julio 26, 2009

Perdón por intolerarlos: abejas, burros y osos

Perdón por intolerarlos
ABEJAS, BURROS Y OSOS

Hubo un tiempo en que lo más que uno podía aspirar era obtener en el cuaderno la nítida impresión del sello de “Abejita trabajadora”, similar a la estrella que la maestra ensalivaba diligente antes de colocarla en la frente, ambas eran señales de que se había realizado la tarea al pie de la letra, sin torcer los renglones, sin corregir demasiado o abusar de la goma de borrar que dejaba una estela sucia de grafito, merecedora del sello de un puerquito, cochino que, a pesar de su sonrisa caricaturesca, demeritaba todo esfuerzo al subrayar el desaliño de la escritura, no era tan grave como que impusieran en la hoja la marca de “Oso perezoso”, el cual acusaba de haraganería. Aunque el sello que demeritaba con más saña cualquier el trabajo realizado era el del burro, ahí si no había pretexto que valiera, no sólo se había sido indolente o incumplido, si te ganabas uno de eso es que eras incapaz de cualquier aprendizaje.

Con el tiempo uno se daría cuenta de la poca importancia de esas evaluaciones, que acumular sellos de abejas, osos o burros en el cuaderno no valía ante la calificación final, que era posible acumular decenas de insectos diligentes sin que valieran por una calificación aprobatoria, incluso era posible tener varios asnos y realizar un examen final brillante para asegurar el pase de año. Pronto se aprendía que la importancia de realizar la tarea, de estudiar, no radicaba en la obtención del signo entintado.

Por eso no deja de causar cierta ternura el alcalde de Aguascalientes, Gabriel Arellano, cuando en conferencia de prensa presume una encuesta de aceptación ciudadana y se declara satisfecho porque el desempeño de la administración municipal obtuvo un 6.8 de calificación, lo que en mis tiempos equivalía a una terrible “S”, es decir, apenas suficiente, lejos del Bien, Muy Bien o Excelente con que los mejores aprobaban un curso. Es una ternura cercana a la pena ajena porque el alcalde no sólo se congratula de su baja calificación con un “podría ser peor” sino que además resalta que los evaluadores lo quieren más que a otros compañeritos, es decir, ya no importa el trabajo realizado, sino el carisma, el tamaño de la manzana con que se adula al maestro e ir mejor peinado que el resto del salón.

Así, Arellano presume que cuenta con mayor respaldo que Luis Armando Reynoso, porque a él lo aprueban el 57.3 de los encuestados, mientras que al gobernador sólo lo quiere el 44.6 de los 450 mil entrevistados en la más reciente encuesta de aceptación. A mi entender, ambos están reprobados, pero eso no importa, hay que fanfarronear del resultado. Para darle validez a esas opiniones se desagrega la información con cierta lógica perversa, primero la comparación con otros actores políticos (salí muy mal, pero otros salieron peor), enseguida la explicación retorcida, es decir, casi el 50% señala como el problema mayor el desempleo, pero como esa situación “no le compete directamente” al gobierno municipal, pues no es tan grave. Después explica que la evaluación de su trabajo está dentro de lo aceptable desestimando la opinión de quienes no lo calificaron bien porque siempre habrá inconformes, “personas a las que se les ha incumplido en las promesas de campaña o que tienen otra simpatía política”. Así de simple, una ciudad que se inunda a la menor lluvia, con crecientes índices de inseguridad, con servicios públicos rebasados, es resultado de las promesas incumplidas de los candidatos. Peor aún, la lectura que hace el Presidente Municipal de la encuesta cancela la reflexión acerca de cualquier mal servicio, reduciendo el descontento a las preferencias políticas de la ciudadanía. Así, por ejemplo, que el Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura sea incapaz de realizar una oferta cultural diferente a la hora del aficionado en las plazas públicas, es culpa de quienes no votan por el PRI.

