octubre 31, 2005

Arte poética

No dejaba de sonreír mientras escribía la última palabra.
Aspiró profundamente al colocar el punto final. Con un gesto suave, satisfecho dejó reposar al fin el centenar de hojas. Cerró los ojos, exhaló.
Había escrito la obra perfecta.
Un último paso: las cenizas se elevaron con el vuelo de los pájaros al atardecer al prender fuego al manuscrito.
Está listo para comenzar de nuevo.


octubre 29, 2005

En letras de otros

Reescribir es negarse a capitular ante la avasalladora imperfección
José Emilio Pacheco

king of the mouse

Noches en que las ganas de nada dejan sin contrincantes al desvelo


¿Escuché 16 mil?


My blog is worth $16,371.66.
How much is your blog worth?


octubre 28, 2005

Otras partes

Premio Nacional de Poesía Joven de México. Treinta Años
recopilada y editada por Eduardo Langagne y Juan Domingo Arguelles
Fondo Editorial Tierra Adentro


Premio Nacional de Poesía Joven de México. Treinta Años recoge, de manera antológica textos desde el primer premiado, Bruno Montané con su libro Los años están muy hondos hasta el del 2004: Oscar de Pablo con Los Endemoniados, incluye poesía de Vicente Quirarte, Víctor Manuel Cárdenas, Roxanna Elvridge Thomas, Malva Flores, Julio Trujillo, Luigi Amara, Hernán Bravo Varela, María Rivera, Gabriela Aguirre, entre otros autores.

Acompañarán en la presentación al maestro Eduardo Langagne los poetas hidrocálidos Ricardo Esquer y José Luis Justes.

La presentación tendrá lugar el 28 de octubre, 20:00 horas
Patio de Conferencias del C.I.E.L.A. “Fraguas”
Allende 238, centro histórico de Aguascalientes
Informes al teléfono 9 15 88 19 o al correo electrónico: ciela_fraguas@aguascalientes.com




octubre 26, 2005

35
banda sonora

Un amigo me reclama que en esta bitácora he abandonado el "tono serio" y ahora me dedico a divertir a mis fans. Es poco lo que le puedo contestar, en primera instancia declararme culpable. Aunque pensándolo bien, no sé cuál es el tono serio.

Sobre los fans, reitero un letras de otros de Elías Canetti: El que quiera pensar debe renunciar a buscar adeptos, así que no escribo para mis fans, no los busco y no creo tenerlos, más bien comparto con mis amigos, con los que quiero, ¿los divierto?, no sé, espero que así sea, yo al menos lo hago.

Escrito lo anterior, a compartir:


Take these sunken eyes and learn to see, All your life, You were only waiting for this moment to be free
Blackbird (mp3) The Beatles

Escualo (mp3) Astor Piazzolla

Ahora es hora y no fue ayer, mis amigos, he cambiado, pero aún mi corazón, permanece intacto, tan intacto como ayer, Nada más para decir, hasta mañana
Paseando por Roma (mp3) Soda Stereo

No quiero soñar mil veces las mismas cosas, Ni contemplarlas sabiamente, Quiero que me trates suavemente, Suavemente, suavemente
Trátame suavemente (mp3) Soda Stereo

Soy una estrella de mar, un centinela inmortal, con todo el tiempo del mundo, para jugar tu absurdo, juego de esperarte, En pasion vegetal la selva de mi cabeza, el que entra ya no regresa, y no hay forma de escapar, pues siempre vuelve a empezar, el juego de esperarte
Miel del escorpión (mp3) Fobia

Me levanté muy raro el día de hoy
Me siento bien pero me siento mal (mp3) Jaime López (mp3) Cecilia Toussaint

Y pensar que te adoraba ciegamente que a tu lado como nunca me sentí y por esas cosas raras de la vida, sin el beso de tu boca yo me ví
Que nadie sepa mi sufrir (mp3) Los Lobos

'Neath the cover of October skies And all the leaves on the trees are falling To the sound of the breezes that blow And I'm trying to please to the calling Of your heart-strings that play soft and low
Moondance (mp3) Van Morrison

