
abril 30, 2005
abril 28, 2005
Lo miraron.Lo golpearon y escupieron. Lo abandonaron ansiosos de un nuevo espectáculo.
Él aprendió que los milagros no se convocan en público.
Sintió el toque del aire en los talones. No lo escucharon gritar, iban demasiado lejos cuando al fin comenzó a volar.
abril 26, 2005


Aunque sea más sencillo así, apegados a la división que no se cuestiona sólo se aplica, no es ese tiempo el dueño del imperio. Una palabra, una frase, trastocan ese orden.
Ahora
Una palabra, algo se reúne, pero es sólo intención, ahí, aún nada se forma, en esa línea sólo está el ocurrir súbito de una señal. El tiempo transcurre con la misma velocidad con que los compañeros de juego buscan el mejor lugar para esconderse mientras se cuenta con el rostro escondido entre los brazos.
La clepsidra de la memoria funciona distinto:
Mar
Esa línea basta para trastocar la velocidad con que desciende el agua, ya no es una gota que cae rutinaria, son planetas deslizándose, estrellas girando, recuerdos de lo que fuimos cuando esa palabra lamía los pies desnudos de una pareja, o la visión primera de las olas que enseñó cuánto cabe en tan pocas letras, también la humedad del sueño en que se entrelazaron los cuerpos… y más.
Mar
En esa palabra cabe el origen, la hazaña de los héroes y la memoria de cuando estuvimos juntos. No, no es el tiempo dueño de este imperio.
Semana poética nacionaldel 26 al 29 de abril
Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes "Fraguas"
Allende 238, Centro Histórico de Aguascalientes
abril 25, 2005

Do you know how a lost heart feels the thought of reminiscing and how lips that taste of tears lose their taste for kissing
You don't know how hearts burn for love that can not live yet never dies until you've faced each dawn with sleepless eyes you don't know what love is
You don't know how hearts burn for love that can not live yet never dies until you've faced each dawn with sleepless eyes you don't know what love is ...what love is...
abril 24, 2005
abril 23, 2005
Día internacional del libro y los derechos de autor.
Maratón de la lectura Pedro Páramo
Ex escuela de Cristo. Andador Juárez 107. Centro. A las 17:00 hrs
Al termino de la lectura se llevará a cabo el programa Liberemos un libro, el cual consiste en repartir entre los asistentes libros que contengan la leyenda Libera un libro: éste es un préstamo, cuando lo termines entrégalo para que alguien más lo disfrute.
abril 22, 2005
-Ha pasado tanto tiempo -dijo sin saber dónde ocultar las manos, con un deseo apremiante de que fuera temporada de lluvias para así traer un paraguas y en él ocuparse, no en el deseo recobrado de acariciarla.
-Para mí no.
-¿Cómo?
-El tiempo, no ha sido tanto, apenas un instante.
-Bueno, quizá por eso...
-Sí. Por eso -dio media vuelta para alejarse de él. Mientras caminaba se lamentó por las caricias atesoradas que iban cayendo de sus manos.
Derechos de autor y ¿...tú fotocopias?
Conferencia impartida por José Salgado
Presidente de la Organización Mexicana de Letras Voladoras
Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes (CIELA)
Allende 238 poniente, Centro
20:00 horas
José Salgado y Mariana Torres

abril 21, 2005

Taraf de Haïdouks
A pesar de las fallas de sonido, de la diferencia de idiomas, la música de estos rumanos me confirmó el lugar común acerca de cuál es el lenguaje universal. Valió la pena la noche.

abril 20, 2005
Perdí la oportunidad de quedarme callado, después de mucho tiempo de acomodarme en el silencio me rendí a las sirenas y abrí la boca. Apenas unos días atrás le preguntaba a R si tenía algún método para evitar los temas indeseables en las conversaciones casuales, compartiéndole que yo usualmente fingía estar distraído por el vaivén de la hojarasca o el paso de las hormigas cuando él otro aludía a la muerte de Juan Pablo II, por ejemplo.
