agosto 30, 2004

Hay caricias y palabras que se ofrecen en la intimidad que vistas en otros o reveladas públicamente descubren la alta proclividad al ridículo requerida para amar.

agosto 29, 2004

Leer, vivir, Baricco, el agua tibia y un largo correo


Por distintas listas de correo ha llegado al buzón el artículo de
Alessandro Baricco, "Queridos jóvenes, es mejor no leer", polémico como
ya escribió el maestro Ruiz, en mi caso no deja de sorprenderme que
Baricco sea tan pesimista y, además, me da comezón la idea de que
"vivir" y "leer" son antagónicos que a lo largo del artículo se refleja.
Me sorprende que un autor tan "vital", tan lúdico (ahí están de ejemplo
sus novelas City o Seda, su monólogo Novecento) no tenga ninguna duda en
relacionar el placer de la lectura con la derrota.
Comento

> 'Queridos jóvenes, es mejor no leer'
> Alessandro Baricco
> No tengo ninguna duda que el placer de leer, así como la cultura del
> libro, > están fuertemente relacionados a una derrota. A una herida y a una
> derrota. Sobre los libros, no tengo dudas. Sobre la música, teatro, cine, puede
> ser más problemático.

¿A una derrota de quién por quién?, ¿a cuántas caídas?, ¿fueron relevos
australianos o un deporte en las olimpiadas que olvidaron incluir en el
resumen?, quizá es que yo confundo el arte de interpretar, ya que lo
entiendo como sinónimo de leer, ir al teatro, escuchar música y,
entonces, no encuentro la diferencia.

> Leer es siempre la revancha de alguien que en la vida fue ofendido, herido.

Terrible, ahora resulta que los lectores sí somos el gordito del grupo,
el de lentes al que no le gusta la clase de deportes, ese que se sube a
leer a un árbol mientras los vitales, los ganadores, broncean sus
músculos en espera de un nerd a quien apalear, hacerle calzón chino o
darle un empujón en la playa para que se compre un curso por
correspondencia de Charles Atlas

> Me parece que leer libros es una manera inteligentísima de perder.

Me parece que generalizar es una manera (a veces) inteligentísima de
escurrir el bulto.

> Relacionado a una especie de renuncia a combatir sobre el campo. No sé
> si esto tiene alguna relación con la "humanidad ofendida", de la cual
> escribía Adorno. Sé que la gente de libros es, por lo general, gente
> que sufre.

¿Algo así como que "quien lee es porque está solito y en la soledad se
sufre?, mmmmh, cito al master Harold Bloom (Cómo leer y por qué. Ed.
Anagrama): <proporcionar la soledad, porque, al menos según mi experiencia, es el
más saludable desde un punto de vista espiritual. Hace que uno se
relacione con la alteridad, ya sea la propia, la de los amigos o la de
quienes pueden llegar a serlo. La invención literaria es alteridad, y
por eso alivia la soledad. Leemos no sólo porque nos es imposible
conocer a toda la gente que quisiéramos, sino porque la amistad es
vulnerable y puede menguar o desaparecer, vencida por el espacio, el
tiempo, la falta de comprensión y todas las aflicciones de la vida
familiar y pasional.>>

> Existe una tendencia a ser sumergido por esta sensación de desequilibrio.
> Y es verdaderamente peligrosa.

Alto, tengo que ir a recoger a casa de mi madre Madame Bovary, es una
de esas se anda fugando con nuevo novio.
Si Baricco puede generalizar, sus lectores también:
Sé que la gente de libros es, por lo general, gente multiorgásmica.
Sé que la gente de libros es, por lo general, gente conversadora.
Sé que la gente de libros es, por lo general, gente inteligente.
Sé que la gente de libros es, por lo general, gente inteligente.
Y así podría seguir la lista, a la manera de aquellas estampitas
ochentenas en que dos encueraditos sufrían, gozaban, posaban, etcétera
bajo el lema de Amor es

> Lo que pensaban de la novela en el siglo 19 las personas de buen sentido,
> es decir, que era peligrosa, es verdad; y está bien que en el origen de la
> novela así haya sido percibido. Lo entendieron rápidamente los médicos que
> prohibían a sus esposas la lectura de novelas, en la pureza áurea de aquel
> objeto --la novela-- entendían una cosa que a nosotros actualmente nos
> parece ridícula. Pero era verdadera en aquel entonces y permanece como
> algo que tiene que ver también hoy con la experiencia de leer.

Y dale con Flaubert, aunque coincido, la novela es peligrosa porque es
subversiva, leer es interpretar el mundo e interpretarlo puede llevar a
la necesidad de realizar algunos cambios o, mejor dicho, a vivirlo de
una manera distinta, creo que con los sentidos plenos

> Para ser prácticos, veo a estos muchachos de 16 años que pasean, y que han
> leído todos mis libros, o bien demasiado Kafka o demasiado Dostoievsky.
> Los veo. Y cuando me preguntan qué deben hacer, sólo una cosa me llega a
> la cabeza: "Váyanse a jugar con el balón, tiren los libros, paseen.
> Córtense los cabellos, píntenselos de verde. Hagan algo. Busquen estar en
> el adentro. No afuera. Después de ello, regresen a los libros, por caridad,
> pero no se dejen imbuir".

Otra vez mmmmh:
Del DRAE:
IMBUIR
Del lat. imbuere.
1. tr. Infundir, persuadir.
No, pues me quedé igual, ¿no se dejen imbuir, de qué o por quién?,
tampoco persuadir, ¿de qué o por quién? A la mejor buscando ligas
conceptuales:
INFUNDIR
Del lat. infundere.
1. tr. ant. Poner un simple o medicamento en un licor por cierto tiempo.
2. [tr.]p. us. Echar un líquido en un recipiente.
3. [tr.]fig. Teol. Comunicar Dios al alma un don o una gracia.
4. [tr.]fig. Causar en el ánimo un impulso moral o afectivo. INFUNDIR
miedo, fe, cariño.
Ah, era eso, ya entendí:
No pues sí, chavos, por caridad, no se dejen poner ningún medicamento en
un licor, si van al antro, de preferencia beban cerveza y que la
destapen enfrente de ustedes y si alguien en el autobús les ofrece una
bebida, digan no y cuéntenselo a quien más confianza le tengan.
Aquí es donde me parece superficial Baricco al colocar como antónimos
leer y vivir, donde primero se tiene que vivir y después leer.
(Paréntesis, Don Guillermo Vega Zaragoza-Pantitlán, en la firma de los
mensajes de la lista de sogemescuelas, la frase de Thoreau, está muy
mamerta:
"Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para
vivir", ¿qué significa?, ¿otra de esas antípodas del selecciones? Ya la
busqué en Walden, lo único que este nerd ha leído de HDT y no la
encuentro, se me hace más una frase del manual del guerrero de la luz u
cualquiera de esos anatomistas. Tampoco veo haya una diferencia radical
entre sentarse a escribir y levantarse a vivir, aparte de la disposición
de las piernas)

> Si pienso en los jóvenes de hoy, en lo que leen y lo que no leen, y si
> desde nuestra experiencia de Tótem puede surgir alguna luz sobre esto, me
> vienen a la cabeza algunas cosas.
> Antes que nada, se necesita una gran disposición de nuestra parte para
> entender que la geografía del sentido de estos jóvenes es objetivamente
> distinta de la nuestra. Y no por un proceso de "vulgarización" o
> "denigración" de aquello que es noble. En lo absoluto. Será noble como la
> nuestra, pero será distinta.

