísima y buena, que ignora todo lo que yo puedo hacer sufrir. A todos los amos. Y a ella ¡es tan terrible amarla, y es tan terrible haberme ligado a la gente cuando mi único premio y único castigo está en la soledad! Lo que me ciega, mirándome a mí mismo, mirando las cosas existentes, es la calidad espantosa de los hombres. Si los perros no fuesen animales tan buenos –aunque hay perros malos, como estrellas malas-, yo diría que los hombres son perros. Pero no. No hay hombres que tengan la bondad, la pureza y la honestidad de los animales, de los escarabajos o de las hormigas, de los gusanos o de los pájaros. Cuando el hombre lee esto -¡ya se ha escrito tantas veces y se ha repetido tanto!- se entristece mínimamente, convenientemente, canallescamente. ¡No piensa en él! ¡No, el miserable! Piensa en algo por encima de él, en algo que no le toca, en el hombre como género y como tipo abstracto. Pero eres tú, soy yo. Somos tú y yo quienes n podemos igualarnos a los animales en belleza y honradez.

El hombre tiene esa cosa diabólica que es a inteligencia. Y con ella hace tratados y filosofías y queda Grande, Intocable, en medio de las cosas que existen. Odio ese poder que nos ha dado el demonio. Aborrezco ese poder que nos ensalza y que nos niega.

He dicho todo. Seguramente no he dicho nada. Mi madre agoniza, aquí, cerca de mí. Y apenas si sufro remotamente, como por deber. Mi hermano, el Crucificado, es más puro y más sincero. Él se declaró en rebeldía, con toda su locura a cuestas, sin importarle nada. Yo estoy aquí, mirando sufrir a mis gentes. A la tía flaca y tonta, única cuyo llanto me hace llorar, porque es el llanto más torpe, más avergonzado y humillado –parece solicitar permiso humildemente para desatar sus lágrimas-, el llanto más parecido al de los animales, al de los perros.

Acaso mostraré estos renglones a as gentes, a dos o tres amigos, de quienes siempre pediré perdón. Y pareceré como esos pobres que muestran un certificado de defunción para recibir una limosna. Yo no sé si desee una limosna, porque tengo cierto orgullo. Pero creo que todos –el poderoso y el humilde, el reverenciado y el humillado- tienen necesidad de alguna limosna en la vida.

Estoy escribiendo y ésa es mi manera de llorar. Odio la literatura. Yo sólo he querido dar de gritos, gritar hasta quedar sordo, porque no quiero oír nada más, nada, ni el viento ni la muerte.

Por último: seré tan pobre todavía, más tarde, al leer estos renglones, que mostraré una sonrisa escéptica y me burlaré de mí mismo, avergonzado de haber llorado en una plaza pública.

27 de agosto de 1939, esperando la muerte de mi madre. Mi madre murió este mismo día, a las 5:45 pm.