Habia aguantado al brillo de "todos tenemos derecho a opinar" en que suele parapetarse la estupidez; había logrado no decir nada cuando el otro remediaba un silencio largo buscando mi afinidad al mencionar la terrible perdida que "todos" hemos sufrido, o el mote de "el Papa mexicano", incluso el invitante movimiento con que el taxista asentía al escuchar por la radio el lamentable lloriqueo con que un conductor chillaba la ausencia del "hombre más bueno en la historia del mundo".
Y luego de Juan Pablo II, la faclidad con que la mayoría se convierte en especialista en conclaves a partir de lo que se escuchó en los noticieros o leyó en los medios; o el barajeo de nombres de los obispos candidatos como si fueran el vecino o el hijo de la señora de la tienda. Y ahora Ratzinger.
No me deja de sorprender cómo es que alguien que regularmente no es capaz de articular una idea coherente acerca de algo, súbitamente, cuando quiere discutir temas relacionados con su fe (o la defensa de la misma) se transforma en la persona más informada, capaz de negar el que Ratzinger haya sido nazi y descarta la mención de su juventud fascista (de la que le contaron que dijeron que leyeron que habían leído en el Jerusalem Post),aunque sea incapaz de señalar dónde está Israel en el mapa; o el otorgamiento de una bondad infinita al sacerdote aleman sólo porque tiene un Club de fans en la red, el cual lee con frecuencia, aunque su inglés no le basta para entender el letrero que en ese idioma le indica que la impresora tiene papel atorado...
Y no había dicho nada y me sentía feliz de hacerlo. Hasta hoy, después de contestar con distantes "aja" y "mjm" a las siguientes frases:"Pues yo estoy muy contenta con la elección de Ratzinger, ya tenemos Papa" y "Se ve que es buena gente, ojalá pronto venga a México". Supongo que mi compañera de trabajo entendió mis evasivas como interés, así que después de demostrar su contento, procedió a confesarme sus preocupaciones, mencionando primero que le sorprendía la exactitud con que se había cumplido la profecía de San Malaquías. En ese momento debí escapar, pero la necesidad de unas copias me lo impedían, así que tuve que seguir escuchando las teorías conspiracionistas, el que el conclave haya iniciado con una sospechosa cercanía al cumpleaños de Hitler, la felicidad del Opus Dei, el que Ratzinger negara que es el gran inquisidor, etcétera. Hasta que ella no pudo más y me preguntó que si no opinaba nada.
"Pero si tú eres muy inteligente", intentó presionarme, empleando esa frase, como si la inteligencia estuviera relacionada con la capacidad de opinar... y me rendí. Le dije que sí tenía una opinión, que me molestaba la estupidez, lo inmediato y hueco de los discursos con que se abordaba el tema, que tenía mejores cosas de que hablar en vez de desperdiciar mi tiempo en alguien que desde una posicion de poder calificaba a la homosexualidad como un "desorden objetivo" con el cual se podía convivir mientras vivieran en castidad o que consideraba al rock como una oposición al culto católico.
(Las citas: "La homosexualidad es un desorden objetivo. La iglesia debe acoger con respeto, compasión y delicadeza a las personas homosexuales, pero exiguiéndoles que vivan en castidad" y "El rock es la expresión de pasiones elementales, que en las grandes concentraciones musicales adoptaron caracteres culturales, es decir, de contraculto, de lo que se opone al culto cristiano", más de estas perlas en esta selección de frases de Ratzinger)
Notó mi molestia. Después de un rato de mirarme sin entender me contestó "pero a ti qué te preocupa, no eres joto... ¿o sí?" Tomé mis fotocopias y con una sonrisa enorme me fui a mi lugar, a considerar nuevas estrategias para quedarme callado.
abril 19, 2005

La ganadora del Premio Poesía Aguascalientes 2005 fue María Rivera, por su obra Hay Batallas.