Y aquí ya le valió una pura y dos con sal al autor de El alma de Hegel y
las vacas de Wisconsin
la concatenación temática, de los consejos de
Barney a la guía de padres, para decir que la mezcla de agua caliente
con fría da agua tibia y que la percepción de la realidad (y la realidad
misma) es distinta entre niños-jóvenes-adultos-etcétera.
La primera vez que leí este artículo (en el periódico Reforma, creo)
pensé que por un error de edición faltaban párrafos, no entendía cómo
saltaba de una idea a otra:


> No se puede pretender que los Quartetti de Beethoven cubran, en la
> geografía de la inteligencia de estos jóvenes, la misma parte que han
> cubierto en la geografía de nuestra inteligencia. Y no precisamente por un
> proceso de degradación. No, simplemente porque la geografía cambia.
> Si nosotros, cada vez que se pierde un pedazo de la geografía que nos ha
> generado, nos ponemos a pensar que ésta es una pérdida estéril del mundo,
> y si nosotros debiéramos ser así de idiotas para pensar esto en un modo
> apriorístico y dogmático, no se abrirá jamás un diálogo con estos jóvenes.

No sólo Beethoven, también Mahler, Monteverdi, la Sonora Santaneca,
Peter Gabriel y a quien se quiera incluir en la lista infinita...
además, veo imposible cómo es que esa "geografía" se pierda si, de
entrada, es una "geografía personal", pensar que mi "geografía" de Pablo
Casal interpretando las Suites para Cello de Bach es la misma que la de
mi esposa (tenemos la misma edad) es un modo aprioristico y dogmático de
ver el mundo.
Siguiendo con esta imagen de las "geografías", el placer de compartir
está en elaborar un mapa conjunto, donde las notas, las letras, los
trazos, las texturas descubiertas por cada individuo se unan para armar
el rompecabezas de ese continente, supongo.

> Debemos entender que su geografía será igual de noble que la nuestra, y
> además podría ser más noble, si no existiera ningún vestigio de la nuestra.


Mmmmmh, o sea que es más noble el descubrimiento de América por Colón,
que el descubrimiento de Oriente por Marco Polo... o quiere decir que
es más noble la visión del joven (o anciano) que piensa que Beethoven le
plagió la Novena a Miguel Ríos, no me cuadra

> Allá donde en nosotros existía un puerto, en ellos no existe nada.Han
> dejado todo al nivel del suelo para dar vida a un gran estacionamiento. Y
> nosotros debemos tener una gran e inmensa inteligencia para no
> despreciarnos por el hecho de que hay un estacionamiento donde había un
> río, sino entender, antes que nada, toda la geografía. Y pensar --casi
> como un acto de fe-- que nuestra geografía será igual de noble que la de
> ellos. Porque de hecho es así. Porque a final de cuentas, en los últimos
> Quartetti, ¿qué criticaba Beethoven? Era el mundo en movimiento. Después,
> la forma en la cual se puso en movimiento, porque nunca estuvo en nuestras
> manos elegir dicha forma.
> La única cosa que debemos odiar es la inmovilidad. Porque es la muerte, es
> la dictadura, es el mundo en pausa.

Y una de las miles de formas en que puede comenzar la inmovilidad, creo,
es aplicando criterios nobleza, vileza, bueno, malo a las
interpretaciones del mundo

> Pero si el mundo comienza a vibrar, necesitamos después, de vez en vez,
> entender la forma de esta vibración, que no podrá ser siempre la misma.

O sea, además del agua tibia, existe el hilo negro

> El problema de la lectura, a final de cuentas, es esto. Si partimos del
> supuesto de que cada joven que no lee es una pérdida para la civilización,
> partimos de un supuesto erróneo. Estúpido. No es del todo cierto que,
> dentro de 150 años, la lectura será el modo, la forma más apta para la
> creación de sentido, para aprehender la vitalidad de lo real.

La vitalidad de internet, el intercambio de correos, la elaboración de
blogs desmiente el que los jóvenes no leen, lo que no comenta Baricco
(quizá por ser políticamente correcto) es la crítica a lo que leen los
jóvenes, hay de dos sopas, asumir como Harold Bloom que con tan poco
tiempo de vida lo más importante es leer el canon o, bien, fomentar la
lectura que mezcle las etiquetas del champú con el Kalimán y la
Odisea... bueno, hay más sopas, pero creo que la buena es compartir el
placer de la lectura para despertar el deseo de nuevas cartas para
interpretar la geografía del mundo

>Sin embargo,
> ¿esto quiere decir que no se puede hacer nada, que no podemos hacer nada,
> para transmitir a un joven el sentido de aquello que para nosotros es
> noble? Nada en absoluto. Nada es grandioso si uno no es capaz de explicar
> el porqué lo es.

Y aquí sí coincido con Alessandro Baricco, el quid del asunto está en la
forma en que nos las arreglemos para compartir el placer de la lectura.

> Si los Quartetti de Beethoven son grandiosos sólo porque son los Quartetti
> de Beethoven, y uno no parte de cero, y no sabe explicar el porqué,
> aquella grandeza está acabada. Deviene en una imposición, justo a lo que
> un joven siempre se rebela.

Bueno, pues ya llegamos a un acuerdo, di no a la imposición, sí al
placer compartido

> Cuando los jóvenes se rebelan a la lectura únicamente porque les viene
> dada como un valor inexplicable, porque es mejor que jugar Playstation, es
> necesario preguntarnos si alguno les ha explicado de manera convincente
> por qué es mejor. Aparte de que se trata, evidentemente, de una cuestión
> abierta --no sabemos todavía bien qué cosa sucede en aquel nuevo mundo de
> mensajes visivos, sensibilidad, velocidades distintas a la nuestra--, es
> por eso que los jóvenes viven la lectura como una agresión a sus valores.
> El libro y el videojuego desde el inicio resultaron contrapuestos.
> Entonces, o estamos en condiciones de explicárselos, o bien estamos
> haciendo algo que los alejará más.
>
> En cambio, el desafío es que a alguien que juega con el Playstation le
> cuentes el Cyrano, y que, de pronto, te escuche. Pero no le puedes decir:
> "¡Ve al teatro! A ver un Cyrano de Bergerac doctísimo y aburridísimo". Así,
> nos la jugamos todos, ¡uno después del otro!
>
> Esto nos ayudará también a entender qué cosa está todavía viva y qué cosa
> está muerta. Cuando, en resumidas cuentas, no puedo explicar a los jóvenes
> en la escuela Holden, por qué creo que El hombre sin atributos de Musil es
> un libro para leer, cuando advierto que me canso cada vez más, que cada
> vez tengo menos credibilidad, y que no logro convencerlos, no sólo quiere
> decir que no soy lo suficientemente bueno. Sugiere también que quizás, en
> la nueva geografía que está naciendo, El hombre sin atributos no es un
> libro importante. Esto es algo muy probable, de lo cual no debemos
> espantarnos. No lo digo para provocar. Los músicos que Rossini admiraba en
> su oficio se llamaban Mozart, Haydn, pero otros tenían nombres que hemos
> olvidado por completo. Las geografías cambian. Quizá El hombre sin
> atributos no es importante por siempre. Lo ha sido para mí, para mi
> generación, pero cuando se comienza a no saber explicarlo, cuando percibes
> que no te creen, es mejor buscar entender qué cosa está
> pasando, cuál es la nueva geografía que está naciendo.
>
> Y prepararse para tomarla.
>
> Traducción de Israel Covarrubias


Tanto para enterarnos que Baricco es incapaz de contar porqué le gustó
tanto Musil.

