enero 29, 2005

En letras de otros

Epígrafe para una historia de amor:


...la irrisión de vivir a la manera de una palabra entre paréntesis, divorciada de la frase principal de la que sin embargo es casi siempre sostén y explicación.
Julio Cortázar.

enero 28, 2005

Otras partes

www.zonamoebius.com
revista de literatura, arte y cultura
[11] últimos trabajos incorporados [11]
*
MARCA DE AGUA
reseñas de libros recientemente editados
Cuando los pájaros por Antonio Mengs sobre 'La Balada del abuelo Palancas' de Félix Grande
(...) cuenta Félix Grande aquello que de menos suyo tiene su herencia personal, herencia espiritual de unas gentes y un pueblo de La Mancha que es por extensión la de las gentes y los pueblos de España y aún más, herencia del hombre.
*
MÚSICA DE FONDO
columna quincenal
Corpus Meus por Jorge Alania Vera
En uno de los confines de la espectral llanura una luz arde. Paracelso (que hace resurgir la rosa de las cenizas) intuye que su sabiduría es inútil en este trance. El cuerpo que se consume es de alguien que podía soñar (y por lo tanto morir).
*
LETRA VIVA
Lilia Lardone - narrativa
Yo, el escriba, quiero dejar mi palabra para que algún día se sepa la verdad. Porque conocí a Hipatia, la luminosa, cuya inteligencia empalideció a los sabios en la Biblioteca de Alejandría. Hipatia, mi amada, la que tuvo un fin cruel.
*
HOCUS POCUS
la zona de rescate
La danzarina de Izu de Yasunari Kawabata
Segunda parte del cuento del autor de La Casa de las Bellas Durmientes.
*
LIBRO ALBEDRÍO
reseñas de libros no editados recientemente por Marcos Vieytes
El olvido de Babel sobre 'El devenir de la religión' de Alfred North Whitehead
El desprestigio terminal de la cristiandad, la cínica descalificación de Oriente y sus creencias por 'bárbaras' y 'terroristas', y la afirmación cada vez más acentuada de Occidente sobre los pies de barro de sus idolatrías laicas, hacen pensar que la existencia misma de las instituciones religiosas pende de un hilo en ambos hemisferios.

Masculino - Femenino sobre 'Hombres y mujeres' de Francoise Giraud y Bernard Henry-Levy
Ella es treinta años mayor que él, alegre, inteligente y seductora. Se adivina que tiene amores y que tuvo amantes. El es simpático, educado y nunca se olvida de cortejarla sutilmente. ¿Son Francoise y Bernard los personajes de una verborrágica película francesa?

El hombre que está atento y espía sobre 'Política británica en el Río de la Plata' de Raúl Scalabrini Ortiz
Entre las sombras del triple relato que se articula a lo largo de las páginas y de los años, se mueve uno de los villanos más complejos y astutos que hayan podido concebir la historia y la literatura de la historia.
*
KINO ~ GLAZ
reseñas de películas
Piernas de cerveza por Marcos Vieytes sobre 'The saddest music in the world' de Guy Maddin
Como en muy pocos otros casos, aquí el cine bebe de sus fuentes y en una matriz de cerveza con forma de piernas da a luz una película absolutamente original y emotiva
Adaptando lo inadptable por Mauricio Mex Faliero
sobre 'Adaptation' (El ladrón de orquídeas) de Spike Jonze
Si bien la imposible adaptación es la excusa argumental del film, Charlie Kaufman es lo suficientemente inteligente como para dejar en claro que no se trata tan sólo de un modernismo canchero y vacuo.

Senza fine por Marcos Vieytes sobre 'My Life Without Me' de Isabel Coixet
Ann no es Juana de Arco —nos dice la directora en el diario de filmación— ni tampoco la Joan Crawford del melodrama que su madre mira en la televisión para después contarle a sus nietas, sino más bien la heroína de bajo perfil de un western clásico que hace lo suyo sin espamentos.

Horror Express por Marcos Vieytes sobre 'The Polar Express' de Robert Zemeckis
El tren, mientras tanto, rueda vertiginosamente y uno se deja llevar por la aventura de viajar sin saber a dónde. Los problemas aparecen cuando entran a decirnos una y otra vez que el viaje importa por el lugar a dónde vamos —el país de Santa Claus— y no por el goce de viajar.
El 31 de enero podrás encontrar en 'La Doméstica Ilusión' la programación recomendada para la TV cable de febrero.

Gracias por tu permanente apoyo de lector.
Saludos cordiales,
Patricia L. Boero
directora - editora
www.zonamoebius.com
editores@zonamoebius.com

enero 27, 2005

A 60 años

Fuga de la Muerte
Paul Celan (Traducción: José Ángel Valente)

Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
danza
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí
Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita


La respuesta a Adorno acerca de su interrogante sobre la posibilidad de la poesía después de Auschwitz es Celan, a pesar del triste final del poeta; pero no solo esa, ahí están Oz, Jabes y Amichai. No sólo se puede escribir poesía después de Auschwitz, es una obligación, sólo ella nos devuelve la humanidad.


Auschwitz
León Felipe

Estos poetas infernales,
Dante, Blake, Rimbaud
que hablen más bajo...
que toquen más bajo...
¡Que se callen!
Hoy
cualquier habitante de la tierra
sabe mucho más del infierno
que esos tres poetas juntos.
Ya sé que Dante toca muy bien el violín...
¡Oh, el gran virtuoso!
Pero que no pretenda ahora
con sus tercetos maravillosos
y sus endecasílabos perfectos
asustar a ese niño judío
que está ahí, desgajado de sus padres...
Y solo.
¡Solo!
aguardando su turno
en los hornos crematorios de Auschwitz.
Dante... tú bajaste a los infiernos
con Virgilio de la mano
(Virgilio, «gran cicerone»)
y aquello vuestro de la Divina Comedia
fue una aventura divertida
de música y turismo.
Esto es otra cosa... otra cosa...
¿Cómo te explicaré?
¡Si no tienes imaginación!
Tú... no tienes imaginación,
Acuérdate que en tu «Infierno»
no hay un niño siquiera...
Y ese que ves ahí...
está solo
¡Solo! Sin cicerone...
esperando que se abran las puertas de un infierno que tú, ¡pobre florentino!,
no pudiste siquiera imaginar.
Esto es otra cosa... ¿cómo te diré?
¡Mira! Éste es un lugar donde no se puede tocar el violín.
Aquí se rompen las cuerdas de todos los violines del mundo.
¿Me habéis entendido poetas infernales?
Virgilio, Dante, Blake, Rimbaud...
¡Hablad más bajo!
¡Tocad más bajo! ¡Chist!
¡¡Callaos!!
Yo también soy un gran violinista...
y he tocado en el infierno muchas veces...
Pero ahora, aquí...
rompo mi violín... y me callo.

Y aunque sea León Felipe, no, la respuesta no es romper el violín, la respuesta no es callar, en este caso el silencio es vergonzoso. Creo (sí, un acto de fe desde la inteligencia) que la respuesta es la memoria, ahí donde todas las voces, ahí donde es posible el encuentro, ahí donde no se repiten los errores.


***
algunos enlaces

Auschwitz (wikipedia/inglés/español)
The Auschwitz Album (
aquí)
Auschwitz Alphabet (aquí)
Auschwitz apuntes (La materia no existe)
Auschwitz Jewish Center (aquí)
Jewish Vitual Library (Auschwitz-Birkenau)
Hoy, 60 años después de Auschwitz (Lector ileso)
Museum of Tolerance (Auschwitz-Birkenau)
remember.org (aquí)

Banda sonora

Aquí me quedo
Cecilia Toussaint (mp3) o Eugenia León (mp3)
-------------------------------
Aquí me quedo
aquí nací y aquí me muero
aquí nació mi sueño
aquí nacieron las aguas del arroyo y tú
Aquí me quedo
la noche, la banqueta, el vaso lleno
diríase los peores compañeros
diríase los únicos también
Aquí no puedo pedir que te quedes, te tengo
Aquí no quiero pedir que me ames, te amo
Aquí me quedo
mejor aquí, aquí te espero
por si andas solitario entre tus sueños
aquí uno se halla su lugar
Aquí no puedo pedir que te quedes, te tengo
Aquí no quiero pedir que me ames, te amo
Aquí me quedo
aquí nací y aquí me muero
aquí nació mi sueño
aquí nacieron las aguas del arroyo y tú
-------------------------------
Noche muy noche, esa hora en que uno considera que ya es inútil ir a dormir, una nostalgia súbita, un aparente no pensar en nada con la mirada fija en la pared, en una fotografía, una imagen que lleva a otras, a palabras, cuando nosotros hacíamos la calle, las conversaciones en una esquina, ese tener que irse y no querer, el correr de los perros nocturnos que nos olfateaban sin curiosidad, todas las promesas que hicimos y todas las que cumplimos desde esa edad en que no hay horarios, ¿te acuerdas? Y éramos invencibles, me acuerdo.

enero 26, 2005

¿Qué es un secreto? ¿Una acción, un pensamiento? ¿Algo que hicimos, algo que deseamos hacer? ¿Algo que nos fue infligido o bien eso que deseamos provocarle al otro?
¿Todo eso y más?

