junio 30, 2006

Banda sonora
de tristeza no quiero saber



SaudadeArsenal aquí el mp3
Quando o dia raiar * escrevendo a canção * as palavras fluindo com forca e esplendor * De tristeza não quero saber * e impulso que me leva * foi o brilho nos seus olhos * quando me viram a primeira vez…
Eeeeeee! me beija, amor * mostre a garra * arranha meu peito *seu sexo me faz tremular! * de mansinho, bem! * como e gostoso, coisinha, te namorara…
Quando o dia raiar * escrevendo a canção * as palavras fluindo com forca e esplendor * de tristeza não quero saber * e impulso que me leva * foi o brilho nos seus olhos * quando me viram a primeira vez… * tenho um segredo e quero contar * bem pertinho do seu ouvido * e quem sabe, princesinha, vai te interessar? * não fuja pra longe de mim * não me enrole, nem se amarre * pois o dia vai passando… * nosso momento deve chegar. *
Eeeeeee! me beija, amor...


…y me niego a la tristeza por ese impulso que me recorre, las palabras fluyendo con fuerza, resplandeciendo, por eso que me niego a llamar inspiración porque siempre me encuentra trabajando…

junio 29, 2006

Parteaguas

A la venta el número 5 de la revista PARTEAGUAS, publicación trimestral en donde se exponen temas literarios, de pensamiento y cultura; contiene ensayo, narrativa, poesía, reseñas, entre otros.
A un año de la presentación del primer ejemplar, PARTEAGUAS inauguró una nueva sección dedicada a reseñas y, además de conservar la calidad en su presentación y contenido, la revista del Instituto Cultural de Aguascalientes se reinventa en las secciones Dossier, Thema, Zona literaria, Internacional, Clásicos, Último tema y Poemas.
En el Dossier de esta edición, PARTEAGUAS se une a la fiesta mundialista y muestra cómo este deporte se aborda a través de las artes, la historia y la ciencia. Pablo Cabrera transmite con sus sus pinturas esas sensaciones que sólo el futbol es capaz de despertar. Andrés Reyes Rodríguez presenta el balonmpié como métafora de la vida, Carlos Galindo lo hermana a través del efecto magnus al "otro deporte favorito de los seres humanos: la guerra"; Juan Carlos González nos recuerda que Alemania además de ser la filosofía es el futbol; Jorge Armando Rojas reflexiona sobre la construcción del imaginario social llamado Maradona; y Luis Carlos Ovalle nos lleva a 1930 a la celebración del primer campeonato de futbol en Aguascalientes...
Además del futbol, en esta edición aparecen textos en torno a García Lorca, las políticas culturales, y las aristas del hombre moderno en Thema. Zona literaria ofrece la obra de Antonio Guerrero, Marcos García Caballero, Edilberto Aldán y Efraín Gutiérrez de la Isla; Adele M. Stan y James B. Twitchell irrumpen con cuestiones internacionales; y Caperucita roja se exhibe en Clásicos con una personalidad muy distante a la conocida, por medio de una de las versiones más antiguas, casi olvidadas, del afamado cuento.
Las páginas interiores están ilustradas con una muestra de fotografía mexicana contemporánea, Fernando Montiel Klint aporta Sobredosis como imagen de portada, obra ganadora en la última edición del Encuentro Nacional de Arte Joven.
Ardo como es debido
Image hosted by Photobucket.com


junio 28, 2006

memorias ajenas

Justo en este instante, una mujer aferra las manos al volante, en las muñecas la presión hace brotar senderos azules: una continuación de la línea de la vida en la palma de sus manos.

Estacionado el auto, ella preferiría no cerrar los ojos, quedarse observando las luces artificiales que iluminan la escultura en el centro de la glorieta, el agua de la fuente sobre la cantera que absorbe y refleja.

No cuenta el tiempo que lleva esperando a que él aparezca, no al menos desde que decidió era mejor convocarlo por otros medios. No quisiera cerrar los ojos, pero así es mejor.

Reconoce que es el deseo, su deseo, lo que pulsa con perfección el cuerpo. Todo es palpitar, incluso el suspiro que prolonga la sensación que desde su entrepierna se expande, la recorre. El agua resbala por la cantera.

Ella lo está esperando con las manos aferradas al volante, los ojos cerrados, aprieta los muslos. El gesto en su rostro: un destello, un precipitar de agua.

Él llegará tarde, con la disculpa del retardo antecediendo su rostro. Va a saludarla con un beso en la mejilla, uno que no roza el borde de los labios que sonríen, sí, enigmáticos.

junio 27, 2006

telaraña

El Boiler regresa con tres versiones de Across the universe. Jai guru deva om

Pitchfork publica una impresionante lista de 100 videos Aquí


Las 99 mujeres más deseadas del 2006 segúnAskmen.com


Los dibujos que realizó David Choe durante el tiempo que estuvo en la cárcel y las divertidas ilustraciones de Steven Burke


Algunos videos de Beautiful agony


Sigue abierta la convocatoria para elaborar la lista de los 100 mejores inicios de novela en español