A mí me pasa seguido con Joyce, cuando me dicen que no pueden con él, ya
tengo mi respuesta de cajón:
1) No lo tienes que leer
2) Si lo quieres
leer y no puedes por el principio, veta al capítulo final, está bien
cachondo...
no sé si funciona, pero hasta ahora no me han aventado el libro

Me dio tristeza leer este artículo, ¿cómo un escritor puede hacer estas
diferencias?, leer es vivir, no hay de otra, leer el descubrimiento de
un punto en el espacio que contiene todos los puntos es vivir el
hallazgo del aleph, leer la búsqueda de una mujer es vivir la certeza de
que encontraremos a la Maga, leer que un monito renuncia al amor para
fundar una civilización es vivir (me atrevo a decir: en carne propia) la
decisión de Eneas, igual que se vive el apretón de las sogas en las
muñecas cuando nuestros compañeros nos han amarrado al mástil para no
sucumbir al canto de las sirenas.

Tengo hermanos menores, tengo amigos, jamás les he dicho que tienen que
leer la Odisea porque a mí me gustó, tampoco que es su obligación leerlo
porque es un clásico, ni porque lo digo yo... de preferencia con una
copa de ron prefiero contar la infinita tristeza que sentí en el
Tártaro, sin siquiera poder abrazar a mi madre muerta o la melancolía
que a veces me despierta la culpa de haber renunciado a Circe:

Me ganó la arrogancia -le conté un día de copas a mi hermano- de no
haber presumido mi nombre al cíclope, hace veinte años que hubiera
llegado a casa.
Y ya con esta cita de Bachelard me despido:
Lo que amamos por encima de todo en el hombre es lo que de él puede
escribirse. Lo que no puede ser escrito, ¿merece ser vivido?
Gaston Bachelard. El agua y los sueños

agosto 28, 2004

En letras de otros


Lo que amamos por encima de todo en el hombre es lo que de él puede escribirse. Lo que no puede ser escrito, ¿merece ser vivido?

Gaston Bachelard. El agua y los sueños.

agosto 27, 2004

Ever wanted to be someone else?

Eso dice el poster de Being John Malkovich?, creo que esa fue una de las 352 razones por las que en su tiempo se me antojó ver la película, seguido quiero ser otra persona, antes quería ser una persona diferente a la otra persona que hoy en día me gustaría ser, aunque a decir verdad, la otra persona que hoy en día me gustaría ser se parece un poco a la otra persona que antes me hubiera gustado ser y... es más, esas dos otras personas que me hubiera gustado ser se parecen muchísimo a la otra persona que soy cuando estoy contento, como hoy, que me gustaría ser siempre la otra persona que soy en este momento de felicidad.

Mi día mejoró sustancialmente cerca de las 16:00 hrs. mi jefe me retribuyó por el trabajo que vengo haciendo desde el fin de semana y me ha costado varios desvelos, llego a casa de muy buen humor y después de comer toca la puerta el hombre de la mensajería con dos paquetes de libros (gracias, gracias, gracias Beto Buzali), para celebrarlo me voy a rentar unas películas, así que hoy comeremos palomitas y justo antes de que me desconectara, recibo un correo de mi hermana, hoy me gusta la otra persona que estoy siendo.
Soy feliz, soy un hombre feliz


Se puede vivir en provincia y tener acceso a los libros que uno quiere, no sólo a la oferta de la mayoría de las libreria fuera de la Ciudad de México.
Se puede vivir en provincia y leer a Pavic, Petrovic, Sebald, Bolaño, Palahnik, Fonseca, Marina, Monzó...
Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen los muertos de mi felicidad.

Claro, me basta con muy poco, no soy exigente, un empleado de Estafeta o FedEx o la compañía que sea tocando el timbre de casa y preguntando por mi nombre.
Un paquete de libros.
Y todo gracias a la ayuda de los amigos. Gracias Beto Buzali. Estoy juntando monedas de 10 centavos (hartas) para fundirlas y mandarte a hacer un busto ecuestre.
Visitas inesperadas

Suelo escribir por las noches, rodeado (intento) siempre de una ventana, considero esencial tener una. Cuando escribo directamente a la computadora es porque ya sé qué voy a escribir, digamos que es un proceso de corrección, la mayoría de las veces escribo a mano, en un cuaderno especial. Especial porque me gusta el dibujo de la cuadrícula, los compré en un centro comercial, muy baratos, recuerdo que compré 5, ya me los estoy acabando y me da terror, ahora tendré que buscar otro cuaderno.

En ese cuaderno suelo apuntar lo que creo que valga la pena, me alucina la gente que trae papelitos o libretas para apuntar los súbitos arranques de inspiración (evidentemente no creo en la inspiración), termina uno apuntando puras babosadas.

Bueno, escribo a mano, en mi cuaderno de cuadrícula chica, y en esta bitácora. Sólo que al entrar aquí tengo la extraña sensación de recibir visitas inesperadas, como si alguien mirara por encima del hombro.

Karla escribió un comentario en el post de Eterno resplandor de una mente sin recuerdo. ¿Qué le puedo decir?, ojalá tenga oportunidad de verla, es una pequeña obra maestra, omitiendo el nerviosismo de la cámara y la fotografía (esto ya lo dije). Así que, Karla, si no la encuentras en las salas, espera a que salga en dvd y corre a rentarlo, no te arrepentirás.

También pasó por aquí Omar Navo. me cohibe al decir que le gustan mis comentarios sobre cine... hijole, no lo sé, supongo que es una responsabilidad. Por lo pronto, lo más que puedo hacer es visitar su bitácora, leerlo.

El lector está invitado a navolandia, a la Infinita tristeza cósmica.

Mientras tanto, el recordador goza extrañado la sensación extraña de escribir con alguien respirando sobre el hombro.
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
(otra vez)

Y sí, otra vez.

Tuve que despertarme temprano para hacer algo del trabajo (no con muchas ganas), ahora ya me tengo que ir a darle que es mole de olla y, lo extraño, es que tras el sueño, sigue el buen sabor de boca por haber ido a ver qué hacían con el guión de Kaufman.

Ayer en la taquilla una pareja compraba su boleto antes que nosotros, se tardaban, le pedían recomendaciones al vendedor:

-¿Oiga y Colateral?

-Está buena, es de acción

-Pero no es la de ciencia ficción, ¿verdad?

-No, esa es Yo, robot

-Oiga, ¿y la de Gatubela?