Si bien parten de la misma acción, hay una sutil diferencia entre calificación y evaluación, la primera se refiere a la puntuación obtenida, mientras que la segunda implica el análisis de la información, interpretar y valorar la realidad con el propósito tomar decisiones, evaluar va más allá de la sanción de un sello con la imagen de un burro o una abeja.

La banalización de los datos, reducir los resultados de una encuesta a si Gabriel Arellano tiene mejor o peor imagen que otros condena el ejercicio de gobierno a una lucha por ser más bonito que ninguno, a pesar de las declaraciones del alcalde, prioriza el tema político-electoral, es más importante posicionarlo como candidato a Gobernador, atrás queda la posibilidad de establecer una serie de procesos que permitan eficientar la administración pública, eso es lo de menos, ya tiene su sello de “Abejita trabajadora”.



Publicado en La Jornada Aguascalientes (26/07/09)

julio 19, 2009

Perdón por intolerarlos: al otro lado de la avenida

Perdón por intolerarlos
AL OTRO LADO DE LA AVENIDA

“Ahí están tus niñas”, me dice la marida cuando por las noches tocan la puerta. Y sí, son ellas: tres niñas que desde hace meses, de lunes a viernes, me preguntan si me ayudan yendo a tirar mi basura al contenedor. Ellas ya saben que les voy a decir que no, pero igual se quedan esperando a que les de algo, así es desde la primera vez, cuando a la negativa respondieron con un “si no nos das propinita, regálanos algo, dinero”. La mayor no debe tener más de ocho años, es ella quien recibe los dulces o la fruta que les doy, luego las encamina hacia la siguiente puerta, a ofrecer la misma ayuda, a recibir lo que les quieran dar. Es tarde, demasiado, no deberían estar en la calle a esas horas, no deberían ir de puerta en puerta, no deberían estar solas.

Vienen del otro lado de la avenida que divide el fraccionamiento en que vivo del barrio peligroso a donde apuntan los policías para explicar el incremento de la inseguridad, al menos los patrulleros que acudieron a casa cuando entraron a robar así lo hicieron, “es que los cholos de allá son bravos, jefe”; en ese otro lado de la avenida debe habitar quien hace dos semanas intentó abrir la puerta del auto con un desarmador y, quizá la prisa, lo único que logró fue dejarnos un espacio por donde se cuela el agua cuando llueve, también allá debe vivir un personaje mucho más hábil, que a pesar de la alarma, pudo llevarse el auto stereo, desinstalándolo con una pericia que señala el hueco limpio en el tablero.

Para llegar a mi puerta, las niñas cruzan la avenida donde cada doscientos metros hay un contenedor de basura, ahí las he visto, buscando entre la basura algo que sirva para animar el juego, es posible que un día vean que recoger cartón, aluminio, vidrio y venderlo es una forma de ganarse la vida, entonces dejarán de jugar en el contenedor para convertirse en uno de los tantos pepenadores a los que esas cajas metálicas reciben con la boca abierta, su aliento de roedores y cucarachas.

Vienen del otro lado, donde está el enorme hotel de paso, ese frente al cual, de madrugada, tres putas se pasean ofreciendo sus servicios (no son putas, Don, me aclaró un taxista, son putos, vestidas que les dicen, y se rió con el sonido que da la costumbre o la complicidad), el mismo hotel donde citan a sus clientes Desire que es una dama cachonda para un macho insatisfecho, o Soraya y sus gatitas quienes ofrecen trato complaciente, higiénico y placer extremo, o bien Alisha, gordita de piel terciopelo, tímida pero a quien le gusta el arte del amor, como indican los anuncios en el periódico.

Las niñas a las que regalo algo por las noches, para recibirlo tiene que cruzar la avenida donde está un expendio de drogas, al menos eso dijo otro taxista cuando discutíamos acerca de la inseguridad y argumentaba en mi contra que seguro ya estaba acostumbrado a vivir así, porque a dos cuadras estaba una de casa a donde acuden los necesitados de un perico. Cuando le pregunté el lugar exacto me miró incrédulo: ¿a poco de veras no sabe dónde? Desde ese momento imagino que esa casa está en la misma cuadra donde todas las noches acampa una pandilla de jóvenes a quienes sin pruebas acuso de pintar las bardas con ininteligibles letreros de los que sólo alcanzo a comprender que el fraccionamiento donde vivo es territorio vigilado por Aztlán 13 (o algo así), un grupo al que no puedo dejar de mirar con resentimiento, seguro de que uno de ellos fue el que saltó la barda, por segunda vez, para robarse mi bicicleta y dejar un mojón en medio del patio.

