junio 27, 2011

perdón por intolerarlos: la traición de Sicilia











Perdón por intolerarlos

La traición de Sicilia

Tras el encuentro de Javier Sicilia con Felipe Calderón, nada de lo que pueda decir el poeta saciará las voces que hoy lo califican como traidor, qué le vamos a hacer, así es la masa vociferante, en el fondo todo lo que quiere es un mundo sin matices, es decir, sin obligaciones ni responsabilidades, sólo derechos, entendido lo anterior como la facultad de quejarse porque nadie hace las cosas exactamente como ellos quieren.

Para quienes hoy califican como decepcionante, por decir lo menos, el hecho de que Sicilia aceptara reunirse con Calderón el ideal era que rechazara el encuentro para seguir en una eterna marcha por toda la República a la que pudieran unirse para colgar creativas mantas o desatar todo el ingenio posible en consignas y actividades donde los poetas locales pudieran usar el dolor de una perdida para leer sus textitos en la plaza.

Una vez que Sicilia se encontró con el espurio, como les gusta llamar a Calderón, cualquier gesto deja de representar algo, hoy incluso se le critica porque fuma, usa chaleco, pero sobre todo porque se atrevió a manifestar su fe. Hoy los que califican de traidor al poeta apenas se dan cuenta que es católico (claro, antes no lo habían leído) y entonces les disgusta la entrega de un escapulario, horror de horrores.

Si ayer Sicilia representaba el testigo mejor del dolor de las víctimas, por haberse encontrado con el poder hoy ya no es nadie, hoy ya no lo necesitan, las plumas flamígeras lloriquean y proclaman que con o sin el poeta seguirán pidiendo que termine la guerra, amantes del éxodo y la marcha, seguirán buscando que se cumpla la utopía, un país donde las únicas razones que se atiendan sean las del corazón.

¿Cuál fue la traición de Sicilia? Según los seguidores desencantados el haber tenido la oportunidad de poner de rodillas a Calderón (aja) y obligarla a ofrecer una disculpa, y ya entrados, entregarle la mentada colectiva transmitida en las redes sociales o los millones (aja) de “Me gusta” que se colectaron en Facebook para que dejara Los Pinos. Nada de eso hizo Sicilia, no llevó la irritación facilona de los comentarios en el Twitter ni la descalificación súbita, por eso: traidor.

¡Guadalupano, Cristiano, Mesías!, así buscan descalificarlo ahora los de la masa vociferante, no sólo los abajofirmantes de siempre, también los columnistas siempre correctos que en la absoluta chabacanería intelectual, esa que no requiere de ideas sino de provocaciones, se ocupa de decir que está bien y que no, ahí está Heriberto Yepez como ejemplo, quien escribió:

“Su fe católica —ningún poeta mexicano contemporáneo ha sido más abiertamente cristiano que Sicilia— y su figura mesiánico-social son incongruentes con una postura de izquierda.

“Por otra parte, su credo cristiano es el mismo que ostentan televisoras y derecha panista. (Y AMLO y Peña Nieto).”, y en la misma parrafada fustiga: “Sicilia se cree Jesús”. ¿Es necesario probar algo?, no, basta con provocar, así no es necesario hablar de la teología de la liberación o de la larga tradición latinoamericana de sacerdotes de izquierda. ¿Comparten credo el PAN, Televisa, Televisión Azteca, López Obrador y Peña Nieto?, ¿en verdad?, qué importa, no es necesario comprobarlo, basta con enunciar.

Acerca de si Javier Sicilia se cree Jesús, lo que refleja esa afirmación es la orfandad en que dejó a los vociferantes el encuentro en el Castillo de Chapultepec, que Sicilia fuera con los representantes del Movimiento por la Paz a dialogar con el gobierno federal deja sin un mesías a la masa.

Ocurre una y otra vez y en todos los ámbitos, social, académico, político: ante la necesidad de una acción se busca quién nos represente, una figura a la cual cargar con la responsabilidad, alguien que guíe y encarne todo los anhelos, un Salvador.

En el fondo, que siempre es superficie, la búsqueda de esa figura no es más que la capitulación de la creencia en la acción individual como motor para cambiar el mundo, la desconfianza en que el cambio inicia con uno mismo, en el espacio individual. Hacer y hacer bien lo que a cada uno corresponde, desde lo que aparentemente es intrascendente como colocar la basura en su lugar o respetar al peatón hasta el actuar como ciudadano que ejerce sus derechos y obligaciones.