Les comparto un correo de José Luis Justes Amador con información sobre este premio:
Los antecedentes del Premio de Poesía Aguascalientes se remontan a los Juegos Florales de la Feria de San Marcos, de los que se tiene información desde 1931. A partir de este momento el premio toma fuerza, considerándose uno de los más importantes de México. Como participantes de los jurados calificadores, en aquel entonces, encontramos los nombres de Pedro de Alba, Enrique Fernández Ledesma, Francisco Monterde, José F. Elizondo, Rosario Sansores, Alfonso Reyes, Enrique González Martínez, Jaime Torres Bodet, Carlos Pellicer, Artemio del Valle Arizpe, Agustín Yáñez, Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, Alejandro Quijano, Mauricio Magdaleno, Jaime García Terrés, Antonio Acevedo Escobedo, Alí Chumacero, entre otros. De los premiados en estos juegos florales, sobresalen los nombres de Rubén Bonifaz Nuño, Víctor Sandoval, Abigael Bohórquez, José Carlos Becerra y Desiderio Macías Silva.
A partir de 1968, gracias a las gestiones del poeta Víctor Sandoval, el certamen se vuelve nacional y cambia su nombre a Premio de Poesía Aguascalientes. Convocado por Bellas Artes a través de Conaculta y el Gobierno del Estado de Aguascalientes a través de el Instituto Cultural de Aguascalientes, nos remiten a un pasado de prestigio sólido en el que los más reconocidos poetas han logrado el galardón desde que, en 1968, lo recibiera Juan Bañuelos con Espejo humeante.
En este enlace la relación de ganadores de este premio y el jurado correspondiente de 1968 a la fecha.
Aquí, cuatro poemas de Hay Batallas y aquí una nota sobre la poesía de María Rivera escrita por ella misma.
abril 17, 2005
(Cole Porter)
2 versiones 2
(mp3) Ella Fitzgerald * Alanis Morrissette (mp3)

Birds do it, bees do it * Even educated fleas do it * Let's do it, let's fall in love * In Spain, the best upper sets do it * Lithuanians and Letts do it * Let's do it, let's fall in love * The Dutch in old Amsterdam do it * Not to mention the Fins * Folks in Siam do it * think of Siamese twins * Some Argentines, without means, do it * People say in Boston even beans do it * Let's do it, let's fall in love * Romantic sponges, they say, do it * Oysters down in oyster bay do it * Let's do it, let's fall in love * Cold Cape Cod clams, 'gainst their wish, do it * Even lazy jellyfish, do it * Let's do it, let's fall in love * Electric eels I might add do it * Though it shocks em I know * Why ask if shad do it * Waiter bring me "shad roe" * In shallow shoals English soles do it * Goldfish in the privacy of bowls do it * Let's do it, let's fall in love
5. A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar.18. Si hubiera sido posible construir la Torre de Babel sin escalarla, se lo habría permitido.
20. Los leopardos irrumpen en el templo y beben hasta la última gota de los cálices del sacrificio; esto acontece repetidamente; al cabo se prevé que acontecerá y se incorpora a la ceremonia del templo.
31. El autocontrol no me convence. Autocontrol quiere decir: resolver actuar en algún momento casual de los infinitos resplandores de mi existencia espiritual. Pero si es preciso que me estreche en un cerco así, prefiero hacerlo mansamente, reduciéndome a contemplar, con admiración, ese enorme conjunto de energías, y quedarme nada más que con la sensación de fuerza que, de contrario, otorga tal representación.
Consideraciones acerca del pecado. Franz Kafka
abril 15, 2005
Una verdadera delicia, no puedo dejar de coincidir en lo de "primero ver qué estrenan en el cine":EL ÚLTIMO HABITANTE DEL PLANETA (mp3)
Nacho Mastretta. Voz: Gema Corradera
El último habitante del planeta * contó el dinero y se tomó su tiempo * pensó gastarlo todo en una noche * para qué lo iba a guardar
Primero ver qué estrenan en el cine * después mi restaurante favorito, * buscó en su agenda con una sonrisa, * para ver a quién llamar
Y pensó quién será * tan feliz como yo * gira el mundo a mis pies * para mí, porque sí
Cazó una mosca al vuelo con desgana * cerró la mano y la agitó despacio * contó uno, dos, tres, cuatro, cuatrocientos * luego la dejó volar
Y pensó quién será * tan feliz como yo * gira el mundo a mis pies * para mí, porque sí
El último habitante del planeta * miró al espejo y vio su propia cara * palpó la superficie con los dedos * y le pareció brillar.