Y mañana es una incógnita no sé qué pasara Y hoy soy quien quiero ser Humano nada más Lo del tiempo no me importa Estoy en paz Sólo por hoy doy mis brazos uno a uno Acepto lo que soy
Sólo por hoy (mp3) Azul Violeta

Era un hombre de papel, era un juguete del viento, que en el cielo de la ilusión halló su propio infierno
El hombre de papel (mp3) Radio Futura

Dentro de mí chispas de fuego y el agua que lo apagará. Si quieres ver como arde espárcelo en el aire o déjalo en la tierra. Y el animal que yo llevo dentro no me ha dejado nunca ser feliz. Me roba todo, hasta el café. Me vuelve esclavo de mis pasiones, sin desistir jamás, y nunca espera
El animal (mp3) Franco Battiato

Goldberg Variaions, Fughetta. Glenn Gould, versión 1955 (mp3) versión 1982 (mp3)

Soy sólo un pájaro perdido que vuelve desde el más allá a confundirse con un cielo que nunca más podré recuperar Soy sólo un pájaro perdido
Los pájaros perdidos (mp3) Eugenia León


¿A qué este listado? Me lo acabo de encontrar en el intento de rescate de mi antiguo disco duro, según el reproductor son las piezas favoritas para escuchar entre semana. Yo no estoy muy seguro de la selección, sé que ahí están algunas de las indispensables, de las diez que puedo escuchar todo el día todos los días porque algo me dicen, porque algo dicen de mi, quizá.

Y me acordé de la infancia, cuando el cumpleaños venía acompañado de un ritual secreto: sepultar capsulas del tiempo en el parque cercano a casa, el intento por elaborar una colección de instantes que en el futuro me recordara quién era a esa edad, quién creía ser.

Debo haber enterrado cuatro o cinco de esas capsulas, ninguna de ellas fue recuperada, a pesar de los mapas cuidadosamente plegados entre las hojas del diario, todas las ocasiones regresé al sitio para encontrar que ya había sido sustraida.

La última capsula no la enterré, en vista de los resultados anteriores, subí a la azotea del edificio para ocultarla en el lugar más alto, entre los tinacos.

Siguió la década de los ochenta, nos sucedió 1985, como tantos otros huímos a la periferia, comenzaron los noventa, regresé al Centro y después al edificio de la infancia.

Una tarde de octubre me acordé que me había dejado un mensaje en la azotea del edificio. No necesité mapa, recordaba el sitio exacto en que asilé esas memorias. A pesar de la nitidez con que volví al momento de ocultar la capsula, a pesar del tiempo y dedicación con que intenté ocultarla, ya no estaba, sólo encontré rastros del plástico en que la había envuelto y asegurado a la base de los tinacos.

Nunca coseché nada del esfuerzo que merecieron esas capsulas, no recuperé ninguna y hoy apenas me acuerdo de lo que contenían. Puedo escribir generalidades, decir que había boletos de metro, entradas al teatro, un ticket del cine Latino... pero sólo hay un objeto que puedo asegurar estuvo ahí: un Batman de plástico que había sufrido las inclemencias de los cohetes, un hombre murciélago al que un afán de reproducir lo léído en las historietas le había deformado la cabeza y dejado sólo una masa en la que apenas se reconocía la máscara...

Esta lista de música que la computadora dice prefiero escuchar semeja esos intentos por detener el tiempo y enviarme un recado al futuro, quizá.

Quizá porque hace mucho que no hago una capsula del tiempo, me detiene pensar que no las he de recuperar del todo, que a lo más que puedo aspirar es a recordar el fuego consumiendo al héroe que desee ser.