Mañana 2046 de Wong Kar Wai en el Museo Posada
vía agseso


Simitrio Quezada sigue publicando sus Afectos quereres


Inevitable Messenger Plus

junio 26, 2006

narrativas


Disponible ya el número 2 de Narrativas, julio-septiembre 2006

Ensayos:
Análisis semiótico de "El árbol" de María Luisa Bombal, Magda Díaz y Morales
Amor a vuelta de correo, Dulce María González
La Trenza de Sor Juana: tributo al segundo oficio más antiguo del mundo, Eve Gil
Dentro del hipertexto: analogías topológicas en narrativa, Sofía González Calvo

Relatos:
"Como cada mañana...", Lorenzo Silva
"El tiempo obsceno", Rolando Gabrielli
"Quiromancia", Iván Humanes
"Media distancia", Luis Tamargo
"El gesto de alguien que está en otra parte", Cristina Rivera Garza
"Teníamos los ojos tan bellos", Sergio Llorens
"Horacio Kustos y el editor que oyó", Alberto Chimal
"La mano que me toca en la noche", Rosa Silverio
"¿En qué piensas?", Edilberto Aldán
"Kayla", Agustín Fest Salazar
"Celebración de don Alonso Quijano", Rogelio Guedea
"Moscas", Juan Carlos Márquez
"Dar posada al peregrino", Fernando Arrojo
"Los felices años cuarenta", Antonio Tausiet
"El huérfano", Carlos Castán

Narrativas

junio 25, 2006

crime scene
Image hosted by Photobucket.com


En letras de otros

somewhere i have never travelled (LVII)
e.e. cummings

somewhere i have never travelled, gladly beyond
any experience, your eyes have their silence:
in your most frail gesture are things which enclose me,
or which i cannot touch because they are too near

your slightest look easily will unclose me
though i have closed myself as fingers,
you open always petal by petal myself as Spring opens
(touching skilfully, misteriously) her first rose

or if your wish be to close me, i and
my life will shut very beautifully, suddenly,
as when the heart of this flower imagines
the snow carefully everywhere descending;

nothing we are to perceive in this world equals
the power of your intense fragility: whose texture
compels me with the colour of its countries,
rendering death and forever with each breathing

(i do not know what it is about you that closes
and opens; only something in me understands
the voice of your eyes is deeper than all roses)
nobody, not even the rain, has such small hands

junio 24, 2006

al fin

2 a 1


Ya, ¿verdad?, es decir... Ya.

Sí, sí... fin de semana de jugamos como nunca y perdieron como siempre; de merecíamos ganar, pero no tuvieron precisión; de estuvimos tan cerca y les faltó puntería; de fuimos mejores pero les ganaron... Sí, pero, ¿ya?

Porque urge recordar el rayueliano epígrafe del lado de allá (y de acá),que cita a Jacques Vaché escribiendo a André Breton que: Rien ne vous tue un homme comme d'être obligé de représenter un pays y ponerse la verde cansa, sobre todo cuando no se tiene la playera...

Porque en verdad nada hastía tanto como alinearse, alienarse, al furor de la masa y fingir un interés que no se tiene, escucharse decir que sí que Bravo y Márquez y Fonseca y, hombre, Zinha... cuando lo que a uno lo que le sorprende es que una de las mantas que colgaban del estadio tenía un dibujo de Fontanarrosa... es decir, ¿ya?

Porque es sencillo fingir ante el de la tienda y el taxista y el del camión y con el compañero que sí, cómo no, vamos muchachos, pero... es decir, ¿ya?

Porque es fácil encarrilarse para no parecer un descastado al que no se le enchina la piel cuando cuando tocan el himno nacional y ellos, nosotros que podemos ganar, lo cantan, previo a los no sé cuántos minutos en que al final, no pasaron del partido en que siempre quedan... es decir, ¿ya?

Porque las cervezas compartidas merecen un mejor pretexto.

Es decir, ya, ¿verdad?
Banda sonora

En el sitio oficial de Enrique Bunbury puedes descargar dos sencillos grabados con su nueva banda Los Chulis: O'Malley del Arrabal (mp3) y Principiantes (mp3) [por si las dudas, dejo los enlaces en YouSendIt]


junio 23, 2006

banda sonora

VolcanoDamien Rice

Don't hold yourself like that
You'll hurt your knees
I kissed your mouth and back
But that's all I need
Don't build your world around volcanoes melt you down
What I am to you is not real
What I am to you you do not need
What I am to you is not what you mean to me
You give me miles and miles of mountains
And I'll ask for the sea
Don't throw yourself like that
In front of me
I kissed your mouth your back
Is that all you need?
Don't drag my love around volcanoes melt me down
What I am to you is not real
What I am to you you do not need
What I am to you is not what you mean to me
You give me miles and miles of mountains
And I'll ask for what I give to you
Is just what i'm going through
This is nothing new
No no just another phase of finding what I really need
Is what makes me bleed
And like a new disease she's still too young to treat
Volcanoes melt me down
She's still too young
I kissed your mouth
You do not need me



The Blowers DaughterDemien Rice

And so it is
Just like you said it would be
Life goes easy on me
Most of the time
And so it is
The shorter story
No love, no glory
No hero in her sky

I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes...

And so it is
Just like you said it should be
We'll both forget the breeze
Most of the time
And so it is
The colder water
The blower's daughter
The pupil in denial

I can't take my eyes off of you (coro)

Did I say that I loathe you?
Did I say that I want to
Leave it all behind?