Un post en La Petite Claudine llamó mi atención de inmediato, una tarjeta postal con un secreto, la imagen de un rectángulo con un enlace a una bitácora: postsecret, un proyecto sobre los secretos que se presenta en la Galería Anne C. Fisher de Georgetown. Y en el cual se puede participar, es sencillo, se trata de compartir un secreto a través de escribirlo en una postal de 6"x 4" y mandarla a PostSecret 13345 Copper Ridge Road Germantown, MD 20874. Preguntas y comentarios al siguiente correo: postsecret@docdel.com

¿Qué es un secreto?, ¿Cuál su naturaleza? ¿Tiene el mismo valor de "secreto" si se cuenta a que si se guarda en el silencio? Algunas de las postales incluidas en esa bitácora son francamente perturbadoras.. apenas lo escribo y ya mes estoy cuestionando acerca de la índole de ese temblor.

¿Qué se le agrega o concede a un hecho para transformarlo en un secreto? ¿Desde dónde se decide que eso hay que ocultarlo? Alguien oculta que le gusta hacer coger con desconocidos, ¿cuál es el alma de ese secreto? Otro más se declara enfermo mental, ¿a qué le teme?, ¿miedo al daño que pueda provocarse, de lo que pueda hacerle a los demás?

¿Cuándo adquiere su calidad de secreto un hecho?

Para ser un secreto debe ser enunciado y al ser dicho pierde su calidad de secreto.

enero 25, 2005

En noviembre del año pasado la diputada Angélica de la Peña del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en el Foro sobre explotación sexual infantil comercial y no comercial en la Cámara de Diputados, convocó a una “gran alianza para comenzar una campaña contra la venta” de Memoria de mis putas tristes de Gabriel García Márquez. Seguramente, en vista del éxito obtenido, dos meses después publica en agseso un artículo (de alguna forma hay que llamarle) en el que reitera su invitación a boicotear este libro.
De acuerdo a información de Guillermo Vega, la semana pasada la sección cultural de Milenio le dio nuevo aliento a esta información, la cual obtuvo cierto eco en la lista de correo de los alumnos de la Escuela de Escritores de la SOGEM, algunas de ellas se pueden leer en la bitácora del Vega.
La iniciativa de la señora de la Peña es vergonzosa, tanto por su planteamiento pueril de un problema social como por la nula capacidad de redactar medianamente bien un texto. Debo suponer que la invitación es también vergonzosa para su partido ya que en la página oficial de esta organización no se hace referencia alguna a este boicot.
Una búsqueda rápida en Google con el nombre de la diputada, además de los enlaces esperados al Congreso de la Unión, incluye en sus resultados algunas notas periodísticas sobre otra iniciativa de la legisladora: la promoción de un spa. La señora de la Peña repartió una carta membretada con su nombre y cargo para invitar a sus compañeros a "consentir su cuerpo" con masajes de chocolate, con un descuento de 10 por ciento si se mencionaba que iban de parte de ella (nota).
En esto gasta su tiempo y nuestro dinero la señora de la Peña, una representante popular del partido que supuestamente representa a la izquierda en México; resulta inevitable sacar conclusiones pesimistas.
Sobre su invitación al boicot a la novela de García Márquez, publiqué este comentario en agseso:

Diputada Angélica de la Peña Gómez:
Tiene usted toda la razón ¡boicoteemos Memoria de mis putas tristes de Gabriel García Márquez!, que ninguna mano decente se atreva a tocar ese libro, que los ojos de las personas de buena cuna no se ensucien leyendo el argumento de esa novela, ¡cómo se atreve el colombiano a escribir sobre la pederastia!, y ya encarrerados, le pido que emplee su valioso tiempo y use su cargo de representación popular en encabezar una gran cruzada en contra de todos los libros que se atrevan a traer a colación asuntos ominosos.
Encabezaría la lista la Biblia, donde es posible encontrar un catálogo completo de estos temas, incesto, zoofilia, prostitución, adulterio, etcétera. Nada más para que se de una idea en el Génesis se cuenta como Cam se aprovecha de la borrachera de su padre (Noé, ese diestro marinero) y lo viola. Imagínese, y apenas el primer capítulo, qué no sucederá en los demás.
Así que en consecuencia con su diatriba, la conmino a seguir censurando todos esos libros horribles que algunos llaman clásicos, en todos ellos podemos encontrar temas terribles, a que desde su posición en el Cámara elabore una iniciativa para que el cuerpo de bomberos cumpla las mismas funciones que en Fahrenheit 451 (por si no lo ha leído, se dedican a quemar libros), una vez desaparecidos todos esos sucios volúmenes, seguirían los programas de radio y televisión, al final los discursos políticos, bueno, esos no, a esos solamente se les exigiría que no hablaran de ominosidades como la pobreza, la falta de oportunidades, tampoco de la injusta distribución del ingreso, mucho menos del analfabetismo, la violencia intrafamiliar o el abuso sexual… Así hasta que todos vivamos en una sociedad feliz y decente, en la que nuestros hijos puedan leer tranquilamente el cuento Blanca Nieves de los Hermanos Grimm (ah, no, ese tampoco, en él siete pervertidos acosan a una jovencita).
Diputada, estoy seguro que sus esfuerzos y los del señor Serrano Limón harán una sociedad mejor, una en donde la mejor forma de afrontar cualquier problema es ocultándolo. Gracias.

PS. Diputada, tiene la razón cuando escribe que sus “críticas a esta novela y la solicitud de que se le haga el vacío y se boicotee su venta no se derivan de una escandalosa moralina”. Efectivamente, su moralina no es escandalosa, es simplemente ramplona.

Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia se ha animado a publicar una bitácora, lleva poco menos de un mes y ya se pueden encontrar algunos post interesantes, "notas marginales sobre literatura y temás afines" como él mismo describe el contenido de su blog.
Bienvenido.
Vale la pena darse la vuelta por ese cuaderno.

enero 24, 2005

Otras partes


Stendhal definió la novela como un espejo a lo largo del camino, concepción que implica apostar a que el lenguaje es capaz de reflejar la realidad, crear un texto con la capacidad de transmitir fielmente cómo ocurren los hechos, cómo piensan los personajes y, en consecuencia, los conflictos producto de sus acciones. Una estética de la realidad. En el caso de Paul Auster, su propuesta es el espejo a lo largo de otro espejo, La noche del oráculo es el juego de reflejos que percibe de un narrador que escribe una novela sobre un escritor que intenta una novela y al escribir está construyendo su propio destino. Una estética del azar.


Lee la reseña completa sobre El oráculo de la noche de Paul Auster aquí en la revista electrónica agseso.

enero 23, 2005

Otras partes

I’m talking to the shadows
1 o’clock to 4
And lord, how slow the moments go
When all I do is pour
Black coffee
Since the blues caught my eye
I’m hanging out on monday
My sunday dream’s too dry...

Driana Singalone en sus Ablucinaciones ha colocado una antología de voces interpretando Black Coffee que merecen ser llevada a la isla desierta, mejor aún, digna de acompañar la primera taza de café de un domingo en que las nubes se acumulan en espera de que adivinemos sus nombres. Vale la pena la visita.

enero 21, 2005

Zapping
Lágrimas negras
Bebo & Cigala (mp3)
En Acústico que conduce Eugenia León, Diego "El Cigala" y el hijo de Bebo: Chucho Valdés (el de Irakere).
El cantaor explicaba que para la grabación del disco sólo ensayaron dos días, que las grabaciones editadas matan la música, "la claqueta detiene el tiempo, mata la música"...
Un álbum para escuchar detenidamente, para disfrutarlo, para recordar algunas de las canciones que conformaron nuestra estructura sentimental, muchas que de niño escuchábamos y hoy forman parte de nuestro repertorio emocional, de nuestras reacciones, de los primeros pasos: el temblor con que uno descubre que está enamorado, sin parar a considerar que son pocos los años y nula la experiencia.
Creci entre boleros, baladas, cumbias y rock, demasiada música todo el tiempo. Valdría la pena intentar ese texto que ya Driana Singalone ha anunciado, el de la música con que empezamos a ser.
El recuento de esas piezas que retornan periódicamente a la cabeza para recordar que se está vivo, que valió la pena, las mismas que permiten el guiño, el mensaje secreto que se murmura para uno mismo y que el otro ha de entender.
Un deseo: cantar. Cantar justo antes de mi muerte.