Otro motivo para la creación del universo



Escribir, ¿para qué? se preguntó. Incapaz de saciar la curiosidad que le provocaban las palabras en su afán por alcanzar la idea dejó correr la mano sobre el papel, sin cansancio.


octubre 24, 2005

un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,


un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,


una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,


voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,


voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,


vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,


tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,


voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,


corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos lo veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,


a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,


busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,


busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,


tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra que avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,
escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,


rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,


no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,


sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,


mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,


oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:


frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,


no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad:
yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:
no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,


miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
—¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,


¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!
—esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:
¿hacía planes
para el verano —y todos los veranos—
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
"no pesa el aire, aquí siempre es octubre",
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto —siempre un cuarto—
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños — "ya es muy tarde"
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramos
gardenias en Perote?,
nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,


Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total...
cuartos a la deriva
entre ciudades que se van a pique,
cuartos y calles, nombres como heridas,
el cuarto con ventanas a otros cuartos
con el mismo papel descolorido
donde un hombre en camisa lee el periódico
o plancha una mujer; el cuarto claro
que visitan las ramas de un durazno;
el otro cuarto: afuera siempre llueve
y hay un patio y tres niños oxidados;
cuartos que son navíos que se mecen
en un golfo de luz; o submarinos:
el silencio se esparce en olas verdes,
todo lo que tocamos fosforece;
mausoleos de lujo, ya roídos
los retratos, raídos los tapetes;
trampas, celdas, cavernas encantadas,
pajareras y cuartos numerados,
todos se transfiguran, todos vuelan,
cada moldura es nube, cada puerta
da al mar, al campo, al aire, cada mesa
es un festín; cerrados como conchas
el tiempo inútilmente los asedia,
no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,
abre la mano, coge esta riqueza,
corta los frutos, come de la vida,
tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,


todo se transfigura y es sagrado,
es el centro del mundo cada cuarto,
es la primera noche, el primer día,
el mundo nace cuando dos se besan,
gota de luz de entrañas transparentes
el cuarto como un fruto se entreabre
o estalla como un astro taciturno
y las leyes comidas de ratones,
las rejas de los bancos y las cárceles,
las rejas de papel, las alambradas,
los timbres y las púas y los pinchos,
el sermón monocorde de las armas,
el escorpión meloso y con bonete,
el tigre con chistera, presidente
del Club Vegetariano y la Cruz Roja,
el burro pedagogo, el cocodrilo
metido a redentor, padre de pueblos,
el Jefe, el tiburón, el arquitecto
del porvenir, el cerdo uniformado,
el hijo pedilecto de la Iglesia
que se lava la negra dentadura
con el agua bendita y toma clases
de inglés y democracia, las paredes
invisibles, las máscaras podridas
que dividen al hombe de los hombres,
al hombre de sí mismo,
se derrumban
por un instante inmenso y vislumbramos
nuestra unidad perdida, el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;


amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
"déjame ser tu puta", son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;


mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;


sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,


no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles),
¿no pasa nada, sólo un parpadeo?
—y el festín, el destierro, el primer crimen,
la quijada del asno, el ruido opaco
y la mirada incrédula del muerto
al caer en el llano ceniciento,
Agamenón y su mugido inmenso
y el repetido grito de Casandra
más fuerte que los gritos de las olas,
Sócrates en cadenas "(el sol nace,
morir es despertar: "Critón, un gallo
a Esculapio, ya sano de la vida"),
el chacal que diserta entre las ruinas
de Nínive, la sombra que vio Bruto
antes de la batalla, Moctezuma
en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
—el viaje interminable mas contado
por Robespierre minuto tras minuto,
la mandíbula rota entre las manos—,
Churruca en su barrica como un trono
escarlata, los pasos ya contados
de Lincoln al salir hacia el teatro,
el estertor de Trotsky y sus quejidos
de jabalí, Madero y su mirada
que nadie contestó: ¿por qué me matan?,
los carajos, los ayes, los silencios
del criminal, el santo, el pobre diablo,
cementerio de frases y de anécdotas
que los perros retóricos escarban,
el delirio, el relincho, el ruido obscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
que la vida que nace y el sonido
de huesos machacadosen la riña
y la boca de espuma del profeta
y su grito y el grito del verdugo
y el grito de la víctima...
son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,
llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada
sino un pensar en llamas, al fin humo:
no hay verdugo ni víctima...
¿y el grito
en la tarde del viernes?, y el silencio
que se cubre de signos, el silencio
que dice sin decir, ¿no dice nada?,
¿no son nada los gritos de los hombres?,
¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?