I can't take my mind off of you
I can't take my mind off you
I can't take my mind off of you
I can't take my mind off you
I can't take my mind off you
I can't take my mind...
My mind...my mind...
'Til I find somebody new


Más aquí en YouTube

junio 22, 2006

Banda sonora

Staring up into the solar system, * All the stars are fixed up in the sky. * I just want to sparkle for a moment * Before I just fizzle out and die. * * I'm happy because I'm stupid. * Scared of spiders, scared of flying. * If I wasn't so happy, * I wouldn't be so scared of dying. * * So just be gentle with me * (I'm not as young as I was) * And I'll be gentle with you * I'm not as brave as I thought * 'Cause my heart gets broken so easily. * So just be gentle, be gentle with me. * * Wide awake, waiting like a target * Listening for things I cannot see. * Insects flutter up against my window. * I don't like the way they look at me * * i guess I've always needed * To be needed by someone. * It's a comforting feeling * Being under someone's thumb. * * So just be gentle with me * (And if I am ever mean) * And I'll be gentle with you * I never mean to be mean * 'Cause I want to pick peaches off of a cherry tree. * Just be gentle, be gentle, be gentle, * Be gentle with me. * * So just be gentle with me * Trouble is sometimes * And I'll be gentle with you * I just can't switch myself off * When I want to so I never do * Because I'm mental, be gentle, be gentle, * Just be gentle, be gentle, be gentle * And I'll be gentle, be gentle, be gentle,be gentle with you.

Be gentle with me, The Boy least likely to (mp3)

…y a veces es todo lo que se puede desear, tan a la mano, tan poco… supongo que sucede cuando uno ya no es tan joven como se era, cuando se está dispuesto a ser algo más que amable, algo más que cortés…

CIELA "Fraguas"

Cursos y Talleres de verano


El Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes CIELA “Fraguas” abre las inscripciones para los talleres y cursos de verano que inician la primera semana de julio:

Taller Poéticas para el nuevo milenio: vasos comunicantes entre el rock y la poesía
Jueves de 18:00 a 20:30 hrs.
Coordina: Óscar Santos

Curso de literatura rebelde en Norteamérica: los Beatniks
Martes de 18:00 a 20:30 hrs.

Taller literario de experimentación plástica
Jueves de 18:00 a 20:30 hrs.
Coordinan: Juan Pablo de Ávila y Juan Manuel Rodríguez


________________
Centro de Investigación y Estudios Literario de Aguascalientes CIELA "Fraguas"

Allende 238, Centro Histórico de Aguascalientes. (449) 915.88.19
bitácora


junio 21, 2006

open wide for some soccer

2 a 1


primer consuelo:

Homero a salvo [Me suicido si no gana Portugal, ver video]

primera coincidencia:

Con Homero [Boooooooooooooooooring, ver video]

primera impresión:

Ciudad inmóvil, ¿en verdad todos están viendo el futbol?, en la calle aparece una mujer con bolsa de mandado... Alivio, hasta que se acerca a la ventanilla y pregunta: ¿No trae radio?, ¿no sabe cómo van?

primer siempre blog blog blog siempre en mi mente:

¿Qué irá a escribir Mr. HB, ese enajenado del futbol?

primer comentario:

Los penalties joven, los pinches penalties

primer negación antes del canto del gallo:

Estos pendejos perdieron (hasta hace unas horas, íbamos a ganar)

primer Judas:

Ese Omar, ese Omar, ¿cómo la fue a fallar?

primera señal de la recuperación de la fe:

Bueno, pero igual ocurre el milagro contra Argentina, ¿verdad?, ¿no?

primer diálogo recuperado:

-¿No te gusta el futbol?
-Yo jugar con la pelota, sí -dijo ella.
-Verlo, ¿no?
-A mí lo que me emociona es ver cómo se emociona la gente por ver a unos señores pateando un balón
-Pero... ¿no te contagias? -insistí.
-No
-Pero... ¿toda esa pasión no te alcanza? -necio.
-A mí lo que me apasiona son las palabras.
Escondí mi vergüenza en un largo trago a la cerveza.
zapping
En los Simpsons: "Este encuentro determinará de una vez por todas y para siempre quién cuál de estas naciones es la más grande del mundo, México o Portugal…"



La cartelera del Springfield Stadium anuncia:
Tonight:
soccer
Tomorrow:
Monsters of poetry

junio 20, 2006

Banda sonora


Escribí Casa: el silencio en que ella aprieta mis labios a la vuelta. El ansia que contengo para no llenar de palabras ese beso. Y sí, Casa, es el silencio de su bienvenida, pero mi casa es el barullo de las cosas con que envuelvo el cuerpo; sólo siento que he vuelto una vez que suena la música, que se repite una y otra vez, como si en la reiteración sucediera algo distinto, de hecho, sucede, como el placer de la relectura, llenarse de esas notas, hartarse… paso la mano por los demasiados libros pendientes, inundar la habitación del aroma del café recién preparado, miro el desorden de mis juguetes y devoro el humo de los cigarros que adquieren un sabor especial por fumarlos en este lugar: mi casa.

