agosto 30, 2009

Perdón por intolerarlos: Génesis de la simulación

Perdón por intolerarlos
Estulticia: Génesis de la simulación

Escribir mal no le hace daño a nadie, todos los días en alguna parte del mundo alguien se enfrenta a la hoja en blanco y descubre que no tiene nada que decir y, por tanto, aunque sepa manejar las herramientas del lenguaje, su discurso será hueco, banal, incapaz de alcanzar al lector, por más que se esfuerce en la diatriba incendiaria o la provocación. Acaso sufra un poco ese imaginario escritor y a pesar de no tener el talento o la disciplina, lo siga intentando, sus textos seguirán acumulando polvo en algún cajón, a menos que en un acto de necedad, se empeñe en publicarlos. Escribir mal y publicar, tampoco le hace daño a nadie, el mercado de novedades se compone de un alto porcentaje de libros que, a pesar de su vacuidad, ocupan un lugar en los estantes y se cuelan a la lista de los más vendidos, que es a lo que apuestan las editoriales privadas con su extensa oferta de libros de auto ayuda, monjes zen, misterios históricos o suspense aderezado con el apellido de algún artista famoso en el título.

Más allá del proverbial: planta un árbol, ten un hijo y escribe un libro, debe haber otra explicación para el deseo insano de ver su nombre en la carátula de un libro, anhelo que algunos pagan carísimo, como los guanabís que caen en las garras de estafadores que prometen amplios tirajes, distribución efectiva y buenas ediciones; como lo hace, en Aguascalientes, la “editorial” Torre Oscura, negocio de Emanuel Durán, quien esquilma a los ganosos cobrándoles por “libros” que destacan por su fealdad, sin ningún respeto para el autor, llenos de faltas de ortografía, sin cuidado alguno en la edición, pero es un negocio privado y el que es buey hasta la yunta lame, basta un poco de sentido común para notar las deficiencias del señor Durán, su falta de preparación como editor, por no hablar de su cuestionable calidad como escritor, mientras Casa Terán lo cobije, seguirá atrayendo clientes a través de su taller “independiente”.

Sin embargo, escribir mal y publicar usufructuando los recursos públicos sí que hace daño, ese no es un negocio privado, ese es nuestro dinero, editar un libro así es un delito, no sólo contra la literatura, pero nadie se queja porque es otro de esos pequeños actos de corrupción que parecen no hacer daño a nadie, a fin de cuentas, para los gobiernos, la cultura es la hija loca, a la que sólo se le saca provecho para el relumbrón, lo que deja a la literatura en un pésimo lugar, pues de ella no se obtienen cifras apantallantes para los informes anuales.

Por la facilidad de usufructuar los recursos públicos mediante la publicación de un libro es que sufrimos diversas clases de simuladores: políticos a los que en sus horas libres se les ocurren bonitas rimas, maestros que juntan sus entrevistas y articulitos para sumar puntos en el tabulador, docentes que ponen a chambear a sus alumnos para luego vender su investigación, o bien, los mamotretos a todo color y en papel couché que sirven para adornar las mesas de centro y llevan títulos como La grandeza nobiliaria de la Hacienda Pérez en el municipio de Tependácuaro.

También simuladores quienes emplean las editoriales de gobierno (una y otra vez: recursos públicos) para legitimarse, obtener vía un libro la categoría de intelectual con el propósito de hacer carrera dentro de la administración pública, acumular publicaciones en el currículo para demostrar que el nombramiento tiene sentido, para apantallar a los incautos que seleccionan a los encargados de alguna secretaría con el criterio de los head hunters que sólo ven la cantidad y no la calidad: “mira, éste tiene siete libros, ha de saber bien mucho de esas cosas de la cultura”.