—no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para siempre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,


—¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida —pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos—,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos,


Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chófer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo,
despiértame, ya nazco:
vida y muerte
pactan en ti, señora de la noche,
torre de claridad, reina del alba,
virgen lunar, madre del agua madre,
cuerpo del mundo, casa de la muerte,
caigo sin fin desde mi nacimiento,
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,
recógeme en tus ojos, junta el polvo
disperso y reconcilia mis cenizas,
ata mis huesos divididos, sopla
sobre mi ser, entiérrame en tu tierra,
tu silencio dé paz al pensamiento
contra sí mismo airado;
abre la mano,
señora de semillas que son días,
el día es inmortal, asciende, crece,
acaba de nacer y nunca acaba,
cada día es nacer, un nacimiento
es cada amanecer y yo amanezco,
amanecemos todos, amanece
el sol cara de sol, Juan amanece
con su cara de Juan cara de todos,


puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,


puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias...


quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre.


Piedra de Sol
Octavio Paz

octubre 20, 2005

fantasma y bambú







imágenes, sólo imágenes borrosas, de alguien que quiere y estar y sólo es reflejo, de quien desea un cuerpo y le es posible mirar la realidad a través de sus manos, un otro que se busca la mirada, que intenta localizar lo que sabe está en sus ojos para tocarlo...
¿reflejo? ni siquiera eso, apenas fantasma: el golpe de una gota de agua sobre las baldosas, un instante. Sólo eso.
En medio del patio crece vida, se muestra plena en el infatigable buscar el cielo de una planta, hojas y tallo ciertas, frondosa y corporal, sensual.
Mas esta mirada transforma incluso esa materia, la contagia y pierde contorno.
Fantasma y bambú, sólo eso, materia a la que faltan palabras.



Agradecimiento tardío, mas no a destiempo:
Amparo, Luis, Karla, Rafa, Solís, Rodolfo, Armando, Buzali... a mis amigos que se tomaron la molestia de dejar estos abrazos en los comentarios, gracias, saben ustedes lo que esa palabra encierra, lo grande que es, lo tan sin sentido que es intentar algo más una vez que se escribe, así que Gracias.

A todos mis otros seres queridos, quienes llamaron, quienes mandaron un correo, de igual forma: Gracias.

Pensarlos es estar con ustedes y ustedes, como dice el filósofo: siempre tú, tú, tú, siempre en mi mente.
otra historia posible


octubre 19, 2005

En letras de otros

A quien menos entiendo es a mí mismo. Pero es que no quiero enternderme. Sólo quiero utilizarme para comprender todo lo que existe aparte de mí
Elias Canetti

octubre 18, 2005

En letras de otros

Me gustaría sentarme a escribir, sin duda: ¡pero hay que fumar tanto!

Francisco Tario

estos son los midiclorian que cantamos para ti


May God bless and keep you always,
May your wishes all come true,
May you always do for others
And let others do for you.
May you build a ladder to the stars
And climb on every rung,
May you stay forever young,
Forever young, forever young,
May you stay forever young.
May you grow up to be righteous,
May you grow up to be true,
May you always know the truth
And see the lights surrounding you.
May you always be courageous,
Stand upright and be strong,
May you stay forever young,
Forever young, forever young,
May you stay forever young.
May your hands always be busy,
May your feet always be swift,
May you have a strong foundation
When the winds of changes shift.
May your heart always be joyful,
May your song always be sung,
May you stay forever young,
Forever young, forever young,
May you stay forever young.
Bob Dylan (mp3)

octubre 17, 2005

Otras partes

El próximo jueves 20 de Octubre, a las 19 horas, en el Museo Mural Diego Rivera (Plaza Solidaridad, al poniente de la Alameda Central, cerca del metro Hidalgo), se hará la presentación de los libros, Mi hijo el lobo, de Janitzio Villamar y Aires de todo lar, de Rosa María Esquivel, ambos de la editorial Estigia.
Más información en Pláticas sobre la miseria

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A Charm invests a face
Imperfectly beheld-
The Lady dare not lift her Veil
For fear it be dispelled-

But peers beyond her mesh-
And wishes -and denies-
Lest Interview -annul a want
That Image -satisfies-

Emily Dickinson




octubre 15, 2005

Quiero escribir y me distrae el mundo

y las niñas de aquestos ojos míos
se han vuelto, con la ausencia de tus ojos,
ninfas que habitan dentro de dos ríos

Francisco de Quevedo

octubre 14, 2005

O pato
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Joao Gilberto (mp3) o Natalia Lafourcade y la Forquetina (mp3)


octubre 13, 2005

Hay un mundo que contar y todo se me deshace en recuerdos.