Los vociferantes buscan un Mesías para así no cargar con la responsabilidad de actuar, porque saben que al final nadie estará a la altura de las expectativas colectivas y, tarde o temprano, terminará siendo indigno de la confianza depositada. Con toda alevosía se busca un redentor al cual seguir, sabiendo que con el tiempo se podrá convertir en villano, alguien a quien se podrá culpar de todo lo que no fuimos capaces de hacer.

Hoy, el traidor es Sicilia, ¿quién sigue?

Publicado en La Jornada Aguascalientes (junio 27, 2011)

junio 20, 2011

perdón por intolerarlos: Cultura: tratar con adultos

Perdón por intolerarlos

Cultura: tratar con adultos

Alejandro Poiré, vocero y secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, asegura que no se debe ser indiferente ante el tema de los narcocorridos, tácitamente asume que el gobierno debe prohibir la difusión de este tipo de música con el argumento de que el combate al crimen organizado no sólo consiste en el despliegue de la fuerza pública, que también es una lucha cultural” cuya apuesta es que no se permita a los homicidas, secuestradores, extorsionadores y traficantes de drogas se apropien de la música norteña impregnándola de letras que pretenden naturalizar y legitimar su actividad, que en todos los sentidos es criminal”.

En su blog (http://tiny.cc/d1rpi), el vocero se apura a concluir que el asunto no es un tema de censura, porque no es un tema de moral sino un asunto de “legalidad y de poner un alto al crecimiento de la cultura de la indiferencia y de la violencia. No podemos permitir, como gobierno y sociedad, que los delincuentes invadan impunemente también las esferas culturales para normalizar sus crímenes, debilitar nuestros esquemas de valores y obstaculizar la construcción de una cultura de la legalidad que tanta falta nos hace para alcanzar la auténtica seguridad”.

Por supuesto que es un tema de censura, con todo y que se trate de justificar con la intención de mejorar la seguridad de los ciudadanos. El argumento del vocero es la misma sin razón que proclama la ecuación sexo, drogas y rock and roll, o el que culpa a las películas violentas del comportamiento errático (por decir lo menos) de los jóvenes.

Se trata de imponer un criterio sin matices a la idea de cultura. Basarse en un criterio extremista para condenar o impulsar las expresiones culturales a partir de calificarlas de buenas o malas. Un modelo excluyente y engañoso.

La prohibición de los narcocorridos es la expresión más visible de este modelo, pero se extiende hacia otras formas de conceptualizar la cultura por parte de las autoridades, se refleja en los programas culturales y la forma de difundirla.

En el caso de Aguascalientes, el director del Instituto Cultural cree que “no puede haber un secuestrador, un asesino o un ratero que haya sido capaz de oír la Novena de Beethoven, sólo que sea un sicópata, quien ha probado la felicidad del arte, buscará canalizar su vida por el bien de los demás y en mejores condiciones” (http://tiny.cc/wvyje), en este esquema simplón de los beneficios de la cultura, está prohibido cambiar una pieza de Beethoven por una de los Tucanes de Tijuana o los Huracanes del Norte, una es “buena” y otra es “mala”. Los efectos negativos de esta forma de pensar se traducen en el apoyo a ciertas manifestaciones artísticas y el desprecio por otras.

Lo mismo sucede con el Instituto Municipal Aguascalentense de la Cultura (IMAC), que bajo la apuesta de apoyar las manifestaciones de la cultura popular condena sus actividades a sólo un aspecto, claro, envuelto en un discurso ambicioso que indica que el IMAC parte de la idea de brindar servicios culturales “transversalizados” por tres ejes; cultura de no violencia, derechos humanos y cuidado del medio ambiente.

Así, la cultura en Aguascalientes se encuentra en los extremos. Más mal que bien ambos organismos proponen una cartelera de actividades culturales, reitero, sesgada por esa visión extremista de la cultura, mal que bien la sociedad podrá aprovechar los eventos programados y disfrutar un día de un concierto de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes y al siguiente de un concierto callejero de ska, de la exposición de Herrán y del grafiti, pero lo que seguirá faltando es una política pública que genere públicos.

En ambos casos se trata de imponer una idea (pobre) de lo que es la cultura, porque ambos organismos han dejado a un lado al público, ni el ICA ni el IMAC consideran que es su responsabilidad crear, impulsar, públicos. Generar las condiciones para que niños, jóvenes y adultos tengan la posibilidad de asistir como espectadores a lo que ellos decidan.