Cae la ceniza sobre mi mano y el instante es egipcio.
Escribo esto y en el hueco del cigarrillo se aclaran
siluetas de pirámides, largas caravanas. Las dunas
dibujan formas humanas y figuras sobrehumanas.
Cae de nuevo la ceniza sobre la tela de mi camisa
y la escena florentina se llena de una luz dantesca:
puentes, altas torres labradas, ríos y colinas
-y las sandalias del poeta en los senderos toscanos.
Cae ceniza amarga, testimonio del tiempo: guerras,
fundaciones de ciudades, cataclismos y ruina
para la devoradora sirviente activa del devenir
en sus ropajes instantáneos y en su aliento de siglos.
Cae la ceniza de la punta de mi cigarrillo
y estoy de nuevo en México. La tarde se llena
de luminosas manchas violáceas. Apago el fuego
del cigarrillo en el cenicero. Todo empieza de nuevo
Ceniza que cae. David Huerta
abril 13, 2005
En Aguascalientes, los festejos del Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor comenzarán el 22 de abril, con la conferencia “Derechos de autor y ¿… tú fotocopias?”, impartida por José Salgado, Presidente de la Organización Mexicana Letras Voladoras.En el CIELA. Allende 238 poniente. Centro. A las 20:00 hrs.
Y el 23 de abril:
• Maratón de la lectura Pedro Páramo
Ex escuela de Cristo. Andador Juárez 107. Centro. A las 17:00 hrs
Al termino de la lectura se llevará a cabo el programa Liberemos un libro, el cual consiste en repartir entre los asistentes libros que contengan la leyenda Libera un libro: éste es un préstamo, cuando lo termines entrégalo para que alguien más lo disfrute.
Esta celebración forma parte del Festival Internacional de la Cultura Aguascalientes. Pincha la imagen para conocer el programa completo.
abril 12, 2005
abril 11, 2005
Para desesperar a E bastaba que le pidiera que me explicara la música. Nos quedábamos en la cama escuchando un disco, hasta el momento en que le preguntaba ¿qué está pasando?, ¿qué está sucediendo ahí?, ella regresaba un poco la pieza y comenzaba a explicar, con toda la paciencia que le era posible (que no era mucha). En ese entonces me estaba descubriendo a Stravinsky, escuchábamos una y otra vez Edipo Rey, también Renard; y yo hacía como que entendía, siempre distraído por otras posibilidades de los sentidos que no necesariamente eran las del oído.
Supongo que en un principio mis dudas alimentaban la relación, era grato el después del amor con alguien que se comparte la pasión por la música, hasta que descubrió que lo que yo deseaba aprender era el nombre de las cosas, de todas las cosas, y es que resultado de mi auto didactismo salvaje, sólo podía entender algo si ese algo tenía un nombre específico que me ayudara a agrupar y distinguir. Así, tras algunas sesiones ya era capaz del ABC auditivo que reconocía cuándo un aria o cuándo un recitativo en una cantata, me entrenaba en tareas sencillas como el distinguir entre una soprano, una mezzo o contralto, o bien tenor, barítono o bajo. Lo poco que disfruto de ópera lo aprendí en esas tardes.
Pero a E la desesperaba mi insistencia en los nombres. Yo no quería entender que un contrapunto es un contrapunto y ya, que eran las características propias de una interpretación, de una obra, el que sonara así. Y entonces la molestaba repitiendo la frase de José Antonio Alcaraz, "nota mata neurona", con que descalificaba a los músicos.
No me quedaba claro que un pizzicato fuera sólo eso cuando sonaba tan distinto de una pieza a otra, de un interprete a otro, carajo con los músicos, pensaba, al menos le deberían poner un apellido, no es posible que ante la enorme variedad se conformen con un solo nombre.
Nuestra diferencia principal radicaba en la forma de querer aprehender el mundo. Hoy me resulta cínico pensar que aquella tarde, caminando por Insurgentes Sur, las diferencias se concentraron en una sola discusión y que la bofetada final me la gané por parodiar a los Beatles al decirle all you need is words...