Otro motivo para la creación del universo



Tócame, dijo ella antes de abrir los ojos.
Inventó la luz para iluminar el rostro otorgado por esas palabras.


En letras de otros

Estas manos en que se borran poco a poco las huellas de todos los objetos tocados
Rodolfo Usigli

octubre 11, 2005

Banda sonora


Música para recordar una película de Woody Allen,
o bien: soundtrack de un día ajetreado Sing sing sing Benny Goodman (mp3)


Amanecer y despedida













octubre 10, 2005

Banda sonora


Forever Lost. The Magic Numbers (mp3)

Darling, what'cha gonna do now?
Now that you noticed it all went wrong
I've been, I've been thinking
That you don't know me any more

Don't let the sun be the one to change you baby
I wanna learn how to love, if I'm to know
Cause I wanna go where the people go
Cause I'm forever lost

Darling, what'cha gonna say now?
Now that you noticed it all went wrong
Looks like I'm driving, my friends are all crazy
Oh they suddenly don't know me anymore

Don't let the sun be the one to change you baby
I wanna learn how to love, if I'm to know
Cause I wanna go where the people go
Cause I'm forever lost
Oh yeah, I'm forever lost

Looks like it all went wrong
What am I to do? What am I to do?
Looks like it all went wrong
What am I to do? What am I to do?
Looks like it all went wrong
What am I to do? What am I to do?
Looks like it all went wrong

Don't let the sun be the one to change you baby
I wanna learn how to love, if I'm to know
Cause I wanna go where the people go
Cause I'm forever lost
Oh yeah, I'm forever lost

Darling, what'cha gonna do now?
Now that you've noticed
What you gonna do now?
Now that you know


Mac Duo
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octubre 09, 2005

Motivo para la creación del universo

En el principio, sí, fue el Verbo.
La paradoja de la nada que todo lo contiene. Ansia de movimiento confinada en un espacio sin definición.
El agobio del silencio llevó a las palabras.
Escucha, fue el primer soplo.
Háblame, respondió la luz iluminando la materia


octubre 07, 2005


Image hosted by Photobucket.com...a la mitad de la jornada ya las manos iban libres sobre el teclado, sólo unos cuantos dedos golpeando las teclas, siempre los del corazón e índices, mientras anulares y meñiques flotaban poco más arriba de la línea de las palmas temblando con espíritu de equilibrista, a los pulgares se les asignaba una tarea distinta, el de la mano derecha a a milímetros de la barra espaciadora con la expectativa del jugador que desea rematar el tiro de esquina, mientras que el pulgar izquierdo, ah, el izquierdo, ese brincaba cada tanto para impulsar la mano completa, llevarla a la palanca con que se hacía correr el carro, golpearla y dar vida a un nuevo renglón

...y las manos ibas libres sobre el teclado de mi lettera 32 color verde, y la vida era sencilla porque lo más terrible que podía ocurrir era el que se anudaran en abrazo los brazos de las teclas, que se acabara la cinta, que se agotara el papel.

...y las manos de nuevo sobre el teclado, a seguir el ritmo de la música.

Eso era entonces. Hoy, tras el fallecimiento de mi disco duro, es imposible seguir el ritmo de la música, extraño como nunca mi lettera 32, mientras espero el diagnóstico de un técnico del que siempre tengo la impresión me está engañando.





octubre 06, 2005

La Patria, eso otra vez

La noticia es vieja: en 2001 la Asociación Civil Pablo García acusa a Sergio Witz por el presunto delito de ultraje a los símbolos patrios, en el 2002 se le dicta auto de sujeción a proceso con base en el artículo 191 del Código Penal Federal, relativo al ultraje a las insignias nacionales.