You are my sweetest downfall * I loved you first, I loved you first * Beneath the sheets of paper lies my truth * I have to go, I have to go * Your hair was long when we first met * * Samson went back to bed * Not much hair left on his head * He ate a slice of wonder bread and went right back to bed * And history books forgot about us and the bible didn't mention us * And the bible didn't mention us, not even once * * You are my sweetest downfall * I loved you first, I loved you first * Beneath the stars came fallin' on our heads * But they're just old light, they're just old light * Your hair was long when we first met * * Samson came to my bed * Told me that my hair was red * Told me I was beautiful and came into my bed * Oh I cut his hair myself one night * A pair of dull scissors in the yellow light * And he told me that I'd done alright * and kissed me 'til the mornin' light, the mornin' light * and he kissed me 'til the mornin' light * * Samson went back to bed * not much hair left on his head * Ate a slice of wonderbread and went right back to bed * Oh, we couldn't bring the columns down * Yeah we couldn't destroy a single one * And history books forgot about us * And the bible didn't mention us, not even once * * You are my sweetest downfall * I loved you first

Samson, de Regina Spektor, en su disco más reciente, un must: Begin to hope (mp3)


Catenstein
Image hosted by Photobucket.com


cantar de tuertos

Cantar de ciegos

junio 18, 2006

sinceramente tuyo
Los Rolling Stones son la mejor banda del mundo; no la mejor banda es U2; yo votaría por Pink Floyd, terció alguien abriendo la discusión por el lado izquierdo de la mesa; ¿tú quien dirías?, cruzó por encima del mantel la pregunta; la Velvet Underground; pero sólo grabó un disco; pero qué disco; no, se trata de mencionar a quienes estén vivos; ¿Keith Richards cuenta como vivo?

Y así podríamos haber seguido, afortunadamente llegó el postre.

Por mi parte, debí haber dicho que la mejor banda del mundo siguen siendo los Beatles; pero mencionar al cuarteto de Liverpool me hace extrañar a los míos, me recuerda que en esta parte del mundo no es fácil recibir la madrugada cambiando de disco, abriendo la sesión de oldies con el inefable Sargento Pimienta, mientras se sirve la siguiente tanda de rones, como quien tiende una alfombra a la memoria de otros días, siempre tiempos esperanzadores.

Es posible que de ser menor la distancia, hoy hubiéramos recibido este domingo brindando por los 64 años de Paul y en algún momento de la madrugada, hermano, te hubiera dicho que, indicando precisamente lo que quiero decir, que si bien no he perdido mucho cabello, sí estoy envejeciendo y a pesar de ello seguiré mandando tajetas el 14 de febrero y siempre habrá una botella de vino lista para tu llegada.

Felicidades a Paul, que no nos lee; a ti, por si te acercas a esta página en este día del padre (un beso al sobrino).
When I’m sixty four, version Los Dominic’s mp3
When I’m sixty four, The Beatles mp3



junio 17, 2006

CIELA "Fraguas"

Lectura de los Talleristas del CIELA "Fraguas"
viernes 16 de junio, 2006


Este viernes 16 se realizó en el Patio de Conferencias del Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes CIELA “Fraguas” la lectura de los trabajos de los miembros de los talleres de poesía, cuento y narrativa, así como la presentación de un performance basado en la interpretación del poema Fraguas del maestro Víctor Sandoval



blog del CIELA "Fraguas"
________________
Centro de Investigación y Estudios Literario de Aguascalientes CIELA "Fraguas"

Allende 238, Centro Histórico de Aguascalientes. (449) 915.88.19

junio 16, 2006

Blogging
De la bitácora de Guy Kawasaki:

*
Blogger: alguien con nada que decir escribiendo para alguien con nada que hacer.
**
Cuanto más popular cree una persona que es en la blogosfera, más fina se hace su piel ante las críticas y más grande su hipocresía. En realidad debería ser justo lo contrario: cuanto más popular se haga, más gruesa debería hacerse su piel y más pequeña su hipocresía.
***
Entre más un blogger utiliza el pronombre “Yo,” menos tiene que decir.

junio 13, 2006

CIELA "Fraguas"

Cuaderno del pasajero ausente
jueves 15 de junio, 2006


El Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes CIELA “Fraguas” y la Editorial Ciudades Invisibles invitan este jueves 15 de junio, a las 20:00 horas, a la presentación del poemario Cuaderno del pasajero ausente de Ricardo Orozco Castellanos.


________________
Centro de Investigación y Estudios Literario de Aguascalientes CIELA "Fraguas"

Allende 238, Centro Histórico de Aguascalientes. (449) 915.88.19

junio 11, 2006

Encuentro León
Apuntes desde el vértigo para no olvidar en la crónica

El retorno, he escrito, es imposible; por entenderlo, la recompensa es andar el camino de regreso a casa.
*

Casa: el silencio en que ella aprieta mis labios a la vuelta. El ansia que contengo para no llenar de palabras ese beso.
*

Tijuana en León: Amaranta Caballero, Rafael Saavedra, Heriberto Yepez, como uno solo.
*

Adolfo Castañón: un resplandor que inunda; ¿es posible que el oído pueda atrapar tanta luz?
*

Karaoke... caray, karaoke
*

Arlette Luévano, la admiración que crece. La sorpresa constante de cómo elogia el jurado su poemario.
*

Carlos y Alejandro Bustos, band of brothers
*

Simitrio Quezada, showman
*

De la tablilla de boj a la pantalla del blog, el público que no quiere oir, lo único que desea es contar su biografía
*

