julio 04, 2010

perdón por intolerarlos: vacuidad

perdón por intolerarlos
vacuidad
Para el anecdotario de la vacuidad:

Un bronceadísimo Luis Armando Reynoso Femat es rodeado por cámaras y grabadoras (iba a escribir el gobernador, pero desde diciembre del año pasado renunció al puesto, al decidir ser el solitario en palacio que ya sólo espera el fin de su sexenio), acostumbrado a ese momento en que lo acorralan en busca del discurso diario, actúa feliz, sereno, sabe que está entre amigos (iba a escribir reporteros, pero la mayoría son cazadores de declaraciones, hace mucho que rindieron su oficio a la simple transcripción de los dichos de los funcionarios). A sabiendas de que no corre ningún peligro, que quienes lo rodean se irán felices con la limosna de unas cuantas palabras actúa para el noticiero de la noche, sonríe, guiña, levanta la ceja mientras diserta como el especialista que es acerca del futbol, hace un repaso de la actuación de los seleccionados, el desempeño del director técnico. Si uno no supiera el cargo que ocupa, el sueldo que se le paga por ser el mandatario estatal, fácilmente se le podría confundir con uno de los tantos especialistas que hoy llenan los medios opinando acerca del Mundial.

Lo que debiera ser un momento incómodo, cuestionarlo acerca de su ausencia de Aguascalientes, los más de veinte días que estuvo vacacionando como un aficionado más, se convierte en una tertulia entre cuates, es la misma atmósfera que rodea un juego de dominó en la cantina, al menos en eso lo transforma el jocoso reportero que pregunta que qué le trajo de su viaje a Sudáfrica. Reynoso Femat revira con prontitud: “Un saludo muy afectuoso Yanbo, Yanbo, hola, Yanbo”, los reporteros se ríen con él, le festejan el chiste. No es que esté mal que se rían, es que es todo lo que hacen.

Quien despacha desde el Palacio de Gobierno estatal se puede ir de vacaciones durante 23 días, sabe que a su regreso bastará con declarar que sí, efectivamente, fue al mundial, como un ciudadano más, se escuda en esa frase. Ese mismo día, en una penosa conferencia de prensa, los panistas presentan un audio en el que se escucha a Humberto Rodríguez Mijangos, ex coordinador de asesores de Luis Armando Reynoso, pedir que voten por el PRI, por así convenir a los intereses de un grupo de amigos del actual gobernador, para así poder lograr un cambio al interior del PAN. El senador Felipe González, ex gobernador, señala que se interpondrá una querella ante la FEPADE por que la grabación demuestra que hay “una elección de Estado, en el estado de Aguascalientes, el gobierno del Estado y el PRI son lo mismo”.

La conferencia es penosa porque quienes estuvieron en la mesa (Rubén Camarillo y Arturo González, además del senador) se quejan hoy de las presiones que ejerce el gobierno no porque les interese, sino porque no les beneficia, no hubo una conferencia similar cuando se obligaba a los empleados de gobierno a afiliarse al PAN, por ejemplo. Pero todo se vale con tal de llevar agua a su molino.

En la tiendita de enfrente, el PRI, no son mejores las noticias, Carlos Lozano y Lorena Martínez cambian su cierre de campaña por una “marcha por la paz” porque, dice el candidato a gobernador, “desgraciadamente se ha estado soltando a los demonios y ahora para detenerlos viene lo complicado”. En la desorganizada marcha, que sólo fue un pretexto para sacar provecho a los hechos de violencia que han golpeado al país, Lozano se muerde la lengua al señalar que “Ya sobran las palabras bonitas, las buenas intenciones y las políticas meramente comunicacionales contra la inseguridad. Necesitamos una política integral, en la que participen todos los sectores de la sociedad, porque la seguridad es un tema de Nación y la Nación somos todos”, tan le queda claro que sobran esas “palabras bonitas” que a lo largo de la campaña, el presidente del PRI en el estado, Isidoro Armendáriz sólo ha cumplido el papel de golpeador, aprovechando cada uno de los encuentros con los medios y su aburridísima columna para insultar a los contrincantes, para bajar el nivel de las campañas (sí, todavía más) cuando deja a un lado la exposición de propuestas y se limita a la acusación de lo que hacen los otros, como cuando mostró una botella de cerveza con la etiqueta de otro partido y horrorizado subraya que esa no es forma de hacer política.

Ante la multiplicación de anécdotas de lo trivial con que los candidatos llenaron este tiempo, resulta sumamente difícil invitar a salir a votar, más si se considera que el propio Instituto Electoral de Aguascalientes ya predijo que las elecciones terminarán resolviéndose en el Tribunal Federal Electoral.

Sin embargo, no está de más extender la invitación para salir a votar, insistir en que es un derecho, que es indispensable ejercer esa facultad que nos hace ciudadanos. Quizá lo que importa es pensar que la posibilidad de ser ciudadanos no se agota al cumplir el papel de electores, que es un proceso largo y requiere de toda nuestra responsabilidad. En la tarea de ser ciudadanos, visto está, no se puede confiar en la clase política, está en nosotros cambiar las cosas haciendo uso de todos los medios posibles.







Publicado en La Jornada Aguascalientes (04/07/10)

1 comentarios:

El gato sin bombín dijo...

Esto está para regalar cañonazos:

1) Yo soy una ciudadana normal y, obvio, ni siquiera pensé en la posibilidad de ir al Mundial, porque antes que eso, primero tengo que mirar los centavos de mi bolsillo para, siquiera, estimar si este fin de semana podré salir a algún lado de la ciudad.

2)Oyeeee, carajo, ¡lindo trabajo el de los reporteros! Basta con acercar el micrófono y acordarse de algún chiste. (Se extrañan la agallas, y no me refiero a las de mis peces)

3)Quizás sea muy dramática, pero es que no hay otra forma de sentirse ante tanta estupidez.

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