En Aguascalientes sobran ejemplos, basta repasar el catálogo estatal de publicaciones, esos libros se distinguen porque no cumplen con la política editorial, rompen las reglas, como los libros más recientes de Caleb Olvera: Eroginia sagrada y Génesis de la indignación, el primero de ellos de teatro (eso dice en la portada), en el que se aseguran cosas como: “Es más fácil leer a Hegel y encontrarle sentido, que mirarte desnudo y tratar de comprender tus cicatrices”, o bien que las metáforas que componen el texto son “un poco como la pornografía, que una vez que te expones suficientemente a ella, luego no puedes quitártela del cerebro”, además de culpar a “las potencias superpoéticas” de impulsar la escritura de un libro dedicado a “todos aquellos que en vez de alma tienen un gato en llamas”. Más allá de lo risible del libro, alguien tendría que explicar cómo es que fue publicado por el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), qué criterios cumple para que el Estado pagara su edición y por qué no les alcanzó para un corrector de estilo o agregar el ISBN.

Quizá es como Génesis de la indignación, al que amparan los logotipos del Instituto Cultural de Aguascalientes y la recién estrenada Universidad de las Artes, sólo que (¡gatunas potencias superpoéticas!) ninguna de esas instituciones tuvo nada que ver con la publicación. Al Doctor Olvera se le ocurrió hacer una edición de autor para regalarla a sus cuates y para que se viera bonita, decidió ponerle los logos, ¿cuál es el problema?, ¿alguien dirá algo por el uso indebido? Así las cosas, el próximo libro de Caleb aparecerá bajo el sello de Éditions Gallimard, Penguin Books o Harvard University Press, el que le parezca más bonito, total si los del ICA no se quejan, es que no puede ser tan malo.

Ante estos libros piratas será el silencio, la cultura es cosa menor, nadie pierde nada con este acto de simulación y por el contrario, se legitima como intelectual a quien, sin rubor alguno, establece que sus obras “cumplen una función pedagógica y contraen moralejas. Una educación que las vuelve superpotencias y contraescénicas, las vuelve doblemente contranaturales”. Qué más da que sea con engaños como se forje la carrera y el prestigio, gana la estulticia.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (30/08/09)

agosto 23, 2009

Perdón por intolerarlos: Todos ellos Juanito Alimaña

Perdón por intolerarlos
Todos ellos Juanito Alimaña



Juanito ganó Iztapalapa, ¿quién lo iba a creer?, uno de los dislates que pintan de cuerpo entero a Andrés Manuel López Obrador, será jefe delegacional. Tan lejana parecía la victoria que se hicieron promesas difíciles de cumplir. Ahora que la realidad los ha alcanzado, se les nota que no tienen la más remota idea de para qué se busca un cargo público, cuál es la idea de servicio, peor aún, vencer los dejó desnudos y se asoma el rabo de sus intenciones, al menos el afán avaricioso de Juanito, quien no piensa renunciar, claro, a menos que le aseguren, ante notario, que la mitad de los puestos de mando serán para sus cuates. De eso se trataba todo, de dinero.

Ante la desvergüenza de Juanito es posible imaginar el gesto del priista de alto copete peñanietesco: ceja levantada, labios torcidos en media sonrisa que quiere decir: se los dijimos, nosotros somos la experiencia, pero ahí van a votar por el mutante pejeperrepetista; o bien al engominado panista que se ríe pleno agitando la papada, en franca burla porque los votantes se dejan engañar por la promesa de la democracia ya y salvemos a México, cuando la gente bien sabe que votar azul es lo de hoy. Sin embargo, lo cierto es que Todos ellos son Juanito Alimaña, como el coro en la canción de Héctor Lavoe & Willie Colón: Juanito Alimaña sí tiene maña, es malicia viva y siempre se alinea con el que está arriba, y aunque a medio mundo le robó su plata todos lo comentan, nadie lo delata.

No sólo la avaricia los iguala, los lleva por el mismo rasero la actitud ante el poder: se persigue incansablemente sin una idea clara de qué –aparte de enriquecerse– se hará una vez en él.