¿Qué hizo Sergio Witz?, escribió lo siguiente:

Invitación
(La patria entre mierda)

Yo
me seco el orín en la bandera
de mi país,
ese trapo
sobre el que se acuestan
los perros
y que nada representa,
salvo tres colores
y un águila
que me producen
un vómito nacionalista
o tal vez un verso
lopezvelardiano
de cuya influencia estoy lejos,
yo, natural de esta tierra,
me limpio el culo
con la bandera
y los invito a hacer lo mismo:
verán a la patria
entre la mierda
de un poeta.


El poema me parece malísimo por burdo, pero ese no es el punto de la discusión, lo grave del asunto es que con el voto de tres de cinco jueces se negó el amparo al autor de Invitación, la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió que más allá de los valores estéticos, escribir en contra de la bandera mexicana (o el escudo o los símbolos patrios) rebasa los límites constitucionales de la libertad de expresión.

Más notas de prensa aquí.

Quienes demandaron a Sergio Hernán Witz Rodríguez declaran que "Los símbolos patrios nos dan identidad como mexicanos; si no respetamos eso dónde vamos a ir a parar" y que la libertad de expresión "deja de tener validez individual cuando dañan a terceros y, en este caso, atenta contra nuestra identidad como mexicanos".

Todavía peor, la presidenta de la primera sala del SJCN, Olga Sánchez, indicó que "si permitimos escribir o expresar ideas en contra de la bandera nacional, por muy literarios que sean o que pudieran ser, realmente ofenden la moral. No es un derecho ilimitado, tiene esos límites. La bandera es un símbolo de orgullo para el pueblo de México; cualquier ultraje a la misma afecta la estabilidad y la seguridad de nuestra nación"

Ay caray, tendré que pensar mejor antes de hacer cualquier otro comentario acerca de la Patria. ¿Qué hacer? El simple hecho de que se persiga a quien sea por expresar su opinión ya es lamentable, pero que se califique las líneas de Sergio Witz como ultraje es peligroso, más si quien hace la declaración es la presidenta de la Suprema Corte de Justicia.
Esta es la idea de Patria que me desagrada, la que me niego a asumir como propia, prefiero una (con minúscula) en la que pueda decir: "tu poema es horrible, pero estás en tu derecho de decir lo que se te pegue la gana".
Son estos "defensores de la Patria" los que quitan el sueño, los que asumen que el hecho de no compartir la idea de que un trapo nos identifica es signo de inestabilidad y/o ataque a la Nación.

***
Post scriptum hidrocálido o La historia se repite como caricatura:
Teatro Morelos, Ciudad de Aguascalientes, octubre de 1914.

Antonio Díaz Soto y Gama, zapatista, tiene la bandera nacional entre las manos, está a punto de romperla, lo evita el corte de cartucho de los asistentes a la Convención Revolucionaria.

Recuerdo que cuando aprendí la historia de Diaz Soto y Gama la maestra de primaria exageró lo que había hecho este consejero de Emiliano Zapata, recuerdo que nos vendió la imagen de un demonio que sólo subió al estrado para orinarse en la bandera nacional.

Durante mucho tiempo imaginé el rostro fúrico del zapatista (obtenido de un retrato de México a través de la Historia) enfrentando a la Convención diciendo que ese trapo valía para una y dos con sal, mientras llevaba la mano a la bragueta para culminar el numerito orinando en la bandera.

Lo cierto es que mi maestra mintió. A los jefes revolucionarios que se dieron cita en Aguascalientes les gustaba el espectáculo patriotero, así que estampaban sus firmas en la bandera nacional, hasta que llegó la delegación zapatista, Soto y Gama se negó a firmar, "jamás firmaré sobre esta bandera. Estamos aquí haciendo una gran revolución que va expresamente contra la mentira histórica, y hay que exponer la mentira histórica que está en esta bandera", dicen que dijo los historiadores.Image hosted by Photobucket.com

Explicó que la palabra de honor "vale más que la firma estampada en ese estandarte, ese estandarte que al fin de cuentas no es más que el triunfo de la reacción clerical encabezada por Iturbide"; fue cuando intentó romperla.