"Así que tú me ganaste", una y otra vez susurrado con envidia a quienes se llevaron los premios
*

Y tú... ¿cuántos premios tienes?, broma recurrente
*

Mauricio Carrera canta boleros
*

La guacamaya es un bolillo relleno de chicharrón
*

Todos se quejan de la falta de apoyos institucionales, queremos -dicen- hacer una revista, publicar un libro, tener una beca, ganar premios, hacer salas de lectura, ese queremos siempre es dame, nunca: doy
*

No haremos obra perdurable, no tenemos de la mosca... en todo momento me da por pensar en Renato Leduc, en especial cuando los que se dicen escritores pavonean su presencia sin atender otra cosa que el plumaje de su ego
*

A todo esto, es decir, entre tantas mesas, presentaciones, conferencias, encuentros, ponencias, cursos, talleres, asesorías, seminarios... ¿alguien está oyendo?, ¿alguien está diciendo algo?
*

fotos: aquí
*


junio 10, 2006

Encuentro León
¿Cómo leemos ahora… los promotores de lectura?

Y ese amor que hasta ayer nos quemaba
(Cuatro principios bloomianos sobre cómo y para qué leer)

Leer no es una virtud; pero leer bien es un arte
Edith Wharton. El vicio de la lectura


En la infancia el acceso a los libros se circunscribía a espacios muy bien definidos: casa y escuela, ninguno de ellos destacaba por sus novedades, en ambos encontraba casi los mismos títulos: aquellos que los mayores consideraban aptos para los niños, volúmenes que pronto se agotaron ante las embestidas del aburrimiento y por más que consideraba (considero) que uno de los placeres mayores se encuentra en la relectura, ningún Ruiseñor y la Rosa o Príncipe feliz soportan una mirada que los repasa demasiadas veces con ansia de nuevas historias.

Esas ansias de novedad se veían satisfechas de vez en cuando gracias a los primeros promotores de lectura con que uno se encuentra: los maestros; quiero creer (tengo la esperanza) de que en la niñez de quienes compartimos esta mesa hubo una maestra, un profesor, que más allá de su deber, compartía la pasión y la contagiaba a través de la recomendación, de un préstamo de ese libro que no formaba parte de la biblioteca escolar.

Después, las novedades vinieron de otras fuentes, en mi caso, tuve el privilegio de contar con una librería en la misma cuadra en que estaba mi casa, así que en las tardes podía saciar la mirada en las vitrinas, observar el cuidado amoroso con que mi segundo promotor de lectura acomodaba los volúmenes, cuidando no sólo la cantidad, sino la calidad de las lecturas prometidas; más de alguna tarde la pasé con ella, esperando la recomendación del libro que pediría me compraran.

Al paso del tiempo, las fuentes de información se acrecentaron, ya no sólo la escuela, la casa, la librería, entraron en la vida (mejor dicho: uno se permitió la entrada a) los suplementos culturales, los críticos profesionales, los autores compartidos, los pocos amigos que también leían y que como uno, otra vez, compartían esa pasión.

Hoy, hoy son los demasiados libros, todos los días se encuentra uno, tantos que nos hemos tenido que inventar no un canon sino múltiples criterios con los que se busca discernir con qué empezar, con qué seguir, que se debe leer, que no se puede dejar de a un lado. Además, hay que contar con la presencia de internet, donde en forma constante nos encontramos a un clic de distancia del libro que más se desea, el indispensable, el título que uno debe tener, que uno se siente obligado al menos a hojear.

Ahora, para quienes contamos con el acceso a esas fuentes de información, no importa el lugar del mundo en que se edite, existe la posibilidad de acercarse a más y más libros; desde la arrogancia que olvida las desigualdades sociales, la inequidad del ingreso, es posible asegurar que no lee quien no quiere, pues todo está a la mano.

Se han multiplicado las fuentes de información y con ello, el deseo de colocar los ojos en otras letras, en más autores, conocer esas editoriales que se arriesgan... Pareciera el paraíso del contagiador de lectura.

Contagiador más que promotor pues el verdadero lector es un apasionado, es alguien que tiene la disposición a escuchar y a ser escuchado, que como constante de vida comparte el aprendizaje de vida que encuentra en los libros, que inevitablemente se ve impulsado a compartir el hallazgo que iluminó por un instante el diálogo que se establece en la soledad de la lectura, que no deja de buscar el momento de decirle al otro: ven, descubre esta isla conmigo.

Una sensación que considero se repite en todas las salas de lectura, es ese momento en que el promotor de lectura, asume como propia la voz del libro y se abandona a lo que le fue revelado por esas letras y lo comparte, se exalta, se enciende y propaga.

Estoy seguro que más de uno hemos sido testigos de cómo el otro se hace de nuestra recomendación y se acerca al libro que antes nos ha emocionado, más allá de nuestras deficiencias como lectores en voz alta (es mi caso) o la endeble capacidad de generar dinámicas para acercar a los autores, más allá de nuestras propias limitaciones, sé (he estado ahí) en que el libro, lo que nos deja, se abre camino hacia el lector y lo toma.