-También es de acción

Y preguntaron por casi todas las de la cartelera, excepto por Eterno resplandor. Me dieron ganas de decirles que no se perdieran la oportunidad, que seguramente se iban a divertir, ¿pero cómo recomendar algo que no había visto?, así que compraron su boleto (no supe para cual) sin que les dijera nada.

¿Qué les iba a decir?, pues que con Kaufman no hay pierde. Desde 1999 con Being John Malkovich de Spike Jonze. Me acuerdo que esa la vi por pura entraña, porque me latió el poster, la vi en el Elektra, en la ciudad de México y después anduve buscando como desesperado el DVD, hasta encontrarlo, una pequeña obra maestra sobre la identidad y el deseo de ser otra persona. Cuando en el 2002 aparece Adaptation (El ladrón de orquideas) donde repite en la dirección Jonze con guión de Kaufman, refrendé el gusto por lo que escribía este guionista, absolutamente inteligente pero para nada aburrido, siempre un planteamiento filosófico pero con sentido del humor. Además con un timing excepcional, la escena en que los gemelos Kaufman esperan el amanecer, escondidos en el manglar y platican... y le explica Donald a Charlie que uno es lo que ama, no quien lo ama, wow, y Charlie cantándole a su hermano: Imagine you and me, I do.. otro wow

Confesiones de una mente peligrosa (2002) la dirigió George Clooney... sin comentarios, hay algo no del todo logrado, incluso me decepcionó un poco. Pero Eterno resplandor... otra cosa.



Incluso un Jim Carrey sirviendo al guión me pareció bueno, y la actuación de Kate Winsley, brillante, incluso Elijah Wood, Tom Wilkinson y la Dunst, cada uno en su papel, excelente casting... sólo lástima por la elección de fotografía y el movimiento de cámara nervioso, no hacia falta, el guión se explicaba por sí solo.

Como sea, hay que verla, ya saldrá el dvd. Me voy contento a trabajar.

Este es el poster de Being John Malkovich

Being John Malkovich

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos



Al fin pude ver la película de Charlie Kaufman (sí, ya sé, técnicamente la película la dirige Michel Gondry, pero para mí es de CK), largo tiempo desde que vi los cortos (¿alguien sigue usando esa palabra?, ahora sólo escucho que dicen trailer).
Llego a casa satisfecho, reconciliado con la vida, si no fuera por el manejo de cámara del director y la fotografía que eligió, le podría 10 a la película, el guión lo tiene.

How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd
Alexander Pope. Eloisa to Abelard

explica el título Kirsten Dunst, citando del Bartlett's Quotations, aunque prefiero el diálogo entre Joel y Clementine, mientras la casa en la playa se va destruyendo y con ella el recuerdo del amor que ahí encontraron:

Clementine: This is it, Joel. It's going to be gone soon.
Joel : I know.
Clementine : What do we do?
Joel : Enjoy it.


Pues sí ENJOY IT.



agosto 26, 2004

¿Qué es un fantasma?


El espinazo del diablo de Guillermo del Toro abre y cierra con la voz en off de Luppi recitando:


¿Qué es un fantasma?
Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez
Un instante de dolor, quizá
Algo muerto que parece por momentos vivo aún
Un sentimiento, suspendido en el tiempo,
como una fotografía borrosa
como un insecto atrapado en ámbar
Un fantasma, eso soy yo


y Amparo Tello pregunta por la película en un correo de la lista foreliana y le contesta Fernando Acevedo y me pica la curiosidad y salgo con mis sangronadas, comento la película, digo que me parece que (sin haber visto Hellboy) me parece lo más logrado de este director mexicano y en un postscriptum inútil agrego: "PS. Y "¿Qué es un fantasma? Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez..." NO es un poema. Como tampoco Ojalá de Silvio Rodríguez es un poema. Aunque, quizá si poesía, como la imagen de la bolsa flotando en Belleza Americana o la voz de Eugenia León interpretando Pájaros perdidos de Piazzolla o...

Después Yolanda Lacarieri contesta a ese mensaje con una cita:


"Por su carácter de apariciones, las ausencias son, sin ir más lejos,fantasmas: la única clase real de fantasmas, cierta e irrefutable, en estemundo positivo. ¿En razón de qué? En razón de que un fantasma, para ser tal, precisa llenar un hueco y adoptar la forma de algo que no está de unmodo tangible y efectivo: haga el lector --si no es un abuso estainstrucción, si está dispuesto-- el censo rápido de las ausencias que loacompañan en este instante: seres y objetos que percibimos sin verlos, sinolerlos, sin palparlos; espectros, que de todo lo ausente hay espectors, yque alguien niegue que son más numerosos que nosotros, ausentes dentro deun segundo y fantasmas todo el tiempo

"josé israel carranza, "La estrella portátil", fondo edit. tierra adentro

y ya nos alejamos de la película y no importa, para eso sirve estar en una lista de correo.

¿Qué es un fantasma?, para mí es hasta no ver no creer, claro porque no he visto ninguno, porque no he definido qué se podría considerar como fantasma.

En todo caso, creo en los fantasmas como algo parecido a lo que escribió carranza: la presencia de algo que ya no esta, ¿pero no es eso la memoria?

a room with a view* y el vega zaragoza-pantitlán

No sé (y la verdad es que no me importa mucho) cómo es que en otras bitácoras van agregando links, ¿todos son sus cuates?, ¿hay una cofradía secreta -al menos para mí- que comparte sus ligas? Misterio

Lo que sé es que a quienes conozco que tienen blog, algunos de ellos (me encanta la precisión) cuentan con una lista similar de enlaces, en varios se repite la enumeración, ¿los leerán?, qué me importa...

A qué viene esto, a que agregué a mi lista un enlace al blog a room with a view* después de verlo en varias bitácoras me decidí a visitarlo y me animó, no soy como halogeno (el autor), no comparto muchos de sus gustos musicales, no tengo la más remota idea de cómo es físicamente (y no me interesa saber), pero me hizo sentir bien leerlo.

Mirar por encima del hombro de halogeno hacia las páginas de su cuaderno me hizo soltar una que otra risa y me alivió, quizá fue que habla de sus días de furia y que hoy me siento como Michael Douglas un instante antes de explotar, a la mejor es que en ciertos mensajes compartí con él ese cansancio del que habla... no lo sé. Pero fue una experiencia satisfactoria, así que antes de ponerme a escribir, subí a la bitácora este comentario.

Y también visité el blog de Guillermo Vega nomás para enterarme cómo el había ido en la presentación de su libro Antología de lo indecible, nomás dice que bien, que luego cuenta... Me da gusto por el Memo.







Los muertos hablan más pero al oído


Y se cumplió un aniversario más.
Como Juárez, Cortázar no debió de morir, ay de morir.
Mas, ¿quién se muere del todo si se le recuerda?
Anoche me puse a leer un rato La prosa del observatorio, preferí ese libro a pasar los ojos sobre Rayuela, Rayuela no porque extraño demasiado a los míos y, para mí, esa novela es un recuerdo preciso de la calle Insurgentes, una libreria que ya no existe, una edad que ya no tengo, una lectura que no volveré a hacer...


En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.