En un comentario anterior escribí que no me imaginaba participando en un concurso de bitácoras pues la simple idea de la competencia me aburre. Terminaba con la siguiente línea:

Al final lo único que queda es el derecho a negarse.


Creo también que:

En el principio lo único con que se cuenta es la capacidad de contradecirse.


Lo que me atrae de la idea es la posibilidad de una retroalimentación, como hace mucho tiempo gozo leyendo los comentarios que algunos amigos dejan en este cuaderno. Un voto no es un comentario, apenas llega a opinión... qué más da, es viernes.

Puedes votar aquí
Vota para los premios a las mejores bitácoras de 2004 o en la columna de la derecha.


***

Bitacoras.com convoca la tercera edición de los premios anuales de bitácoras escritas en español (con premios especiales para aquéllas escritas en català, euskera, gallego e inglés). En esta ocasión optan a los premios más de 19.000 weblogs. Más sobre el concurso de Bitacoras. com aquí.

enero 20, 2005

Una nota en La Crónica:

El dolor, impotencia y muerte ajena se han convertido en una jugosa empresa para varios comerciantes taiulandeses que cual si fuera fruta o vegetales ofrecen al mejor postor en los comercios de la playa de Phuket, impactantes fotografías de las víctimas y las filmaciones de las olas gigantes arrasando los principales destinos turísticos del suroeste de Tailandia.
El material incluye fotos en color de hinchados y ennegrecidos cadáveres de turistas extranjeros y tailandeses, así como discos compactos con secuencias del tsunami (ola gigante) inundando hoteles y otros edificios, ahora reducidos a escombros
(
leer más).

Había recurrido al silencio, sigo creyendo que en ocasiones es la respuesta, son de otro el tipo las acciones requeridas. Al escribir silencio me refería a esa pausa que acompaña una actividad, no al silencio morboso que se planta frente al monitor a buscar en las desgracias ajenas el alivio de que no sean propias, ¿cómo entender a quien compra las fotos de las víctimas?, ¿qué busca el ojo en esas imágenes?

Ya vendrá el tiempo para otros sonidos, para hilar frases, no se puede hacer literatura durante el desastre. Ya será posible algún día escribir sobre las ruinas, para reconstruirlas, para ser humanos. A pesar de que Paul Celan no encontrara sentido a escribir después de Auschwitz, quizá para tener una esperanza
***
HB y Lukas han escrito mejores comentarios acerca de este tema, valdría la pena echarles un ojo.

enero 18, 2005

Afuera de la estación del metro Chapultepec, cerca de la calle Acapulco, entre un puesto de tacos y otro de paquetes de baterías a 10 pesos, todos los días se coloca un hombre que vende palabras, desde uno de los pasamanos de esa salida del subterráneo a la barrera amarilla de contención tiende una soga donde cuelga los versos que ofrece por unas cuantas monedas, realmente muy pocas, otros más los deja en el suelo, sobre un plástico azul, para que el contraste llame la atención a los ojos del posible comprador.
Vende suficiente como para regresar todos los días, de lunes a viernes, el doble en las fechas conmemorativas, los días de San Valentín, el festejo de la Madre, por ejemplo, la fatiga de los viajeros no es tanta como para evitar que se detengan frente al puesto y obtengan un cartón con palabras.
La imagen, lo sé, irradia cierto romanticismo: un hombre que vende palabras, a quien conoce la película lo remitira a la escena donde Subiela hace al protagonista caminar entre los autos ofreciendo sus poemas, a otros ha de brindar una brisa de esperanza, vivir de escribir...
Siempre es bueno tener esta referencia, un día cualquiera, ante la necesidad, es posible adquirir unos cuantos versos, frotar con cariño el cartón donde están impresos, en un intento por contagiar el calor que irradia el cuerpo cuando se es feliz, acaso agregar una firma, el nombre, la fecha, y entregar el regalo a un ser querido.
Debería pensar que esas unión de palabras funcionan, ya que he visto parejas de enamorados adquirir esas líneas para refrendar su compromiso, cómo acuden al vendedor los hijos que desperdiciaron el tiempo entre clase y clase para escribir algo a sus padres; lamentablemente, no creo en esas fórmulas.
Escribo "lamentablemente" porque ya alguna vez me las han ofrecido como ejemplo, ya he sido víctima de "eso es lo que llega", "eso es lo que vende", "sirve pues dice lo que uno no puede"... Cuando lo escucho me arrepiento de haber mostrado mi cuaderno -nunca de escribir, sólo de mostrarlo- y me encojo de hombros para no tener que explicar que la cadena si amas algo déjalo libre no me funciona, tampoco los cartones que llevan como título A mi madre o Eres mi mejor amigo, mucho menos esos que tienen como fondo un rojísimo corazón o el paisaje de una gaviota sobre el mar deslizándose a contraluz, no me dicen nada, no podrían ser mis palabras.
Por eso no vendo palabras afuera del metro, sé que haría fracasar el negocio, que a nadie convencería el listado de palabras que podría ofrecer para un amigo, con motivo del día del padre o para consuelo de algún enfermo.
El pasajero fatigado no encontraría en mi puesto ninguna ilustración a la cual atar su mirada pues creo que las palabras no las necesitan y a pesar de las evidencias sostengo que una imagen no dice más que un soneto de Quevedo o un verso poderoso de Octavio Paz. No podría mantener en pie el papel en que escribo pues no escribo sobre cartón, lo mío es la hoja de cuadrícula chica. Perdería rápidamente el interés pues escribo a mano y mi letra requiere de la paciencia que sólo conceden los que te quieren.
Además, no me bastaría con un plástico, una caja y un par de sogas, para elaborar esas palabras (tú lo sabes) requiero cumplirle a mis manías el asidero de una taza de café, cigarros y música.
Es decir, no vayas a esa salida del metro. Ninguno de esos cartones servirá para el propósito de estar contigo en tu cumpleaños.
En todo caso te pido te acerques a este cuaderno y recordemos juntos. Será sencillo, ni siquiera tendré que escribir un poema (además, no soy poeta), acaso una lista mínima de palabras.
Columpio, por ejemplo. Así sabrás de la madrugada única en que el rescate fue preciso, cuando la rabia hacia de estos ojos un manantial de injurias, cuando descubrimos que se requiere un difunto para que te sirvan una taza de café en la funeraria.
Insurgentes, es otra. Con esa bastaría, al menos a mí, para perderme en el laberinto de referencias, ¿cuál de todos?, quizá la cafetería donde descubrí que no tenías trece años, quizá la esquina con Madrid donde te conté No me digas tu nombre, quizá el cruce con Viaducto donde preguntaste, nos fue concedido y ya no fuimos a la librería, ¿qué recuerdo quieres?, esta amistad cuenta con un archivo inmenso que se multiplica si contamos lo que nos dijimos, lo que era de cada uno e hicimos nuestro por el simple hecho de compartirlo.
Malaj, que te he nombrado, que te has adjudicado con un empeño que merecerían otras empresas, aventuras mayores a nadar los sábados o el concurso de intercambiar primeras líneas de novelas.
Astor Piazzolla, ese nombre y su palabra cómplice, el descubrimiento del ron orgánico, el taller que no era taller pero que nos enseñó cómo se puede escribir.
No hay palabras secretas para refrendar mi amistad, hay vocablos como guiños o codazos, destellos que nos llevan a un instante, a un lugar.
Eso creo que es la amistad: compartir unas cuantas palabras, las suficientes para crear un mundo común.
***

Feliz cumpleaños Alberto Buzali.