Sé que las niñas cruzan la terregosa avenida por la noche, ya sin luz, que no necesitan iluminación alguna, conocen bien el camino, pasan las tardes ahí, jugando en el sillón viejo que está junto a una camioneta destartalada e inservible que alguien decidió instalar como mala imitación de la casa club que otros fraccionamientos tienen, incluso han adornado el árbol seco para que les de sombra, la propaganda electoral les funciona como toldo, ahí se sienta los fines de semana una familia, beben cerveza, preparan comida en un anafre, establecen que espacio público significa que le pertenece al primero que se lo agandalle.

Cuando las niñas tocan la puerta, sé que es tarde para que tres menores de edad anden en la calle porque está a punto de finalizar el noticiero de televisión, ya he escuchado o visto (todos los días) que entre las notas informativas se cuela la voz del gobernador o el presidente o el legislador para enumerar con precisión las acciones que se han implementado (les gusta la palabreja) para asegurar el futuro y rumbo del país, se engola el tono al hablar del fomento de los valores que permiten integrar a las familias, las cantidades siempre superlativas con que se destacan los apoyos brindados en materia de seguridad social, vivienda o el cuidado de la niñez mexicana. El tono de boletín gubernamental se cuela entre notas que dan cuentan de la rapiña con que los partidos políticos, sus dirigentes, se reparten el pastel.

Hace unos días, otra vez de noche, tocaron a la puerta. “Ahí están tus niñas”, me dijo la marida, mientras me acercaba la cesta de dulces. No eran ellas, eran dos niños, otros, también ofrecieron ayudarme a tirar mi basura. Seguro que también vienen del otro lado de la avenida. Les dije que no, que ya lo había hecho, los despaché con un dulce entre las manos. Cuando cerré la puerta supe que había mentido, que no hemos tirado la basura.


Publicado en La Jornada Aguascalientes (19/07/09)

julio 12, 2009

Perdón por intolerarlos: Postal postelectoral

Perdón por intolerarlos
POSTAL POSTELECTORAL

Es el año 2030, tiempo de campañas electorales, otra vez, como cada tres años, como cada seis. Un rotulista anónimo se acerca a la barda que en una de las tantas colonias de Aguascalientes ha sido designada por las autoridades para recibir la propaganda de los partidos. Sonríe, no es mucho el trabajo, sólo tiene que retocar el nombre y cambiar el cargo. El candidato es el de siempre, elección tras elección el mismo nombre, ahora para Presidente, luego Gobernador, después Diputado o Senador. López Campa o Mosco Reyes, el nombre lo mismo da, también el partido, la alianza o coalición.

No se queja el rotulista, mientras traza el nuevo lema sobre la barda, sólo mira las palabras que forman una promesa que no se ha de cumplir, otra, por eso no la lee. Piensa que peor la han de pasar quienes se suben a las azoteas para pegar los rollos en los espectaculares. Allá arriba también hay bardas olvidadas: fotografías de tiernas embarazadas que invitan a creer en que, ahora sí, se va a acabar la inseguridad, la corrupción; jóvenes entusiastas que festejan la pena de muerte o un bono para estudiar; serios hombres de negocios que venden su sonrisa como símbolo de capacidad.