Un organismo navega en la inercia y lloriqueo de no tener presupuesto, el otro infla su programación envolviendo en “cultura popular” cualquier cosa, o bien, ofrece generosísimo apoyo de ser incluido en una cartelera y la impresión de unos cuantos carteles. Nos seguirán chamaqueando, en ambos casos, ninguno trata a sus audiencias como adulto.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (junio 20, 2011).

guardagujas veintiocho


Con motivo de la entrega del Premio de Poesía Iberoamericano Ramón López Velarde a Vicente Quirarte, en este número de guardagujas presentamos dos textos, uno de Marco Antonio Campos y la columna zoom de Sofía Ramírez.

En este número podrás encontrar las columnas métodos de adivinación de Erika Mergruen, la habitación de humo de Agustín Fest y el estreno de Qué sabe nadie, de Cecilia Eudave.

En portada, la fotografía de Adrián Ramírez Rodríguez

Bájalo en este enlace.

junio 19, 2011

La poesía. Novalis

La poesía

Una vida celestial vestida de azul,
un silencioso deseo en una pálida luz -
ella entierra en arenas multicolores
la huidiza procesión del sagrado nombre -
bajo arcos altos y recios,
alumbrado por la luz de las lámparas,
se encuentra su espíritu,
el más sagrado del mundo.
Lentamente llegan tiempos mejores
y vemos cómo se levanta la vieja leyenda
en sus ojos poderosos.
Llegaos enmudecidos hasta las puertas,
escuchad el ruido que hacen al batir
y acercaos al coro
donde se halla el mármol de las profecías.
Vidas leves y seres luminosos
pueblan la noche ancha y vacía:
llegarán tiempos eternos
en los que viviremos despreocupados y alegres.
Viene el amor con las copas llenas
y burbujea el alma entre las flores:
brinden los inocentes bebedores
hasta que la sagrada alfombra se rompa.
Lejos, por reinos inalcanzables,
se extienden las multicolores, encantadoras ondas,
llevadas por coloreados escarabajos
que nos acercan a la princesa de las flores,
y el velo, como nubes, sobre
su deslumbrante frente, hasta los pies le llega,
y todos, arrodillados, la saludamos
mientras rompemos a llorar, y en eso desapareció.

Novalis

junio 14, 2011

perdón por intolerarlos: conveniente percepción









Perdón por intolerarlos

Conveniente percepción

Al gobierno federal se le tiene contra el muro, no hay lugar al que vaya donde no aparezca alguien dispuesto a subrayar la ineptitud, la negligencia, lo fallido de su estrategia en el combate al narcotráfico. Si a Felipe Calderón lo invitan a pronunciar un discurso en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford, una avioneta despliega una manta amarilla con la leyenda: “40 mil muertes. ¿Cuántas más?”. Todo funcionario del gobierno federal es culpable por complicidad, parece ser el acuerdo.

La respuesta del gobierno federal ha sido la de un arrinconado, la desesperación, para defender su accionar sólo se le ocurre explicar en qué consiste su estrategia una y otra vez, repetirla lentamente, dando por sentado que el otro no entiende, no quiere entender.

Frente al reclamo de las víctimas, en el blog del vocero de seguridad del gobierno federal, Alejandro Poiré Romero, se colocan video y caricaturas para reiterar que la Estrategia Nacional de Seguridad consta de “cinco componentes: 1) Operativos conjuntos en apoyo a las autoridades locales y a los ciudadanos y que tiene el propósito de debilitar y contener a las organizaciones criminales; 2) Escalar las capacidades operativas y tecnológicas de las Fuerzas del Estado; 3) Reforma al marco legal e institucional; 4) Política activa de prevención del delito; y 5) Fortalecer la cooperación internacional”, ese es el discurso que repetirá el arrinconado.

Un efecto no considerado del actuar gubernamental han sido los movimientos de participación ciudadana, el aparente despertar de la conciencia ante las circunstancias, ahí está la firma del Pacto Nacional por la Paz en México, documento del movimiento encabezado por Javier Sicilia, que se hizo público en el Zócalo de la Ciudad de México el 8 de mayo, y que propone “frente a la emergencia nacional” acordar y firmar seis puntos:

1) Exigimos verdad y justicia; 2) Exigimos poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana; 3) Exigimos combatir la corrupción y la impunidad; 4) Exigimos combatir la raíz económica y las ganancias del crimen; 5) Exigimos la atención de emergencia a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social; y 6) Exigimos democracia participativa, mejor democracia representativa y democratización en los medios de comunicación.

Uno grita, el otro también, uno manotea, el otro también, dos que arrinconados no se van a entender. Hace unos días, en un programa de televisión, cuando Alejandro Poiré comenzaba a deshebrar por segunda ocasión la estrategia, se le preguntó directamente: sí, ¿pero cuál es el objetivo?, el funcionario contestó a bote pronto: aumentar la seguridad de la ciudadanía.