Estas líneas, el abrazo constante, la memoria indomable y algo de música:

Escualo. Interpreta Gidon Kremer (Hommage a Piazzolla)

Escualo. Interpreta Astor Piazzolla Quinteto (Astor, Pablo Ziegler, Oscar López Rula, Fernando Suárez Paz y Héctor Console)

enero 17, 2005

Banda sonora


Contrabajísimo. Astor Piazzolla, The Lausanne concert (mp3)

Hay quien suele ponerse de rodillas, otros juntan las manos, bajan el rostro, cierran los ojos, algunos extienden los brazos con las palmas hacia el suelo, lo usual son los murmullos, a veces un suave mecerse...
En mi caso, prefiero poner un disco de Piazzolla y dejarme ir, esa es mi forma de comunicarme con Dios.

enero 14, 2005

Banda sonora

Nobody likes you when you´re dead (mp3)
Zombina and the Skeletones
Tenía la más sincera intención de escribir algo para mejorar mi sentido del humor, pero se me acabó la fuerza de la mano izquierda de tanto hundirse en un bolsillo sin fondo. Como sea, mi mal humor no impiden que disfrute esta rola. Sé que la música amansa las fieras, espero que ayude a mejorar el estado anímico que por la mañana amaneció con la corona de una reina de la primavera y a estas horas anda de clochard en algún puente.


En otras partes

Opiniones

Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.

Juan Gelman en Aguascalientes

Conferencia Magistral sobre poética
viernes 14 de enero, a las 19:00 hrs.
Velada poética
sábado 15 de enero, a las 18:00 hrs.
Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes (CIELA) Fraguas
Ignacio Allende 238

enero 13, 2005

En letras de otros


Coordenadas cortesía de La tragica historia de la vida y muerte del Doctor Fausto, de Christopher Marlowe:


Fausto:
Te haré primero unas preguntas sobre el infierno.
¿Dónde está ese lugar al que así llaman los hombres?

Mefistófeles:
Bajo los cielos.

Fausto:
Ya. Como lo demás. Pero ¿dónde exactamente?

Mefistófeles:
En las entrañas de todos estos elementos,
donde permanecemos en sempiterna tortura.
No tiene límites el infierno ni se circunscribe
a un solo lugar: donde estamos nosotros está el infierno
y donde él está allí hemos de estar siempre nosotros.
En pocas palabras: cuando el universo se disuelva
y queden purificadas todas las criaturas,
todo lo que no sea cielo será infierno.

enero 11, 2005

Banda sonora
She Will Be Loved
Maroon 5 (mp3)



Beauty queen of only eighteen
She had some trouble with herself
He was always there to help her
She always belonged to someone else

I drove for miles and miles
And wound up at your door
I've had you so many times but somehow
I want more

I don't mind spending everyday
Out on your corner in the pouring rain
Look for the girl with the broken smile
Ask her if she wants to stay awhile
And she will be loved
She will be loved

Tap on my window knock on my door
I want to make you feel beautiful
I know I tend to get so insecure
It doesn't matter anymore

It's not always rainbows and butterflies
It's compromise that moves us along
My heart is full and my door's always open
You can come anytime you want

I don't mind spending everyday
Out on your corner in the pouring rain
Look for the girl with the broken smile
Ask her if she wants to stay awhile
And she will be loved
And she will be loved
And she will be loved
And she will be loved

I know where you hide
Alone in your car
Know all of the things that make you who you are
I know that goodbye means nothing at all
Comes back and begs me to catch her every time she falls

Tap on my window knock on my door
I want to make you feel beautiful

I don't mind spending everyday
Out on your corner in the pouring rain
Look for the girl with the broken smile
Ask her if she wants to stay awhile
And she will be loved
And she will be loved
And she will be loved
And she will be loved

Please don't try so hard to say goodbye
Please don't try so hard to say goodbye

Yeah
I don't mind spending everyday
Out on your corner in the pouring rain

Try so hard to say goodbye
* * *
Debe ser el resultado del fin de semana, pero nomás no puedo sacarme esta canción de la cabeza. Quizá es que he estado demasiado expuesto a la radio comercial, donde al menos cada hora la programan. Quizá es que me enternece cierta ingenuidad en su letra o la simpleza de su arreglo musical, lo corny de su propuesta. Como sea, no puedo dejar de tararearla, la disfruto y la repito.
También la incluyo en la banda sonora de esta bitácora porque disfruté su video (una historia bien contada), el cual me hizo pensar en un intercambio que quedó pendiente con Mr. HB acerca de si el escritor es o no reflejo de su época. ¿Qué me lo recordó? Una serie de videos: brincaba de sintonía en sintonía con gozo masculino hasta caer en el canal VH1, me detuvo el video de Maroon 5, me atrapó, me quedé hasta el final, me quedé ahí atrapado otra vez por el video de Radio de Robbie Williams, al que se enlazó el del cover de Moenia a Ni tú ni nadie, me pude despegar justo en el momento en que empezó una pieza de Black Eyed Peas...
En unos cuantos minutos me habían contado la historia de una mujer de belleza madura incomprendida y deseosa de ser amada; impactado con la imagen de una cola reptil deslizándose entre los tablones de una falda de colegiala; y relatado los sueños de una mujer obesa mientras mordisquea una torta...
Creo que el escritor sí está condicionado por su época, que se nota en su escritura; el presenciar esta sucesión de relatos visuales pensé en eso que llaman estética MTV y como afecta la capacidad de atención de los lectores, al menos su disposición a otorgar su atención. Si durante la lectura estamos rodeados de múltiples fuentes de distracción, éstas aumentan cuando la inclinación del lector es la de sólo otorgar unos cuantos minutos de oportunidad al escritor.
En MTV las cortinillas son en su mayoría impresionantes, no me deja de sorprender la capacidad de evocación que generan unas cuantas imágenes, lo que se logra con unos cuantos fragmentos, mas creo notar que lectores más jóvenes que yo se quedan en el fragmento, no les interesa completar la historia, cerrar el círculo con su lectura de estas imágenes, les basta con que les cuenten, los entretengan un momento, no necesitan de más.
Luego, leyendo algunos relatos publicados en la red, los autores incluidos en las antologías de "jóvenes narradores", creo notar también cierta preferencia por el fragmento... No puedo evitar pensar en que estamos condicionados por la época.
En el siglo XIX, Stendhal describió la novela como un espejo al largo del camino, entiendo que esa apuesta implicaba cierta morosidad en las descripciones, todavía a principios del siglo XX, los novelistas fundadores de lo que yo entiendo como literatura moderna: Joyce, Kafka, Proust, (sobre todo este último) no escapaban de cierto uso del lenguaje que permitía detenerse en el camino para deslizar ese espejo. Con el paso del tiempo y simplificando, las necesidades de narrar, las preguntas surgidas del mismo uso del lenguaje, transformaron ese paseo del espejo por el sendero, en un reflejo de sí mismo (Raymond Queneau, en el mejor de los casos) o bien un espejo estático que apunta a detallar las transformaciones de sólo un tramo del camino (Beckett, también en el mejor de los casos), entre otras opciones.
Siglo XXI, somos ya otros lectores, condicionados.

enero 08, 2005

Zapping



Está este individuo, en Alemania. Fritz Algo-o-lo-otro. ¿Era él? Quizá es Werner. Como sea, él tiene esta teoría: si deseas probar algo, ya sabes, científicamente, cómo los planetas giran alrededor del sol, cómo se forman las manchas solares... bueno, pues tienes que mirarlo. Pero algunas veces cuando lo miras, al mirarlo, lo cambias. Ya no puedes saber realmente qué sucedió, o que hubiera sucedido si no lo hubieras mirado, si no hubieras metido la maldita nariz. Así que no hay "lo que sucedió", no en el sentido que podamos entenderlo con nuestras mentecitas. Porque nuestas mentes... bueno, nuestras mentes. Mirar algo lo cambia. Lo llaman "Principio de Incertidumbre". Sí, suena algo loco, pero incluso Einstein le concede algo.
Abogado Reidenschneider (Tony Shalhoub).

Les dijo que no miraran los hechos, sino el significado de los hechos. Después les dijo que los hechos no tenían ningún sentido.
Ed Crane (Billy Bob Thornton)

Días en que por momentos no encuentro mi sitio.

Llegar a casa, prender la televisión, el ritual de siempre mientras se prepara la comida. De hecho, el ritual que acompaña el resto de todos los rituales.

Prender, ver sin atender, escuchar mientras en el sartén los cuadros mínimos e irregulares de la de cebolla brincan entre el aceite de oliva. El oído atento, la atención que se desvía. La voz de Billy Bob, su cadencia monótona.