José Revueltas. En Las evocaciones requeridas/I

Ps. Cada vez de forma más frecuente se disuelve la certeza de que esta bitácora no es un diario, en este espacio emprendo gustoso la tarea de escribir, sólo eso, no de describirme y, sin embargo, me encontré entre los borradores del blog esta carta de Revueltas, estaba transcrita sólo la mitad, no recuerdo qué me llevó a dejarlo para después.
Fui al libro, el ajado libro, un poco sorprendido por las marcas que en él han dejado las lecturas. Revueltas no es un autor del que hable, mi fascinación por él está más allá de mis citas (casi siempre las mismas).
Las hojas de esas memorias están cruzadas por comentarios con plumas de distintos colores, hojas dobladas, post-it, boletos del cine que empleo como marcadores para llegar a una referencia.
Yo tenía otra cosa que hacer, se supone que entré al estudio para escribir mi columna y mandarla al periódico. En algún momento de la mañana le confesé a la marida que estaba agotada, que no había nada, ya había pasado tiempo suficiente entre un borrador y otro, y a cada intento me ocurría lo mismo, volvía a esa sensación de que no vale la pena. No servía, como en otras ocasiones, recordarme por qué escribo una columna y la utilidad que le encuentro, para qué me sirve, por qué creo que sirve a otros. Será que estoy agotado físicamente y no soy un buen porrista de mí mismo, además, en la madrugada sostuve una conversación en la redacción del periódico que me dejó exhausto.
En algún momento de la conversación me sorprendí diciendo que nosotros mismos somos como una enfermedad, con nosotros me refería a la sociedad, recuerdo que comentábamos las advertencias de un político que nos explicaba las razones por las que se confía más en la Marina que en el Ejército, cómo el contacto con la gente volvía indisciplinados a los soldados, cómo es que los ponía en condiciones de riesgo, eran más corruptibles... Los argumentos eran mucho más extensos, no tan simples, la idea central era la misma, nosotros como un virus, contagiando.
Salí en la madrugada del periódico con la sensación de que nada de lo que digamos vale la pena, quizá no tanto, pero sí con una disminución sensible de la fe en los otros, en mí.
Encontré el fragmento de la carta de Revueltas, pensé que lo que realmente debería hacer era mandar ese texto en lugar de mi columna y me puse a escribir.
Más tarde, releo esos renglones, vuelvo a la sensación, en verdad hubiera sido mejor mandar esta carta en lugar de mi columna, aunque eso implicara una explicación larguísima. No lo hice.
Traigo también una sonrisa escéptica, si algo me queda es burlarme de mí mismo y la vergüenza de que cada vez son más las ocasiones en que lloro en la plaza pública.
¿Qué le vamos a hacer? Soy un llorón. Iba a escribir que sin motivos, pero no es así. Me da por llorar porque mi fe se tambalea y con eso se debilitan mis convicciones, sin embargo, la más de las veces, cuando lloro en una plaza pública, aparentemente sin motivo, es porque me conmueve la belleza, el recuerdo de los míos, la complicidad de mis amigos, la fortaleza que me brinda mi familia, un atardecer que incendia mis ojos y estimula mi imaginación, el cruce de los pájaros oscuros por el cielo. Entonces lloro en silencio, sin aspavientos y el sabor de las lágrimas me hace sentir que vale la pena estar vivo.

agosto 14, 2011

La purísima grilla

La Purísima Grilla de La Jornada Aguascalientes dominical

■ 3 a 1 como pretexto para la holganza ■ Gracias virgencita por el puente ■ Los ninis son ninis porque quieren: Injuva

Si nos hiciera falta un pretexto para disfrutar sin vergüenza el fin de semana largo que Aguascalientes gozará impunemente hasta el próximo martes, la selección nacional Sub 20 pasó a la semifinal venciendo a la oncena de Colombia por contundente marcador de 3 a 1. Eso de contundente hace referencia sobre todo al segundo tiempo, en que los jóvenes comandados por Juan Carlos La Pájara Chávez mostraron espíritu de equipo y una mejor coordinación que en el primeros 45 minutos, cuando, para ser sinceros, un penal logró que México adelantara en el marcador inmerecidamente.

Como el siguiente partido se disputa el miércoles, tenemos tiempo suficiente para encontrar otro pretexto para alargar estos días de descanso y elaborar un largo puente, porque tampoco se le puede sacar tanto jugo al quincenario en honor a la virgen de la Asunción, fiesta que bien vista muestra lo dispuestos que estamos a perder el tiempo. Bien visto, sin ánimo de criticar las connotaciones religiosas ni cualquier motivo que cualquiera tenga para expresar su fe a través de un desfile, la romería no es más que una fiesta de pueblo chico que no debería detener el trabajo de todo un estado, ¿o sí?

Con la excusa del festejo a la virgen de la Asunción, las dependencias municipales, estatales y federales en territorio aguascalentense bajarán la cortina y violarán el calendario oficial establecido para los días de descanso, tampoco habrá clases en los centros escolares, ¿con qué pretexto?, el motivo del festejo no es suficiente como para detener una maquinaria que por el contexto nacional e internacional, no está para hacer una pausa, pero ¿a quién le dan pan que llore?

Eso sí, que nadie se escandalice porque en comparación con otros países la productividad nacional no crezca y la directora del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), durante la presentación del estudio “Hacerlo Mejor: Índice de Productividad México” declare que “se requieren cinco trabajadores mexicanos para producir lo mismo que un trabajador irlandés”.

Sí, es un factor a considerar que el ingreso mensual por mexicano ha crecido solo 2,500 pesos en los últimos veinte años, mientras que en Estados Unidos lo hizo en 12,500 pesos, sin embargo, nuestra disposición al doble discurso de festejo religioso en un Estado laico, no contribuye a que se incremente la productividad.