Los caudillos espectadores inmediatamente desenfundaron sus armas, cortaron cartucho... Y no pasó nada, Antonio Diaz Soto y Gama fue diputado federal en 1920, a partir de 1933 impartió clases de Historia de México, en la Escuela Nacional Preparatoria, y Derecho Agrario, en la Facultad de Derecho de la UNAM; y trabajó en el Instituto de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana hasta 1967, año en que murió. Hasta donde sé, sin haberse retractado de su "ultraje" a la bandera.

El que la SCJN le haya negado el amparo a Sergio Witz es una triste caricatura de ese corte de cartucho que resonó en el Teatro Morelos en 1914; habrá que hacer algo para que esas armas no se disparen.



Mi disco duro
2002-2005

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octubre 02, 2005

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En la esquina de San Cosme e Insurgentes había un Burger Boy, los ventanales permitían ver todo el interior del restaurante, el ladrillo rojo barnizado de la pared del fondo, la disposición de las mesas, la barra donde atendían tu pedido... Sobre esos cristales saltaron un par de jóvenes pintura de aerosol en mano.

Madre y yo mirábamos su labor decidida, la fuerza con que empuñaban el bote, el rápido agitar (tlac tlac tlac la canica al interior del bote), la precisión con que danzaban sin rozarse, uno escribiendo la primera parte de la frase y el otro la continuación apenas unos centímetros abajo:

Dos de octubre no se olvida


Decía la primera línea del graffiti. Abajo del muchacho que recién terminaba la frase se movía otro joven, quien garabateaba:

¡¡Alto a la represión!!


Finalizaba la década de los setenta, en ese entonces como ahora no me animaba a entablar una conversación con un desconocido y, sin embargo, me acerqué a preguntarle a uno de los muchachos qué era lo que no se olvidaba.

Por San Cosme, rumbo al Zócalo, como cada año, desfilaban centenares de muchachos enarbolando pancartas, mantas y puños izquierdos, coreando consignas. Pasaban marchando felices, decididos, vigorosos.

Sólo uno de los muchachos que habían pintado los cristales del Burger Boy se me quedó viendo, cómo si no hubiera entendido, mejor: como si hacer esa pregunta no tuviera ningún sentido, por muy niño que fuera cómo no iba a saber qué era lo que no se olvidaba el 2 de octubre… Pero él tampoco sabía, levantó los hombros en clásica señal que indica desconocimiento y se unió a la marcha.

Durante muchos años me ha perseguido el recuerdo de esos dos muchachos que pintaban una consigna valerosa en contra del olvido, para subrayar que algo no merece la desmemoria… sin saber a qué hacían referencia, una consigna hueca entonces.

Nunca he pintado una barda, pocas han sido las consignas que coreo y la mayoría de ellas nunca en la plaza pública, cuando llegué a la edad de esos jóvenes ya sabía lo que no debíamos olvidar, ya entendía a qué represión se referían, pero nunca me ha embargado el entusiasmo de esos dos muchachos.

¿Por qué ese recuerdo y no otro?, quizá mi ánimo tristemente reaccionario; podría acordarme, mejor, de la conmemoración de los 20 años de la masacre de estudiantes en Tlatelolco, recordar que junto con Julio Castrejón me uní al homenaje, lo emotivo de ver una Plaza llena, la elocuencia del discurso de Heberto Castillo, la sinceridad con que miles caminaron las calles de la Ciudad… pero no, me da por recordar a dos jóvenes que pintaban consignas sin saber lo que no debían de olvidar.

Lo dicho: una íntima tristeza reaccionaria.





octubre 01, 2005


¿En verdad es tan extraño?

Así me lo hizo ver la carcajada de la turista, quien no paraba de reir mientras enarbolaba un agua en bolsa.

Ya con un pie en la calle insistió en decir que jamás había visto algo así, mientras en el establecimiento los testigos de esa risa nos mirábamos con ojos de especie recién descubierta... pues sí, tomamos agua de sabores en bolsa.

¿En verdad es tan extraño?, regresé a mi oficina dudando en darle el primer sorbo de agua de horchata en bolsita.


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