A la pregunta “¿Cómo leemos ahora los promotores de lectura?” sólo tengo la respuesta personalísima del deber ser: sin restricciones, en todo momento, con ánimo de compartir, de contagiar, con pasión. Así lo creo.




Regreso. Si hoy los promotores contamos con fuentes de información casi inagotables para convertirnos en el puente entre nuestros asistentes a la sala de lectura y los libros, nuestro tiempo debería ser el paraíso de los promotores, todo está a la mano, todo se puede ver, basta pulsar una tecla para mirar una portada, otra para acceder a un extracto de libro, otra para tenerlo en formato electrónico.

Lamentablemente, ese edén no es tal, no estamos preparados para tanta información, para tantos libros, principalmente (y lo que me interesa destacar) porque el exceso de información se transforma en ruido.

Así como en momentos he sido testigo del incendio apasionado en que se logra contagiar al otro, en otros caigo fácilmente en la pesadumbre de reconocerme débil ante los embates del mercado, cómo llega alguien a la sala de lectura no a encontrarse con la literatura, sino en busca de un libro en específico, en una necesidad que no necesariamente se relaciona con el placer estético de la lectura, sino que tiene otro motivo.

Impulsados por saber quién demonios se robó un queso o geishas memoriosas o códigos de pintores florentinos o intermitentes decesos lusitanos, se recibe en la sala a un lector que llega no buscando el placer, quiere otra cosa: estar in, a la moda; parecer inteligente; no busca leer, lo que quiere son esos licuados mágicos en forma de libro que aseguran le ayudarán a resolver su dilema existencial; fórmulas simples para desentrañar misterio complejos regularmente inexistentes.

Y uno, animal acostumbrado a tropezar, cae en la trampa.

Lo que en un principio era necesidad de compartir se transforma (en pos de atender a este visitante de la sala) en la obsesión por leerlo todo, por tenerlo todo, que en nuestro acervo no falte el libro de superación personal que está de moda, el manual de organización de la vida moderna que se vende aún más que el pan caliente, el título que lleva varias semanas encabezando las listas de los más vendidos en Tombuctú y la Patagonía.

El coordinador de sala de lectura, imperceptiblemente, olvida la pasión primera, la emoción con que recibió el acervo y la promesa de revisar minuciosamente cada uno de los títulos con el propósito de generar dinámicas que propiciaran la lectura de los libros que nos fueron dados.

Lo sé porque he sido víctima y testigo, he presionado a quienes asisten a la sala a que contribuyan con el libro que ha estado en la cima durante una hora de junio; lo sé porque he sido testigo de cómo durante los encuentros de coordinadores se busca acrecentar el acervo mediante la donación del best seller.

A la pregunta “¿Cómo leemos ahora los promotores de lectura?” debería confesar que, la más de las veces con descuido, dejando a un lado la exploración del acervo en pos de complacer a los lectores que llegan a nuestras salas.

Uno mira de reojo el acervo inicial con que inauguró la sala de lectura y suele escuchar una voz, con ecos que recuerdan a veces a Angélica María, otras a Palito Ortega, siempre preguntando a ritmo de balada: ¿qué nos sucede vida, que últimamente, ya nos miramos indiferentes?, y ese amor que hasta ayer nos quemaba, hoy el hastío ya le dio sabor a nada, dime…

La respuesta es que, quizá, yo tampoco lo sé de cierto, olvidamos que lectura es pasión y pasión es contagio, que con la finalidad de promover la lectura nos embarcamos en una cruzada que termina por despreciar lo que ya tenemos y dejar en el estante libros que por no contar con una portada atractiva o un autor famoso se quedará sin abrir.

Para ilustrar esta aseveración iba a contar una historia que comenzaba: “un primo de un amigo que tiene una sala me contó que...”, pero lo cierto es que yo mismo soy el protagonista, confieso que he tropezado, hace poco un coordinador de sala contaba su experiencia con un libro que llamó mi atención por la forma en que él narraba su hallazgo, lo escuché expresarse emocionado de los viajes que un arqueólogo alemán había realizado para encontrar los tesoros de la legendaria Troya. Su relato, verdadera novela de aventuras, me intrigó a grado tal de pedirle prestado el libro, mismo que leí con fruición.

Tiempo después caí en la cuenta que ese libro que tanto me había emocionado, formaba parte de mi acervo, que lo tenía desde que me fue entregado el paquete de libros con que se empieza a trabajar y estaba en la larga lista de espera de los volumenes que "un día, con calma, he de revisar", y que no lo recordaba por su fea portada, quizá o la pobreza de su edición o lo poco atractivo de su impresión.

“¿Cómo leemos ahora los promotores de lectura?”, nadie debería dictar regla alguna, quizá sólo proponer que con pasión, recuperar ese amor que ayer nos quemaba.

Para recordarlo, para que no me ocurra de nueva cuenta pedir un libro que ya tengo, me he valido de cuatro preceptos propuestos por Harold Bloom en Cómo leer y por qué, los cuales coloco en un lugar visible, como esos letreros que dicen Hogar dulce Hogar, en un intento por recuperar la pasión:

1.- Limpia tu mente de basura[1] (Desentelaráñate)
No todo lo que brilla es oro, así lo entiendo, a pesar de confesarme chico anagramático o fanático sextopisiano en la sala, como coordinador, al momento de proponer lecturas, intento alejarme de ese canon personalísimo.