Muchos años después sigo pensando que las palabras son suficientes como para darle un nombre a la mínima diferencia. Muchos años después de E sigo buscando descubrir el nombre de los silencios, de las pausas en algunas interpretaciones, como si al nombrarlas distinto uno fuera capaz de comprenderlas.
Quizá es que sigo creyendo que cada palabra es una llave, una en específico para cada puerta, así, los 16 segundos de diferencia entre Yo Yo Ma y Maurice Gendron en la interpretación del mismo movimiento (Gigue) de la Suite para violonchelo N° 4 de Bach tendrían un significado distinto a únicamente considerar la velocidad con que es tocado el instrumento. Los 2:35 de la primera de las cuatro interpretaciones que incluye esta Banda sonora a los 2:51 de la más larga, si tuviera la posibilidad de encontrar la palabra exacta para distinguirlas, dejarían de ser sólo tiempo, se agregaría un nombre que designara la respiración y el pulso de Casals o la fuerza de la concentración de Schiff... Habrá que seguir buscando.
Y sí, es cierto, aparte de todo, disfrutaba desesperar a E.

7. Gigue
abril 10, 2005

¿Seríamos capaces de dar el primer paso, iniciar el primer movimiento?
Seguramente esta película no pasó por los cines de esta ciudad, de ahí la sorpresa al descubrirla en el video. No conozco nada de la filmografía del director, pero la mera aparición de Tim Robbins mereció arriesgarse, y valió la pena.
Código 46 es una versión de Edipo en que la genética juega el papel del destino, la acción transcurre en un futuro cercano, uno que está al alcance de la mano, mejor dicho, de la imaginación, donde hay un Afuera que sigue en el retraso y un Adentro donde se viven ya la clonación y otras promesas del futuro.
Más que una gran película es un film entretenido, con una brillante actuación de Robbins, siendo ciencia ficción el género hay elementos que no se pueden descuidar, en el caso de Código 46 algunos de ellos se dejan a un lado con el propósito de dar continuidad al romance entre los protagonistas... SIn embargo, hay una serie de propuestas que no dejan de llamar la atención, ideas que hacen recomendable la renta de este dvd, por ejemplo la apuesta a que en el futuro se hablará una lengua que mezcla, sin distinguir, español, chino, frances, alemán; la separación de los centros de desarrollo de las áreas "rurales"; el avance de la clonación a grado de ser considerada como una forma habitual de procreación; un Estado Corporativo que supone sabe más del individuo que el individuo mismo, así que trabajo, relaciones y posibilidades de viaje están determinadas por un permiso especial que toma en cuenta el código genético. Vale la pena pues.
Momentos que sin necesariamente afectar la trama de Código 46 en verdad aprecié:
Un cameo: en un club de Shangai, Mick Jones canta Should I stay or shoulf I go? en karaoke.
Sobre la escena final, la cámara alejándose de Samantha Morton, destinada a recordar, comienza a sonar warning sign de Coldplay: A warning sign*I missed the good part then I realized*I started looking and the bubble burst*I started looking for excuses**Come on in*I've got to tell you what a state I'm in*I've got to tell you in my loudest tones*That I started looking for a warning sign**When the truth is*I miss you*Yeah the truth is*That I miss you so**A warning sign*You came back to haunt me and I realised*That you were an island and I passed you by*And you were an island to discover**Come on in*I've got to tell you what a state I'm in*I've got to tell you in my loudest tones*That I started looking for a warning sign**When the truth is*I miss you*Yeah the truth is*That I miss you so**And I'm tired*I should not have let you go**So I crawl back into your opening arms*Yes I crawl back into your opening arms*And I crawl back into your opening arms*Yes I crawl back into your opening arms (mp3).
abril 09, 2005

Juan Rulfo.
abril 08, 2005
Mas mi gusto no está hecho para las sutilezas no logro distinguir el manjar de esas letras, por el contrario, no dejo de pensar que ese placer es tenue y rápidamente da paso al choque de los dientes, que no hay posibilidad de mordida sin provocar sangre en las encías, el daño que causa el querer devorar de golpe una pieza de metal.
