mayo 30, 2011

perdón por intolerarlos: Declaración de guerra

Perdón por intolerarlos

Declaración de guerra

¿En qué año estamos?, por las formas de los políticos pareciera que todavía en el siglo pasado, cuando en el país había un solo partido al que se le debía pleitesía absoluta. Una muestra fue la visita de Lorena Martínez, alcaldesa de Aguascalientes, quien el fin de semana acudió a la sede del PRI a entregar las cuotas de los servidores públicos municipales. Quien en campaña se vendió como “una nueva política” muestra su liderazgo sobre las huestes priístas a la vieja usanza: lleva un cheque para reafirmar su militancia y la de sus principales colaboradores, “que son parte del personal de confianza de la administración municipal” explica el boletín del PRI.

Dijo Lorena Martínez: “en esta ocasión estamos entregando cerca de 320 mil pesos que corresponden a las cuotas de los servidores públicos de los dos meses anteriores, son prácticamente la aportación de, creo que son como 70 funcionarios públicos de mandos de confianza y, por supuesto, le hemos ofrecido al presidente del partido que seguiremos haciendo la invitación, reiterando a todos aquellos servidores públicos que se mantengan actualizados y cumpliendo con las cuotas de su partido”. El dinero corresponde a dos meses y para que nadie se ponga suspicaz, aclaró que a nadie se le obliga y se paga de acuerdo a lo que marcan los estatutos del partido. ¿Qué es lo que está mal?, en la superficie pareciera que nada, pero apenas comienza uno a preguntarse, todas las respuestas señalan que hemos regresado en el tiempo. Ahora resulta que a la alcaldesa le corresponde el papel de recolectora de cuotas, ¿en qué momento lo hizo?, ¿durante sus horas de trabajo?, ¿pasó de oficina en oficina o sus adherentes depositaron el dinero en una urna?, ¿se les descontó vía nómina usando los recursos de la administración municipal?, ¿es indispensable la foto de entrega del cheque?, ¿eso hace una “nueva política” reverenciar las prácticas añejas ligadas al corporativismo?

En la fiesta tricolor con que los priístas quieren pintar Aguascalientes (Todos somos PRI festejan los espectaculares), el cuidado de las formas no es una preocupación.

Estamos de regreso a la época del partido único, no sólo por la mediocridad de las manifestaciones de militancia, pero la oposición apenas de acaba de dar cuenta.

Ese mismo sábado, por la noche, quien fuera candidato del PAN a gobernador en las elecciones pasadas fue detenido. A Martín Orozco Sandoval se le sigue un proceso judicial por tráfico de influencias y de uso indebido del ejercicio público desde finales del 2009, por haber adquirido un terreno propiedad del ayuntamiento cuando todavía era alcalde de la capital a través de una triangulación con particulares.

El panismo local convocó a una conferencia de prensa a las diez de la noche. Las declaraciones, de nuevo las formas, basaron su estrategia en calificar de “regresión” el que hayan detenido a su ex candidato.

El dirigente estatal, un indignadísimo Jorge López caracterizó la detención como un acto “al viejo estilo de la guerra sucia que vivimos en los setentas en nuestro país”. Sí, así de desmesurado. Es evidente que tenía que manifestar su enojo, pero compararlo con la creación de brigadas blancas, grupos paramilitares, las desapariciones forzosas, la tortura y el asesinato con toda la violencia de que el Estado es capaz, pareciera fuera de lugar.

Sin embargo, una vez establecido el tono, el resto de los panistas vociferantes siguió el juego. Así lo hizo el senador Felipe González, quien no se ha destacado por su defensa de los derechos humanos, pero al momento en que le tocan a uno de los suyos, responde con toda una fiereza digna de mejores causas. De hecho, parece que se da cuenta, pues para contextualizar puso sobre la mesa el hallazgo de los cuerpos de tres ejecutados en Cañada Grande de Cotorinas.

Los cuerpos fueron hallados en el lugar donde fueron ejecutados. Tres personas de entre 30 y 35 años que se suman al saldo anónimo de la violencia en Aguascalientes, que no tienen nombre, sobre los que no va a pasar nada, pero que le sirven al senador González como apoyo para saltar en defensa de Martín Orozco. Dijo el panista: ““está regresión que se está viendo en este momento en el estado de Aguascalientes, no siga adelante, hoy se da a un distinguido miembro del Partido Acción Nacional, ¿mañana a quién?, hoy hay tres ejecutado en Cotorinas, no va a pasar nada, ya van 50 o más, no va a pasar nada porque no está hecha para eso la Procuraduría del Estado de Aguascalientes, está hecha para reprimir políticamente los derechos de las y los ciudadanos de Aguascalientes”, enseguida se quejó de que en el penal donde estaba Orozco no atendían al visitador de la CNDH, “los guardias o sicarios que están allá adentro, no se arriman a la reja a atender los reclamos de estas personas”, sí, el ex gobernador calificó de sicarios a los guardias, qué más da, había que defender al “distinguido miembro”, había que subir el tono a una declaración de guerra.

Así lo hizo Rubén Camarillo, también senador panista, quien volvió a mencionar a los tres ejecutados en las Cotorinas para enseguida lanzar la amenaza: “por eso le decimos claramente al gobernador Carlos Lozano, se metió con las personas equivocadas, y no me refiero al crimen organizado, se metió con el orgullo y la dignidad de los panistas”

La bravata de Camarillo, sin duda, le pega donde le duele al gobierno estatal. En un momento en que Carlos Lozano busca que la Federación entregue recursos, el senador amenaza con estropear las negociaciones con el gobierno federal, eso es lo que está diciendo el PAN. En la tensa relación de gobiernos de diferentes partidos, uno de los funcionarios que debe cumplir un papel de mediador, hace berrinche y advierte que ya no va a jugar. El PAN refuerza ese gesto con un comunicado en el que anuncia que “sus Funcionarios Públicos de Elección Popular rompen cualquier relación política e institucional de trabajo con el Gobernador del Estado mientras continúen vulnerados los derechos de nuestro ex candidato a gobernador Martin Orozco Sandoval y en tanto siga siendo un perseguido político en su propia tierra, así mismo (sic) responsabilizamos al Gobernador Lozano de cualquier agresión de la que pudiera ser objeto nuestro compañero”.

Está bien, que hagan lo que tienen que hacer, aunque… Eso no es para lo que los contratamos, los recursos que puedan llegar a Aguascalientes no son, no deberían ser, para Carlos Lozano, se supone que se destinan a infraestructura, educación, generación de empleo… No les importa a los panistas, y usufructuando en balde la representación popular que tienen, deciden hacer la guerra al gobierno estatal.

¿En qué año estamos? En un mismo día, tres ejecutados sin nombre, una alcaldesa que se va a tomar la foto entregando un cheque, un ex candidato a gobernador detenido y la ausencia mediática de las autoridades estatales. Todo lo que a la clase política le importa es su pequeña parcela de poder, la defensa de la camarilla, la proyección de un liderazgo basado en el dinero, no hay nueva política sino viejas mañas, lo demás… que se joda.