Juanito Alimaña y la ausencia de ideas ante la crisis económica del gobierno de Aguascalientes cuando la primera salida es la “especie de paros técnicos”, pomposamente llamado Acuerdo Estatal para la Protección del Empleo, tres medidas que se resumen en dos: aportaciones obligatorias de la burocracia, de uno a 22 días de salario (y al que no le guste, lo corremos, se ufana Luis Armando Reynoso) y 20 millones para los municipios, la tercera medida que no es tal consiste en que todas las dependencias están obligadas a cumplir ese mandato (nota de Jennifer González, agosto 18).

¿En verdad?, ¿para eso alcanza el ejercicio de gobierno?, no alcanza para reducir los inútiles viajes semanales al DF del gobernador; ni para recortar a los músicos que lo acompañan a sus giras a los municipios y amenizan los baños de pueblo, tampoco para eliminar las pruebas de sonido en que el Presidente del Patronato de la Feria goza de un espectáculo privado mientras bebe a cuenta del erario, y tantos otros pequeños actos de corrupción. Al parecer no, les gana el demonio de la avaricia, hágase la austeridad en otros bueyes, no en mi rebaño.

Juanito Alimaña y la demostración inútil de poderío, vergonzante. La portada de La Jornada Aguascalientes del pasado viernes muestra una fotografía del informe de la diputada Lorena Martínez, el espaldarazo del priismo a la guanabí gobernadora de Aguascalientes. Debajo de la imagen se informa sobre la caída del PIB, la más grave en 20 años, en contraste, los priístas juegan a la guerrita adelantada por la candidatura y hacen de un informe (banal, por cierto) un acto fastuoso a grado de grosería: el Antiguo Taller de Locomotoras convertido en pasarela, la dirigente del PRI y una treintena de diputados federales, el Comité Directivo Estatal y otros tantos invitados especiales, más de dos mil asistentes arrullados por la Banda Sinfónica de Aguascalientes, rodeados por mantas y lonas con la foto gigantesca de la diputada, la misma que tras informar que estaba muy satisfecha con su trabajo, recordó que en la entidad hay más de 500 mil pobres (nota de Mauricio Navarro, agosto 21).

¿En verdad?, ¿para eso alcanzan las ganas de ser gobierno? Organizar una demostración de fuerza para poner a temblar al resto de los posibles candidatos, politiquería que es dinero tirado a diestra y siniestra mientras se finge un gesto inteligente acerca de las necesidades de los habitantes del Estado, menciones burdamente caritativas hacia los pobres a los que ellos sí salvarán, mientras se intenta convencer a los invitados que cobran viáticos del erario público, facturas que han de pasar los diputados como viaje de trabajo. Peor aún, el anuncio de que la respuesta de otro posible candidato, será “mejor”, a ver cuánto se gasta Carlos Lozano en apagar el dispendio de Lorena Martínez.

No es un problema de partidocracia, es un problema de quienes logran montarse en la estructura de los partidos en busca del poder sin otro objetivo que no sea el del dinero, sin importar si el del PRD, PRI o PAN. Sí, como canta Lavoe: Juanito Alimaña sí tiene maña, es malicia viva. Todos ellos Juanito Alimaña.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (23/08/09)

