A opinión. El regreso de Quetzalcóatl
Si algo distingue al común de los mexicanos es nuestra propensión a creer en los presagios, por ejemplo, el regreso de Quetzalcóatl. Quetzalcóatl es invitado por Tezcatlipoca quien lo emborracha con pulque. Después de eso, Quetzalcóatl fornica con su hermana y avergonzado se acerca a Tezcatlipoca que le muestra un espejo donde Quetzalcóatl ve realmente quien es y se horroriza, se va y promete regresar en un año propicio para él. El mundo azteca esperó durante mucho tiempo ese presagio, el regreso del buen hombre, de Quetzalcóatl, del mesías. En El Espejo Enterrado, Carlos Fuentes lo cuenta así:
Llegó en el tiempo previsto: Ce Ácatl, el año Uno Caña, precedido por un año de portentos en el mundo azteca. Las aguas del lago sobre el cual estaba construida la ciudad de Tenochtitlan se agitaron formando inmensas olas, derrumbando casas y torres. Los cometas recorrieron durante largas horas los cielos. Los espejos reflejaron un cielo lleno de estrellas en pleno mediodía. Extrañas mujeres d…
Llegó en el tiempo previsto: Ce Ácatl, el año Uno Caña, precedido por un año de portentos en el mundo azteca. Las aguas del lago sobre el cual estaba construida la ciudad de Tenochtitlan se agitaron formando inmensas olas, derrumbando casas y torres. Los cometas recorrieron durante largas horas los cielos. Los espejos reflejaron un cielo lleno de estrellas en pleno mediodía. Extrañas mujeres d…