...lo que me dijo al oído, lo que aprendí sin que nadie (excepto JC) me explicara, la lectura enfebracida y tanto que no comprendía pero trataba de aprender. Lo que hoy me hace lo adquirí en esa época.

Sé que descubrí de esa lectura amores que hoy parecen eternos.
No dejo de pensar en Parker, la emoción de haber encontrado sus sesiones en Japón en un disco de vynil que ya no tengo pero´todavía recuerdo el aroma a nuevo al quitarle el celofán.

¿Feliz cumpleaños? sí, que mi memoria apague esas velitas y se le cumplan sus deseos

agosto 25, 2004

En letras de otros
Escribir es recobrarse
¿No estamos condenados a escribir siempre el mismo poema? Una obra, si lo es de veras, no es sino la terca reiteración de dos o tres obsesiones. Cada cambio es un intento por decir aquello que no pudimos decir antes; un puente secreto une los torpes y ardientes balbuceos de la adolescencia a los titubeos de la vejes. Me siento muy lejos de mis primeros poemas pero los que he escrito después, sin excluir a los más recientes, son respuestas a los de mi juventud. Cambiamos para ser fieles a nosotros mismos. Si no hubiese cambios no habría continuidad. Tal vez el yo es ilusorio: no soy el que fui hace un instante –y saberlos me ata a ese desconocido que fui. La conciencia de ser es un diálogo entre fantasmas, entre un ayer y un hoy evanescentes. Por esto, escribir es inventarse, y al inventarse, descubrirse. Escribir es recobrarse.
Octavio Paz. Obra poética I.

En letras de otros
Una letra, entre todas, es mi verdadera patria. Cada vez que la encuentro en una palabra, a veces duplicada o triplicada, tiemblo de felicidad. Nosotros que estamos sin tierra, oh mis hermanos, no diremos más que somos de tal o cual país, sino de tal o cual letra; pues el mundo es nuestro libro.

Edmond Jabès. El libro de las semejanzas.

En otras partes

Algún día de Julio fue la última vez que entré a Zona Moebius, la revista editada por Patricia L. Boero e Iria Puyosa.
Un correo con el siguiente texto me hizo regresar:

Desde comienzos de agosto la revista se está actualizando en forma permanente y acabo de subir dos secciones nuevas.
Esto significa que ya no habrá actualizaciones periódicas sino publicación de contenidos en tiempo real (todo lo real que pueda uno imaginarse que es el tiempo real, teniendo en cuenta los también reales inconvenientes imprevistos)
Cada semana se le enviará un aviso con la lista de artículos o secciones incorporadas a quienes se suscriban. Coartada para perezosos y desbordados de ocupaciones.
Como siempre, están invitados al foro, que ahora tiene rostro de foro ordenado temáticamente pero carece de polémicos interlocutores que le pongan un poco de marcha. Será hasta que alguno se atreva a responderle a otro. Así suele comenzar el cuento. Con dialéctica o con diálogo. Se necesitan dos para bailar el tango.
Hay dos modalidades para participar en el foro, ambas on-line: como suscriptor (es una suscripción independiente de la de la revista) o como invitado. La primera modalidad permite algunos 'derechos' como el de tener un espacio para recibir mensajes privados de otros miembros del foro, realizar encuestas y editar sus propios mensajes con posterioridad a su envío. Maravillas del lenguaje phpBB.
Espero que disfruten, deploren, promuevan, propongan, participen o hagan uso pasivo —aunque no indiferente— del material de Zona Moebius.



Una experiencia sorprendente, un diseño impresionante que se encuentra al servicio del material de lectura, variedad y sorpresas, la calidad de la revista es altísima, pasé un muy buen rato visitando las secciones, de asombro en asombro.
Trailers de películas, fragmentos de música, letras vivas y reseñas... material para pasar un largo tiempo frente a la pantalla.
Quizá lo único que lamento es la coincidencia de los autores de reseñas en la brevedad, apenas unos cuantos párrafos y se queda uno con ganas de más.

Vale la pena visitarla.

agosto 24, 2004

En otras partes

Atlas descrito por el cielo de Goran Petrović


Atlas descrito por el cielo es un libro que se explica a sí mismo y contiene las claves para descifrarlo, pero requiere de un lector activo, si en Rayuela Julio Cortázar advertía que ese libro era muchos libros y proveía de un tablero de dirección, en esta novela Petrović indica que "Aún el pedazo más grande de papel está delimitando por sus bordes. Sin embargo, si el cartógrafo es suficientemente capaz, ningún camino será interrumpido por el margen. Si, además, es un ser imaginativo –el camino realmente empezará apenas en ese punto…"

Esta semana en agseso.com publico la reseña sobre esta maravillosa novela.

Lector, estás invitado al viaje



En letras de otros
En el desierto


Escribir significa saber que no estamos en la Tierra Prometida y que no podremos llegar nunca allí, pero continuar con tenacidad el camino en esa dirección, a través del desierto...
Claudio Magris. Microcosmos.
La vida te da sorpresas

Sigo sin comprender del todo qué hago escribiendo esta bitácora, de hecho, en los últimos días me he sentido culpable pues en vez de estar pensando en mejorar mi estrategia de ventas, entre otras muchas cosas, he pasado demasiado tiempo considerando que debería seguir con Shakespeare en este blog, agregando información al correo mandando por Beto Buzali.
Pensaba en subir al blog los comentarios de Harold Bloom sobre la inutilidad de la controversia sobre la identidad de WS.
Y me sentí culpable.
Después pensé que uno de los motivos por los que yo escribo un blog es porque igual escribo en mi cuaderno personal todos los días, una disciplinada pero inútil actividad de transcribir las citas que me encuentro en mis lecturas; me sentí aliviado con esa conclusión.
Lo que uno no espera, no al menos en este primer momento de mi bitácora, es ser visitado.
Agradezco el paso de Maury Beasty Boy alias Zerk Montecristo a.k.a el introductor a la locura, quien en su blog agregó un link a este cuaderno.
Gracias por la bienvenida mi Zerk, sépase correspondido en cuanto a la lectura y, por supuesto, el cariño.
La recomendación del blog de Zerk no hace falta, basta echarle un ojo.

agosto 23, 2004

Ser o no ser Shakespeare

Beto Buzali manda por correo un artículo de William S. Niederkorn publicado el 21 de agosto en el New York Times:

