mayo 30, 2007

Tierra Baldía


Ya está en línea el N° 38 de Tierra Baldía

Entre los autores que puedes encontrar en este número están: Arturo Villalobos (La última visita del caballero andante), Jesús Vicente García (Que no quede huella), Luis Mario Aguilera (Noche de relevos australianos), Fernando Reyes (Se escurren como agua los deseos), Eduardo López (Semáforo), Ía Navarro (El son de Marieta), José de Jesús Sampedro (dulces dulces dieciséis), Ignacio Ruiz-Pérez (Poeta ciego), Sergio Mondragón (Prosodia de los cuervos), Silvia Eugenia Castillero (El prestidigitador), Benjamín Valdivia (Tres avances inéditos) y Martínez Farfán (Documental a las 2 AM)

El dibujo de la portada y las ilustraciones de este número de Tierra Baldía son obra de Jorge Ramírez.

Visita el blog o descarga la revista en este enlace

mayo 20, 2007

Festival Internacional Amado Nervo


Las presentaciones de los escritores José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis, de los grupos Bola Suriana, Jacha Mallku y Eblen Macari Trío, y de las cantantes Filippa Giordano y Jaramar, son parte del programa del séptimo Festival Internacional Amado Nervo.

Este festival, que se realizará en el estado de Nayarit del 20 al 27 de este mes y que se extenderá al Zócalo de la ciudad de México durante tres días, cuenta con una oferta importante de música, danza, teatro, artes plásticas, artesanías, cine, literatura y actividades para niños.

Como parte del festival se realizará el séptimo Encuentro Regional de Escritores, que tendrá como invitados, además, a Guillermo Samperio y Alicia García Bergua, y la entrega de los premios Nacional de Poesía Amado Nervo (cuyo ganador esta vez fue Leonardo Varela) y Estatal de Artes Plásticas y Visuales.

Más aquí. Allá nos vemos.


Casa eb ruinas


Si la transparencia fuese un milagro
qué prodigio esta casa

qué pecado este albor



De Casa en ruinas, de Arlette Luévano, poemario ganador del Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta 2006. Felicidades Arlette


mayo 18, 2007

Banda sonora
Love of Lesbian, obsesión que suena una y otra vez en el reproductor.

Acá puedes bajar Cuentos chinos para niños del Japón y en este enlace su disco anterior: Maniobras de escapismo



mayo 10, 2007

Premio de Poesía del Mundo Latino "Víctor Sandoval"

Rubén Bonifaz Nuño (Córdoba, Veracruz, 1923) y Juan Manuel Roca (Medellín, Colombia, 1943) recibirán en octubre el recién creado Premio de Poesía del Mundo Latino “Víctor Sandoval”.


Un poema de Bonifaz Nuño (de As de oros):

En pie, la ley de la miseria
que ilícitos vuelve los recodos
del corazón, ahonda y rige
los pozos del silencio a solas,
el pensamiento que ensombrece
los ojos tardíos de los viejos,
el espanto del amor, las calles
cerradas, los trenes polvorientos.

Total en la victoria, engendra
sus muchedumbres en derrota,
y se multiplica el orden puro
en parvos desórdenes, y efímero
cuaja el dolor sus densas islas
sobre un mar pacífico y continuo.

Vacíos sueños como espejos
esperan la violencia santa,
la piadosa crueldad, los pueblos
en expansión, conglomerados.

Y de súbito acontece el cuerpo,
más bello que el alma, de la noche,
multitud sagrada de sus pechos
innumerables, y ala cóncava
y secreto y manantial aéreo.

Y la amante prende, temblorosos,
los pezones pálidos del cielo;
la leche radiante, la espesura
de los pliegues del sudor, y suelta
sus vestiduras invisibles.

Y de los confuso renacida
viene la gracia inalterable,
y se condensa la conciencia
al subir, y bautizó los labios
la sal soberbia del incesto.

Y un impulso juvenil alegra
la cósmica desnudez nocturna,
corporal jardín ilimitado
de ingentes velámenes en viaje.


y uno de Roca (de Las hipótesis de Nadie):


Por nombre Ulises

Nadie me llaman mis compañeros todos.

Ulises


Cuando Ulises
Se arropaba de Nadie
Sólo su perro lo sabía.

Ulises, una sombra.

Penélope
Abría para el retorno su ventana
Y el arco del guerrero
Soñaba con batallas.

Perro, mujer y arco
Esperaban la llegada de nadie
En sus desvelos.

Cuando volvió
Trocado en Alguien,
El rey de la sombra
Abdico a su trono fantasma.

Ulises, una sombra.
Morelliana


En alguna parte Morelli procuraba justificar sus incoherencias narrativas, sosteniendo que la vida de los otros, tal como nos llega en la llamada realidad, no es cine sino fotografía, es decir que no podemos aprehender la acción sino tan sólo sus fragmentos eleáticamente recortados. No hay más que los momentos en que estamos con ese otro cuya vida creemos entender, o cuando nos hablan de él, o cuando él nos cuenta lo que le ha pasado o proyecta ante nosotros lo que tiene intención de hacer. Al final queda un álbum de fotos, de instante fijos; jamás el devenir realizándose ante nosotros, el paso del ayer al hoy, la primera aguja del olvido en el recuerdo. Por eso no tenía nada de extraño que él hablara de sus personajes en la forma más espasmódica imaginable; dar coherencia a la serie de fotos para que pasaran a ser cine (como le hubiera gustado tan enormemente al lector que él llama el lector-hembra) significaba rellenar con literatura, presunciones, hipótesis e invenciones los hiatos entre una y otra foto. A veces las fotos mostraban una espalda, una mano apoyada en una puerta, el final de un paseo por el campo, la boca que se abre para gritar, unos zapatos en el ropero, personas andando por el Champ de Mars, una estampilla usada, el olor de Ma Griffe, cosas así. Morelli pensaba que la vivencia de esas fotos, que procuraba presentar con toda la acuidad posible, debía poner al lector en condiciones de aventurarse, de participar casi en el destino de sus personajes. Lo que él iba sabiendo de ellos por vía imaginativa, se concretaba inmediatamente en acción, sin ningún artificio destinado a integrarlo en lo ya escrito o por escribir. Los puentes entre una y otra instancia de esas vidas tan vagas y poco caracterizadas, debería presumirlos o inventarlos el lector, desde la manera de peinarse, si Morelli no la mencionaba, hasta las razones de una conducto o una inconducta, si parecía insólita o excéntrica. El libro debía ser como esos dibujos que proponen los psicólogos de la Gestalt, y así ciertas líneas inducirían al observador a trazar imaginativamente las que cerraban la figura. Pero a veces las líneas ausentes eran las más importantes, las únicas que realmente contaban. La coquetería y la petulancia de Morelli en este terreno no tenían límite.

Rayuela. Capítulo 109. Cortázar

mayo 03, 2007

Odio Fonky



Haz Patria, ama a un chilango:
Odio Fonky de López/Aguilera
Nordaka de Jaime López
Desenchufado de Jaime López
1a. Calle de la soledad de Jaime López



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