Incluso aplicar ese alejamiento a lo que dicta la academia ya que la apuesta a que no todo lo que resplandece es oro no necesariamente implica rendirse hacia el otro lado, la costa segura de los clásicos impuestos por algún canon, pues Ovidio, Homero, Cervantes o cualquier otro autor, como los zapatos, a fuerzas nada, sería caer en los errores antes mencionados, sólo que impregnados de la soberbia de la recomendación que atosiga; así, limpiar la mente de basura implica también la voluntad de acercarse al acervo con que se cuenta y aplicar las estrategias y herramientas para generar dinámicas que puedan hacer atractivo el menos llamativo de los libros.

Releer, ser un promotor de lectura que conozca los libros con que cuenta y sugiera desde la inteligencia creadora. Respetar el derecho imprescindible de todo lector a leer cualquier cosa incluso aquello que no me gusta, ofrecer el acervo como quien entra a la heladería y extiende la mano ante una cartelera, con gesto de “todos son buenos”.

Desempolvar el ático, quitar las telarañas de prejuicios y regresar al acervo con la misma emoción con que uno va al encuentro de un viejo amigo o el ser amado.

2.- No trates de mejorar tu vecino ni tu vecindario por las lecturas que eliges o cómo las lees.
Antes de la fiebre por saber quién se robó el queso, estuvo de moda ser samurai, pisar fuerte para ascender por la escalera del éxito usando la inteligencia emocional, obtener los cinco anillos de la auto liberación para transformarse en un caballero y a pesar de la armadura oxidada montar la Harley de dios… y antes de todo eso supimos que el mundo no era tan complicado, que ellas son venusinas y nosotros hijos de Marte.

La única constante de esas modas es, precisamente, que siempre pasan de moda, ya que una vez que se logra ser el Vendedor más grande del mundo y se sigue fracasando, no tardará en aparecer el volumen que muestre que ya falta sólo un paso más, que para el máximo grado es indispensable adentrarse en el Milagro mayor, es decir, aplicar otra receta, cuando lo cierto es que no hay fórmulas mágicas.

Más allá de la discusión de si los libros de autoayuda son o no literatura y merecen ocupar un espacio en los estantes de nuestras salas, me apego al precepto bloomiano para plantear con él que el placer de la lectura es más egoísta que social, que la posibilidad de fracaso al leer aumenta cuando se entra al libro “intentando mejorar directamente la vida de nadie leyendo mejor o más profundamente”.

Nada de lo que intentemos, cualquier apodo que se le ponga a la lectura (estructuralista, social, sicológica y un largo etcétera) hará menos entrañable a Ricardo III, tampoco lo hará mejor, seguirá siendo deforme, inacabado, nacido antes de tiempo y, a pesar de sí mismo, encantador, nunca un modelo de conducta, jamás un ejemplo a seguir… si somos capaces de recuperar el asombro que provoca el descubrimiento de ese personaje (o cualquier otro) y transmitir esa pasión, con la misma enjundia será posible (con pinzas de ser necesario) indicarle al visitante de la sala que exige la novedad, lo vano que es buscar la receta cabalística en un libro cuando lo que el libro reclama es llegar con los brazos abiertos.

No creo necesario seguir alargando la diatriba en contra de la novedad, el planteamiento ya está hecho: me parece indispensable que el promotor de lectura recupere su acervo, continúe exprimiéndolo, sacándole jugo, prender al compartir, ser el estudioso del tercer precepto bloomiano:

3.- El estudioso es una vela que enciende el amor y el deseo de todos los hombres.
Para finalizar, la cuarta sentencia de este libro de Bloom:

4.- Para leer bien hay que ser un inventor.
Y recordar el placer para revivirlo, para compartir, tal y como se hace el amor con el ser amado: cuando ya se saben todos los secretos, uno se acerca a eso que es algo más que cuerpo con la certeza de que nos será revelado, una vez más, El secreto.


[1]. Clear your mind of cant, en el original. La versión de Cómo leer y por qué de Harold Bloom de editorial Norma elaborada por Marcelo Cohen traduce: “Límpiate la mente de jergas”, si bien correcta, considero todavía mejor traducir “cant” por jerigonza, sin embargo, para efectos de una lectura en voz alta, opté por “basura”, que me parece más cercano a ese “Lenguaje de mal gusto, complicado y difícil de entender” al que hace referencia la palabra; aunque pensándolo bien, es posible que al momento de leer este texto, prefiera emplear “Limpia la mente de telarañas” o el trabuco vocal: “Desentelárañate”.



junio 09, 2006

Desde León
En el Encuentro de Escritores, la "mesa de reflexión" De la tablilla de boj a la pantalla del blog, Amaranta Caballero, Heriberto Yepez, Rafael Saavedra y Alberto Chimal, público animado, a la mitad de la conferencia ceden la palabra a los asistentes, uno se levanta, dice su nombre, menciona que se ha ganado varios premios literarios, confiesa que tiene un blog, que ahí escribe sus cuentos... aja, ¿y la pregunta?