De nuevo, más allá de las características religiosas de esta festividad, es necesario analizar cuánto bien le hace al estado un día de asueto por una fiesta de pueblo, porque eso es lo que es, con todo y sus pequeños puestos de comida invadiendo la Plaza de Armas, ¿cómo justificar que un desfile de carros alegóricos detenga las actividades productivas de todo el Estado?

A la mejor habrá que darle la razón a Eduardo Rocha Álvarez, Director del Instituto de la Juventud de Aguascalientes, quien con motivo de los festejos del Día de la Juventud, disertó brillantemente acerca de las causas por las que este sector no encuentra posibilidades de desarrollo profesional, ya que de acuerdo al funcionario estatal, lo que realmente sucede es que “una gran cantidad de jóvenes quieren buenos salarios con el mínimo esfuerzo, y otros son ninis con la complacencia de los padres”.

Es decir, no es culpa de nadie más que de ellos mismos porque, agregó Rocha Álvarez, “Los jóvenes no están decidiendo a hacer las cosas, los buenos estudiantes son los primeros en encontrar los trabajos, de hecho tienen las ofertas laborales antes de graduarse”, así que si no logran alcanzar sus metas, es por su culpa, así las cosas, ¿qué se puede esperar de quien se exalta ante la charla motivacional de alguien que llama a su esposa mojarrita?

Y el después del lunes de fiesta, el martes cantaremos con Serrat: “…con la resaca a cuestas / vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza / y el señor cura a sus misas.”

agosto 08, 2011

perdón por intolerarlos: Operación Facebook y el final de la granja

Perdón por intolerarlos

Operación Facebook y el final de la granja

Así debería comenzar una novela: Atención ciudadanos del mundo. Nosotros somos Anonymous. Nosotros queremos llamar su atención, esperando que atiendan las siguientes advertencias: Su medio de comunicación que tanto adoran va a ser destruido. Si eres un hacktivista o un sujeto que sólo quiere proteger la libertad de información, entonces ven y únete a la causa y mata a Facebook por el bien de tu propia privacidad. Pero no es un texto de ficción, es un comunicado de Anonymous, el grupo de piratas informáticos que logró interrumpir los sitios de PaylPal, MasterCard, Visa y que en México sobrecargó el servidor de Noticias MVS con motivo de la renuncia de Carmen Aristegui (http://tiny.cc/5mzlf).

El comunicado se hizo público a través de un video en YouTube (http://tiny.cc/bod6w) y amenaza con “matar” Facebook el 5 de noviembre (aquí dos notas: http://tiny.cc/cv1aq y http://tiny.cc/mqv25), el argumento de este grupo queda bien establecido en el siguiente párrafo: No se pueden ocultar de la realidad en la que ustedes, la gente de internet, viven. Facebook es lo opuesto a la causa Antisec. Ustedes no están a salvo ni de ellos ni de ningún gobierno. Un día ustedes recordarán lo que hicimos y se darán cuenta de que hicimos era correcto, agradecerán a los amos del internet, no les estamos haciendo daño, sino salvándolos (la causa Antisec tiene como objetivo luchar contra todo “gobierno, organización o agencia que intente coartar la libertad en la red).

Está advertido, sí, usted, “gente de internet”, se nos acabó el jueguito, vaya pensando qué hará con su propiedad en Farmville, aproveche y acabe con esos muertos vivientes en su juego de zombis, apúrese a ver todas las fotos de la gente que no conoce pero agregó porque le pareció sexy, ponga Me gusta en los videos del FUA o en los de gatitos; o bien podríamos abrir una página para reunir un millón de firmas para que los hacktivistas no cumplan su propósito; otra opción es que algunos se sacrifiquen y vayan a darle unos picoretes a esos geeks para que cuelguen sus mascaras de Guy Fawkes y se aparten del monitor un rato, que vean que hay música e imágenes y vida más allá de las películas a las que son adictos.

Sobre todo, no se lo tome tan en serio como quien esto escribe, porque de otra manera, perderá muchísimo de su valioso tiempo en una reflexión acerca de la fascinación que provoca la rebeldía. Explico, mientras a mí me pasma la virulencia del discurso, la facilidad con que se erigen en salvadores de nuestros derechos, las reacciones de mucha de la “gente de internet” ha sido la de aplaudir a Anonymous, sin importar que se establezcan como los amos y que demanden nuestra gratitud, ellos sí se atreven, son radicales, son anarquistas, están contra del sistema.