Boris Vian por Boris Vian



Je suis snob escuchar Je suis snob
J’suis snob… J’suis snob
C’est vraiment l’seul défaut que j’gobe
Ça demande des mois d’turbin
C’est une vie de galérien
Mais quand je sors avec Hildegarde
C’est toujours moi qu’on regarde
J’suis snob… Foutrement snob
Tous mes amis le sont
On est snobs et c’est bon
Chemises d’organdi, chaussures de zébu
Cravate d’Italie et méchant complet vermoulu
Un rubis au doigt… de pieds, pas çui-là
Les ongles tout noirs et un très joli p’tit mouchoir
J’vais au cinéma voir des films suédois
Et j’rentre au bistro pour boire du whisky à gogo
J’ai pas mal au foie, personne fait plus ça
J’ai un ulcère, c’est moins banal et plus cher
J’suis snob…
J’m'appelle Patrick, mais on dit Bob
Je fais du ch’val tous les matins
Car j’ador’ l’odeur du crottin
Je ne fréquente que des baronnes
Au nom comme des trombones
J’suis snob… Excessivement snob
Et quand j’parle d’amour
C’est tout nu dans la cour
On se réunit avec les amis
Tous les vendredis, pour faire des snobismes-parties
Il y a du coca, on déteste ça
Et du camembert qu’on mange à la petite cuillere
Mon appartement est vraiment charmant
J’me chauffe au diamant, on n’peut rien rêver d’plus fumant
J’avais la télé, mais ça m’ennuyait
Je l’ai retournée… d’l'aut’ côté c’est passionnant
J’suis snob… ahaha…
J’suis ravagé par ce microbe
J’ai des accidents en Jaguar
Je passe le mois d’août au plumard
C’est dans les petits détails comme ça
Que l’on est snob ou pas
J’suis snob… Encore plus snob que tout à l’heure
Et quand je serais mort, j’veux un suaire de chez Dior


En este enlace puedes escuchar Le desérteur, álbum donde está incluida esta pieza. E igual que el anterior, si te interesa el disco, me avisas.

agosto 19, 2009

Boris Vian (vía Andy Chango)

“Boris Vian” es el homenaje que realizó Andy Chango a ese enorme artista, disco en el que participan Fito Páez, Ariel Rot y Andrés Calamaro. Del centenar de canciones de Vian, Chango seleccionó doce temas, que fueron adaptados al español por Javier Krahe y Luis Antonio de Villena.

Una muestra:







A quien le interese, bueno, me avisa (gracias Libia por recordarme que tenía el disco).

agosto 16, 2009

Perdón por intolerarlos: pequeños actos de corrupción

Perdón por intolerarlos
PEQUEÑOS ACTOS DE CORRUPCIÓN

“La corrupción amenaza el presente y el futuro de las naciones. Hacer trampa es ganar a la mala algo que no corresponde, algo que le corresponde a alguien más. Es dejar a un lado los valores de la honestidad y de la ética para conseguir un beneficio indebido”, les dijo Felipe Calderón a los niños que asistieron a la Premiación Nacional del Concurso de Dibujo Adiós a las Trampas. Al parecer la nueva guerra del gobierno federal será en contra de la corrupción, al menos así lo indica el discurso presidencial (por reduccionista que sea). No estaría mal que se emprendiera un esfuerzo desde el gobierno por disminuir esa fuga de dinero. Tan sólo en el último informe de Transparencia Mexicana (de hace dos años) se contabilizaron 197 millones de actos de corrupción en el uso de servicios públicos provistos por autoridades del ámbito federal, estatal y municipal, actos que costaron más de 27 millones a los hogares mexicanos. Del 2007 a la fecha no parece que haya mejorado la situación. He ahí una fuga enorme de recursos.

Sin embargo, es posible que la guerra que se emprenda sólo traiga como resultados algunas fintas y la detención de algún personaje menor. Ocupados como están en la imagen, los gobernantes apuestan al golpe mediático más que a la tarea constante. Así lo demuestra la forma de gobernar en todos los niveles, en los tres poderes, donde como solución a los problemas se proporcionan comunicados de prensa vacíos, declaraciones que rayan en la estupidez, práctica constante que se opone a la rendición de cuentas.

No basta declarar que “acabar con la corrupción permitirá el desarrollo de México”, es necesario un diagnóstico de las causas y un catálogo amplio en el que se incluya el engaño, el silencio y la tontería como actos de corrupción, como partes de la transa gubernamental que hace perder dinero a los ciudadanos.