To Be or Not to Be Shakespeare
In England, the ridicule invariably heaped on those who suggest that Shakespeare was someone other than the venerated Stratford-on-Avon native is usually enough to stifle discussion of the subject. But now, a high-profile forum for study of the authorship question has emerged right at Shakespeare's Globe, that nucleus of Shakespeare performance and education in London modeled on the renowned theater where the author's plays were produced and performed in his lifetime. The Globe is pressing the issue in several ways. This summer and last, it held authorship conferences, which it plans to continue annually. It includes a display on possible alternative authors in its exhibition space. And an entire page of its play programs is devoted to "The Authorship Question," mentioning Mary Sidney, Countess of Pembroke, and William Stanley, the Sixth Earl of Derby, and including glosses on Edward de Vere, the 17th Earl of Oxford; Francis Bacon, Viscount St. Albans; and Christopher Marlowe. "We each have a different idea of who Shakespeare was," the programs say. "Whoever you imagine him to be, you are most welcome here." Recently a book publication party was held at the Globe for "The Shakespeare Enigma" (Polair Publishing, London), which updates the theory that Bacon was the main author of the Shakespeare canon. Peter Dawkins, an adviser to the Globe who is helping to lead a series of conferences there on the plays of its 2004 season, wrote the book, and Mark Rylance, the actor and director, who is artistic director of the Globe and leads its authorship exploration, wrote the introduction. "I know I'm a particular difficulty for a lot of scholars, because I'm an actor, a man of the theater, and yet I'm denying that an actor wrote these plays," Mr. Rylance said in a recent interview. He finds the studies on alternative candidates, particularly Bacon, useful to him as an actor. "I don't think I've really given equal consideration to the different candidates," he said. "I've read mostly about Bacon and secondarily about Oxford." Citing Bacon's "insistence that we look accurately at nature, not just stay in an Aristotelian kind of philosophical world of learning as was being taught to him when he was at Cambridge," as well as what Bacon wrote about poetry, his love of Julius Caesar and his love for fables, Mr. Rylance said, "There's just so much evidence there that you cannot write Bacon out of these plays." "With Oxford," he continued, "what I've read - the comparisons of his life to Hamlet's life, the wildness, the fact that he's very much complimented for comedy - I find it difficult at the moment to completely remove Oxford from the writing of these plays." The candidacy of Marlowe "is interesting to me because of his relationship to Mary Sidney and because of the early days of the Shakespeare work," he said, adding, "and that leads me mostly into the idea of collaboration and group work." "Derby, I don't know enough about yet to really comment, and Mary Sidney I am beginning to learn more and more about," he said, noting that a writer who has spoken at authorship conferences, Robin Williams, is soon to publish a book about the Countess of Pembroke, to whose sons, William and Philip Herbert, the First Folio was dedicated. And that's not all. "I haven't talked about the fifth candidate or the sixth, or the Stratford man himself," he said. But that's all right, because all of them will get a further boost at the Globe, as it plans to add a research library that currently comprises about 600 books related to which Shakespeare wrote Shakespeare. The library is the collection of the Shakespearean Authorship Trust, "a registered charity under English law," said John Silberrad, 75, a trustee and retired barrister. The trust, created in 1981, is the successor to the Shakespearean Authorship Society, which Mr. Silberrad joined in 1974 and which in turn was a successor to the Shakespeare Fellowship, a group formed in the 1920's by writers like Sir George Greenwood, J. Thomas Looney and Abel Lefranc, whose books laid the groundwork for authorship studies. Mr. Rylance is the trust's chairman, and he and Mr. Dawkins, who were named to the trust's board in 2000, are trying to raise funds to house the library at the Globe. "In such a way the Globe could become a major resource for research into all aspects and interpretations of the Shakespeare story, allowing scholarship and interest to blossom, rather than being curtailed as it currently is and has been," Mr. Dawkins said, adding that the books are now in storage and that "an enlightened sponsor or sponsors is greatly and urgently needed." The trust, Mr. Silberrad said, is open-minded about all the candidates, including the incumbent. "We merely say that in the present state of knowledge, we certainly don't think that the Stratfordians have made out their case," he said in a telephone interview, "but we equally don't believe that the Oxfordians have either." "For a long time, over on this side of the Atlantic at all events, to doubt that William, the man of Stratford, wrote the plays, was for a person who hoped to have a literary career in the university a very dangerous view to entertain," he said. "It was not popular, to put it very bluntly. Very unpopular. It was felt to sort of suggest you were, to use a word, 'unsound.' I don't know whether that rings a bell on your side of the Atlantic, but it does here." He added, "A person who is unsound may be very clever, but 'he's unsound' was a very serious blot on your c.v." That situation, he said, has "changed enormously," with the conferences at the Globe bringing the question "into the public domain," and speakers' proudly including their participation on their curricula vitae. Still, there is no apparent evidence that traditional academics in England are more open to the question as a result of the conferences. Even the distinguished scholar Brian Vickers, whose book "Shakespeare, Co-Author" (Oxford University Press, 2002) laid out the case for major contributions to five Shakespeare plays by writers like George Peele and John Fletcher and who has now nominated the poet known as John Davies of Hereford as the author of "A Lover's Complaint," dismisses the Globe's endeavors. "I don't know what the Globe people think they're doing, apart from rumors that Mark Rylance doubts Shakespeare's authorship," he said in an e-mail exchange. "But since neither he nor Derek Jacobi does any scholarly work in these fields, their positions are really another kind of role-playing. No serious scholar I know of bothers with the doubters." It can be said, though, for Mr. Jacobi and Mr. Rylance, as well as for Sir John Gielgud, Orson Welles and many other actors who have bothered with the authorship question, that they approach Shakespeare from the inside, committing the plays to memory, getting under the skins of the characters, finding ways to make their parts work onstage - and perhaps discovering in that intimacy more things than are dreamt of in scholars' philosophy. "They really are repressive of different ideas," Mr. Rylance said of the Shakespeare establishment. "Even if we all agreed that the man from Stratford wrote the plays, we'd all have very, very different images of who that man is."
***
¿Importa?, ¿qué cambia si Hamlet lo escribió Bacon o Marlowe o el acomodador de The Globe?

agosto 22, 2004

Reunión I

Hoy me encontré en la web a mí mismo. Una amiga me envió una liga a The University of North Carolina at Chapel Hill, específicamente a la sección de adquisiciones de la biblioteca, en noviembre del 2003, en el apartado de México, aparece listado Viejos fantasmas con nombre.

Aparte de la extraña sensación de saber que el libro se encuentra en uno de esos estantes, me sorprendió que en la lista aparece justo abajo de otro libro: Fanrarrias para la dramaturgia de Hugo Argüelles, de José Antonio Alcaraz (Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2002.), después de tantos años, me encuentro al maestro aquí, me encuentro con él.

No puedo decir que fui su amigo, presentarme como su secretario particular durante tres años es un poco vago y pretencioso, creo que lo mejor es decir: fui su alumno.

Compartí con el Gordo Alcaraz muchísimas cosas: la presentación de escritores en la Escuela de Escritores de la SOGEM, la noche en que se cayó de las escaleras, la tarde en que se incendió su departamento, una presentación en el Cervantino, su actuación en una obra de Tavira en la que representaba a Novo... Pero lo que mejor sabor de boca me trae es acordarme de las tardes de los viernes, cuando tras escribir su columna para Proceso, si me había "portado bien", me concedía la respuesta a tres preguntas. Así descrito incluso a mí me parece grosero, pero así era el estilo de José Antonio, además, de las pocas cosas que sé, muchas de ellas las obtuve a partir de esas tardes.

La que mejor recuerdo es la tarde en que le pregunté sobre Monteverdi, así de amplio podía ser el planteamiento, lo mejor era que la respuesta incluía sesiones musicales, referencias biográficas, múltiples citas.

Algunas tardes de viernes eran maravillosas, generoso, Alcaraz se permitía pensar en voz alta, me dejaba ser testigo del prodigio de su memoria.
Cantar


¿En qué pensaba?, quizá nada, no como "algo" que se pueda decir, no como una serie de frases con sentido, quizá esa "nada" era simplemente observar, interpretar el mundo.