Sí, lamentablemente esos argumentos se parecen demasiado a los que esgrimen los adictos a las teorías de la conspiración, los fanáticos de las víctimas del complot de los poderes fácticos. Qué le vamos a hacer, es el encanto de los chicos malos, ese vértigo excitante que nos rinde ante la imagen del antihéroe, todo lo que estimula una figura condenada al fracaso, sólo porque es atrevido. Supongo que esa sensación explica muchísimas cosas, lo que no acabo de entender, es cómo esa fuerza hace perder de vista que en la defensa de la libertad se acepta el ataque a las libertades, será que nunca he sido muy bueno para comprender revoluciones que se convirtieron en dictaduras pero se justifican porque todos comen un huevo diario y tienen una educación superior de primera, tampoco logro hacer diferencia alguna entre un acto de violencia y otro, aunque uno tenga razones ideológicas. Quizá es simplemente que soy un obsesivo y leo las letritas de los contratos y las condiciones de uso, así que no me llamo a engaño cuando me dicen que están vendiendo mi información privada a “grandes empresas” o es utilizada por el gobierno para espiarme, como no creo que el servicio de correo que uso o la red social que frecuento es “gratis” y por tanto es mía.

A mí lo que me pasa con el discurso de Anonymous es recordar Rebelión en la granja de George Orwell, pienso en los cerdos y sus mandamientos, como primero decidieron que todo lo que camina en dos patas es un enemigo, con el mismo criterio caracterizaron a los amigos y enseguida comienzan las prohibiciones en beneficio de la comunidad y entonces ningún animal puede usar ropa, ni dormir en una cama o beber alcohol para que, proclamaron los puercos, todos los animales sean iguales.

Las condiciones en que los animales aceptan la comunidad que imponen los cerdos en la incisiva sátira del régimen comunista que es Rebelión en la granja se parece demasiado a nuestros días, cada vez con mayor frecuencia inventamos un enemigo, cada vez aparecen más caudillos dispuestos a sacrificarse por nosotros, creo también, que cada vez somos menos los que se preguntan si es real el beneficio de que todos seamos iguales.

En la novela de Orwell los cerdos modifican el séptimo mandamiento, lo ajustan a la realidad y “Todos los animales son iguales” se corrige por “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”. Eso es lo terrible del discurso de quienes vienen a salvarnos de nosotros mismos.

Por último, el final de la granja, no el de Farmville, la de Orwell, me recuerda el dictum de Acton: “Todo poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Sólo nosotros podemos salvarnos a nosotros mismos, lo que merece quien quiera elevarse al rango de salvador es desconfianza, en el fondo, es un cerdo.


Publicado en La Jornada Aguascalientes (08/07/2011)

agosto 07, 2011

La purísima grilla

La purísima grilla de La Jornada Aguascalientes dominical

¿Qué te ha dado esa mujer?

Consideramos que un fenómeno digno de estudio por parte de los politólogos es el extraño cambio que sufren los políticos profesionales cuando pasan de gobierno a oposición. No se trata solamente de los sofisticados malabares a los que estos trapecistas nos tienen acostumbrados, los cuales les permiten ir de un partido a otro, tampoco de la facilidad con que moldean la palabra democracia para con el simple hecho de colocarle un apellido, modificar su biografía y así presumir que siempre han estado del lado de los “buenos”, hay algo más, una especie de chip que los obliga a radicalizar su discurso.

Que te tiene tan engreído

Elija al político que quiera, del partido que quiera y podrá constatar que una vez que los sacan de la jugada, se transforman en acertadísimos críticos del sistema, desde el ex presidente Fox que ahora apuesta a la legalización de las drogas y se ha transformado en lámpara de Perogrullo que ilumina sobre las obviedades; también de Acción Nacional está Manuel Espino, a quien puede seguir a través de Twitter para dar fe de cómo todo lo que no hizo por su partido, lo hace ahora en menos de 140 caracteres. De los casos de la izquierda ni hablemos, una vez que quedan fuera de la jugada, todos se vuelven super críticos, se les olvidan las ligas y los amoríos poco transparentes.

Cada que la veo venir, se agacha y se va de lado

Este fenómeno es más interesante y rico entre ex priístas. Quién sabe qué les hace esa maquinaria electoral a los políticos que, una vez fuera de sus filas, se ponen mal, verdaderamente mal, se agachan, se van de lado y embisten contra todo. En las páginas de La Jornada Aguascalientes hace poco presentamos una muestra de este tipo de espécimen: Armando López Campa (aquí la entrevista).

