Alberto Chimal, laureado escritor, considera que una moraleja sale sobrando si se tiene una buena historia a la cual se le pueden otorgar múltiples lecturas. “Es como si te dijera que ahora que has leído, sabes que te dije que te portes bien, recicles la basura, votes o comas verduras, entonces yo no creo que eso sea exactamente lo que deba hacer un escritor, obligar al lector a pensar de cierta manera- y ver el texto como un recipiente para una sola enseñanza”, comentó en entrevista para La Jornada Aguascalientes durante la presentación de “La ciudad imaginada” en la 43 Feria del Libro del Instituto Cultural de Aguascalientes.“Un texto que vale la pena, que no son todos, puede ser el recipiente de muchas cosas, una visión entera del mundo en preguntas o revelaciones que pueden ser igualmente válidas o importantes para muchas personas de maneras diferentes, ya que el texto puede significar de diferente manera para cada uno según su experiencia y en reflexión de su propia cuenta”, agregó el ganador del Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí y reconocida autoridad acerca de literatura en línea.
Dichas menciones son a propósito de la publicación de “La Ciudad Imaginada”, coeditada por Libros Magenta y la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, libro de cuentos que reúne historias relacionadas con la ciudad pero con giro fantástico, característico del también ganador del Premio Nacional de Cuento del Instituto Nacional de Bellas Artes. Chimal señaló que su literatura fantástica por nada debe confundirse con textos del estilo de Harry Potter o Las Crónicas de Narnia, sino que el giro ilusorio va más por el lado de crear algo que no existe en este mundo y así cambiar la dinámica de éste.Chimal ha opinado con anterioridad –en su sitio web- que un libro de cuentos no debe ser compuesto por historias reunidas al azar sino que éstas deben de tener en cuanto a las que lo acompañan. Esta declaración guarda eco con la platicada a La Jornada Aguascalientes, en lo relativo a que experimento “83 Novelas”, una serie de textos publicados en línea de manera gratuita, sigue una idea propia de llamar novelas a textos un tanto largos pero no tanto como para llamados novelas según las convenciones tradicionales.Con 12 mi descargas de dicho trabajo –también llamado una colección de microficciones- desde marzo del presente año, Chimal refirió que de haberse vendido todas, “sería mi best seller”. Si bien “83 Novelas” tuvo un tiraje impreso, el producto editorial estuvo pensado para compartirse especialmente por internet “y es un experimento para ver si la gente estaba interesada en leer, lo padre es que sí y se demostró que el medio no es tan importante ya que la mayoría de las descargas son en formato PDF que o bien se ve el monitor o se imprime directamente, también eso nos dice que la gente no tiene dispositivos como el Kindle, Papyrus o el iPad”.¿El medio no demerita al texto? Para Chimal esa es una discusión que sale sobrando dados los resultados ya obtenidos, los cuales se basan más en realizar buenas historias sin importar la manera de distribución, “para nada, no se demerita y me da gusto comprobarlo”.
Nota de Francisco Trejo en La Jornada Aguascalientes (29/09/2011)
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