Quizá esa sea la razón por la que he renunciado a esos nombres
Prefiero el cuerpo en que se materializan las letras de un nombre sencillo, ese que sabe a la hazaña diaria, no el que carga el peso de la epopeya ajena.
Me gusta deleitarme con los nombres que tienen consistencia de pan, esos a los que cubre una corteza que no emite juicio sobre el sabor y sólo al segundo golpe en el paladar abren pavo real todo lo que cabe en una evocación, los que en unas cuantas sílabas bifurcan los caminos al recuerdo, los que no se conforman con la boca y se hacen pleno su secreto al abrirse paso en los otros sentidos.
Nombres sencillos, a primera vista simples, pero que admiten el mundo cuando se intenta devorarlos.
Digo su nombre y se me llena el tacto de meriendas de café con leche, de ocasiones en que bastó un apretón de manos para elevar a complicidad los gestos de todos los días, de hombros dispuestos a servir de apoyo.
Digo su nombre y ya la escucho en esa risa que nunca acaba de estallar, ya la sé convocando a la asamblea del desayuno, ya estamos caminando la noche en busca de una canción que apacigüe la ira, ya estamos en conversación.
Digo su nombre y me descubro siempre mirándola, todas las veces dispuesto a la apuesta, a que no podrá hacer algo que me sorprenda, invariablemente rindo los ojos ante su capacidad de desplegar el vuelo.
Digo su nombre y el cuerpo se me llena de almendras, del perfume que robaba para llevarla conmigo al salir de casa, aspiro, ya la siento cerca, dispuesta a la broma.
Digo su nombre y es la palabra justa para extender nostalgias y acortar la distancia.
Madre, feliz cumpleaños, estoy diciendo su nombre, como siempre, desde la complicidad más amorosa.
abril 06, 2005
abril 05, 2005
abril 04, 2005
(Cyndi Lauper, Rob Hyman)
3 versiones 3
Cyndi Lauper
Eva Cassidy
Cassandra Wilson
abril 03, 2005

El lápiz que rueda hacia el rincón merece ese sitio donde no lo alcanza la luz, el otro, al que no le importa extinguirse merecen la palabra exacta, la frase precisa, el párrafo que ilumina.
abril 02, 2005
abril 01, 2005
CUATRO POEMAS DE “HAY BATALLAS”
Respuesta
“y ...¿por qué no escribes un poema feliz?”
No tengo corazón para las cosas,
para verlas rodar en su caída.
No tengo corazón para las cosas
felices de este mundo:
no me alcanza el corazón para la risa,
ni el ojo para el ave,
ni la mano para la gota.
No, no tengo corazón.
No alcanza su hipo a la hipérbole
ni sus dedos se congelan con la nieve.
Y aunque quisiera rendirse, a veces,
tumbarse sobre la hierba,
su sombría pesadumbre se lo impide.
Me falta corazón para las puertas,
para las manos de los hombres.
Me falta. Me falta morir
para encontrarlo.
Tenderme
sobre el lomo de su rayo,
cabalgar sobre su grupa.
A veces, ya muy noche, pregunto
al enorme silencio del mundo,
cómo pude morir
el corazón entre las manos,
a veces, muy temprano, pregunto
a la gran algarabía del mundo.
Asombrada,
miro su torpe ánimo,
su paso incierto,
su lenta caída.
Es triste, lo sé.
Pero no tengo corazón para las cosas
felices de este mundo.
...y animal de torpe lengua, hablo del legado de las sombras: un río de
yeguas solitarias, mi silenciosos andares por el tedio, el decir y el haber
dicho: atada al potro del lenguaje, la escritura desanda los caminos, fragua
ya el olvido.
Estas cosas
Querido amigo, te diré. Te diré
estas cosas oscuras que suceden, hacen
de mí un animal profundo,
esas cosas como corceles tumultuosos
que me ciñen por el ojo y por la cima,
las mismas, atadas y terribles.