Identificar como transa aquellos actos pequeños que desde los gobiernos imponen apostando a que la mala memoria y la costumbre ya nos acostumbraron, ejemplos sobran, engaño es la respuesta de Luis Armando Reynoso cuando se le cuestiona sobre su salario y contesta que todo es transparente, envileciendo el término al confundir rendición de cuentas con cinismo; igual la postura de los regidores del Ayuntamiento de Aguascalientes cuando públicamente anuncian que están de acuerdo en rebajarse el sueldo, incluso predicen porcentajes, pero se queda en finta pues ninguno propone la reducción y todo queda en un futuro acuerdo de cabildo que, ya se sabe, no se hará; mentira la ocurrencia reciente del gobernador: proponer Aguascalientes como sede de la nueva refinería de Pemex a un par de días de anunciar los resultados, como si contar con terrenos bastara; también las declaraciones del Secretario de Desarrollo Económico acerca de la inversión en el Estado, como si su palabra bastara para desmentir las cifras oficiales. Mentiras que cuestan en el ánimo de los ciudadanos al generar falsas expectativas.

Pequeños actos de corrupción también el silencio con que se envuelven las acciones de gobierno, de nuevo Jiménez San Vicente, esta vez evitando declarar sobre los fondos que se otorgarán a la película de Canana Films y Diego Luna, transformando en algo sucio una inversión que fácilmente se podría justificar; o Gabriel Arellano aplazando, una vez más, el informe de corrupción en Seguridad Pública y enredando cada vez más la forma en que se gasta el dinero; mutismo que cuesta la reserva con que quiere escurrir el bulto el personaje público cuando se le acusa de plagio, como si callar lo exculpara (Isidoro Armendáriz, por ejemplo) o la encargada de comunicación social cuando se abstiene ante el desorden de la estructura de gobierno evidenciada por la corrección de un error que hace aparecer en estructura sólo tres direcciones generales cuando son cuatro, y cinco los años que esta administración arrastra ese “errorcito”; el silencio cuesta, como la irresponsable ausencia de los diputados locales a las sesiones, más de un millón de pesos tirados a la basura porque les da flojera asistir al trabajo para el que fueron elegidos.

Y los mínimos actos de corrupción que se dan todos los días en las oficinas de gobierno, donde es común que al proveedor se le diga que vaya al día siguiente porque la encargada de los cheques decidió irse temprano, o que pase a cobrar la semana siguiente porque el Director sólo firma cheques los viernes; cuando en Palacio Municipal el asistente avisa que, otra vez, el regidor no está y el ciudadano tiene que ir después.

Costos que no suelen tomarse en cuenta, gastos que se generan por la costumbre de no rendir cuentas, y sí, también por el silencio con que dejamos pasar una y otra vez, por la flojera de denunciar, por la desidia de no señalar a quien nos impone su corrupción, por pensar que es mejor evitarse problemas y no zarandear el avispero.
Felipe Calderón también les dijo a los niños que asistieron a la premiación que no era cierta la “frase absurda, irresponsable, repudiable, de que el que no transa no avanza” y que los países que más han avanzando en el mundo son los que tienen comportamientos más honestos y reglas claras y que cumplen mejor sus reglas”, quizá le faltó agregar que transa es también mentira y el silencio su peor expresión.


Publicado en La Jornada Aguascalientes (16/08/09)

agosto 10, 2009

Lector



La semana pasada (jueves 6) me invitaron al Centro de Lectura Condesa, dejo un fragmento de lo que leí esa noche:

La lengua (palabras y silencios en convivencia) brinda la oportunidad de decir algo de nosotros mismos, de revelarnos al otro, a partir de una frase simple, por ejemplo: Soy Edilberto Aldán (y a la frase se le puede acompañar con el ofrecimiento de una mano).