Fotografía de Gilberto Barrón
Publicado en La Jornada Aguascalientes (mayo30, 2011)

mayo 29, 2011

Clásicos de ayer y hoy


Se supone que hoy iba a escribir sobre el estado de la literatura en/sobre/para/desde/en/bajo/cabe/contra/etcétera en Aguascalientes, para que así ya no me molesten con que ponga por escrito lo que dije en una lejana y olvidable mesa...
Lo he intentado, pero cada vez que emprendo la tarea, viene a mi cabeza un clásico de ayer y hoy... Otro día será.

Y creo que he bebido mas de 40 cervezas hoy
y creo que tendré que expulsarlas fuera de mí
y subo al water que hay arriba en el bar
y la empiezo a mear y me hecho a reir
sale de mi una agüita y amarilla cálida y tibia
Y baja por una tubería,
pasa por debajo de tu casa,
pasa por debajo de tu familia,
pasa por debajo de tu lugar de trabajo,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.
Y llega a un rio,
la bebe el pastor,
la beben las vaquitas,
riega los campos,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.
Y baja al mar,
juega con los pecesillos,
juega con los calamares,
juega con las medusas
y con las merluzas
que tu te comes.
Mi agüita amarilla, mi agüita amarilla,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.
El sol calienta mi aguita amarilla,
la pone a cien grados,
la manda para arriba,
viaja por el cielo,
llega a tu ciudad
y empieza a diluviar.

moja a las calles,
moja a tu padre,
tu madre lava, lava con mi agüita amarilla.
Moja el patio del colegio,
moja el ayuntamiento
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla.
Y creo que he bebido mas de 40 cervezas hoy
y creo que tendré que expulsarlas fuera de mí
y subo al water que hay arriba en el bar
y la empiezo a mear y me hecho a reir
y me pongo a pensar
dónde irá, dónde irá,
dónde irá, dónde irá.
Se expandirá por el mundo,
pondrá verde la selva,
y lo que mas me alegra
es que mi agüita amarilla será un liquido inmundo,
mi agüita amarilla, mi agüita amarilla...

mayo 24, 2011

Perdón por intolerarlos: el ruido del fondo


Perdón por intolerarlos

El ruido del fondo

Crimen.

Con esa palabra comencé la escritura del texto. Pensaba que el párrafo inicial tendría que ser una descripción de cómo el conjunto de acciones perversas se convierte en un ruido constante que impide fijar la atención en cualquier otra cosa, pero no pude seguir, la palabra crimen al inicio del párrafo estaba sola y me parecía que no era suficiente. Así que comencé a agregar, acumular palabras que estuvieran relacionadas con el significado de la primera para acercarme a la definición del ambiente. No fue difícil.

A crimen agregué: delito, asesinato, violencia, robo, transgresión, falta… no pude evitar insertar en esa línea: ejecución, narco, sicario. Me detuve. Crimen es una infracción gravísima, de perversidad extrema y que merece la mayor repulsa, eso debería bastar; porque la segunda palabra, delito, es en general, el quebrantamiento de una ley, no necesariamente relacionado con la sangre, en lo que quería decir, la primera palabra contenía a la segunda y la anulaba. No fue así.

Este tiempo empuja a la acumulación, una sola palabra no basta, reitero, al menos en apariencia. Cuando releí el primer párrafo me di cuenta que no había logrado lo que quería, por más que elaborara un tren de palabras, la suma no describía la escena en que pensaba. La realidad del periódico le ha restado brillo a las palabras. Por un momento pensé que había entendido el silencio que defiende Javier Sicilia.

En la marcha que encabezó, Sicilia pidió cinco minutos de silencio en memoria de nuestros muertos, “de la sociedad cercada por la delincuencia y un Estado omiso, y como una señal de la dignidad de nuestros corazones que llama a todos a refundar la Nación. Hagámoslo así porque el silencio es el lugar en donde se recoge y brota la palabra verdadera, es la hondura profunda del sentido, es lo que nos hermana en medio de nuestros dolores, es esa tierra interior y común que nadie tiene en propiedad y de la que, si sabemos escuchar, puede nacer la palabra que nos permita decir otra vez con dignidad y una paz justa el nombre de nuestra casa: México”.

A mí el silencio nunca me ha parecido la salida. No para quien puede escribir. No al menos ese silencio que rinde las manos e intenta convertir la hoja en blanco en una opción, lo consideraba una rendición, creer que el orgullo, la dignidad, el enojo, el hartazgo es posible transmitirlo en una hoja en blanco, un engaño en el que es fácil caer porque la palabra escrita no provoca la reacción inmediata, el cambio, que uno espera.

Crimen. Volví a pensar, con toda la carga que tiene, sopesando su significado. Quizá entendí. Una mirada somera al silencio del poeta lo tergiversa, porque no está pidiendo que nadie se calle, sólo silencio y sí, es distinto.

El discurso de Sicilia ha sido mal interpretado, el espacio que el silencio del poeta logra, ha sido rápidamente tomado por un slogan eficaz: “Estamos hasta la madre”. La frase fue capaz de convocar la solidaridad multitudinaria en varias ciudades del país, víctima de su propia eficiencia el gritar que estamos hartos se transformó en un grito oponiéndose a otro ruido. La pertinencia del discurso de Sicilia y un análisis tan esclarecedor como el documento “Por un México en paz, con justicia y dignidad”, pareciera que están condenados a perderse, a una vez más, que no ocurra nada después de las manifestaciones.

Creo entender que el silencio no es una rendición entonces, sino un espacio para la reflexión, para revalorar la palabra.

En España, las manifestaciones miles de jóvenes han tomado la Puerta del Sol, el movimiento de protesta es una muestra del nivel de compromiso de la ciudadanía cuando quiere cambiar las cosas. Están pidiendo a la clase política que cumpla con la tarea para la que fue elegida, que devuelvan su sentido original a la palabra mandatario. La ceguera de los medios y las fuerzas conservadoras intentaron reducir a un berrinche las movilizaciones, pero a una semana ya de persistencia, tras la multitudinaria concentración del viernes pasado, en que alrededor de 20 mil personas tomaron la plaza madrileña, después de más de 60 mil personas que ha salido a la calle y el contagio a otras ciudades europeas como Bruselas, Londres y París, es justo dimensionar este movimiento. Lo que están gritando esos miles de españoles es ¡Democracia Real Ya! Sí, alguna crónica recoge que entre otras consignas está la de ¡Estamos hasta los cojones!, pero no ha sido ese “argumento” el que se opone al ruido, no ha sido con un grito de hastío con el que se reclama.

Es inútil comparar las manifestaciones mexicanas y españolas para buscar un ganador, no se trata de una competencia, no existe tal cosa como un movimiento mejor que otro, si se realiza ese cotejo lo que podría ayudarnos a volver al diálogo es hallar las razones por las que la protesta de Sicilia ha caído en un aparente impasse. Se me ocurre de bote pronto que está relacionado con la resistencia, con la persistencia de quienes se manifiestan y oponen ruido al ruido.

Dejo a un lado al oportunista de siempre, al que fluye por la resistencia atraído por el encanto de su fama más que por las convicciones, ese que usa la pulserita amarilla porque se ve nice, el que pide la pancarta con el diseño bonito, los que creen que una ideología se traduce en una forma de vestirse. Esos siempre habrá.