En estos encuentros no hay muchas oportunidades de preguntar nada, lo que deseamos es hablar de nosotros, entre los que se dicen escritores, este tipo de jornadas son la oportunidad para decir que "tú si escribes bien bonito".


junio 08, 2006

CIELA "Fraguas"

Maritza M. Buendía en Aguascalientes
jueves 8 de junio, 2006


El Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes CIELA “Fraguas” invita este jueves 8 de junio, a las 20:00 horas, a un encuentro con la escritora Maritza M. Buendía, quien obtuvo el Premio Nacional de Cuento Joven Julio Torri con su libro En el jardín de los cautivos.

La conversación con esta joven escritora zacatecana sobre la experiencia literaria será en el Patio de Conferencias del CIELA “Fraguas”, donde además se realizará una lectura en voz alta de algunos de los textos de En el jardín de los cautivos, a cargo de Rocío Muñoz, coordinadora de sala de lectura.
________________
Centro de Investigación y Estudios Literario de Aguascalientes CIELA "Fraguas"

Allende 238, Centro Histórico de Aguascalientes. (449) 915.88.19

Encuentro
VI Encuentro Regional de Escritores y de Promotores de Lectura
Región Centro-Occidente
La palabra en los márgenes, de la oralidad al ciberespacio
XVII Feria Nacional del Libro, León 2006
junio 8 al 10 de junio


Con sede en la ciudad de León, Guanajuato y en el marco de la XVII Feria Nacional del Libro, se realiza el VI Encuentro Regional de Escritores y Promotores de Lectura, mismo que tendrá como tema: La palabra en los márgenes, de la oralidad al ciberespacio.

En lo que respecta a la promoción de la lectura, se continuará con el análisis de los procesos lectores que se viven en la actualidad: ¿Cómo leemos ahora? a partir de diferentes necesidades, propósitos e intenciones

Portal de cultura del Ayuntamiento de León

Allá nos vemos

junio 07, 2006

Premio Efraín Huerta

Arlette Luevano Diaz, poeta de Aguascalientes y Directora del Suplemento Cultural Ananke, gana el XVIII Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta con su poemario Casa en ruinas.

¡Felicidades!

La premiación se llevará a cabo el Jueves 8 de junio, a las 19:00 horas en la ciudad de León, Guanajuato, durante la ceremonia de inauguración del VI Encuentro Regional de Escritores y Promotores de Lectura, Región Centro Occidente, en el marco de la XVII Feria Nacional del Libro, León 2006.

Nos vemos en el Poliforum León para seguir festejando a la ganadora.


junio 04, 2006

tierra baldía

Ya salió Tierra Baldía, revista de literatura de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Además de poesía, cuento y ensayo, está ilustrada con algunos de los cuadros que forman de la exposición El rostro de las letras, que puedes visitar en el CIELA "Fraguas" (Allende 238).

Este número incluye un texto de quien esto escribe, previamente publicado en Legión Aguascalientes:

ciudad con tren

Escribo, al fin, el relato que tanto me pediste. Es de noche, el lápiz sisea sobre el cuaderno mientras surge una historia de ciudad con tren.

Absorto en el pago de una deuda, hago de la escritura un delirio que a pesar de la exaltación permite hilar las ideas sin pausas, apenas me detengo para pasar la hoja del cuaderno y continuar; no hay retorno en este viaje de la mano, no hay vuelta a los párrafos anteriores, pues no requiere de otra mirada aquello que es dictado; acto de magia de un endemoniado por la certeza de estar cumpliendo, de una vez por todas, lo que tantas veces me habías solicitado: escríbeme un cuento con trenes.

Simple y sencillo, una historia donde en algún momento apareciera un tren. Eso era todo. Yo devolvía la petición con un gesto que denunciaba mi desconocimiento, nunca había viajado en ferrocarril. Hijo de una ciudad que abandonó ese medio de transporte, sólo podía hacer la promesa del intento.

Algunas noches, demasiadas, deshacía el abrazo en que me cuidabas para salir de casa en busca de la experiencia que me impulsara a escribir tu historia, para sólo encontrar el desatino de las flores creciendo entre los durmientes inútiles, examinaba las manchas de oxido de los rieles, como si ahí estuviera lo que tú querías leer; regresaba con la mirada obsesiva y las palmas huecas a ofrecerte nada, ni siquiera el silencio de mi fracaso.

Punto final. Hay un él y ella, una ciudad y un conflicto. Es una historia de amor que, como todas, termina mal. Releo el escrito ya fuera del trance, me sorprende haber logrado, a pesar de la simpleza del argumento, que el tren se transforme en una metáfora de las consecuencias de la rutina en una pareja.

Aquí está tu historia, tendría que decir al entregarte las cuartillas como ofrenda, en esta ocasión con la certeza de que las manos son un cántaro donde cabe el regalo. La disputa que separa a los amantes transcurre en un andén, agregaría satisfecho de haber transformado la experiencia personal en algo literario, uno mira desaparecer al otro en un tren que no ha de regresar.

Escríbeme una historia donde aparezca un tren, decías; y quizá, ¿cómo saberlo ya?, estabas pidiendo otra cosa. El sonido que hacen las hojas cuando las rompo, cruzan esta noche, al mismo tiempo que a lo lejos, de ti, de mi, ocurre un tren en esta ciudad que no es nuestra.




En letras de otros

Si se ama con la bastante intensidad, no es necesario ser correspondido.
J. M. Coetzee


Puede interesarte

Related Posts with Thumbnails