Trazo firme el del rotulista cuando pinta “Vota Así”, tanto tiempo escribiendo lo mismo, en las mismas bardas, le ha entrenado el pulso. Hubo un tiempo en que se llegó a cuestionar si eso valía la pena, si más allá del trabajo que le da de comer, ganaba algo con dibujar algo en lo que nadie detenía la mirada. Recordó la primera vez que se lo preguntó, cuando sobre una de sus bardas apareció un enérgico rayón: “Yo anularé mi voto”, en aquellas elecciones siguió atento las manifestaciones, la euforia con que muchos proclamaban que esa era la oportunidad para cambiar las cosas, gritar el hartazgo. Recordó también lo poco que duró el furor, apenas unas cuantas horas, unas pocas notas en las que gritaban: victoria, victoria, somos más los que anulamos. Y cómo después no ocurrió nada, a pesar de las múltiples promesas de organizarse.

Así se lo cuenta a su hijo, que en casa se exalta al hablar de las verdaderas manifestaciones de la sociedad civil y puede pasar horas frente a la computadora enviando mensajes en apoyo a la abstención. Le dice que hace muchos años que viene pasando lo mismo y tras las elecciones nada ocurre porque todo se reduce a la fecha en que hay que ir a votar, como si no hubiera mañana. El hijo le responde con diatribas enredadas en las que hace el cálculo de cómo el abstencionismo va a lograr cambiar las cosas, incluso desaparecer partidos. Cuando el rotulista se harta de la necedad, le recuerda que ni siquiera tiene credencial de elector y que así abstenerse no cuenta como opción. El hijo calla descubierto y regresa a la computadora a seguir mandando mensajes a favor de la anulación.

Mira el rotulista su trabajo finalizado. Cuidadoso que es, recoge los periódicos que ha utilizado para no dejar manchadas las banquetas, una decena de papeles con titulares apocalípticos, notas que recogen la opinión de los políticos, quienes auguran el peor de los tiempos de no votar por ellos, sesudas opiniones de analistas que desentrañan los misterios del sistema mexicano que, invariablemente, vive en una democracia en desarrollo, colaboraciones de un perdido comentarista que oculta en una ficción su desánimo. Palabras, palabras, palabras. Así que las arruga y deposita en un contenedor de basura, bien sabe el rotulista que en unos cuantos días el futbol, el escándalo de la farándula, la mediocridad de los gobernantes, han de desplazar el tema de las elecciones.

Mira desde el otro lado de la calle la barda que ha pintado. El mismo nombre, otro cargo, una vez más ese personaje como candidato. No hay tristeza en su mirada, quizá un poco de hartazgo, porque faltan todavía muchas bardas que pintar, metros y metros de pared. Sobre el hombro mira la calle donde irrumpe su barda con el enorme anuncio electoral, arriba un espectacular, en los postes de luz varias banderolas con chillantes colores de varios partidos.

Pasa el rotulista la mirada por la avenida, no está sucia y sin embargo, mientras se aleja, carga en los hombros la clara sensación de que está dejando la basura atrás.


Publicado en La Jornada Aguascalientes (12/07/09)

julio 07, 2009

El hermoso delirio. Alejandra Pizarnik

Si vieras a la que sin ti duerme en un jardín en ruinas en la memoria. Allí yo, ebria de mil muertes, hablo de mi conmigo sólo por saber si es verdad que estoy debajo de la hierba. No sé los nombres. ¿A quién le dirás que no sabes? Te deseas otra. La otra que eres se desea otra. ¿Qué pasa en la verde alameda? Pasa que no es verde y ni siquiera hay una alameda. Y ahora juega a ser esclava para ocultar tu corona ¿otorgada por quién? ¿quién te ha ungido? ¿quién te ha consagrado? El invisible pueblo de la memoria más vieja. Perdida por propio designio, has renunciado a tu reino por las cenizas. Quien te hace doler te recuerda antiguos homenajes. No obstante, lloras funestamente y evocas tu locura y hasta quisieras extraerla de ti como si fuese una piedra, a ella, tu solo privilegio. En un muro blanco dibujas las alegorías del reposo, y es siempre una reina loca que yace bajo la luna sobre la triste hierba del viejo jardín. Pero no hables de los jardines, no hables de la luna, no hables de la rosa, no hables del mar. Habla de lo que sabes. Habla de lo que vibra en tu médula y hace luces y sombras en tu mirada, habla del dolor incesante en tus huesos, habla del vértigo, habla de tu respiración, de tu desolación, de tu traición. Es tan oscuro, tan en silencio el proceso a que me obligo. Oh habla del silencio.

julio 05, 2009

Uno de estos días. Jorge Álvarez Maynez

"Las bien muchas razones para ofrecer a los lectores un mejor suplemento cultural" es el título de la columna Uno de estos días del director del periódico La Jornada Aguascalientes, Jorge Álvarez Maynez, publicada el domingo 5 de julio.