¿Pero el resto?, los demás otros que honestamente buscan una salida, a ellos, a nosotros, quizá hay que regalarnos el silencio que viene aunado a la reflexión para poder resistir, para salir de ese silencio en un plazo muy corto (como el que requiere los días que vivimos) y con un análisis profundo de qué es lo que se quiere, qué deseamos. No pensar en el obstáculo o inventarse un enemigo, algo más sencillo, dónde estoy y cómo quiero que sea.

Seguir oponiendo mentadas de madre al ruido de la estulticia no va ayudar en nada (acaso la jocosa catarsis, el alegría juvenil de la travesura), quizá es tiempo de transformar la resistencia en algo más que una pancarta. Buscar la fuente, el origen de este ruido constante que ya nos envuelve y trastorna. Pasar del “¡Estamos hasta la madre!” a “¡Democracia real ya!” me parece una opción, de la descripción que a todos nos incluye y masifica, a una exigencia que nos involucra y obliga a participar.

Para que dejen de ser ruido y se confundan en el fondo, devolverle a las palabras su significado, es un inicio.



Publicado en La Jornada Aguascalientes (mayo 23, 2011)

mayo 17, 2011

Facebook off/on



perdón por intolerarlos: lector de nota roja

Perdón por intolerarlos

Lector de nota roja

No sé qué busca el lector de nota roja. Sigo sin entender qué motiva a mirar una tras otra las imágenes de los hechos violentos que entre más explícitas más venden. No comprendo a ese lector al que no le bastan las palabras y requiere la fotografía más cruda, la de los detalles del desfigurado, el acercamiento al nudo que aprieta las manos, el orificio quemante de la bala en el pecho.

Ese tipo de lector, creo, no busca información, ni requiere un seguimiento a la nota, le basta el hecho, sin detenerse a pensar en las causas o consecuencias. No necesita pensar en cómo se liga una cosa con otra, sólo consume la narración instantánea del pánico y hace a un lado los nombres. También creo que lo que le queda de su lectura es una anécdota simple y mala, que impide relacionar ese hecho con su mundo: Enfermos violan adolescente, Banda de menores robacarros, Asesino borracho, Malnacido golpeó a su madre, Los mataron por narcos…

A esa lógica se acoge el Procurador de Justicia del Estado de Aguascalientes, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez, para resolver el asesinato de Miguel Capuchino Barrón Emanuel Josafat Cruz Zamarripa, fue un ajuste de cuentas entre grupos de narcotraficantes. Se acabó.

En entrevista colectiva, el Procurador “aporta” los argumentos para zanjar el asunto de los jóvenes cuyos cuerpos fueron encontrados maniatados, con los ojos vendados y varios impactos de bala en Jesús María, declara que “desafortunadamente sí estaban involucrados”, se lamenta profundamente e indica que no quisiera señalarlos, condenarlos, y enseguida “entrega” la justificación: “¿cuáles son las pruebas?, las declaración de una de las personas que los ejecutan, la declaración de la señora esta Magaly, que era narcomenudista, y que refiere conocer al Emmanuel que era la persona que recogía la cuenta y llevaba la droga”. Ahí está, ¿qué más quieren?, una mujer dice que el estudiante de la Autónoma de Aguascalientes se dedicaba a la venta de droga. Mientras que sobre el estudiante de la Universidad la Concordia, Muñoz Vázquez refiere que estaba en una lista, “la persona que los ejecuta venía con una lista, y menciona que en esa lista, la tenemos, lo señalaban a él como una de las personas que venían a ejecutar por participar en acciones de narcomenudeo”. De nuevo, ¿qué más necesitan?

Ni pensar en cuestionar las declaraciones de “la señora esta” o en dudar que un asesino a sueldo elabore una lista como las que se hacen para ir al mercado, en la que junto al nombre de la víctima coloque las razones, mucho menos relacionar las declaraciones del fiscal estatal con la investigación de dos casos de tortura de los que se acusa a dos elementos de la policía ministerial de Aguascalientes. Ya está resuelto, el funcionario estatal ya informó todo lo que necesitamos saber, que los jóvenes fueron “levantados” por sicarios en la casa de Magaly, se los llevaron y los mataron. Además, se tiene a un detenido, “lo tenemos confeso, él participa en la ejecución de estos dos jóvenes, la mecánica de los hechos no se las puedo decir en este momento debido a que está sujeto a investigación no él sino los otros tres participantes, pero desafortunadamente estos jóvenes sí participaban en actos de narcomenudeo”.

Apenas hace unos días, a los asesinados se les calificaba de otra manera, se escribía y comentaba que eran jóvenes, que estudiaban, su nombre aparecía completo. Ahora el caso se resuelve con ponerlo del lado de los malos, a partir de este momento son narcomenudistas, pierden toda condición de humanidad, son bajas de la lucha por el territorio. Una nota más para el lector de la nota roja, digna de olvidarse ante la vastedad de información con que se llenan las secciones policiacas.

A partir de este momento, ya no son dignos de atención alguna, no merecen el horror de nuestra sorpresa, eran malos, vendían droga, nadie saldrá a defenderlos ni a pedir cuentas acerca de ellos, estará mal visto. Lo mejor que les puede pasar es convertirse en cifra en una pancarta, sumarse a cualquiera de las cuentas con que alguien sale a mentarle la madre a Felipe Calderón, por su “estrategia equivocada”, mientras sean número estará bien, el abajo firmante podrá incluirlo en su consigna, de la misma manera indigna en que la autoridad lo transforma en parte de un informe, de una frase publicitaria, en una gráfica que aparece rápidamente en el monitor e intenta probar la efectividad del combate al narcotráfico.

En la misma entrevista en que reveló los nexos con el narco de estos dos jóvenes, una reportera preguntó (quiero pensar que con ingenuidad y no zalamera) si el fiscal esperaba descalificación alguna, como parte de la estratega de los grupos del crimen. Muñoz Vázquez la toma al vuelo y se queja, se deja caer en blandito: “También son estrategias y esta parte la hemos vivido, yo, como les dije, me someto al escrutinio de la ciudadanía, y los resultados ahí están, y próximamente van a ver un resultados muy importantes, más pronto de lo que se imaginan”. Con esa promesa termina la entrevista.

Inútilmente se ha discutido si era necesario el combate al narcotráfico, se han vertido miles de palabras acerca de si la estrategia de combate frontal usando al ejército y las policías es la adecuada, argumentos y diatribas han ido de un lado a otro, pues el tema nos polariza, nos reduce a estar en contra o favor, y al hundirnos en esa discusión que parece no tener fin, se olvidan diversos aspectos relacionados con nuestra participación como ciudadanos, en el fondo, se dejan a un lado las aristas porque en las generalizaciones es fácil encontrar un nicho que nos exima de toda responsabilidad. Por eso la misma persona que se suma a las manifestaciones bovinamente, puede gritar y gritar mentadas de madre para exigir la paz y horas después, exclamar sin culpa alguna que a los malosos deberían matarlos, reclamar la ley del Talión.