Quiero hablarte lenta, limpiamente
sobre el hombro. Decirte la tierra
que miro con mi puñado de polvo.
Decirte estas piedras enemigas
que caen sobre mi espalda, entre mis ojos,
su dolor preciso, su exacta hora, el agua
desbordada en que me vuelvo.
Qué heredad de sombras,
qué trozo de luz helada
me queda en la lengua y el olvido.
Si pudiera, si pudiera
trasponer estas lindes enemigas.
Déjame apoyar en ti los labios de esta herida,
decirte, larga limpiamente
esas cosas tumultuosas que me rinden.
Acuérdate de nosotros, Dios, de los que sufrimos,
los que quedamos tendidos al paso del camino.
Recuérdanos, no olvides levantar nuestros corazones
torturados, por esta sed maldita, por esta sed de maldecirte.
Solos, en ti estamos solos, entregados
al lento manar de la sangre, malheridos.
Abre tu mano imposible, tu corazón imposible
para estos corazones horadados, ay, tan temible,
por ti, por el Amor que fuimos.
él busca su mirada para descifrar lo que ha visto en sueños, ella huye de los ojos con que comienza la pesadilla…
La poesía es la liturgia por la cual el mundo es posible, aun en su imposibilidad. Ejercicio de la inteligencia emocionada, el poema es síntesis de combates espirituales. Disciplina interior cifrada en la educación de la vista y el oído así como de la impresión. El poema, es intención de lo indecible, es también indagación en las posibilidades de sentido, una vertical en la horizontal del tiempo. Decantado en el silencio, y templado por sus altas temperaturas, el poema es el sujeto de la revelación, y el lenguaje creador de una realidad inaccesible más que por la poesía. Una poesía crítica, exigente, dispuesta a ser, sin miedos impuestos por modas literarias. Una poesía esencial potenciada sólo por sí misma, sin abigarramientos ni fuegos de artificio, que de como resultado poemas escritos desde el corazón de la fuga: en instante perpetuo del relámpago. Poemas puertas o poemas mudos que logren hacer de la materia verbal una creación. Creo en una poesía liberadora, satisfecha solo en el poema, fiel a sí misma, a su respiración y a su cometido; fiel a su propio decir y a su propio silencio. Asimismo creo en una poesía alimentada por su tradición y por su tiempo, histórica, pero sobre todo en la condición que la vuelve indispensable: su carácter milagroso.
1968: Juan Bañuelos (Espejo humeante).
Jurados: Rosario Castellanos, Agustí Barra y Porfirio Martínez Peñaloza.
1969: José Emilio Pacheco (No me preguntes cómo pasa el tiempo).
Jurados. Alí Chumacero, José Luis Martínez y Antonio Acevedo Escobedo.
1970: Uwe Frisch (Contra cantos).
Jurados: Alí Chumacero, José Luis Martínez y Antonio Acevedo Escobedo.
1971: Óscar Oliva (Estado de sitio).
Jurados: Rubén Bonifaz Nuño, Huberto Batis y Jorge Hernández Campos.
1972: Desiderio Macías Silva (Ascuario).
Jurados: Efraín Huerta, Elías Nandino, Antonio Acevedo Escobedo.
1973: Alejandro Aura (Volver a casa).
Jurados: Efraín Huerta, Óscar Oliva y Jorge Hernández Campos.
1974: Eduardo Lizalde (La zorra enferma).
Jurados: Antonio Acevedo Escobedo, Alí Chumacero y Óscar Oliva.
1975: José de Jesús Sampedro (Un ejemplo) Salto de gato pinto.
Jurados: Víctor Sandoval, Miguel Donoso Pareja y Desiderio Macías Silva.
1976: Hugo Gutiérrez Vega (Cuando el placer termine).
Jurados: José Luis Martínez, Ida Vitale, Fayad Jamis.
1977: Raúl Navarrete (Memoria de la especie).
Jurados. Alí Chumacero, Carlos Monsiváis y Hugo Gutiérrez Vega.
1978: Elena Jordana (Poemas no mandados).