En el fondo quería cantar de manera diferente a como cantan los demás -así desentonara.

Escribe Elytis en Antes que nada la poesía. Quizá.
Subo esta imagen que me mira desde el escritorio en un receso de escritura, escribo un recuerdo inútil para estar en posibilidad de mandarlo ya a Buzali.
Y me detengo con el pretexto de calentar una taza de café... la verdad es que la corrección cansa. Mientras vuelvo al procesador de palabras no dejo de pensar en cómo se debe de observar el mundo para interpretarlo, para sentarse a la máquina, al cuaderno, y describirlo. Cantar, pues.

agosto 20, 2004

Por letras de otros

Pero, sí, al menos debemos afanarnos por fracasar, como dice el erudito de Bernhard, porque el fracaso, y sólo el fracaso, queda como única vivencia realizable, digo yo, y por eso me esfuerzo por fracasar, ya que tengo que esforzarme y tengo que hacerlo por cuanto vivo y escribo, y ambas cosas suponen esfuerzo, la vida es un esfuerzo más bien ciego y la escritura, un esfuerzo más bien vidente que se distingue por tanto de la vida, claro, y que tal vez se esfuerza por ver aquello por lo que se esfuerza la vida y, como no puede hacer otra cosa, repite la vida de la vida, y no lo es, no lo es de una manera fundamental, incomparable, de una manera incluso, que no tiene parangón, de tal modo que, cuando nos ponemos a escribir, a escribir sobre la vida, el fracaso está de entrada garantizado.

Imre Kertész. Kaddish por el hijo no nacido.


Iba a escribir cómo es que duele el recuerdo del placer.
Iba a describir el momento en que al no estar con ella me duele su recuerdo.
Y me doy por vencido.
Hay recuerdos que no se pueden escribir sin la sensación de traicionarlos, visiones que se tienen que pierden toda efectividad al ser puestas en la escena de la página.
Si yo escribo: el doloroso placer de acordarme de ella. No estoy diciendo nada de cómo la sonrisa a media asta se transforma en un gesto adusto, de cómo el gozo se torna nostalgia y deja adoloridos los huesos, hace las manos un objeto innecesario al no poder asir esas caderas, deja sin sentido la posibilidad de ver si no se encuentran los ojos con su cuerpo... Fiebre, sólo querer escuchar las palabras con que se ofrece: "disfrútame", ardor que pierde los pasos, desorienta la no sentir en el aire el aroma con que llenó la recámara, el olor ahumado de su cabello con que llené los pulmones.
Hay recuerdos imposibles de compartir. Supongo que eso es la nostalgia, la saudade.
Iba a escribir... y me dejo llevar por el recuerdo doloroso, con el mismo afán del niño que escarba curioso en sus heridas, con la misma fascinación con que se observa la sangre nueva al reventar la costra.
Iba a escribir... y me quedo recordándola

agosto 19, 2004

En letras de otros


Tú me conoces

Tú me conoces ya como la palma de tu mano
Soy esta acumulación lenta de imágenes
este puño de tierra húmeda en que palpita un breve corazón de oro limpio

Tú me conoces
Soy un poco de sombra herida por un alambre tenso

Soy mis sentidos como un pozo en que la luz desciende
La luz es un panal que gotea sol
un sol que gotea luz
un árbol derramando su follaje cuajado de sentidos como un ave sus plumas

Digo "tú me conoces"
y algo más grande que mi cuerpo me envuelve en una manta tibia

Digo "tú me conoces" y una pluma brillante de pavo real desliza su silencio sobre mi piel
desnuda.

En mi sangre navega un río de palomas
En mi sangre navega un río de palabras
En mi sangre navega tu voz densa
como un aguacero que ilumina el relámpago

Tú me conoces A veces
soy un bronco tropel de potros negros
Soy un cuchillo de diamante atravesando el seno de la ternura
Soy un lamento lamido por el mal
Soy el sol de la dicha derramado en tu piel
Soy un largo torrente de terrores
Soy un alado escalofrío en la columna vertebral del diablo
Soy la guanábana goteando en la boca reseca de la Sed
Soy la lanza en el hombro de este verso

(Me sabe a verso el beso de la mujer que amo
Me sabe a verso el vaso en que me bebo
Me sabe a verso el vicio de mi vaso
Me sabe a vicio el vaso en que buceo)

Vuela en el espejismo de la tarde soleada una ligera sal
un leve olor marino:
un aliento marino me atrofia la garganta.
Sale un alarido alargándose hasta el hastío
Por mis manos escapa el estilete del verso
Por mis manos escupe la poesía su espumarajo negro

Un aliento marino me levanta
Aletea en mi olfato Tensa mi piel
Pone alas en la ola

En las islas flotantes de los lirios hace su nido el sol de la blancura
Tú me conoces:
sólo el lirio es capaz de ahogar el agua
Tú me conoces
Soy la feliz fatiga de mi fruto
Amo y amo y amo
y el alma se adelgaza hasta la flama
Amo y amo
hasta que el alma lame lumbre
y amo
hasta el alma del hambre
hasta que el alma alumbre
hasta que el alma herrumbre
los alambres del hombre.


Efraín Bartolome . Tú me conoces ya como la palma de la mano. Cuadernos contra el ángel.

El mejor poeta de México

Noche en Paraíso Caxcán, Zacatecas. Los integrantes del curso para formar coordinadores de Salas de Lectura acabamos de cenar. No hay mucho que hacer en el lugar mientras dura la digestión, así que nos enredamos en una conversación acerca de literatura.
A diferencia de otras ocasiones, aunque mucha de la gente que asistió al curso escribe, no es un concurso de "a ver quién la tiene más grande", es una platica sencilla, entre lectores, que al final deriva en las razones por las que uno prefiere a un poeta o a otro. Se menciona a T.S. Eliot, a Whitman, pasamos a los mexicanos. Yo sigo fascinado por la inteligencia de José Emilio Pacheco, me llevé al viaje Tarde o temprano, así que no pude evitar mencionarlo.
Alguien preguntó qué quién era el mejor poeta mexicano.
No tengo ninguna duda: Octavio Paz. No hubo discrepancia. Por ahí se nombró a Sabines... no Sabines no, no junto a Octavio Paz.
Luego se dio un giro a la pregunta, ¿quién es el mejor poeta de México vivo?
Ah caray
Primero pensé en José Emilio Pacheco, sin duda es el mejor poeta vivo de México; algunas cabezas coincidieron asintiendo, otras no, otras lo calificaron de "intelectual" más que de poeta.
Se mencionó a Efraín Bertolome, a Marco Antonio Campos, a Elsa Cross...
En la lista general quedó Bartolome en primer lugar, en mi lista personal el primer lugar lo ocupa David Huerta.
El David Huerta todo, desde Cuadernos de Noviembre hasta El azul en la flama, el imprescindible Huerta de Incurable, el David Huerta el maestro toda sencillez, el dispuesto, el de las opiniones duras y directas en su columna semanal, también el paciente maestro que concede ante los poetas más jóvenes.
Era de noche, escribí, evidentemente la conversación siguió en una de las habitaciones de Paraíso Caxcán, ya con una botella de ron y aguardiente.
Nos olvidamos de quién era el mejor poeta vivo de México, es una de esas discusiones que no tiene otro sentido que el de compartir, a nadie le quitará el placer de leer a Marco Antonio Campos o de preferir a Coral Bracho, era un grupo de lectores con un pretexto para hablar de poesía.
Era un pretexto.
El mejor poeta vivo de México es el que está siendo leído en este momento, el que llega al lector y lo conmueve, el que provoca placer.
Por letras de otros
Cómo haría