En esa incongruencia generada por la polarización, ahí donde no existen los matices, en el blanco y negro, buenos y malos, está la desidia. Ahí es posible perderse, en algún momento llegará el cansancio a la respuesta pavloviana de quejarse para simplemente dejar pasar, igual que el lector inconmovible de la nota roja que mira una fotografía tras otra sin sentirse aludido, creyendo que no forma parte del horror. Ahí se omite que todas las víctimas tienen nombre y nadie merecer ser asesinado. También ahí está el olvido, una forma de dejar de pertenecer al mundo.


Publicado en La Jornada Aguascalientes, mayo 16, 2011.

mayo 13, 2011

López Obrador en Plaza Patria

López Obrador en Plaza Patria
Mayo 12, 2011

¡Allá hay un chingo!, grita un niño. Como pirañas se arrojan los infantes sobre un incauto globero convergente al que le arrancan de las manos los globos naranjas que intentaba repartir uno a uno, como hacen con las banderas. Son las seis de la tarde y la Plaza de Armas es territorio de los niños, montones de chamacos corriendo de acá para allá, gritando, jugando, brincando, desafiando el calor. Si las elecciones fueran dentro de diez años y se tratara de enarbolar banderas, estos niños le asegurarían un altísimo porcentaje de ventaja a Andrés Manuel López Obrador, quien convocó a una, sí, otra, asamblea informativa en el corazón de Aguascalientes.

Un grupo versátil intenta amenizar la espera, con el propósito de que no se vayan los congregados, desde el escenario se lanzan a un popurrí musical que abarca desde balada romántica hasta el pop de plástico que suena en cualquier estación de radio. En algún momento cantan algo de Luis Miguel y lo llaman el Sol Azteca, pero a nadie le hace mucha gracia. Hoy en la Plaza no será el día del PRD.

El sol de las seis y media alarga las sombras de las torres de catedral hasta la mitad de la plaza, los asistentes se distribuyen en la plancha aprovechando esa sombra. No todos alcanzan las gorras de cartón con el logotipo del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el convocante principal a esta asamblea.

En la base de la Estatua de la Libertad, está inscrito un soneto de Emma Lazarus (“El Nuevo Coloso”), que en sus versos finales dice: “Dame tus cansadas, tus pobres, tus hacinadas multitudes anhelantes de respirar en libertad, El desdichado desecho de tu rebosante playa, Envía a estos, los desamparados que botó la ola, a mí”, resulta sencillo ligar estas líneas con quienes asisten al show de López Obrador, aparte de los niños, la multitud que se congrega es ese tipo de multitud. Desamparados y desdichados que buscan el mandil de regalo de Convergencia, la bolsa de mandado del PT, las banderas, los globos.

La anunciadora continua en su empeño, conmina a que no se dejen amedrentar por el sol. “Pasen a la plancha para que la plaza se vea llena” dice cuando anuncia por enésima ocasión avisa que ahora sí, ya merito, llega el Licenciado López Obrador. Pero los únicos que llegan son la Banda el Peral de Fausto del Peral, que se suben al templete. Les piden que amenicen la espera también, pero los invitados especiales se empeñan en tomar el micrófono para dar la bienvenida al “futuro presidente de México”. En un principio interrumpe la música Fernando Alférez para imponer orden entre los amigos de la prensa, a quienes les pide, sin mucho éxito, que formen una fila al frente para que el candidato los vea ordenaditos. Después le arrebatan el micro para la cascada de elogios, por un momento pareciera que no es a López Obrador a quien se espera, sino al Mesías, a un super héroe, alguien, no importa quién, todos los que están ahí se comportan igual, se deshacen en elogios anuncia la llegada del verdadero y único ¡hombre incansable!, el amigo Obrador.


Al fin aparece López Obrador, Nora Rubalcava pide por el micrófono que se abra una valla para que pueda subir al escenario el presidente legítimo, eso le llevara unos veinte minutos, pues el futuro presidente del México, así lo anuncian, se detiene a saludar de mano a los seguidores que así se lo piden. Mientras, la Banda El Peral se apropia del escenario y toca “Pelea de Gallos”, infalible pieza musical para agitar el orgullo de la patria chica. El camino de López Obrador entre la multitud es lento, lentísimo, así que después de la banda, alcanza para repetir cuatro o cinco veces la canción de Morena (letra y música de Byron Barranco): Raza de bronce, de piel morena, pueblo de México en general, vamos unidos a la faena, por la regeneración total. Para lograrlo se necesita ser responsable como elector. Piensa en la patria, recapacita y usa tu voto liberador. Que la derecha ya no descuadre los resultados de la elección. Para que no nos vengan con fraude sólo hace falta organización ¡MO RE NA!

Al fin el candidato alcanza el escenario, pantalón negro, camisa blanca con discretas rayas negras y es recibido, devorado, por los brazos de los funcionarios que lo acompañan, todos le palmean la espalda, lo besan efusivas. ¡Ya habla presidente!, grita alguien a mi lado, pero no, todavía no es hora de escucharlo, primero la ronda de dirigentes estatales, que aletargan a la asistencia, Oswaldo Rodríguez cuenta con detalle la derrota de López Obrador en las elecciones pasadas, ya nadie dice fraude, lo de hoy es señalar que la mafia les robó en las urnas. Después, Héctor Quiroz, diputado del Partido del Trabajo aprovecha la ocasión para darle un rozón al PRD, le pide al partido de la revolución democrática que ya no vacile, que se una al movimiento. No es para menos, Noé García Gómez, dirigente del PRD en Aguascalientes se puso exquisito y se negó a ir al evento porque no se le hizo una invitación formal, y si bien aceptó que la visita de AMLO ayuda a la izquierda, a la hora de justificar su ausencia dijo a La Jornada Aguascalientes que no iba porque “es como si se presentara el sobrino de Marcelo Ebrard y realiza una concentración en Aguascalientes, lógicamente no asistiríamos” (sic), pero no hay que buscarle mucha lógica a las justificaciones del dirigente, quien ante la alza de tarifas en el autobús propuso que se boicoteara al transporte público tomando taxis.

Los gritos de “Es un honor, estar con Obrador” estallan cuando a fin se planta ante el micrófono Andrés Manuel.

¿De qué va esta asamblea informativa? De campaña electoral, eso y nada más, el pretexto de informar es para repetir lo que ya ha dicho una y otra vez, nada nuevo, quizá lo único que actualiza son sus ejemplos, aunque no son tan novedosos, por ejemplo, se equipara con Lula da Silva y explica que si la mafia no le hubiera robado la presidencia, el ejemplo mundial no sería Brasil, sería México.

