There was a love affair in this building
the kind of love affair
which every respectable building must keep as a legend
Slowly festering through an innocent by the way
or have you heard
he was perfect except for the fact that he was an engineer
and mothers prefer doctors and law-yers
Yet despite this imperfection
he was clean looking and respectable looking
and you'll never find a mother
who doesn't appreciate a natural man
So he grew healthy aloe Vera plants by the window
healthy teeth in his mouth
healthy hair on his head
He grew healthy wavy brown hair on his head
the kind that babies always go for with sticky little fingers
Nomás no puedo sacarme de la cabeza esta canción, Love affair de Regina Spektor.
Actualización, mejor dicho: conversación:
Si te interesa, primero ve aquí y luego regresas acá.
¿De vuelta?, gracias, bien, ahora sabes que el Boiler señala :
Vuelvo a diferir con Aldán, aunque el Love Affair es bastante bueno yo me quedo con Consecuence of Sound. Un emocionate ejercicio de creación que parece burlarse de todos aquellos que nos quedamos sentados porque la rima no ajusta, el párrafo no acaba de asentarse, el verso exacto no se decide a llegar. La ausencia de perfección no debe parar el acto de creación. La perfección (salvo eméritas y contadas excepciones) nunca llega con la creación per se, sino con la corrección.
Lamento diferir: no diferimos, esto es demasiada coincidencia, a grado de inquietud. Love Affair surgió a partir de una conversación con R. (sí, justo después de que usted se fue) en la que le mencioné que sigo intentando entender qué les atrae tanto de Joaquín Sabina (en lo que sí diferimos). R. hizo una serie de rápidas y contundentes (casi pleonasmo) aseveraciones con las que me participó el asombro ante algunos versos de las canciones que en un primero momento lo sorprendieron, hasta que después cayó en la cuenta de que eran plagios, de Guillén y Cernuda, entre otros, pero eso ya lo contará él (si gusta, ¿verdad?). Yo insistí en que necesitaba un Virgilio para entender esa fascinación que no comparto, que cuando escucho los discos de Sabina no hay sorpresa, al menos desde hace mucho, no desde Mentiras piadosas, por ejemplo, o el gusto de hallar Ruido en Esta boca es mía, que de su disco más reciente, Alivio de luto, me sorprende su capacidad de rimar, pero que no me dice nada, estrofas como:
Me falta un corazón
me sobran cinco estrellas
de hoteles de ocasión
donde dejar mis huellas,
con nada que ocultar,
con todo por delante,
Goliat era un patán,
David era un gigante
o los versos de Pájaros de Portugal me dejan impávido, que si algo solicitaba a la música era que me (con)mueva, que me lleve a buscar un sentido, el disfrute de la inteligencia. Seguro emplee mi caballito de batalla: Glenn Gould y sus Variaciones Goldberg, pero que también puede ser algo absolutamente sencillo, y ahí mencioné a la Spektor, dije algo como: hay una canción que nomás no me puedo quitar de la cabeza, es de lo más sencillo, un piano apenas, no es una gran historia, pero es una historia, es el primer track, me mueve tanto que a veces no puedo pasar a las siguientes canciones, la repito y la repito y la repito.
Love Affair, lo sé, no es la mejor canción de 11:11, creo que esa calificación se la merecen Rejazz o 2.99 cents Blues, pero la que más me gusta a mí es Love Affair y no me la puedo sacar de la cabeza (como escribe Enigmatario en los comentarios: afortunadamente no es la Macarena o algo así). En cuanto a Songs, definitvamente Consequence of sound sí es la mejor, aunque yo le tengo un especial cariño a Oedipus: I'm the king's thirty second son * Born to him in thirty second's time * Born to him the night still young * Born to him with two eyebrows on * And that's all I was wearing * When I woke up staring at the world * My mom had been around the graves of queens * But not at all a sex machine * She liked to keep her body clean, clean * Thought the world to be quite obscene * But she retired to her chamber * And we remain quite strangers ...
Por cierto, al sitio en Internet de Regina Spektor llegas pinchando aquí.
El otro tema, el de “talento y disciplina”… uf, es una conversación que merece más tiempo, pero no puedo evitar responder aunque sea en forma mínima a lo que escribe el Boiler: “Como jóven inexperto y vanidoso tengo que aferrarme a la esperanza de que ahí en algún rincón de mi interior alguien arrojó una migaja de talento. La disciplina la pongo yo. Y la continuidad, no es nuestra ni de nadie, es una condición inherente a la creación aunque muchos se nieguen a verlo: si yo no escribo ese poema, alguién más lo hará.”
Bueno: Como afectado por el Síndrome de Hutchinson-Gilford, en lo que yo creo es que las cosas no caen del cielo, que si los iluminados existen son realmente la excepción, esta idea de que Algo/Alguien Dios/los Dioses “toca” al hombre o le susurra al oído la obra maestra, me parece francamente vanidosa, pensar en que entre todos uno es el elegido le resta méritos a la inteligencia, al esfuerzo, a la capacidad de sorpresa que nos distingue de otros mamíferos. Claro que uno pone la disciplina, readiness is all mi querido Horacio, si yo no escribo ese poema es porque no tenía nada que agregar a las líneas del libro en el que todos escriben, el esfuerzo y la necesidad de decirle algo al otro me ha de llevar a escribir mi aportación.
música memoria