Señala Álvarez Maynez que los lectores de La Jornada Aguascalientes:

no merecen el menor de nuestros esfuerzos, ni un producto de auto consumo; merecen contenidos que estimulen la formación de públicos y la creación artística. Quienes colaboraban con el único fin de engrandecer el mundo de la cultura en Aguascalientes y quienes encontraban en el suplemento una identidad, pueden estar seguros de que habrá apertura y admiración por su trabajo en los nuevos espacios que abramos, sin que tengamos que adjudicarnos el favor de “publicarlos”, y sin importar que hayan o no hayan formado parte del “Bien Mucho”.

Renunciar al “Bien Mucho” no es renunciar a la cultura, sino renunciar a que el periódico se vea representado por un determinado grupo, cuyas políticas editoriales no confluyen con las de La Jornada Aguascalientes. A finales de este mes, estaremos publicando un nuevo suplemento para nuestros lectores, dedicado exclusivamente a temas de cultura y con una mejor pensada oferta en sus contenidos.


En este enlace consulta el ejemplar diario de La Jornada Aguascalientes. El enlace al texto de Jorge Álvarez Maynez aquí.

Perdón por intolerarlos: Chiqueadotes

Perdón por intolerarlos
CHIQUEADOTES

Este domingo 5 de julio se nos acaba la fiesta, al fin van a ser las elecciones, tras el tiempo de campañas (siempre demasiado), idealmente todo se resolverá en el momento en que el ciudadano deposite su voto en la urna, vendrá el conteo, la declaración de los vencedores, la pataleta de los vencidos, la confirmación de las encuestas. ¿Después?, los legisladores sentados en su curul, levantando la mano, durmiendo ante la pantalla de su flamante equipo electrónico, comploteando en los pasillos, evadiendo a los reporteros que los acechan, acechando a la prensa que rehúye sus grises declaraciones.

Los diputados federales regresarán de vez en cuando a las entidades que representan, algunos de ellos a colgar mantas en las que anuncien su “Informe de trabajo” en algún salón donde se esforzarán en leer lo que alguien les escribió, un discurso que describa su actuación como brillante, audaz, un texto que a nadie le importará y por eso no ha de evitar que se le vean las costuras, las imbricadas machincuepas discursivas para evitar la confesión de que ser diputado es bien bonito porque te dan para arreglarte los dientes, pagan viáticos, gastos de representación… Pero eso será después.

Este domingo es el fin de la fiesta. Así que póngase cómodo y déjese consentir, porque va a pasar un buen rato para que vuelva a ser el centro de todas las atenciones, no más mítines relámpago ni mandiles ni tortilleros, tampoco bolsa para el mandado o gorras o playeras, no más fotos de cuerpo entero y tamaño natural de Hernández Vallín diciendo “saaaaabe”, ni defensas del terruño por parte de Jaime Randolph acusando a los fuereños de la inseguridad, adiós al show de los juanitos, lopezcampas y moscoreyes, nada de que le vuelven a organizar un debate entre dirigentes partidistas para que se entere de qué va el asunto, ni foros donde expliquen que si voto nulo, blanco, por Cantinflas o razonado, prepárese para decirle adiós a las cadenas de correos sin argumentos pero enjundiosos, no más artículos sesudos o jocosos sobre las elecciones, los videos de Germán Martínez cambiarán de tono, bajará el raiting en You Tube de las imágenes donde aparecen Cuadra y Luis Armando Reynoso con jocosos fondos musicales… Todo eso que hacían para usted, para nosotros los electores. Así que no más apapachos, a partir del lunes de vuelta a la condición de ciudadanos, solos ante las responsabilidades y derechos de siempre, ya nadie nos va a chiquear. Se acabó pues.