Habla de su villano favorito, Carlos Salinas de Gortari y lo acusa de haber iniciado un saqueo a la nación que lleva ya 20 años, que por su rapacidad sólo se compara con el “saqueo colonial” aunque la diferencia radica en que éste duró 300 años. Enseguida la lección de historia simplificada: México ha tenida tres grandes transformaciones: la independencia, la reforma, la revolución y “ahora, nosotros, que tenemos el programa”. Hace referencia a los héroes que nos dieron patria, grandes trazos, nada de complicaciones, para que el pueblo se pueda agarrar de la obviedad y aplaudir: Hidalgo, Morelos, el mejor presidente de la historia: Benito Juárez, el apóstol de la democracia: Madero, dos grandes luchadores: Villa y Zapata, los hermanos Flores Magón…

La parte central del discurso lopezobradorista son las promesas de campaña, enunciadas de forma tal que no lo parezcan, describe lo que es el “Estado de bienestar” y ahí se compromete a que ellos (nosotros que quiere decir: si gano la elección) reducirán los precios del gas, la luz y la gasolina. Se compromete pues a lo imposible y a la mediocridad, un ejemplo: 100% de inscripción a las universidades públicas, “que con el pretexto de que no pasen el examen de admisión” nadie se quede afuera, es decir, no importa la calificación, tú vas a entrar a la universidad. Pero no se le cuestiona nada, justo a tiempo lanza un golpe a la “cacica” Elba Esther Gordillo y arranca, otra vez, los aplausos.

Explica a los asistentes que el pleito es con los de arriba, los 30 que acumulan la riqueza y los líderes de partido, no con las bases, “con los panistas y los priístas de abajo no es el pleito, ellos están igual de jodidos que nosotros”.

Para finalizar, impone una tarifa a sus seguidores y afirma que para diciembre, Morena debe alcanzar los cuatro millones de militantes, perdón, afiliados dispuestos a cambiar la nación.

Los niños han dejado de jugar, ahora chillan, se tiran en el piso, preguntan: “¿ya nos vamos, ya nos vamos? Los seguidores abarcan un tercio de la plaza y se congregan frente a catedral. No llenó la Plaza de Armas, la tenía difícil, hoy que los acérrimos izquierdosos de las elecciones pasadas ya tienen chamba en los gabinetes de Lorena Martínez y Carlos Lozano, les cuesta trabajo acudir al mitin, ¿cómo van a evidenciar su súbito priísmo así como así?, ¿cómo se van a exponer al reclamo de los que antes acarreaban?

Los que sí fueron, aplauden al futuro candidato sin detenerse a pensar sin cuestionarlo una sola vez, sin preguntarse por el método de selección que los partidos de izquierda (ellos dicen) van aplicar, las encuestas que permitirán saber si será Andrés Manuel o Marcelo Ebrard. López Obrador la toma al vuelo y finaliza: “No se preocupen por mí, yo no voy a cambiar, para este movimiento, líder hay”, aclamación final.

Quienes acompañan en el estrado a López Obrador lo acuerpan, le piden fotos, sacan rápido sus teléfonos y cámaras, al rato estarán en Facebook esas imágenes. La multitud se comienza a dispersar. La animadora del grupo versátil retoma el micrófono, pide que no se vayan, que la fiesta continua, que sigue la hora de las complacencias. Una mujer se me acerca: es increíble, ¿no?, yo ya había dejado de creer en él, pero verlo, con toda esa energía, es sorprendente, ¿no?, te devuelve la fe.

Andrés Manuel López Obrador logra al fin bajar del templete, subir a su camioneta e irse. Las bocinas del sonido anuncian que la mamá del niño Diego Ricardo, al niño Diego Ricardo Pérez, su mamá lo espera acá atrás del escenario.

mayo 09, 2011

perdón por intolerarlos: ¿qué es lo tuyo?


Perdón por intolerarlos

¿Qué es lo tuyo?

¿Qué es lo tuyo? ¿Qué te motiva?

Son las dos de la mañana. Alguien dijo “vamos por unas putitas” y la curiosidad pudo más que el cansancio. No alcanzaste a hacer la pregunta, ante la mirada de interrogación, de inmediato te aclaran: es una bebida de colores que venden en la Feria, vamos por una. Y ahí vas.

Todo intento por describir lo que es el ambiente de la Feria Nacional de San Marcos en algún momento se enfrentará a la reducción de “la cantina más grande del mundo”, será inevitable caer en ese lugar común, en las críticas de siempre, más en esta edición de la Feria a la que el gobierno decidió bañarla de pueblo y sólo le alcanzó la imaginación para barnizarla con mal gusto. Así que mejor evitar las descripciones del ambiente, sólo ir a buscar la bebida recomendada.

A cada momento tienes que recordar que ya es la madrugada del domingo, porque la multitud se empeña en mostrar que es otra la hora, centenares de jóvenes se encaminan por Venustiano Carranza hacia el Jardín de San Marcos. A esas horas los vigilantes cierran las puertas y apremian a los visitantes a salirse del jardín. El que no lleva una botella en la mano trae un vaso que se desborda por los pasos errantes, el que no busca el rumbo con la mirada alcohólica de quien no sabe cuándo debe de acabar la fiesta. Pero no vas a juzgar, ya sabías que te ibas a encontrar con eso. Sin embargo, es inevitable preguntarse, qué motiva a esos cientos de jóvenes, ¿la fiesta?, ¿sólo eso?

Es difícil creer que sea sólo el afán de fiesta el que mueva a tantos, a miles, ¿tantos siguen el impulso de, en la madrugada, salir a buscar un puesto en dónde maquillarse el rostro como conejitos; comprarse unas sandalias de plástico?, ¿a tantos les gusta caminar apretujados sintiendo unas nalgas en los muslos, cómo te aprietan desde atrás y clavan algo que esperas sea un codo?, ¿los mueve caminar por las calles encharcadas que huelen a vómito y cerveza y agua sucia?

Nos detenemos enfrente del casino, por aquí se pone el que vende a las putitas, dice alguien, y uno recuerda que ese fue el motivo, al menos el pretexto para meterse a las fauces de la Feria: una bebida. Nadie se mueve, es decir, nadie puede moverse, algunos zarandean la cabeza al ritmo de la música electrónica que sale de un antro o quizá es al ritmo de la tambora a la que alguien le pagó, es posible que siga las notas de la cumbia que escupen las bocinas de otra tienda. Delante de nosotros se abre un claro y no queda más remedio que seguir el impulso y caminar hacia allá, donde se debe respirar mejor. Mal hecho.

La multitud de jóvenes se hace a un lado porque dos se están peleando. Nadie los va a detener, nadie los quiere detener, hacen espacio para que tenga lugar la pelea. Se aprietan en un abrazo y con la mano que les queda libre uno le pega en las costillas, el otro le aprieta el cuello e intenta acomodarle un cabezazo que lo noquee. Hacemos una rueda. A eso nos reducimos, a espectadores. Las primeras tres o cuatro filas de la rueda que contiene en su centro a los peleadores gritan, ríe, los anima. Más allá, nadie se entera, siguen el ritmo de la música, beben, cuentan chistes, se aprietan, no se enteran.

Cuatro policías estatales corren hacia los peleadores, es evidente que no están preparados para contener una gresca, en su camino, empujan a quienes les estorban, golpean. Si de lo que se trata es de mostrar presencia, eso es todo lo que logran, cuando alcanzan el centro de la pelea los luchadores ya se rindieron, ya los engulló la multitud que vuelve a lo suyo. Tendrán más oportunidades, muchas más. Mientras camino hacia donde me empujan entiendo que cada que se abre un claro entre el gentío es porque alguien se va a pelear.