Seguir las imágenes, perderse en el magistral relato de los Coen. Irse.

Yo sólo soy el barbero.

El conocimiento puede ser una maldicón. Ann Nirdlinger (Katherine Borowitz).

Yo sólo soy un barbero. Y regresar al sartén, la cebolla en su punto, incorporar las setas, la mezcla de hierbas que se muele con las yemas de los dedos.

El fin de semana voy a ver de nuevo El hombre que nunca estuvo, decido al tiempo que cambian de color las setas.

Encontrar un lugar en el mundo, quizá, implica encontrar un propósito, aunque sea instantáneo, aunque sea algo tan simple como saber cuál será la tarea siguiente, asumir que uno sólo es el barbero. No conformarse, entender que uno es el barbero.

enero 07, 2005

Banda sonora

Devil May Care (mp3)
Diana Krall



No cares for me
I'm happy as I can be
I've learned to love and to live
Devil may care

No cares and woes
Whatever comes later goes
That's how I'll take and I'll give
Devil may care

When the day is through, I suffer no regrets
I know that he who frets, loses the night
For only a fool, thinks he can hold back the dawn
He who is wise never tries to revise what's past and gone

Live love today, let come tomorrow what may
Don't even stop for a sigh, it doesn't help if you cry
That's how I'll live and I'll die
Devil may care
---
Ligerita, incluso en su versión en vivo es una interpretación bastante suavecita, que sin embargo no llega a ser música para escuchar en el elevador. Quizá la pieza exacta para preparar la salida del trabajo, encaminarse a casa y preparar la comida.
Recomendable para la noche, cuando ya con la pijama uno se instala frente al monitor con los dedos dispuestos a escribir: toca mi puerta, sí estoy aquí.

enero 06, 2005

Zapping

Jerry: No, I don't wanna see the naked people.
Elaine: Been a while?
Jerry: I have a vague recollection of doing something with someone, but it was a long, long time ago.
Elaine: I think my last time was in Rochester. My hair was a lot shorter.
Jerry: I remember that it's a good thing. Someday, I hope to do it again. (Mira a Elaine)
Elaine: What?
Jerry: What?
Elaine: What was that look?
Jerry: What look?
Elaine: The look you just gave me.
Jerry: I gave a look?
Elaine: Yes.
Jerry: What kind of look?
Elaine: I know that look.
Jerry: Then what was it?
Elaine: Why should I tell you?
Jerry: Well, you're the big look expert. I wanna see how smart you are.
Elaine: Trust me. I know the look... So...
Jerry: What?
Elaine: What about the look?
Jerry: I don't know.
Elaine: You got something on your mind?
Jerry: No. Things pop into your head. You?
Elaine: Things occur to me from time to time.
Jerry: Yeah, me too. Well, you can't expect to just forget the past completely.
Elaine: No, of course not.
Jerry: I mean, it was something we did. Probably about, what? Twenty-five times?
Elaine: Thirty-seven.
Jerry: Yeah, we pretty much know what we're doin' in there. (Señala hacia la recámara)
Elaine: We know the terrain.
Jerry: No big surprises.
Elaine: Nope.
Jerry: What do you think?
Elaine: I don't know. What do you think?
Jerry: Well, it's something to consider.
Elaine: Yeah.
Jerry: I mean, let's say we did.
Elaine: What if.
Jerry: Is that like the end of the world or something?
Elaine: Certainly not.
Jerry: Why shouldn't we be able to do that once in a while if we want to?
Elaine: I know.
Jerry: I mean, really, what is the big deal? We go in there. (Señala hacia la recámara) We're in there for a while. We come right back out here. It's not complicated.
Elaine: It's almost stupid if we didn't.
Jerry: It's moronic.
Elaine: Absurd!
Jerry: Of course, I guess, maybe, some little problems could arise.
Elaine: We, there are always a few.
Jerry: I mean, if anything happened, and we couldn't be friends the way we are now, that would be really bad.
Elaine: Devastating.
Jerry: Because this is very good. (Mueve las manos entre ellos, para indicar que se refiere a la amistad)
Elaine: And that would be good. (Señala hacia la recámara)
Jerry: That would be good too. The idea is combine the this and the that. But this cannot be disturbed.
Elaine: Yeah, we just wanna take this and add that.
Jerry: But of course, we'd have to figure out a way to avoid the things that cause the little problems. Maybe some rules or something.
Elaine: Huh.
Jerry: For example, now, I call you whenever I'm inclined and vice versa.
Elaine: Right.
Jerry: But if we did that, we might feel a certain obligation to call.
Elaine: Well why should that be? Oh, I have an idea. I have an idea. No call the day after that.
Jerry: Beautiful. Let's make it a rule.
Elaine: All right, sir.
Jerry: Now here's another little rule.
Elaine: Yeah.
Jerry: When we see each other now, we retire to our separate quarters. But sometimes, when people get involved with that, they feel pressure to sleep over. When that is not really sleep. Sleep is separate from that. And I don't see why sleep got all tied up and connected with that.
Elaine: Okay, okay. Rule Number Two. Spending the night is optional.
Jerry: Well now we're gettin' somewhere.

Elaine: What about the kiss goodnight?
Jerry: Tough one. You're call.
Elaine: it is a treatment.
Jerry: Fine. Well.
Elaine: Well.
Jerry: You ready?
Elaine: Ready.
Jerry: So think you can handle this?
Elaine: Definitely.

enero 05, 2005

El Campeador y sus segundos se meten por todas partes en las filas contrarias, embistiendo con una ferocidad nunca vista. Tizona se ha vuelto loca en brazos de su sueño, que da quites a la muerte hasta hacerla perder la orientación, que salta el peligro, se balancea sobre los abismos colgado de su buena estrella, de esa estrella madrina de los predestinados. Su brazo cargado de relámpagos produce lluvias de sangre sobre el campo.
Los dos ejércitos son una ola que sube y baja arrastrando algas de muerte que flotan perdidas en el vaivén alucinante.
De repente, en medio del tumulto fragoroso, Babieca tropieza en unas piedras y rueda al suelo.
-Me cago en diez -revienta una voz en el Olimpo, y Mío Cid siente una lanza que le rompe las espaldas.
Su rica sangre salta de esa herida y riega la tierra. Ese trozo de tierra es hoy día un relicario de poemas. Cae su sangre sobre España, cae gota a gota sobre la memoria de los hombres. Se produce el milagro de la transubstanciación y España se convierte en una hostia épica.
Sangre del Cid.
Mi pluma está roja de su sangre.
En un segundo sus caballeros le rodean para protegerlo, y yo convierto mi pluma en lanza y atravieso diez moros; pero el héroe ya está de pie. Babieca patea de rabia contra sí mismo y Tizona se aferra más sólida la mano poderosa. (*)

Interrumpe la lectura una sonido que no pertenece al grupo de todas las noches, ese que agrupa el tránsito pausado de los automóviles, los pasos con que algunos pocos regresan a casa, el acecho de los gatos machos y el crecimiento del pasto en los jardines. Asciende por la ventana el sonido de un silbato.
A unas cuadras, otra batalla:
Bajo la luz artificial se desarrolla un partido de futbol 7.
De alguna manera sé que el silbido marca una falta que una vez cobrada pone en movimiento a los delanteros, quienes cruzan por entre las filas contrarias, hay algunas barridas que embisten con ferocidad en el límite del fair play. El nueve del equipo que usa la camisola a rayas repunta por la banda derecha y...
Y ahora de nuevo este cúmulo de sonidos que por comodidad llamo silencio, uno en el que ya no caben justas deportivas, regreso al libro. Es tarde, el Cid Campeador ha despejado el camino a Valencia, mientras Almondir se muere del disgusto. Huidobro reposa la pluma todavía manchada de tinta, ahí, junto a Tizona.

(*) Mío Cid Campeador. Vicente Huidobro. Libros del Laberinto, UAM.

En letras de otros

Hecho está, corazón mío, renunciemos a la libertad.
¿Para qué me serviría la defensa
sino para aumentar la pena y la ofensa?
Ya no soy tan fuerte como fui.

La razón estuvo un tiempo de mi lado:
Ahora, sublevada, quiere que piense
que he de servir, y considerar en compensación
que jamás con tal nudo nadie fue aprisionado.

