
O make me a mask and a wall to shut from your spies
Of the sharp, enameled eyes and the spectacled claws
Rape and rebellion in the nurseries of my face,
Gag of a dumbstruck tree to block from bare enemies
The bayonet tongue in this undefended prayerpiece,
The present mouth, and the sweetly blown trumpet of lies,
Shaped in old armour and oak the countenance of a dunce
To shield the glistening brain and blunt the examiners,
And a tear-stained widower grief drooped from the lashes
To veil belladonna and let the dry eyes perceive
Others betray the lamenting lies of their losses
By the curve of the nude mouth or the laugh up the sleeves.
O Make Me a Mask. Dylan Thomas
Brand new Shakespeare, a 393 años de su muerte y 445 de su nacimiento, Shakespeare aparece con un nuevo rostro. Un buen día Alec Cobbe recorre una exposición (“Searching for Shakespeare” en la National Portrait Gallery) y descubre, ¡oh! que uno de los retratos más famosos de Shakespeare (del que siempre se ha dudado de su autenticidad) se parece mucho a uno que él tiene y que ha pertnecido a su familia desde medidos del siglo XVIII... eso basta para darle un nuevo rostro al creador de Hamlet.
Is This a Shakespeare Which I See Before Me?, artículo de John F. Burns en The New York Times, excelente y excelentes los enlaces, cuenta esta historia.
Las ganas de renovar el rostro de Shakespeare tiene escenas como la siguiente:
Mr. Wells, the Shakespeare scholar, said that compared to the Cobbe portrait, the other portraits presented “an inanimate mask” of Shakespeare and that they were “dull copies of the original.” He added, “No one who has seen the four paintings can doubt that the Cobbe portrait is the original. You don’t need an expert to see that.”
Como no se necesita un experto para ver, pues valdrá la pena creer que Mr. William no es así como estamos acostumbrados:
Ni tampoco así:

Hoy resulta que el verdadero rostro de Shakespeare proviene de (ta tan) el siguiente cuadro:

La nota en El País reproduce lo del New York Times, aquí el enlace. Señala la nota que El hecho de que esta imagen se hiciera en vida de Shakespeare -como parecen demostrar los exámenes realizados- hace que sea "más cercana a la realidad" que la del grabado Droeshout, publicado en 1623 y que hasta ahora había sido la que tradicionalmente se ha trasladado del autor, según explicaron hoy los expertos. Este cuadro formará parte de una exposición que estará abierta al público desde el 23 de abril hasta el 4 de septiembre de este año, cuando se cumplen 400 años de la publicación de los Sonetos del escritor inglés.
Close up, por favor. Va:

Guapo el bardo.
¿Cambia algo? No, sinceramente no. Acaso Bill Bryson tenga que agregar un párrafo más en su estupendo Shakespeare. The world as a stage , al capítulo inicial donde expone la locura que embarga a los buscadores del único y verdadero William Shakespeare.
En fin, oportunidad para regresar a su obra, quien quiera imaginarlo con la cara de Joseph Fiennes, qué más da, el chiste es leerlo, gozarlo

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