“Aumentar la seguridad de la ciudadanía” es no sólo una bonita frase, es eficaz como parte del discurso oficial, ante ella, lo que se exija está considerado, los seis puntos del movimiento de Sicilia, el reclamo de las víctimas… lo que sea obtiene la misma respuesta. La certeza con que Poiré asegura cuál es el objetivo sólo anuncia que seguirá aumentando la violencia.

Ante esa respuesta no hay cambio de estrategia que se proponga que valga la pena, pareciera que sólo resta esperar que acabe este sexenio para exigir al siguiente que establezca un objetivo que permita pensar en un futuro común. Y lo terrible es que no tenemos pensado un futuro muy claro.

Todos hablamos de la violencia, todos hemos sido víctimas, pero centramos el discurso en la estrategia en el combate al narcotráfico, ¿y la inseguridad? La guerra contra el narcotráfico no se va a ganar. Es prácticamente imposible que se legalicen las drogas. México seguirá siendo un país productor y de paso hacia el país con mayor consumo. Mientras eso ocurre la violencia y los delitos del fuero común seguirán aumentando, bajo la mirada cómplice de los gobiernos estatales y municipales, que juegan el papel de testigos del arrinconamiento del gobierno federal.

Hay una responsabilidad política que los estados no están asumiendo. En Aguascalientes, desde el “jueves negro” pareciera que todo acto delictivo se relaciona con el narcotráfico, cualquier extorsión, robo a mano armada, a domicilio, de auto, se deja que sea percibido como un acto de bandas relacionadas con el narcotráfico, ¿para qué?, para poder excusarse con la fallida estrategia del gobierno federal, para así continuar justificando los errores de las policías estatales y municipales en su combate contra el delito. Es más sencillo hacer parecer que la extorsión a un comerciante es parte de las actividades de sicarios (o “zetas”, que es el nombre del monstruo que todos usan), que asumir la responsabilidad de buscar opciones para miles de jóvenes que no tienen mejor opción de vida que la delincuencia.

Este lunes, saldrán a las calles del país 310 mil policías estatales, de investigación y ministeriales como parte del “Operativo Conago 1”, el propósito es atacar los principales delitos en contra de la seguridad ciudadana, atacar de 65 a 70 por ciento de los delitos del fuero común que más preocupan a los ciudadanos. Una medida que por su presentación pareciera una buena solución, pero que no resiste la menor pregunta, ¿van a salir a hacer el trabajo que se supone que deben hacer?, ¿cuál es la ventaja?, ¿en qué consiste que sea un operativo conjunto, que les van a dar un banderazo común en todas las entidades?

Los miembros de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) se pusieron como fecha límite para informar el 20 de junio, ¿a quién le van a echar la culpa en esta ocasión?, ¿cómo le van a tirar la bolita al gobierno federal?, sólo se puede esperar que sigan gritando “duro, duro, sácale el dinero” a una ciudadanía que tiene arrinconada a la administración federal, pero de asumir la responsabilidad… nada.

No es una falsa imagen, no es que no esté equivocado Felipe Calderón, es que esa percepción es la que más conviene a gobernadores que sólo están pensando en recoger las migajas de la elección del 2012, por eso pueden asistir a tomarse la foto a las campañas del Estado de México, a mostrar “unidad”, a buscar el saludo, a ser mencionados mientras los delincuentes siguen arrebatando las calles a los ciudadanos.


Publicado en La Jornada Aguascalientes. Junio 13, 2011.

junio 07, 2011

perdón por intolerarlos: representación popular


Perdón por intolerarlos

Representación popular

Alguien, quien sea, muy temprano en la mañana de lunes, dedica sus primeras horas de la mañana a revisar los periódicos, recorta y clasifica las notas periodísticas que diariamente publican los diarios. Hace la “síntesis”, el análisis omero del que han de abrevar los legisladores para estar enterados de lo que dicen los medios de comunicación todos los días acerca de ellos.

Tarda, en verdad muy tarde, los legisladores leerán la “síntesis”, aunque se les envíe vía correo electrónico, a pesar de que puedan consultarla a través de la red interna, los diputados exigirán que se les entregue una compilación de la información más importante que se haya publicado el día de hoy en los medios impresos, lo que se haya dicho acerca de la vida pública de Aguascalientes en los medios electrónicos. Sobre la superficie limpísima del escritorio del diputado de la legislatura actual, amanecen las hojas fotocopiadas de las notas que hablan de cómo está Aguascalientes el día de hoy, su legislador –permítanme reiterar: SU legislador-, tiene la oportunidad de leer lo que los medios dicen que sucedió el día de hoy

Pero eso, eso que usted paga, no sucederá. Su legislador, al que usted le da un sueldo para representarlo, es posible que ni siquiera llegue a su curul, es más, no llegará a su oficina en el Palacio Legislativo, tiene la suerte de que nadie le pide cuentas y a nadie tiene que rendírselas, así que lo más seguro es que no se aparezca hasta el miércoles, cuando tenga que realizar una encomienda personal y entonces aterrice en la oficina para preguntarle a la secretaria de qué va el asunto.

