de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
Piedra de Sol. Octavio Paz.
Cuanto más grande es el objeto del dolor, más grandes deben ser los remedios que lo consuelen. Tu solo, y no otro, tú solo, que eres la única causa de mi dolor, me podrías ofrecer la gracia del consuelo [...] Dios es testigo, nunca he buscado en ti más que a ti mismo. Eras tú únicamente lo que yo deseaba, no lo que te pertenecía o lo que representabas. No esperaba ni matrimonio, ni conveniencias materiales, no pensaba ni en mi placer ni en mis deseos; no traté más que satisfacer los tuyos. El título de esposa parece más sagrado y más fuerte; sin embargo, el de amiga me ha resultado siempre más dulce. Habría querido, permíteme decirlo, el de concubina y el de querida, por cuanto me parecía que al humillarme más, aumentaba mis títulos a tu reconocimiento y dañaba menos la gloria de tu genio.Carta de Heloisa a Abelardo.
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