Hoy resulta que López Campa califica a los diputados actuales como “la legislatura más corrupta y más gris de la historia de Aguascalientes”. Lo más sencillo es estar de acuerdo con el ex priísta que hoy comanda el Movimiento Ciudadano antes Convergencia, para ser sinceros, los diputados de la entidad no han dado muestras de una actividad política que permita reconocer su esfuerzo, sin embargo, de ahí a calificarlos de corruptos… ¡Pruebas, pruebas! habrá que exigir.

Hace cuatro o cinco días que no la miro

En la entrevista realizada por Fernando Aguilera, el “coordinador operativo” de la franquicia naranja no dejó pollo con cabeza, para todos les alcanzó, desde el gobernador del Estado hasta la alcaldesa, pasando por los diputados y los agentes de tránsito. Lo que habría que preguntarse es ¿con qué calidad moral López Campa fustiga sin presentar una sola prueba?

Según él, su “calidad de aguascalentense” (cualquier cosa que eso signifique) le permite cuestionar y acusar a quien se le pegue la gana. De nuevo, ¿y las pruebas?

Eso por no hablar de la enorme cola de pendientes que ha dejado López Campa en los diversos cargos que ha desempeñado, ¿o a poco ya se olvidaron las acusaciones de complicidad con Reynoso Femat?, para no ir muy lejos.

¿Qué te ha dado esa mujer?, que te tiene tan engreído

Pero así es la política y así los políticos, no hay consecuencias, nadie paga los platos rotos de las declaraciones. En este caso, es evidente que no se le contestará a López Campa porque no vale la pena darle juego a quien, acomodado en el juego electoral, busca apoyar a Ebrard en su candidatura a la silla grande, sin importar la izquierda, ni la congruencia política, todo sea con tal de mantener el hueso.

Post scriptum

En relación a las declaraciones de Armando López Campa, el Director de Tránsito Municipal, Gerardo Sánchez Garibay, negó que el servicio de grúas que trasladan vehículos a la Pensión Municipal se encuentre concesionado. Explicó el funcionario que debido a que no se cuenta con la capacidad suficiente para la compra de mas grúas, una parte del traslado la realiza Tránsito y desde hace varias administraciones se han realizado convenios con empresas que prestan este servicio, que en la administración actual se sigue trabajando con tres compañías que hicieron lo propio en el 2010 y niega Sánchez Garibay que exista cualquier interés por parte de la administración municipal de por medio.

Además, aseguró que todo el proceso es transparente y apegado a la ley. El director de vialidad dijo que las empresas con las que se tiene convenio son GRUAS TA-JUAN, cuyo propietario es Sandra Luz Macías Ramírez, GRUAS JR representada por J. Refugio Lechuga Campos y GRUAS AVILA de Alicia Roque Velasco, lo que consta en documentos de la Secretaria de Administración.

A López Campa, que es quien acusa, le tocaría aportar las pruebas pero eso, como la candidatura de Ebrard, no va a pasar.

agosto 02, 2011

guardagujas treinta y uno

guardagujas 31

Para el número 31 invitamos a los poetas del gabinete salvaje, que es una propuesta resultado de la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces que desde marzo de 2010 presenta periódicamente informes en los que confluyen diversas artes (multimedia, performance, spoken word) hacia la poesía, dirigidos al público interesado en escuchar las voces que llegan desde otras regiones, antaño distanciadas por la lejanía territorial y hoy, más que nunca, cercanas por el desarrollo de nuevas tecnologías. Publicamos una muestra de su trabajo, tres poetas de España (Juan Frau, Manuel Moya y Daniel Macías) y tres de México: Mario Dux Castel. Eduardo Ribé y Marina Ruiz Rodríguez.

Además estrenamos columna, Rodolfo JM presenta sus Parásitos del paraíso, sobre El espectáculo postimperial; Alejandro Espinoza en su Diario Postapocalíptico hace un recuento de sus Temporizaciones; Óscar Luviano, desde Cinema del Río pide Que llueva chocolate; y Ricardo Pohlenz regresa al menester de juglaría, donde Corren los osos sueltos por Oslo.

La fotografía de portada se titula “Incertidumbre” y es de Carlos Eduado Delgado Gutiérrez.

En este enlace puedes descargar el archivo pdf. En esta edición agradecemos el auxilio de la diseñadora Sarahí Cabrera Zamora para el ensamblado de un abigarrado número que, inevitablemente, hará que gires la cabeza.

Bienvenido y a leer.

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