En mi caso ese “Soy Edilberto Aldán” se ha convertido en “Aldán”, me presentó simplemente con el apellido paterno, así me conocen, así me dicen, quienes me quieren (y quienes no también, pero lo hacen con otra intención, omiten el segundo apellido con la malévola intención de demostrar que no tengo madre… pero no suelo atenderlos).

La simplificación de la presentación a únicamente “Aldán” responde a muchas cosas, la primera de ellas es que a mí en realidad me gustaría decir como el Quijote:
“Yo sé quién soy y qué puedo hacer”

Se comprenderá que no es la mejor manera de presentarse, la referencia literaria puede quedar oculta al otro y la frase tomarse como un agravio: “¿Ah, sí? Pues yo no sé quién eres pero sé qué te puedo hacer”

Así que no, uso “Aldán”, por mi pésima dicción y lo complicado de mi nombre. No sé ustedes, pero yo no conozco muchos Edilbertos, de hecho, sólo sé de dos, uno es pianista en Bellas Artes y jamás he tenido ningún tipo de contacto con él. El otro, bueno, el otro es mi padre y ahí comienza a complicarse la historia, porque el otro Edilberto Aldán, a los 50 años, se cambió el nombre.

La garigoleada “E” con que el responsable del registro civil inscribió su nombre en el acta de nacimiento, no era una “E”, eran una “H” y una “e”, así que diez años después de “a la mitad de la selva oscura” que dice Dante, mi padre me dejó solo la carga del nombre extraño, se pasó del lado de las haches mudas, y fue Hedilberto.
Solo en el mundo con este nombre y, reitero, con mi pésima dicción, me he acostumbrado a no usar el Edilberto, porque siempre me provoca problemas:

¿Heberto?, ¿Heriberto? –algo tiene mi nombre que tira para el monte de las haches inútiles- ¿Gilberto?... y con el Aldán no me va mejor: ¿Aldana?, ¿Aldama?, ¿Galván?, imaginen que con el afán de demostrar que sí tengo madre usara el segundo apellido: Ahedo. Peor aún, el nombre que aparece en los documentos oficiales es: Edilberto Alejandro Aldán Ahedo… ¡Santo Niño de los Melodramas, patrono de la telenovela del prime time!

Yo mismo cuando tengo que decir mi nombre completo escucho en la banda sonora de la vida un golpe de violines y me da por endurecer la mirada, como intentando recordar cómo es que Jennifer Yesenia Díaz del Castillo Limantour pasó de ser la sirvienta a la poderosa dueña de una cadena trasnacional de chaskas (así le dicen a los esquites en Aguascalientes) con la que tengo una relación de amor odio y, además, es la madre del hijo que no conozco y, en un descuido de los guionistas, se puede transformar en mi abuela.

Como consuelo, siempre pienso que podría ser peor, sé por lo que ella me ha contado, que en algún momento mi madre intentó entrarle a la campaña de lo Hecho en México es mejor, que consideró bautizarme con algo más autóctono, Cuauhtémoc Tezcatlipoca creo que se le llegó a ocurrir. “Afortunadamente”, Edilberto (cuando todavía no le daba por las haches) impuso la tradición de que el primogénito debe llevar el nombre del padre, así fue como perdí la oportunidad de ser un crack del balompié nacional, sin cuello, pero un crack, o ponerle una guarapeta marca llorarás con pulque a mi hermano para mostrarle su rostro oscuro en el espejo cuando viniera por lo suyo.

En fin, que soy “Aldán” porque no cito al Quijote, me sobran kilos para ser galán de telenovela, tengo pésima dicción y me consuela que no suenan las chirimías cuando me presento.

Esta breve y triste historia del cándido Edilberto y sus consonantes desalmadas tiene un sentido, o pretende tenerlo, así que regreso al inicio: nombrar es crear. Somos lo que decimos (y, obvio, nuestros silencios) y lo que yo suelo decir de mí mismo es: Edilberto Aldán. Lector.