Si es menester rendirse, es tiempo entonces,
cuando ya no se tiene consigo la razón.
Veo que el amor, sin que yo le sirva,

Sin derecho alguno, de mí se apodera:
Y veo que quiere ese gran rey
Que aun injustamente la razón le sirva.

Esteban de la Boétie.

enero 04, 2005

Banda Sonora



Un hombre se levanta (mp3)
Silvio Rodríguez


Un hombre se levanta
temprano en la mañana,
se pone la camisa
y sale a la ventana.

Puede estar seco el día,
puede haber lluvia o viento,
pero el paisaje real
-la gente y su dolor-
no lo pueden tapar
ni la lluvia ni el sol.

Una vez descubierta
esa verdad sencilla,
o se sube a la calle
o se baja a la silla.
o se ama para siempre,
o ya se pierde todo.

Se deja de jugar,
se deja de mentir,
se aprende que matar
es ansias de vivir.

Un hombre se levanta
y sale a la ventana
y lo que ve decide
la próxima mañana.


Un hombre simplemente
sale a mirar el día
y se deja quemar
con ese resplandor
y decide salir
a perseguir el sol.

---
Canción para bajar los pies de la cama con los ánimos de un viernes, aunque el martes parezca lunes.

enero 03, 2005

Banda sonora

Hombres y locos (mp3)
Los amantes de Lola
existen hombres como tú
existen locos como yo
bajo las nubes que cubren el sol
bajo las telas que cubren mi piel
un loco salta volando
un hombre escapa llorando
un loco salta volando y no regresará
el hombre sueña deseando volar
un loco vuela al extremo del mar
y mientras los hombres miran el tiempo pasar
el loco canta parado en la barra de un bar
un loco salta volando
un hombre escapa llorando
un loco salta volando y no regresará (x 3)
----
Rafa me reclama que ande por ahí escribiendo que "si lo imaginas es posible", me increpa subrayando que no puede creer que crea a pie juntillas esa frase, para echar abajo mi teoría acerca de que todo es posible me dice que los seres humanos no somos capaces de volar... Bueno.
Miro la ventana, levanto los pies y sé que sí es posible.

enero 02, 2005

recuento

Ritual de principio de año: pasar información de una agenda a otra, de un volumen de pastas negra con rojo a otro de pasta dura color azul, al vuelo del ojo pasan nombres y fechas, celebraciones, divorcios, viajes y angustias, la intensidad de algunos días se reduce a una marca hecha con lápiz debajo de la fecha.

Paso las hojas cuidado, para no perder los papeles, para que no caigan de su sitio las migajas que me he dejado para el retorno, para que queden en la fecha correspondiente los boletos de cine, de los conciertos, cuando se ajusta al tamaño incluso los programas, esas marcas a las que recurro para auxiliar a la memoria.

Anoto con el propósito de no olvidar, de recordar el placer

Me descubro anotando obsesivamente, con claves que me invento en ese momento y después me cuesta descifrar, he pasado tiempo de más intentando descubrir qué significan ciertos signos, para al final darme cuenta que aquello que refieren no tiene la mayor importancia como una visita a la peluquería.

En el recuento son pocas las cosas a la que doy importancia, las lecturas nuevas quizá (para las relecturas está el cuaderno de tapas rojas), no sé si son muchos, no me importa si son pocos, sé que el inventario me deja siempre insatisfecho pues sobre el escritorio crece la pila de libros a los que un día he de llegar; mientras tanto, en la agenda del año que se va quedarán estas marcas:


El Conde de Montecristo. Alejandro Dumas
Italo Calvino señala que una de las características de los clásicos es que ya los hemos leído aún sin haberlos tenido en las manos. El año lo comencé con el tiempo suficiente para dedicarle las horas de lectura corrida a un clásico. Como suele ocurrir con los clásicos, me sorprendió, me atrapó por completo, una anotación en el mes de enero me recuerda cómo estoy disfrutando las aventuras del Conde, el reproche por no haberme animado antes, el proyecto abandonado de leer todo Julio Verne; todavía hay resonancias de esta lectura, como saber que para el Conde la sabiduría humana se reduce a Esperar y Confiar.

El código Da Vinci. Dan Brown (reseña)
¿Hay que leer un libro porque todo mundo lo está leyendo? La respuesta es evidente: no, la única razón para leer es el placer; habrá quienes lo encuentren en El código Da Vinci. Yo no lo encontré, a cada rato me asaltaba la idea de qué encontraban otros lectores que yo no era capaz en esa escritura despeinada, en ese relato malo por inverosímil. Me queda el consuelo de no haber comprado el libro, me queda el consuelo de tener los pelos de la burra en la mano para no acercarme a Angeles y Demonios.

Aforismos y un sueño. Lichtenberg
La mejor versión de los aforismos que conozco es la publicada por el Fondo de Cultura Económica, en la traducción de Juan Villoro, se ha vuelto un libro de cabecera, así que el encontrarme con esta plaquette despertó el deseo, lo disfruté, como se goza del tiempo entre el plato fuerte y el postre, la sola idea de regresar al tomo del FCE valió la pena.

Inquieta compañía. Carlos Fuentes (
reseña)
Como los libros más recientes de Carlos Fuentes (Instinto de Inez, La frontera de cristal) es un libro para seguidores, se requiere ser fan para no abandonar la lectura de textos como Calixta Brand, de un tiempo a la fecha, al menos en sus libros, el discurso que intenta representar lo mexicano se repite en estereotipos y generalizaciones que a pesar de la fluidez narrativa no dejan de sonar acartonados. No es el mejor Carlos Fuentes, sin embargo, los fans de este autor hemos de encontrar placer en la revisión que el autor hace de la leyenda de Drácula en la novela corta incluida en este volumen: Vlad.

Once Minutos. Paulo Coelho
Si los regalos que se otorgan hablan más de quien ofrece que de quien recibe, la lectura de este libro habla muy mal de mí. Con la intención de quedar bien compré este libro para un presente y terminé quedándomelo. Me ganó la curiosidad, en vez de cambiarlo, me lo quedé, en mucho para saber qué le atraía tanto a mi amigo. Pasé una tarde sin sorpresas: un relato monótono, un escritor lleno de buenas intenciones, una fantasía melodramática sobre una prostituta a la que redime el amor. Como ya he visto suficientes películas de Ninón Sevilla, el texto sólo me dejó la sensación de haber perdido el tiempo… bueno, no del todo, ya tuvo suficiente mi curiosidad, no he de volver a acercarme.

El gaucho insufrible. Roberto Bolaño (
reseña)
Suelo recorrer con ojos avariciosos el catálogo de Editorial Anagrama, mi esposa lo sabe, sabe también de mi afición por este escritor chileno. Un día, al regresar del trabajo la paquetería ya había dejado este regalo, que devoré, con gozo ilimitado, con la sensación de estar leyendo a un escritor que libro tras libro seguía llamando al deslumbre. Cinco historias tensas, cinco historias llenas de humor corrosivo y dos conferencias sarcásticas que sí ejemplifican las razones por las que el chileno en un breve periodo de tiempo se transformó en un esencial de la literatura latinoamericana.

Angeles del abismo. Enrique Serna (
reseña)
En esta novela actualiza el modelo de la picaresca para describir la corrupción de la jerarquía católica novohispana, denunciar el antisemitismo de la Inquisición, el servilismo de los intelectuales cortesanos, la lucha por el poder financiero, la refinada astucia de los teatreros y, unificando espacios opuestos, ridiculizar las prácticas religiosas, sexuales y sociales de todos los grupos. Moralista sarcástico que no deja títere con cabeza, ya que la mirada crítica no distingue entre “ricos” y “pobres” o “blancos” e “indios”, de nueva cuenta: no hay personajes puros, el retrato que Serna logra es el de seres humanos en conflicto por sus pasiones, de ahí que el relato de Ángeles del abismo sea verosímil y, además, sea capaz de narrar un reflejo del presente a través del pasado, ya que el relato de estas pasiones en la época colonial acentúa las semejanzas entre los vicios privados y las virtudes públicas de aquel tiempo con los nuestros.

Delirio. Laura Restrepo (
reseña)
¿Qué se le puede reprochar a Delirio?, realmente muy poco, nada relacionado con su estructura, que fragmenta las historias, quizá la suma de melodramas, el retrato somero de Pablo Escobar que calza con fuerza en el relato, sobre todo la ligereza con que se soluciona la historia, este quedarse en la superficie de la locura, un mero enunciar el delirio sin llevarlo a las consecuencias finales. De este libro prefiero recordar cómo fue que llegó a mis manos, ese recuerdo lo acaricio de vez en cuando, ilumina tardes tristes.