Jurados: Jaime Sabines, Efraín Huerta y Roberto Fernández Retamar.
1979: Elías Nandino (Antología).
Jurados: Ulalume González de León, Rubén Bonifaz Nuño e Isabel Freire.
1980: Miguel Ángel Flores (Contrasuberna).
Jurados: Huberto Batis, Álvaro Mutis y Ramón Xirau.
1981: Coral Bracho (El ser que va a morir).
Jurados: Carlos Illescas, Tomás Segovia y Jaime Augusto Shelley.
1982: Francisco Hernández (Mar de fondo).
Jurados: Margarita Michelena, Alí Chumacero y Carlos Montemayor.
1983: Hugo de Sanctis (Canción al prójimo).
Jurados: Alfredo Cardona Peña, Francisco Cervantes y Ernesto Mejía Sánchez.
1984: Efraín Bartolomé (Música solar).
Jurados: Francisco Hernández, Mónica Mansour y Álvaro Mutis.
1985: Antonio Castañeda (Relámpagos que vuelven).
Jurados: Alí Chumacero, Efraín Bartolomé y Jomi García Ascot.
1986: José Luis Rivas (La transparencia del deseo).
Jurados. Enriqueta Ochoa, Eduardo Lizalde y Francisco Cervantes.
1987: José Javier Villarreal (Mar del Norte).
Jurados: Francisco Hernández, Elva Macías y Francisco Serrano.
1988: Myriam Moscona (Las visitantes).
Jurados: Jaime Labastida, José Javier Villarreal y Jan Zych.
1989: Elsa Cross (El diván de Antar).
Jurados: Gloria Gervitz, Myriam Moscona y Eduardo Lizalde.
1990: Jorge Esquinca (El cardo en la voz).
Jurados: Antonio Cisneros, Guillermo Fernández y Eduardo Langagne.
1991: Fabio Morábito (De lunes todo el año).
Jurados: Ramón Xirau, Vicente Quirarte y Jorge Esquinca.
1992: Ernesto Lumbreras (Escuela para demorar el viaje).
Jurados: Fabio Morábito, Carmen Boullosa y Manuel Ulacia.
1993: Baudelio Camarillo (En memoria del reyno).
Jurados. Dolores Castro, Minerva Margarita Villarreal y Antonio Castañeda.
1994: Eduardo Langagne (Cantos para una exposición).
Jurados: Griselda Álvarez, Fernando Sánchez Mayans y Víctor Sandoval.
1995: Juan Domingo Argüelles (A la salud de los enfermos).
Jurados: Adolfo Castañón, Elva Macías y Francisco Cervantes.
1996: Antonio del Toro (Balanza de sombras).
Jurados: Aurelio Asiáin, Ricardo Castillo y Eduardo Casar.
1997: Eduardo Milán (Alegrial).
Jurados: Hugo Gutiérrez Vega, Juan Gelman y José Miguel Ullán.
1998: Jorge Valdés Díaz-Vélez (La puerta giratoria).
Jurados: Alí Chumacero, Dionicio Morales y Víctor Sandoval.
1999: Malva Flores (Casa nómada).
Jurados: Dolores Castro, Hugo Gutiérrez Vega y Antonio del Toro.
2000: Jorge Fernández Granados (Los hábitos de la ceniza).
Jurados: Coral Bracho, Elsa Cross y José Luis Rivas.
2001: Jorge Hernández Campos.
Jurados: Víctor Sandoval, Juan Gelman y Jorge Esquinca.
2002: Héctor Carreto (Coliseo).
Jurados: Efraín Bartolomé, Francisco Hernández y Enrico Mario Santí.
2003: María Baranda (Dylan Thomas y las ballenas).
Jurados: Hugo Gutiérrez Vega, Francisco Hernández y Víctor Sandoval.
2004: Luis Vicente de Aguinaga (Reducido a polvo)
Jurados: Juan Domingo Arguelles, Myriam Moscona y Víctor Sandoval.
2005: María Rivera (Hay Batallas)
Jurados: Jaime Augusto Shelley, Eduardo Hurtado y María Baranda.
*Con información de José Luis Justes.