Cuando me han solicitado una ficha curricular la primera versión que mando es muy simple: Edilberto Aldán (Ciudad de México, 1970) Lector.

Aunque hay veces que me la rechazan, que porque eso no basta, quieren algo más que mi amorosa declaración de dependencia con esta ciudad, la fecha en que nací y mi profesión de fe.

Me rindo y termino enviando el largo y pretencioso párrafo donde al nombre agrego los trabajos ejercidos: burócrata, coordinador de talleres literarios, vendedor de closets, reportero, editor y un largo etcétera que apenas alcanza a dar cuerpo a las horas nalga que he pasado en un escritorio, las miles de instrucciones que he girado, los millones de instrucciones que he recibido o las largas caminatas de puerta en puerta para ofrecer un producto.

Como eso no me distingue de muchos otros, agrego uno que otro reconocimiento, como para que digan: ah caray, pues estará feo su nombre pero ha de tener la letra bonita, y señalo que he obtenido varios premios y escribo en varios lugares.
Si alguien soy (que yo lo sé y sé qué puedo hacer) lo dice la siguiente frase:

Edilberto Aldán (Ciudad de México, 1970) Lector. Es decir, en primer lugar me defino como lector, en esa medida es que escribo, que soy escritor.

Ah, y siempre agrego: Me gusta contar mentiras.

agosto 09, 2009

dos fotografías

Primera fotografía:


Guardagujas, el suplemento cultural de La Jornada Aguascalientes lo puedes consultar en la red, búscalo en la página del periódico: http://lajornadaaguascalientes.com.mx/ y manda tus comentarios a la siguiente dirección de correo electrónico: guardagujas@lajornadaaguascalientes.com.mx

Segunda fotografía:


rápidas variaciones de naturaleza desconocida (ISBN 978-970-826-040-4), próximamente, en la Feria del Libro de Guadalajara

agosto 05, 2009

Jueves 6 de agosto, 17 horas, en el CLC

CENTRO DE LECTURA CONDESA
jueves 6 de agosto, 17 horas

Dentro del programa Guias de lectura

el autor de este blog estará en el Centro de Lectura Condesa


La cita es en Nuevo León 91, colonia Condesa, México, D. F.

Consulta aquí la cartelera de agosto del Centro de Lectura Condesa.

agosto 02, 2009

Perdón por intolerarlos: ¿no oyes rebuznar a los asnos?

Perdón por intolerarlos
¿NO OYES REBUZNAR A LOS ASNOS?

Noches terribles de perros sin mecate, cuando ladra el primero, la solidaridad canina impulsa la respuesta, se escucha inmediata la reacción del segundo, del tercero, responden prestos al aviso de amenaza, el coro se extiende y ya son una decena ladrando, sin saber a qué. El primero reaccionó ante el indicio de un peligro o a la invasión de su territorio, el último de los perros, quince cuadras adelante, ladra a la nada, por puro animal que es.

Es el mismo efecto que provoca la declaración de un político cuando, sin pensar, responde con frases para endulzar el oído de las masas, comienza a reproducirse la ocurrencia maravillosa con que salió al paso en una entrevista de banqueta y, después, otros actores ofrecen soluciones similares a la insensatez primera. Así ocurre con las exposiciones de los funcionarios de los gobiernos municipal y estatal cuando ante el recorte presupuestal se les ocurren sorprendentes ideas que sueltan sin el prurito de pensarlas, al menos, dos segundos.

Ahí va el alcalde de Aguascalientes a decir en una entrevista que para ahorrar recursos, la ciudad se limpiará un día sí y otro no, para poder mandar a descansar sin goce de sueldo a los empleados que realizan esa tarea y, enseguida, el secretario de gobierno estatal propone hacer “algunas especies de suspensiones temporales, una especie de paro técnico”, vacaciones forzadas sin sueldo, como una medida para generar ahorros. No puedo asegurar quién fue el primero de los funcionarios en proponer tal sandez, dudo que alguno de ellos se anime a levantar la mano para abrogarse la primacía del rebuzno.