Vamos a buscar las putitas a otro lado, me dicen. Mentalmente traduzco que nos dirigimos hacia otro local, es indispensable que lo haga, de otra manera volvería la mirada hacia cualquiera de las muchachas que están tiradas en el suelo, casi siempre diciendo que no, que no, mientras alguien intenta levantarlas y sólo lo consiguen cuando les ofrecen una cerveza o el pico de una botella como aliciente.

Escapamos del andador J. Pani para rehuir a la multitud que se aglomera alrededor de las esculturas del Encierro. No puedo dejar de pensar qué los motiva. Están en la calle, en la madrugada, aferrados a una diversión que no entiendo porque no le encuentro el chiste a sentarme en la calle a compartir una cerveza fría, a pasar un cigarrillo babeado de boca en boca. Eso debe ser, que no encuentro nada que me haga pertenecer a esos cientos de jóvenes que comulgan en la madrugada libres… ¿libres de qué?

Nunca más cierto eso de no mirar a los ojos a los extraños, camino en espera de no perder de vista los hombros de uno de mis acompañantes, sólo eso debes mirar, lo más sencillo es encontrar un par de ojos que lo único que buscan es pelea, por qué, porque miraste las piernas de su novia, porque no le caíste bien, porque te le cruzaste, por lo que sea.

Al fin damos con el lugar donde venden las bebidas, nos sirven las famosas putitas. Prefiero no preguntar de qué están hechas, es mejor, cuando pruebo el líquido sólo confirmo la decepción, una especie de jarabe con alcohol. A la mejor la primera no te pega, pero espera a que pruebes la segunda.

Quizá de eso se trata, de la segunda y la tercera y acabar dormido sobre el plato de tacos como hace un muchacho en la mesa de junto. Pido la segunda sin pensarle mucho, ¿de qué sabor la quieres, morado, azul, tinto, menta? ¿Morado y azul son sabores?, qué más da, y bebo. No los veas tanto ya, me dicen, pero no puedo evitarlo. Una pareja de jovencitos, se besa como si eso fuera lo único para lo que nacieron.

Ya es tarde, muy tarde y me voy a mi casa cargando esa imagen, dos que se besan para crear un mundo que los aparta de todo. Sé que me estoy mintiendo, pero me sirve de consuelo, reducir a eso a los miles de jóvenes que no alcanzo a comprender qué los motiva a salir en la madrugada y sufrir y ser apachurrados, vejados, menospreciados, caminar por calles sucias y apestosas. Miles de jóvenes, ¿quién se animaría a decir a esa hora en ese lugar, el futuro del país?

Ya es domingo. Son las seis y media. Sigue siendo Aguascalientes. La marcha en solidaridad con la manifestación que encabeza Javier Sicilia y que tomó ya el Zócalo de la ciudad de México comienza a avanzar por Madero hacia la Plaza de Armas. Un estigma de la puntualidad es que siempre te lleva a la decepción, cuando la marcha comienza somos apenas unos trescientos, al llegar a la Plaza casi alcanzaremos los mil manifestantes.

Comienzan a armar el mural con las pancartas que algunos llevan. El sol baja, la temperatura sigue alta. Miras los rostros alrededor, los mismos de siempre, los poquitos de todas las ocasiones. ¿Dónde están los miles de jóvenes de ayer en la noche?

¿Qué es lo suyo? ¿Qué los motiva? Una pancarta reclama que no quiere más jóvenes muertos, pobre, no sabe que ya muchos lo están.


Publicado en La Jornada Aguascalientes, mayo 9, 2011.

mayo 08, 2011

guardagujas veinticinco

guardagujas veinticinco


Hoy, con la edición impresa de La Jornada Aguascalientes, aparece el número 25 de guardagujas, con textos de merilyn cortez m (tzimol), alicia gonzález (la mujer de su vida), alejandro espinoza (diario post apocalíptico) y dos poemas de ricardo esquer.
En este enlace puedes leerlo en línea y descargarlo.

mayo 05, 2011

Premio de Poesía Aguascalientes y la comunidad artística

Entrega 43 del Premio de Poesía Aguascalientes y la comunidad artística

El jaleo de los días de feria ya se oía a un kilometro del pueblo y un extraño acento en el hablar de los que halló por el camino. Un coro de muchachas y una vieja levantándose las faldas al bailar y un jovencito de broma peligrosa haciendo gala del orgullo local. De los que dan dinero por la noche para que nunca termine su canción para que sude el músico ambulante su condición de vagabundo.

El canto del gallo. Radio Futura.

No encuentro mejor entrada para la crónica mínima de la entrega del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes que la canción de Santiago Auserón, ese es el ambiente, el de la fiesta, los bailarines, sobre todo, el orgulloso joven de broma peligrosa que refleja la actitud de las autoridades en esta premiación.

Pero ese soy yo. Hoy estamos festejando otra cosa, al poeta y que se rompió un hechizo: después de diez años regresa el gobernador a la entrega del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes (nombre del galardón que oficialmente se estrena en la entidad), el cual fue otorgado a Alfredo Espinosa Quintero por el poemario Cuenta regresiva.

Si bien este premio cumple 43 años de entregarse ininterrumpidamente, la noticia, al menos localmente, es que ahora sí asistió el gobernador del estado a la entrega. Habría que recordar que en las pasadas administraciones panistas se le restaba importancia a la premiación. Malva Flores fue la última “beneficiada” con la presencia de un titular del ejecutivo estatal. La leyenda cuenta que la autora de Casa nómada se atrevió a contestarle a González cuando el entonces gobernador compartió su solución al levantamiento zapatista, una aportación que retrata de cuerpo entero su talante democrático, opinaba que si los zapatistas se hubieran levantado en Aguascalientes, ya los hubiera colgado de los postes de la Plaza de Armas. Así que tras un intenso diálogo con Malva Flores, González decidió que no estaba obligado a rozarse con los poetas.

La estafeta de hacerle el feo a la premiación la tomó Luis Armando Reynoso Femat sin la menor preocupación, regularmente mandaba como representante al secretario de gobierno. El gobernador ni por error se paraba en ese tipo de “eventos culturales”, no lo hizo en el 40 aniversario del premio (lo ganó Mario Bojórquez por El deseo postergado) o en 2008 cuando fue declarado desierto por un jurado conformado por Jorge Esquinca, José Javier Villarreal y José Luis Rivas, quienes señalaron que de los más de 200 trabajos recibidos, ninguno reunió el nivel de excelencia que requiere un premio como el Aguascalientes y, como se hizo en 1979 con la obra de Elías Nandino, propusieron realizar un homenaje a Gerardo Deniz. Las últimas dos ediciones del premio, ganadas por Javier Sicilia (Tríptico del desierto) y Javier Acosta (El libro del abandono) pasaron sin pena ni gloria para el gobernador, más preocupado por el descenso del Necaxa y sus negocios que por la poesía.

No le importaron a los panistas los cuestionamientos hacia el Premio de Poesía Aguascalientes, entre las más difundidas la carta abierta en que Eduardo Hurtado acusó al jurado de “autoerigirse como jueces intransigentes”, o las historias que publicaron Luis Aguilar y Armando Alanís Pulido sobre supuestos chanchullos en la entrega del premio

La edición 43 de la entrega de este premio coincide con el regreso de los priístas al poder, como esta administración se impuso el programa cultural de la Feria de San Marcos como rasero para medir sus alcances, resulta inevitable leer el futuro de la cultura estatal en el desarrollo de la ceremonia de premiación. La cual se realizó una vez más en el Teatro Morelos.