El ángel de Nicolás. Verónica Murguia (
reseña)
Entre los libros que más disfruté este año, si bien ya conocía las novelas de esta autora, su labor como cuentista fue toda una revelación, El ángel de Nicolás tiene el encanto de las historias ya escuchadas, esas que no se cansa una de volver a oír, es un libro que devuelve el entusiasmo al lector que vive un escenario abigarrado por la prosa fácil, por la narrativa que le apuesta al autor que escribe grabadora en mano y presa de los libros “maruchan”, esas sopas literarias que se cocinan al vapor para satisfacer las necesidades del mercado. En El ángel de Nicolás se unen la aurora y el poniente, tiene siglos, armas y el mar que une y separa.

Ensayo sobre la lucidez. José Saramago (
reseña)
Hay cosas que uno se promete en la vida, por ejemplo, no leer más las declaraciones ramplonas de algunos buenos escritores, por eso cuando los ojos descubren “dice Saramago que…” inmediatamente cambio de página, el discurso radical chic del portugués no despierta más que bostezos y, de vez en cuando, el cabeceo con que suelo bostezar ante el “este puño sí se ve”. Este libro era la reconciliación o el divorcio, a su favor varios tomos: Ensayo sobre la ceguera, Todos los nombres y los cuentos de Casi un objeto, en su contra La caverna y la desigual El hombre duplicado. Después del Ensayo sobre la lucidez, sigo sin leer sus entrevistas, disfrutándolo como novelista. Ningún hombre es una isla, obliga a reflexionar la liga entre el destino colectivo y la toma de decisión individual, ningún hombre es una isla y lo que haga, por mínimo que sea, afectará a los otros. En Ensayo sobre la lucidez el lector encontrará al mejor Saramago, el autor que se atreve a ser un moralista imaginativo, uno que sin dejar de poner el dedo en la llaga, augura un destino mejor si la sociedad civil se organiza; un libro que vale la pena leer porque la capacidad fabuladora de Saramago invita a la reflexión.

Los patriotas. Julio Scherer/Carlos Monsiváis (
reseña)
Los patriotas, de Tlatelolco a la guerra sucia, es un libro para estremecerse, ahí están las voces, los documentos, las cartas que a pesar del lenguaje burocrático no ocultan la represión brutal, es también un libro que ayuda a no olvidar; como señala Monsiváis en su ensayo: “No se preserva el orden potenciando la impunidad, no se construye una sociedad mutilando la memoria histórica, no se trascienden los crímenes del pasado remitiendo al olvido los nombres y las trayectorias de los criminales, aún pendientes de la sentencia justa”.

Cosmopolis. Don DeLillo (
reseña)
¿Qué busca un hombre que ya lo tiene todo? El autor norteamericano Don DeLillo traza el itinerario de esa búsqueda a través del personaje Eric Michael Packer, joven multimillonario, quien durante un día de abril en Manhattan, sale a la calle tras un largo insomnio, con la necesidad apremiante de cortarse el pelo y, además, cargando a cuestas la certeza de que al morir no sólo será su fin, sino el del mundo. Encontrarme a DeLillo en la librería de Casa Terán fue una tarde de reconciliación con esta ciudad.

Siete pecados capitales. Milorad Pavic
Tras la lectura del Diccionario Jazaro, no había vuelto a saber nada de este autor, hasta que Alberto Buzali me acercó a este libro de cuentos de Pavic. También colocaría entre los primeros puestos esta lectura, considero que los serbios, al menos Pavic y Petrovic, muestran que la experimentación no está reñida con un texto cálido, con el humor, con la posibilidad de contar historias. Con Siete pecados capitales renové mis ganas lectoras. Todavía hoy no me he encontrado suficientemente lúcido para escribir la recomendación de este libro, que sé merece unas líneas más inteligentes que estas que se me ocurren.

Atlas descrito por el cielo. Goran Petrovic (
reseña)
Mientras que con este libro de Petrovic me reconcilié conmigo mismo, hace mucho que no leía una novela que me sorprendiera tanto, en estricto sentido, Atlas descrito por el cielo es la novela sobre los motivos de la mudanza de ocho personajes (Sasha, Bógomil, Andrei, Herrero, Tatiana, Drágor, Esther y Lusilda). Inicia con la decisión de de cambiar el techo de la casa, deshacerse de la teja roja que iguala el edificio a otros y cambiarlo por uno azul. Tras la modificación, comienzan a ser acosados por la autoridad, al final reciben una carta en la que se les informa que deben abandonar el hogar pues en ese terreno se construirá un magnífico centro de negocios, por lo que se les ha designado un departamento en la ciudad. La historia finaliza con los preparativos de los personajes para huir. Pero describir la trama no dice nada de la inmensa inteligencia e imaginación con que el lector va desmenuzando la historia. Es un libro de esos que difícilmente se puede dejar de recomendar. Sé que gracias a mi entusiasmo por este autor Rocío y Luis se han acercado a él, sé que lo han disfrutado, ahora me siento parte de una cofradía, esa es otra de las cosas que le debo a este título, uno de esos a los que cualquier elogio le queda corto.

El cortejo nupcial helado en la nieve. Ismail Kadaré
A Kadaré le vengo siguiendo la pista desde El palacio de los sueños y siempre me deslumbra, veo en su escritura una intención y compromiso con la memoria sumamente atractivo. Albanés exiliado en Francia, Kadaré es un escritor de los que difícilmente se puede encasillar sin caer en el simplismo, lo más sencillo es decir que hay una influencia evidentemente kafkiana, pero describirlo así implica reducir el tratamiento magistral que este escritor hace de los conflictos entre el individuo y el poder. Líneas arriba escribí lo que me provoca el discurso arcaico de Saramago, quizá es porque considero que el verdadero compromiso del autor se demuestra con libros como los que escribe Kadaré, no con arengas revolucionarias desde el penthouse.

Obra poética II, Tomo 12 de Obras completas. Octavio Paz (
reseña)
Al fin, las obras completas de Paz están ya completas, sé, creo, que la obra poética de un autor nunca se cierra, no se puede dar por clausurada, siempre habrá por ahí la posibilidad de un texto que le pueda dar otro sentido al conjunto, sin embargo, a mi fascinación por la poesía de Paz le hacía falta este tomo “definitivo”, el tomo 12 establece lo que Paz decidió que conformara su obra poética, las páginas definitivas de su diario, como el poeta indica en el prólogo al tomo 11: “La poesía puede verse como un diario que cuenta o revive ciertos momentos. Sólo que es un diario impersonal: esos momentos han sido transfigurados por la memoria creadora. Ya no son nuestros sino del lector. Resurrecciones momentáneas pues dependen de la simpatía y de la imaginación de los otros”
Me parece que es la ocasión perfecta para que quienes desdeñan al mejor poeta mexicano se acerquen a una de las poéticas más deslumbrantes, ya sea por su variedad temática o su capacidad de experimentar.

Antología de lo indecible. Guillermo Vega Zaragoza (
reseña)
Lo escribí y lo sostengo: cada uno de los catorce textos que componen la Antología de lo indecible son un intento del narrador por no permitir el silencio, de revisar la experiencia y ofrecerla al lector desde una perspectiva donde lo que se da no puede ser tomado con neutralidad, sino que obliga a asumir una posición, ya sea por la repulsión o el identificarse con los personajes o la situación, en muchas de las ocasiones reaccionar al texto a partir del sentido del humor, humor negro, desesperado, del humor empleado cono último recurso del vencido. Fue un encuentro muy afortunado. Creo que de Memo Vega todavía nos falta leer lo mejor, ya vendrá.

Letras sobre Aguascalientes. Antonio Acevedo Escobedo (
reseña)
La invitación a presentar este tomo en la Feria del Libro de Aguascalientes me acercó a la posibilidad de conocer desde otra perspectiva el lugar en el que vivo, fue enriquecedor leer bajo presión y con el propósito de decir algo acerca del libro. En El agua y los sueños, Gaston Bachelard señala: Lo que amamos por encima de todo en el hombre es lo que de él puede escribirse. Lo que no puede ser escrito, ¿merece ser vivido?; en la recopilación Letras sobre Aguascalientes de Antonio Acevedo Escobedo el lector se enfrenta a la forma en que otros amaron sta tierra, una pasión así merece ser leída.