Cómo haría él, ante la página en blanco
de la que tanto se dice -y nada que valga
de veras la pena-, para ser concreto,
para no perderse miserablemente
en vaguedades leopardianas, para esquivar
las resquebrajaduras de la sintaxis
y los afantasmador esguinces
de una prosodia tartamuda. Cómo
de cada palabra podría surgir, claro y lleno
de energía, lo que quiere decir, escribir,
mandar allá, donde están los otros,
los lectores: en la niebla, en la distancia.
Le da una fumada al cigarrillo fiel
y espera. Una palabra viene, otra y otra más.
En una línea, blanco sobre negro, aparecen.
Si sólo fuera eso... Si sólo... Cómo seguir
entonces, y redondear el párrafo, la estrofa.
Borra, vuelve a empezar. Dentro de él, o fuera,
no importa ya, las palabras se mezclan,
se entrecruzan, se alaberintan y se pierden.
Y se ganan: cada vez más, cada vez menos.

David Huerta. El azul en la flama.

agosto 18, 2004

En otras partes

Foreliana

Sí hay un buen lugar en internet para quienes están interesados en compartir sus escritos, se llama Foreliana, es un grupo de Yahoo que administra Fernando Acevedo. Funciona desde hace mucho tiempo y funciona bien, con una población de ciberhabitantes constante.

Como señala la presentación de Foreliana: "En este espacio podrás compartir tus escritos, recibir y ejercer opiniones y críticas, participar en nuestras dinámicas de creación literaria y compartir tus aficiones literarias". Vale la pena

Por letras de otros

El blog como una playa al amanecer

¿Sabes qué es lo más hermoso de aquí? Mira: nosotros caminamos, dejamos todas esas huellas sobre la arena y ahí se quedan, precisas, ordenadas. Pero mañana, cuando te levantes, al mirar esta enorme playa no habrá ya nada, ni una huella, ni una señal cualquiera, nada. Es como si nunca hubiera pasado nadie. Es como si no hubiéramos existido. Si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. Ya no es tierra, todavía no es mar. No es vida falsa, no es vida verdadera. Es tiempo. Tiempo que pasa. Y basta

Alessandro Baricco. Océano mar.


agosto 17, 2004

En otras partes

Voy perfilando las secciones de este blog, las anotaciones simples, los recuerdos que me es necesario escribir así, sin más, sin presentación, sin un subtítulo. Las citas que pueda ir integrando a este cuaderno con le leyenda Por letras de otros, ahí está ya la primera, de Javier Marias. Mientras que las escrituras que no aparecen primero en este espacio llevan como primera línea En otras partes, como esta y la anterior.

Recién envié las líneas anteriores me quedé pensando en que hoy es cumpleaños de mi hermano, quien vive en Oaxaca y que en otras partes me he acordado de él.

Hace poco, gracias a la generosa invitación de Alberto Buzali publiqué un cuento en el suplemento Arena de Excélsior, hoy en esa otra parte todavía se puede leer Jaque. ¿Qué tiene que ver con mi hermano?, todo y nada.

En otras partes
Esta semana en la revista electrónica agseso.com escribo una reseña sobre Cosmópolis del autor norteamericano Don DeLillo, según yo esta novela es casi una road novel, no sólo el viaje de un hombre que cruza Manhattan para cortarse el cabello en un día decisivo para su fortuna, sino la búsqueda del sentido de la búsqueda. Vale la pena leerlo.
Por letras de otros

Mejor no contar.

No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido. Contar es casi siempre un regalo, incluso cuando lleva e inyecta veneno el cuento, también es un vínculo y otorga confianza, y rara es la confianzaque antes o después no traiciona, raro el vínculo que no se enreda o anuda, y así acaba apretando y hay que tirar de navaja o filo para cortarlo.

Javier Marías. Tu rostro mañana.
Sala de lectura

El fin de semana estuve en Paraíso Caxcán, Zacatecas. Un curso para formar Coordinadores de Salas de Lectura, la idea consiste en establecer una especie de biblioteca mucho más cercana a la gente, con menos pretensiones y esencialmente lúdica, es un trabajo voluntario, se instala la sala de lectura con un acervo mínimo .
Una de las preguntas constantes durante el curso era, ¿cómo fomentamos la lectura? En mi caso a través de la recomendación personal, eso creo, claro, además de la publicación de reseñas en la revista electrónica agseso.com
Esta semana escribo sobre Cosmópolis de Don DeLillo.
¿Sirve?, no lo sé, hace poco me sorprendió un comentario acerca de lo que escribo: "me encantaría de leer lo que escribiste acerca de X libro, pero como lo quiero leer, prefiero esperarme", ¿qué significa eso?, ¿que si digo que el libro es malísimo no lo va a leer?, ¿que si escribo que el libro es la octava maravilla el lector va ir corriendo a buscarlo? A partir de ese momento lo pienso bastante antes de decir que un libro es malísimo y, sin embargo, no puedo evitar comentar cuando algo no me gusta... y sustentarlo, claro esta.
Ese lector que no me va a leer porque no quiere influenciarse podría leerme esta seman, creo que Cosmópolis es una muy buena novela, no la mejor de DeLillo, pero sí una buena entrada al universo de ese talentoso autor, más que talentoso perturbador (y estoy seguro que la frase es un pleonasmo)

Viejos fantasmas con nombre

Intento explicar(me) la razón del título, lo primero y único que me viene a la mente es que todo tiene que ver con la memoria, al menos para mí, en algún tiempo esos recuerdos fueron memorias viejas, que al final, tras mucho tiempo, se fueron depurando hasta quedar en un puño de cuentos.
Los cuentos fueron publicados por el Instituto Cultural de Aguascalientes en el 2002, el volúmen lleva el título de Viejos fantasmas con nombre.
Al final queda lo mismo tras escribir estas líneas: recuerdos viejos, inútiles, sin explicación y que sin embargo, sé que dicen algo.
Leer bien es uno de los mayores placeres que puede proporcionar la soledad, porque, al menos según mi experiencia, es el más saludable desde un punto de vista espiritual. Hace que uno se relacione con la alteridad, ya sea la propia, la de los amigos o la de quienes pueden llegar a serlo. La invención literaria es alteridad, y por eso alivia la soledad. Leemos no sólo porque nos es imposible conocer a toda la gente que quisiéramos, sino porque la amistad es vulnerable y puede menguar o desaparecer, vencida por el espacio, el tiempo, la falta de comprensión y todas las aflicciones de la vida familiar y pasional.

Harold Bloom. Cómo leer y por qué.

***
Inevitable, tenía que comenzar con una cita.

Puede interesarte

Related Posts with Thumbnails