Afuera del histórico recinto, el Presidente del Patronato de la Feria Nacional de San Marcos, Alejandro Alba Felguérez posa para las cámaras mientras espera la llegada del gobernador, aburrido por la espera, llama a uno de sus asistentes y le pide que investigue si va a estar sentado en el presídium del “evento este”, ya no alcanza a escuchar la respuesta. Llega Carlos Lozano de la Torre y su comitiva, ahora sí, ya puede empezar todo.

El primero en tomar la palabra en la ceremonia es Martín Andrade, director del Instituto Cultural de Aguascalientes, quien caracterizó al poeta como un bongocero: “sus poemas resuenan como el llamado de los tambores para que todos nosotros, reunidos alrededor del fuego de la palabra nos concentremos en el milagro que se produce alrededor de la hoguera, ahora más que nunca, la fuerza de la poesía se hace presente” y terminó felicitando a todos los presentes, pero en especial al país: “enhorabuena a México, pues a pesar de tantas tribulaciones, aún le queda el arte, la poesía para contrarrestar la desolación y el desánimo, esta noche es un privilegio para todos nosotros estar reunidos festejando a la palabra y su poder de consolación”

En nombre del jurado, María Rivera leyó el acta de premiación y dedicó algunos minutos a caracterizar el poemario ganador como “un viaje de reconciliación, la recuperación de cierta humanidad perdida, Cuenta regresiva nos muestra un poeta de una fina sensibilidad”; sobre el poeta ganador, mencionó que “entiende inteligente, sosegadamente, lo mismo la naturaleza del cuerpo, su deseo y su decadencia que la del amor y del cuerpo social para encontrar en la poesía la razón última de la sobrevivencia. Vivir merece decir cosas mejores, se escribe pues para desentrañar o acaso entrañar relaciones ocultas entre las cosas, para registrar a través de una mirada atenta y solitaria un conmovedor universo”

Toca el turno de tomar el micrófono a Alfredo Espinosa Quintero, quien anuncia que sólo leerá dos poemas. El segundo está dedicado a contar su experiencia de una tarde junto al refrigerador, comienza: “Hoy me he quedado haciéndole compañía al refrigerador, escuchando el trabajo que le cuesta funcionar, cumplir…”, es inevitable pensar que a eso se refieren el jurado cuando indica en el acta que la poesía del galardonado “permite un acercamiento original a lo cotidiano con un lenguaje fresco, cuya fuerza expresiva salva algunos escollos formales”.

Enseguida, toca turno de felicitar al poeta a la directora general de Bellas Artes, Teresa Vicencio Álvarez, quien cuenta una anécdota de Alberto Ruy Sánchez sobre la presencia de unas cabras en la copa de los árboles resumir que “la poesía es de alguna manera que los demás se vuelvan a asombrar”.

Con todo y que la lectura de discursos no es lo suyo, el gobernador Carlos Lozano hace un recuento de la historia del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes, desde los años 30 en que eran Juegos Florales, hasta el momento decisivo (1968) en que Víctor Sandoval (sentado en primera fila) lo transforma en premio nacional.

A pesar de que los discursos han sido breves, que la lectura del poeta ha sido poco menos que parca, la ceremonia ya es larga, quizá porque los encargados de escribir los discursos oficiales se basaron en la misma ficha que ya el Instituto Cultural repartió en forma de boletín, quizá porque todos se empeñan en citar la misma frase del poemario Cuenta regresiva: “Vivir merece decir cosas mejores”, cuando por fin acaba la ceremonia resulta indispensable cotejar que el libro tiene otros textos que no sean ese, todos hicieron referencia a lo mismo.

Llega el momento de entregarle el cheque a Alfredo Espinosa Quintero y con eso acaba la ceremonia. La comunidad intelectual reunida en el Teatro Morelos aplaude festiva, casi 200 almas festejan al poeta, a la poesía, no todos compran el libro, no todos van a leerlo, de hecho, eso serán los menos, pero lo importante es que este gobierno sí le dio importancia a la ceremonia de entrega, vuelve a ser noticia el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes. Algo que vale la pena en medio de tanta celebración pueblerina, incluso por un momento se puede olvidar que aunque el mandatario estatal estuviera ausente, afuera del Teatro Morelos se instalaba una mínima feria del libro, mesas en las que se podían comprar libros de poesía, espacio que esta administración llenó de puestos de novedades chinas, pantalones de mezclilla y ropa pirata.

Localmente, lo importante es lo que viene después: la cena en honor al poeta, ese es el evento que importa, hay que festejar no sólo al ganador, se puede celebrar que por primera vez en lo que va de la administración, el titular del Instituto Cultural de Aguascalientes no se quejó de la falta de recursos, aunque, pensándolo bien, quizá ese era el momento, ahí estaba su jefe, pero qué más da.

Así que tras un pequeño brindis en que la crema y nata de la comunidad artística de Aguascalientes bebe vino tinto a las afueras del Teatro Morelos, los invitados se dispersan, algunos de ellos hacia el Museo Aguascalientes, donde sólo están invitados quienes forman parte de la comunidad artística. Oh sí, pueden hacer las marchas, foros y actividades que quieran, pero los verdaderos artistas, al menos para el gobierno del estado, son quienes están en esa lista, los que compartirán una cena para la que no se escatimó en recursos, pero sobre todo en planeación, pues se trató de que socializaran los artistas y por eso se numeraron las mesas, se asignaron lugares, que en cada mesa estuviera un funcionario de gobierno y un representante de cada rama artística, para que tengan qué platicar.

Ya en la entrada del Museo Aguascalientes esperan cuatro payasos en zancos vestidos elegantemente para dar la bienvenida. Van llegando los artistas, muy orondos, claro, es evidente que no están todos, sobre todo quienes participaron con la administración panista, la cuchilla política también alcanza este tipo de eventos. Resulta inevitable hacer el recuento y pensar en por qué unos sí y otros no, al final, un ejercicio inútil, de política cultural ficción. ¿Y la poesía? Ah, la poesía bien gracias, esa nunca ha necesitado del reconocimiento oficial.

Publicado en La Jornada Aguascalientes, mayo 5, 2011.

mayo 03, 2011

Muñoz Molina y las ventanas


En la entrada del 25 de abril de su blog, Antonio Muñoz Molina cuenta que le gustaría escribir sobre "la exposición de las habitaciones con ventanas en el Metropolitan", lo que lo llevó al "recuerdo obvio" de Una habitación propia de Virgina Woolf:

Yo creía haber leído A Room of One’s Own. Y quién no: trata de que una mujer necesita una habitación propia y ciertos ingresos para escribir, etc. Lo empecé ayer a media tarde y claro que me sonaba. Al cabo de dos o tres páginas era una sorpresa incesante que tenía algo de Montaigne y de Proust, de ese fraseo nervioso que se parece tanto al flujo de los pensamientos y al de la vida misma que está en Mrs. Dalloway o en To the Lighthouse. Qué escritora más inmensa: más serena y rotunda en su enfado de mujer harta de limitaciones impuestas y de condescendencias masculinas, qué radical su defensa de la literatura, del oficio de escribir, de la alegría y la conmoción de leer. Había luz diurna cuando empecé la lectura. Por terminarlo no hice nada más que leer y no cené hasta casi las once. Leía en el Kindle, pero hubiera querido tener el libro en papel para apretarlo más con las manos, para subrayar con un lápiz. Se me quedó en la cabeza esta frase:

Literature is open to everybody.