Secreciones, excreciones y desatinos. Rubem Fonseca y Pequeñas criaturas. Rubem Fonseca (
reseña)
Uf, Fonseca, uno de esos autores que no decepcionan, que soportar y exigen la relectura, ya no recuerdo cuántas veces he vuelto a su novela Grandes emociones y pensamientos imperfectos, siempre ha valido la pena. Como cuentista no deja de atraerme su capacidad de observación, si decidida incorrección, los ambientes que describe. Sus amorosas historias de personajes sórdidos (en el sentido que implican han perdido toda su pureza) cuentan además con una característica que los hace apetecibles para el lector, que impide soltar el libro una vez iniciada la lectura: un ácido sentido del humor, incluso en la más extrema de las situaciones, Rubem Fonseca logra insertar una nota humorística (generalmente negra), ya sea a través de una observación hecha por el personaje para burlarse de sí mismo o bien de una referencia cultísima que permite al relato expresar el aspecto más ridículo de la condición del mundo contemporáneo.

Memorias de mis putas tristes. Gabriel García Márquez (
reseña)
¿Escapar del libro más reciente del nobel colombiano?, imposible. Salí satisfecho del encuentro, comprendí, sobre todo, que quien busque en esta novela al García Márquez de Cien años de soledad, no lo va a encontrar, con todo lo simple de la frase me atrevo a escribir: lo que va a encontrar en esta novela es al García Márquez de Memorias de mis putas tristes, es decir, a un autor en pleno dominio de sus trucos literarios, el de las frases deslumbrantes, el de las referencias evocadoras, uno que se concentra en el tránsito de un solo personaje, que hace girar el mundo en torno a los cambios que sufre el anciano cuando a un ritmo lento, pausado, se van disolviendo los obstáculos que impedían al anciano sentir el amor.

Una novelita lumpen. Roberto Bolaño
Una historia sencillísima en 16 capítulos, la de una mujer que al perder a sus padres tiene que encontrar la forma de sobrevivir en Roma. La escritura de Bolaño es punzante, el pesimismo de sus personajes simples que transforman la necesidad en sueño o, mejor dicho, que encuentran que sólo a través del sueño se construye la realidad. Este fue el último libro publicado, en vida, por el escritor chileno y forma parte de la colección Año Cero, una propuesta en que Random House pidió a varios escritores a elaborar relatos a parir de ciudades como Moscú, Beijing, El Cairo, México y Nueva York, Roma le correspondió como pretexto escénico a Bolaño.

Ochenta y seis cuentos. Quim Monzo
Ya no recuerdo cómo es que llegué a este autor, si fue una de esas premoniciones que en la librería alumbran la mano y hacen tomar el libro, o bien la lectura de algún comentario; apuesto por la primera, ya que hace mucho que no leo sobre este estupendo cuentista catalán y me siguen pareciendo atractivos tanto el título como la ilustración de la portada de El porqué de las cosas. Ochenta y seis cuentos, publicado por Anagrama es una buena forma de acercarse ya que recopila varios tomos de cuentos, todos ellos con piezas magistrales, de una escritura delirante, de fantasía desbordada, especialmente brillantes sus revisiones de cuentos infantiles, y no menos buenos sus cuentos sobre el desamor, hay que leerlo, tiene un sentido del humor fantástico.

Sobre la historia natural de la destrucción. W. S. Sebald
A Sebald sí recuerdo cómo llegue, buscando información sobre Ian McEwan una liga me llevó a una reseña del periódico La Crónica, en el suplemento cultural destacaban Austerlitz de este autor, la crítica hablaba tan bien de este autor que estuve buscando este volumen, que todavía no leo, pero a mis manos llegó este título, bajo el cual agrupa el autor una serie de conferencias acerca de historia y desmemoria, sobre la voluntad del pueblo alemán de olvidar, una especie de revisión a la visión de los vencidos. El libro abre con la descripción de los efectos del bormbardeo de las fuerzas aliadas a las ciudades alemanas e intenta encontrar las razones por las cuales se ha borrado de la memoria histórica ese hecho.

Glamourama. Bret Easton Ellis
Este autor es de los pocos que ha logrado que deje a un lado el libro para tomar aire, su American Psycho lo consiguió, con esa experiencia y la sorpresa de encontrar Glamourama en un estante del supermercado, a un precio inverosímil, fueron motivos suficientes para emprender la lectura... Sin embargo, me costó mucho trabajo finalizarla, la trama no despertó emoción alguna, las descripciones que en American Psycho eran fabulosas en este tomo me parecieron excesivas, como con la intención de agregar páginas a una trama bastante boba, sin duda alguna este autor sabe contar, pero me parece que este intento de retrato del mundo de la moda y la crítica al modelo consumista de la alta sociedad no logran cohesionar en una novela. Otra vez será.

Nana. Chuck Palahniuk
El simple hecho de ser el autor de la novela en que se basó El Club de la Pelea, bastaba para acercarse a este novelista. La narración navega de la costa de la realidad a la fantasía con suma facilidad: existe un libro que contiene una canción de cuna que una vez cantada hace morir a los niños. Siguiendo el esquema de una novela policiaca Palahniuk presenta una serie de personajes frenéticos que se involucran en una búsqueda de todos los ejemplares del "libro asesino". Lamentablemente leí este libro en una pésima traducción, si te es posible, lector, sobreponerte a ello, es un libro que se disfruta.

El despertar de México. Julia Preston/Samuel Dillon
La tradición del reportaje de fondo que mantienen algunos periodistas de Estados Unidos y la posibilidad de acercarse a una revisión de la historia de México desde la perspectiva de una mirada extranjera, hacen de este libro una lectura indispensable para el entender la historia reciente de este país, si bien en algunos temas como los sucesos del 68 se queda en la superficie, no se le puede exigir más a un tomo que relata algunos de los hechos más relevantes de la tragicomedia política nacional. Tan sólo el capítulo dedicado al hermano incómodo, grandeza y caída de Raúl Salinas de Gortari, valdría lo que se pagara por el libro.

Vida con mi viuda. José Agustín
En mi historia personal como lector, la publicación de un libro de Agustín es un acontecimiento por sí mismo. Además, tras la publicación de Cerca del fuego este autor no había sacado al mercado otra novela. José Agustín, creo, tiene que combatir contra sus propios fans, quienes lo encasillamos en un autor que escribe sobre jóvenes y rock, es casi imposible que no se le exija seguir siendo el representante de la contracultura literaria. A veces, esos prejuicios impiden notar el crecimiento, la madurez, que como narrador ha alcanzado este escritor, decidido a hacer de la escritura una experiencia lúdica y erótica. En Vida con mi viuda lo consigue, hay pasajes y descripciones que me arrancaron carcajadas, además, me resulta imposible no admirar la voluntad de escribir sin solemnidad, esta apuesta por el sentido del humor.

Dictamen sobre Dios. José Antonio Marina
Los maestros que más se disfrutan, que mejor se recuerdan (al menos yo) son aquellos que te enseñan a preguntar, creo que Marina es ese tipo de ensayista, su teoría de la inteligencia creadora sigue alimentando mi esperanza en la posibilidad de un mundo más inteligente. Este filósofo se empeña en hacer ameno el recorrido por el tema que aborda, ya sea la ética, los derechos humanos o el papel de los sentimientos, además de que sus investigaciones están llenas de citas literarias, más que ejemplos, invitaciones a acercarse a otros textos, el que se deciciera a investigar sobre la naturaleza de "Dios" era una invitación que no podía rechazar. Un ensayo para leer con el lápiz y el cuaderno de notas a la mano.

La noche del oráculo. Paul Auster
De Auster me impresiona la decidida voluntad de contar, y de contar elaborando el entramado sutil con que enreda el azar cada uno de nuestros actos. A veces he escuchado que es un escritor para escritores, no sé muy bien qué se quiera decir con eso, quizá se refiera a que en cada texto de este autor es posible hallar múltiples referencias literarias, hipertextualidad que le dicen, lo que sí sé es que ha encontrado una fórmula sumamente efectiva para contar y siempre da en el blanco (bueno, a excepción de Tumbuctú, que me parece su novela más floja), a cada libro de Auster uno como lector se plantea si eso que llamamos azar no es la regla con que se rige la vida.

Y aquí acaba mi año en libros, de nuevo, no sé si son muchos, no me importa si son pocos, sé que lo más importante es el placer con que me acerqué a cada uno de estos títulos.

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