La tontería de un gobierno realizando “paros técnicos” no soporta el mínimo cuestionamiento, la brillante idea se derrumba ante cualquier argumento, pero suena bien: recorte a la burocracia, una frase como esa no tiene pierde, en el imaginario colectivo, los burócratas son seres viles y despreciables, todos ellos, que se dedican a comer tortas de carnitas en el escritorio, así que no está mal que se les castigue. Así que cualquier cosa que se diga en contra de ellos, será bien recibida.

Tan sabe de esta imagen el secretario Juan Ángel Pérez Talamantes que se engolosina en la declaración, sin importarle el súbito desfallecimiento del sentido común al presentar los descansos obligados no sólo como un ahorro, sino como defensa del empleo: “Creo que es mejor para algunos empleados decirles, oye, vamos a buscar la forma de reducir los sueldos, vamos a buscar la forma de que algunos trabajadores descansen sin goce de sueldo, con su consentimiento, para poder generar ahorros, pero en todo momento, la prioridad es proteger a la gente y proteger el empleo. Creo que es una acción extremadamente responsable, habla de la categoría humana con la que estamos enfrentando esta crisis”. Así es, una declaración de ese calibre pinta de cuerpo entero la “categoría humana” de nuestros gobernantes.

¿Dónde quedó el discurso del gobernador de “voy a pugnar para que no haya simulación en lo que se refiere a percepción”?, ¿dónde el elocuente elogio que todos los días del servidor público se hace, cuando se considera la chamba de esos burócratas “uno de los activos fundamentales de Aguascalientes”?, ¿con qué cara se informará a un empleado que no ha de percibir salario alguno, cuando Reynoso Femat gana mensualmente 251 mil 888.71 pesos porque cobra una cuota por riesgo laboral de más de 146 mil pesos?, una cuota libre de impuestos, de la que no se retiene ISR, ni seguro social, ni Infonavit, ¿Pérez Talamantes creerá que es mejor decirles: oye, vamos a buscar la forma de evadir impuestos y reducirte el sueldo, sé solidario?

De considerar los paros técnicos, también habría que preguntarse dónde quedó el eficiente y moderno esquema de administración del que tanto presume Luis Armando Reynoso, quizá, consciente ya como está de la cercanía del final de su mandato, al gobernador han dejado de importarle asuntos menores como quienes trabajan con él para nosotros; cambia de modelo, en vez del “servicio con calidad y calidez”, opta por el esquema defraudador de la Coordinadora de Comunicación Social, Carolina Rincón Silva, quien desde el principio del sexenio acostumbra no pagar a sus colaboradores, reparte puestos, exige resultados y ejecuta delictuosa huida cuando de salarios se trata.


Publicado en La Jornada Aguascalientes (02/08/09)

agosto 01, 2009

guardagujas número 1 / agosto 09




guardagujas es el suplemento cultural de la jornada aguascalientes

índice número 1 / agosto 09

gestos secretos y el teatro de la naturaleza
josé gordon

hacia el mar blanco en la bodega
carlos antonio de la sierra

norma en un cine, junto a su tía grace
óscar luviano

mundo narrado
adán brand

atardecer en los suburbios
minerva reynosa

el paciente cero
rod jm

la filosofía de mi abuela
óscar de la borbolla

lluvia
adriana sing

zombies que no son zombies
josé ricardo pérez ávila

lluvia
adriana sing

en durmientes, cuatro sueños:

dudas de pesadilla
ana maría shua

cuadro de una pesadilla
armando gonzález torres

pesadilla
santiago roncagliolo

capicúa
marcial fernández


fotografía: david fernández rodríguez
ilustraciones: norma delgado

puedes consultar el archivo pdf del suplemento aquí en la página de la jornada aguascalientes

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