El conocimiento y el gozo que da la literatura son accesibles a cualquiera. La literatura es una casa con las puertas abiertas en la que no hay pases V.I.P. pero tampoco rebajas para grupos.



Finalmente, Muñoz Molina escribió para El País Habitaciones con ventanas:

No hacen falta demasiadas cosas en la vida pero sí una habitación con una ventana; una habitación que sea de uno y con una puerta a la que en caso necesario se le pueda añadir un pestillo o echar la llave, como dice Virginia Woolf; una habitación con una ventana por la que entre algo de luz natural y desde la cual se pueda observar un fragmento de vida y un ingreso decente que le conceda a uno el sosiego necesario para sus indolencias o para sus tareas sin beneficio asegurado. En 1928, Virginia Woolf calculaba que una mujer, para dedicarse libremente a escribir, necesitaba 500 libras al año aparte de una habitación con un pestillo. Un día de octubre de ese año, el 26 exactamente, Virginia Woolf estaba escribiendo su ensayo sobre las mujeres y la literatura y al asomarse a la ventana de su habitación vio una calle de Londres populosa de gente y de tráfico. Al cabo de un momento el tráfico se apaciguó y casi se hizo el silencio, y entonces Woolf vio a un hombre y una mujer jóvenes que se encontraban en una esquina y caminaban juntos hasta tomar un taxi. La imagen inexplicablemente la llenó de felicidad; le despertó uno de esos estados de íntimo entusiasmo que hacen posible la literatura y que son instigados por ella, y en los que, dice ella, tenemos la ocasión de ver la realidad tal como es, sin ningún velo de distracción que la oculte.

Sigue leyendo en este enlace

perdón por intolerarlos: los artistas invisibles

Perdón por intolerarlos

Los artistas invisibles

Durante la entrega del premio a los ganadores del Encuentro Nacional de Arte Joven, dos estudiantes se acercaron al director del Instituto Cultural de Aguascalientes, Martín Andrade, para regalarle una lupa, con la intención de ayudarlo a ver a los artistas invisibles. Al tomar el regalo, el funcionario les dijo a las jóvenes que mejor deberían entregárselo a la responsable del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, porque es la encargada del dinero, se quejó de la falta de recursos y se comprometió a que le haría llegar la lupa. Así, capoteó la demanda de las dos muchachas y regresó a la comitiva que recorrió la exposición.

Unos minutos antes, Carlos Lozano había asegurado en su discurso que “Aguascalientes refrenda su apoyo total a los jóvenes creadores, que nos indican a través del arte y con toda claridad, que todavía es posible mantener vivas las aspiraciones de construir una sociedad más humana, justa y solidaria”. Es evidente que Martín Andrade no participa en la elaboración de los discursos del gobernador, también que el mandatario estatal sólo recibe información del estado actual de la cultura en la entidad a través del ICA y que en palacio de gobierno no se sabe que el encargado de cultura no ha hecho otra cosa que quejarse de la falta de dinero. Andrade no ha perdido la oportunidad de lamentarse de la falta de recursos, cualquier foro en el que participa es bueno para esgrimir su excusa. Durante la presentación de la revista Parteaguas, por ejemplo, también lo hizo, para el director del ICA todo se reduce a que no hay fondos.

No existe otra estrategia gubernamental para la cultura que no sea el lloriqueo.

A eso regresó el PRI al poder en el estado, a quejarse de todo el mal que las administraciones panistas hicieron en la entidad, mientras que en campaña prometieron que regresaría el progreso porque ellos sí sabían hacerlo, una vez que tomaron posesión de sus cargos, al menos en el ámbito cultural, todo ha sido culpar a los que estuvieron antes y enseñar los bolsillos vacíos. Muy bien, los panistas dejaron la entidad en quiebra, se llevaron hasta los ceniceros, ¿y ahora?, porque después de tantos meses como gobierno ya es hora de que suceda algo, no se puede continuar con el llanto para evadir la responsabilidad, ni seguir siendo cómplices de la rapacería panista.

Porque a la queja infinita no siguen acciones, sólo hay lamentos, pero no se comprueban ni castigan los abusos de la administración luisarmandista, sospechosamente se deja pasar el tiempo en vez de señalar a los responsables de las arcas vacías.

Peor aún, desde la complicidad tampoco se establece un plan de acción que permita integrar con un objetivo y dar sentido a los diferentes espacios con que cuenta el instituto cultural, desde el principio de este sexenio Martín Andrade le apostó a que los resultados se verían durante la Feria Nacional de San Marcos. Aquí están los resultados ya: un pobrísimo programa cultural que no deja satisfecho a nadie, que muestra la calidad pueblerina de la verbena de abril y que evidencia la falta de imaginación para integrar a la comunidad artística a las acciones que se realizan desde el ICA.

Cuando acabe la Feria, ¿cuál será el pretexto de Martín Andrade para no presentar un programa de acción?, ¿seguirá quejándose en voz baja de la Ley de Cultura?, ¿continuará esperando el apoyo decidido de la esposa del gobernador porque a ella sí le interesa la cultura?, ¿se mantendrá irregular la Universidad de las Artes?, ¿qué es lo que sigue?

Siguiendo el ejemplo de su jefe, siguen puestos vacantes en la estructura del ICA, se mantiene funcionando al instituto con “encargados”, total, se aprovecha que nadie se quiere quedar sin trabajo y se convierte el hacer más con menos en un castigo a quienes se quedaron a entregar lo que la administración anterior, al final como las cosas salen, pues no es necesario meterle mano parece ser la consigna, que se les pague el mismo sueldo y que vayan a trabajar más tiempo, eso sí, muy bien vestiditos.

Que para el gobierno los artistas sigan siendo invisibles, sólo evidencia que la comunidad artística, las expresiones culturales, no requieren del instituto cultural para continuar, que los artistas pueden realizar su trabajo sin el apoyo del gobierno, sin embargo, si la infraestructura está ahí, si se cuenta con una dependencia que tiene la obligación de coordinar las actividades culturales y artísticas (como dice la Ley) resulta indispensable que se ponga a trabajar, no puede seguir nadando de muertito repitiendo las mismas actividades que la administración anterior, incluso repitiendo los errores.

El ICA es un barco a la deriva, con un capitán que no tiene ni ganas ni ideas, quizá valdría la pena que Martín Andrade hiciera uso de la lupa que las dos jóvenes le entregaron durante la premiación, no sólo que pasara la papa caliente a la federación.

Publicado en La Jornada Aguascalientes, mayo 2, 2011.

Puede interesarte

Related Posts with Thumbnails