Los diputados de Aguascalientes no sirven para nada. ¿Así o más claro? Se esconden tras la máscara de la representación popular para cobrar un sueldo que les permite, oficialmente, ponerse una máscara que trae en la frente pintada la frase de “pueblo” para ir a adormilarse en su curul o apoltronarse en su oficina a hacer como que trabajan.

¿Le ponemos nombre?, elija al que quiera, al azar, el diputado seleccionado no habrá hecho nada. Peor aún, todo lo que pueda presumir será con base en la sumisión a otros poderes, sobre todo al Ejecutivo.

¿Quiere nombres? Elija cualquiera, entre a la página de la LXI Legislatura, seleccione cualquiera de los rostros que aparezcan (solemnes e irreconocibles) en las fotografías y pregunte: ¿qué han hecho por Aguascalientes? Ninguno podrá contestarle directamente, ninguno de todos los legisladores podrá decirle cuál ha sido su labor a favor de sus representados, porque no han hecho nada, durante todo este tiempo se han resignado a cobrar un estupendo sueldo a cambio de ponerse la camisa de la representación popular.

Lo terrible es lo que cada quien entiende por “representación popular”, de acuerdo a la Constitución, solamente se pueden citar dos artículos y en ellos se indica que son elegidos para un cargo con el propósito de “representar a la Nación”, que en la realidad significa nada. ¿Hace cuánto que no ve a su diputado?, basta esa pregunta para saber que nuestros legisladores no tienen la más remota idea de lo que significa ser nuestra voz en el Congreso, quienes tienen que velar por los intereses de la comunidad en el parlamento.

¿Quiere nombres? Ninguna vale la pena. Nuestros diputados viven de la apariencia, con las rodillas al suelo e inclinados ante el gobernador. Cada una de las oportunidades que se les han presentado de ejercer la representación popular las han dejado pasar porque no son los tiempos, mientras evaden la responsabilidad de asumir su compromiso con la ciudadanía, con quienes votaron por ellos.

Hace unos días el gobierno estatal presentó su Plan de Desarrollo, ¿qué hicieron los diputados? Absolutamente nada, dejaron pasar la oportunidad de incluir los puntos de vista de la ciudadanía en las metas y objetivos estatales, de la misma manera que han permanecido imperturbables ante la campaña mediática del municipio capital, que presenta cualquier ocurrencia como meta cumplida.

Nuestros diputados, una vergüenza, incapaces de generar un diálogo, sin intención de servir a los ciudadanos, inmóviles ante lo que ocurre, sin reacción alguna, dispuestos solamente a salir en la foto o aparentar que son muy bravos en la declaración, pero en la acción, una nulidad absoluta.

Hoy que es lunes, por el simple hecho de mencionar varias veces a los diputados es posible que este texto sea incluido en la síntesis diaria que se entrega a los legisladores, uno podría aprovechar y lanzar un reto, exigir una respuesta, sin embargo, en vista de la nulidad que son nuestros “representantes populares”, no vale la pena el esfuerzo, porque sabido es que mientras la orden no venga de Palacio de Gobierno, no atienden la instrucción, con el con que de “todos somos PRI”, están ocupados en hacer politiquería, en el susurro, en el pasillo, pero ninguno se atreve a tomar la tribuna y hablar en nuestro nombre.

Otra vez, ¿quiere nombres?, elija al que quiera, ninguno de ellos podrá responder en forma directa qué significa ser representante popular.

Publicado en La Jornada Aguascalientes, junio 6, 2011

Post scriptum: Este periódico cuenta con una sección que se llama “Correo ilustrado”, cualquiera puede mandar un texto y quejarse o señalar o corregir o sugerir. Una apuesta inútil: ningún diputado de la LXI Legislatura podrá contestar en un párrafo qué ha hecho por Aguascalientes.

junio 05, 2011

guardacohen


Hoy con la edición impresa de La Jornada Aguascalientes, guardagujas 27
Leonard Cohen a través de Miguel Cane, Javier Moro y Rodolfo JM
Cinema del Río, la columna de Óscar Luviano y un poema de Alejandra M. Vázquez

También lo puedes descargar en este enlace

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