
Me siento muy contenta de haber sido invitada por Edilberto a la presentación de su libro Rápidas variaciones de naturaleza desconocida, porque lo admiro como escritor y lo aprecio como amigo; además de que ya me estaba sintiendo marginada pues en las presentación de Aguascalientes invitó a mi marido y a mi mejor amigo, pero no a mí.
Antes de platicar sobre el texto, quiero decirte, Edilberto, que el Maestro Joel Terrones -protector del arte hidrocálido- hizo todo lo posible por que este evento coincidiera con la celebración de tu santo (*).
Pasemos ahora a lo serio. Cuando por fin tuve en mis manos el conjunto de cuentos de Edilberto me surgieron dos preguntas ¿por qué alguien debería leer el libro? y ¿desde dónde escribe Edilberto?
La primera pregunta tiene que ver con la calidad de la obra, con su hechura pero también con el encuentro en la vida de otras personas. Finalmente lo que buscamos como lectores es saciar el morbo de asomarnos a esas vidas sin ser vistos. Así que si lo que deseamos al leer Rápidas variaciones es escudriñar en la estructura, encontraremos maestría; si lo que buscamos es estilo, encontraremos alma.
El título anuncia un conocimiento cercano y firme del oficio del cuentista; las rápidas variaciones hacen referencia al momento en el que los cuentos se tensan, se tuercen.
Aunque la colección está dividida en tres secciones, cuyos títulos incluyen sustantivos tan sutiles como fantasma, aire y memoria, sus cuentos comparten la fineza y elegancia con estas palabras, pues cada uno de ellos goza de solidez narrativa y está perfectamente construido.
Sobre el autor puedo decir lo que él siempre anuncia cuando se presenta “Soy un mentiroso”. Y ahora confirmo que es completamente cierto, pues el “mentiroso” es aquel que dice mentiras, y la mentira es una de las posibilidades más interesantes del lenguaje humano, es el mundo de lo que no es cierto, parcial o totalmente, pero que aún así es creíble. Para mentir es necesario poseer creatividad y coherencia. Edilberto es entonces un gran mentiroso.
Aún nos queda una cuestión por resolver, ¿desde dónde escribe Edilberto?, y no es cosa baladí pues responder a esto implica acercarnos más a su escritura. Él es un orgulloso defeño más que llegó a Aguascalientes, que extraña la cumbia y las quesadillas. También es un hidrocálido que saborea las pláticas de café en el centro y gusta de escuchar por horas a todos los invitados de las reuniones. No importa el tema, pueden ser chismes de divas intelectuales, política pueblerina, inventos de universidades locales; Edilberto se da el lujo de pasar hasta ocho horas en esas conversaciones. Y yo estoy segura que lo hace por el amor al detalle, que es otra característica de sus narraciones. Es cierto que muchas de las anécdotas de sus cuentos le llegaron por medio de esas conversaciones, pero él no las transribe en bruto sino que escoge el momento y las palabras justas para que funcionen en sus obras.
Los eventos, personas y lugares se combinan en el imaginario de Aldán para apropiarse de las historias y crear un mundo unido por lo inesperado, por una palabra o un evento que dirige la vida de los personajes hacia una línea torcida de la mano.
Entonces podemos decir que Rápidas variaciones de naturaleza desconocida no es sólo una obra que se dedique a exaltar personajes y temas locales, aquí su autor no cae en el tierno provincianismo ni en el fácil exceso de ciudad. Lo mejor que podemos encontrar aquí son cuentos que fueron escritos con inteligencia y con conocimiento.
Seguramente aquí hay algunas personas que empiecen o se encuentren ya encaminados en la escritura, les digo el cuento es un género difícil, así que si quieren tener un ejemplo de buena escritura, la tienen frente a sus ojos.
Si en cambio son aficionados a la lectura como yo, pueden estar seguros de que en este libro podrán conocer a un gran autor, aún joven, de la narrativa del país. Felicito a Edilberto Aldán y al Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal del Gobierno del Estado de México por esta publicación y joya de la narrativa.
---
(*) Otra de las ventajas de invitar a tus amigos es que te revelan secretos como el que hay un San Edilberto, yo siempre pensé que lo había inventado mi abuela, espero que sea un Santo a la altura del Blue Demon, tendré que investigar.
0 comentarios:
Publicar un comentario