Este domingo los que salgan a votar, como quien está en fiesta, va a tener la oportunidad de elegir con quién baila la pieza apretadita de los próximos años, algunos se quedarán en blanco, otros se animarán con la más fea, los más harán pareja con la de siempre. Los que no salgan a votar, bueno, no lo saben, porque están en la fiesta pero no se quieren dar cuenta.

Este domingo se acaba la fiesta, durante este tiempo se nos ha hecho creer que somos los agasajados, con tanto lisonjeo durante las campañas uno llega a creer que el enorme pastel y las viandas nos están dedicadas. El día siguiente, será como todo final de festejo, alguien tendrá que limpiar los destrozos del inevitable borracho, recoger los vasos rotos. Entonces tendremos, una vez más, la oportunidad de reconocer que la democracia no es sólo el voto. Ante el esfuerzo que implica limpiar la casa será posible recordar que por delante quedan muchos días y más opciones para ser ciudadano y no un elector chiqueadote.

Este domingo salga y vote (o no, es su derecho y responsabilidad), después tiene la oportunidad de pensar si quiere seguir haciendo así las fiestas, si le basta con un poco de atención y regalitos, si basta con un poco de labia para que la hagan sentir la consentida del profesor o más bonita que ninguna.

Publicado en La Jornada Aguascalientes (05/07/09)

julio 03, 2009

Verano de Capacitación en Aguascalientes

VERANO DE CAPACITACIÓN
“HACIA UNA NUEVA ACTITUD LECTORA”

Objetivo general:
Ofrecer un espacio para la actualización, desarrollo y reflexión de los distintos elementos que integran el fomento y promoción a la lectura y literatura.

Dirigido a:
Maestros, padres de familia, mediadores de salas de lectura, bibliotecarios, promotores culturales y público en general.

Costo:
Todos los talleres son gratuitos.

Los sábados en las Instalaciones de la Casa de la Cultura, de 10:00 a 14:30 hrs.

JULIO
4, 11, 18 y 25


Dinámicas de lecto-escritura para grupos
Impartido por: Rocío Muñoz
Objetivo: A lo largo del curso el participante aprenderá y desarrollará estrategias de fomento a la lectura para desarrollar juegos de lectura y escritura para grupos escolares, bibliotecas o talleres literarios.


La lectura y los medios electrónicos
Impartido por: Edilberto Aldán

Objetivo: El participante conocerá aspectos teóricos y prácticos para establecer nuevas formas de lectura a partir de los medios electrónicos.


Géneros literarios
Impartido por: José Luis Justes

Objetivo: El participante conocerá los principios básicos de los géneros literarios y algunos elementos para el análisis de textos.


AGOSTO
8, 15, 22 y 29


Lectura en el aula
Impartido por: Ricardo Herrera

Objetivo: Al finalizar el curso, el participante habrá experimentado y desarrollado estrategias de fomento y promoción a la lectura a partir de los materiales de las bibliotecas de aula.

Lectura en voz alta
Impartido por: Leticia Figueroa

Objetivo: El participante, adquirirá herramientas básicas para desarrollar habilidades de lectura en voz alta, desde aspectos físico- vocales hasta selección de textos.

Creación literaria dentro de círculos de lectura
Impartido por: Arlette Luévano

Objetivo: El participante conocerá y desarrollará ejercicios de creación literaria que pueden realizarse en círculos de lectura, grupos escolares y talleres literarios.

Mayores informes:
Depto. de feria de libro y fomento a la lectura
Casa Jesús Terán Rivero y Gutiérrez 110
Centro
Tels: 918 36 69 o 916 98 09 ext 16 y 22
Correo electrónico: marianiux28@yahoo.com.mx/ feriadelibroaguascalientes@yahoo.com.mx

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